Los mercenarios

Opinión | mayo 21, 2020 | 6:24 am.

Uno a uno fueron llegando los directivos de la empresa para la reunión de emergencia convocada por el fracaso de uno de sus operativos llevado a cabo en uno de los países del tercer mundo. Muchos pensaban en solicitar la renuncia del presidente.


-No puede continuar en el cargo, dijo uno de ellos.

-No pasemos por alto que Jordan Goudreau, cuando en el 2018 fundó nuestra compañía de seguridad con sede en Florida, expresó otro de los presentes, se inspiró en El Llanero Solitario cuando, montado en su caballo blanco Plata cabalgaba hacia el sol poniente gritando: “¡Hi-yo, Silver, away!” (“¡Arre, Plata, adelante!”)

Me uno a las palabras de mi compañero y quiero recordarles que: Silvercorp USA protege activos críticos en todo el mundo. Operando en más de 50 países y con sede en la costa espacial de Florida. Nuestro personal de élite brinda una dedicación inigualable para construir un mundo más seguro mientras se esfuerza por mantener los más altos estándares de cumplimiento, calidad e integridad. Como proveedor líder mundial de liderazgo en crisis, gestión de riesgos, seguridad, servicios de apoyo operativo y entrenamiento militar para clientes comerciales y gubernamentales de todo el mundo, la planificación dinámica y las soluciones precisas de Silvercorp incluyen una gama de servicios diversos, que incluyen mitigación activa de disparos, creación de unidades de defensa/capacitación, mitigación de riesgos de crisis, análisis de riesgos de infraestructura crítica y protección ejecutiva de élite de portal a portal….

-Todo eso está bien, pero en esa operación pusimos la caga…. (en ese momento, fue interrumpido por la llegada del presidente)

Apreciados socios. Sé que están preocupados por los resultados de la «Operación Gedeón». Debo decirles que la misma fue un éxito total para nuestra empresa…

What are you saying?, explícate mejor, le reclamaron los accionistas.

Bueno, déjenme explicarles. Todos ustedes recuerdan las conversaciones que sostuve con el señor JJ Rendón relacionadas con la organización y costos de la operación. Luego de llegar los acuerdos respectivos por un monto de 200 millones de dólares, el tipo se echó para atrás y pretendió que por habernos dado 50.000 dólares siguiéramos, adelante con el operativo. Tuvimos un peo y le dije que tenía que pagar el 50% adelante y el resto al final.

-Y si se echó pa’tras, ¿por qué seguiste con el operativo que terminó en el rotundo fracaso que todos conocemos?, señaló alguien.

Porque todo formaba parte del Plan M y CH que tenía bajo la manga.

What the fuck is that? ¿Qué vaina es esa, te volviste loco?

Recuerden, que uno de los valores que le sirven de sustento a la empresa es «Arre Silver». En base a ello, ordené el desembarco de los combatientes en Macuto y Chuao, después de llegar a un acuerdo, como mercenarios que somos, de suministrarles toda la información para que ellos montaran su épico espectáculo de la invasión luego de pagarme el doble de lo que costaba la Operación Gedeon. ¿Cómo les quedo el ojo?

What a great thing! ¡Qué cosa más grande! dijo uno de los accionistas. Propongo que ratifiquemos a Jordan en el cargo de presidente.

-La propuesta fue aprobada por unanimidad.

Debo decirles también que ya los recursos están depositados en las cuentas de la empresa y los dividendos para cada uno de ustedes están a su disposición, disfrútenlos.

-Pero, en la opinión publica quedamos mal parados como invasores derrotados.

No le paren bola a eso. Ya tengo a unos cuantos «cagatintas» para que trasladen los costos de la derrota a la oposición venezolana.

You are so cool! (¡tú sí eres arrecho!), gritaron los presentes. Eso merece un brindis. Después de varios tragos, comenzaron a gritar la consiga de la empresa mercenaria: “Dollar or death”.