Nuestras esperanzas van de desengaño en desengaño

Opinión | mayo 10, 2020 | 6:18 am.

La Nación se encuentra en un constante vaivén. Nuestras esperanzas de que se logren soluciones a la compleja situación en que nos encontramos no se están expresando en realidades. Convirtiéndose en desencantos que afectan el bienestar colectivo de los venezolanos.


Lo podemos observar en todo los ámbitos de la vida nacional. Se convierten en desengaños nuestras esperanzas de lograr avances con la perniciosa conflictividad social y el nocivo estado de limitaciones al cual nos encontramos sometidos. He allí, las razones por las cuales se observa una creciente perdida de credibilidad en las instituciones. Porque estas instancias no dan respuestas convenientes, ni satisfactorias a las expectativas creadas.

Lo que más nos angustia a los ciudadanos es ver como la confrontación entre los distintos actores políticos responsables de buscar soluciones se radicalizan día a día y se observa un mayor distanciamiento en sus posiciones cada vez mas antagónicas. Cada uno insiste imponer sus propuestas, sin que a la fecha se haya logrado algo que nos dé alguna esperanza.

La virulencia observada solo complica más el sosiego necesario para lograr paz y armonía.

Aun en otros países donde han ocurrido confrontaciones bélicas se han logrado acuerdos y soluciones que les han permitido resolver las diferencias y lograr alternativas que beneficien, no a una de las facciones en pugnas, sino que se han traducido en ventajas convenientes al interés de todos sus ciudadanos. Los ejemplos son evidentes.

Somos quizás el único país en donde no se han logrado ningún tipo de avances en lograr salidas a la complejidad al cual estamos atados. Los llamados de los distintos países del mundo para lograr acuerdos inmediatos no han sido convertidos en realidades. Lo que contribuye a crear mayor desencanto y ninguna esperanza posible de que se van a lograr soluciones a la crisis.

Han convertido nuestros sueños de tener un país en armonía y de fraternidad ciudadana en uno de angustias y frustraciones, de desmejorar en la calidad de vida y en los niveles de satisfacción en la familia venezolana.

Hacemos votos por una pronta acción para lograr una solución.

Presidente

Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución