LVL no comprende el rechazo al proyecto eléctrico de la CAF

Opinión | diciembre 13, 2019 | 6:26 am.

Leemos en Aporrea unas declaraciones de Luis Vicente León desde su Twitter:

Luis Vicente [email protected]: «Decirle al Zulia que no aprobarás un proyecto eléctrico que le ayude a mejorar parcialmente su vida, porque no estás dispuesto a reconocer que Maduro controla el país (una vaina obvia que no puedes cambiar en breve) te ubica, sin anestesia, en el plano de enemigo».

Luis Vicente [email protected]: «Me rindo. Definitivamente no logro entender la lógica racional de muchos de mis amigos que controlan la oposición».

León se muestra molesto y no comprende a sus “amigos” de la oposición quienes han mostrado su rechazo al proyecto de nuevo endeudamiento de Venezuela con la CAF por $350 millones para “solucionar la emergencia eléctrica” del Estado Zulia y áreas adyacentes.

Este proyecto está promovido por una organización llamada Grupo de Boston, la cual ha estado desde su creación en 2002 bastante cerca del régimen chavista / madurista y por el partido Un Nuevo tiempo, en especial por sus representantes Manuel Rosales y Enrique Márquez. Según León la oposición rechaza este proyecto “humanitario” porque su aprobación significaría el reconocimiento de que Maduro controla el país, lo cual – dice León – es “una vaina obvia”. Es decir, hay que aceptar tal hecho, validándolo desde la oposición, la cual ha dicho en todos los idiomas que Nicolás Maduro es un gobernante ilegítimo y un usurpador.

Quisiéramos explicarle a León las razones por las cuales hay oposición a este proyecto “humanitario”, no solamente la razón política que el menciona y trata un tanto deportivamente de rebatir.

Razones históricas para rechazar el proyecto

¿Por qué hay rechazo a comprometer una nueva deuda con la CAF para el sector eléctrico? Porque desde 2010 hasta hoy la CAF y el BID le han inyectado a Corpoelec y Pdvsa más de $6.000 millones al sector eléctrico y el resultado, como puede verse, ha sido catastrófico. Hoy en día el sector eléctrico es un caos ya que Corpoelec y Pdvsa han sido manejados por una pandilla de incompetentes y ladrones. Solamente para la represa de Tacoma se han dado a estos delincuentes unos $3.000 millones. Esa represa debería haber estado lista en 2011 pero todavía no lo está y su costo es ya de unos $6.000 millones, según nos informa Víctor Poleo. Agrega Poleo que el costo de oportunidad, debido al retraso de ocho años, ya va por los $16.000 millones. Un escándalo. Los contratistas de esa obra, Odebrecht y Pescarmona, se encuentran en la cárcel o bajo juicio en sus respectivos países.

Sr. León: la primera vez que usted es engañado la culpa es de quien lo engaña. La segunda, tercera y cuarta vez la culpa es suya.

Razones gerenciales para rechazar el proyecto

Los promotores del proyecto argumentan que esta vez el proyecto será manejado por entes externos, PNUD y CAF. Eso no es cierto. Es imposible, como bien apunta en el economista Omar Zambrano, que Corpoelec no esté íntimamente involucrado en la ejecución de este proyecto.

Dice Zambrano textualmente: “El Pnud, y muchas de las agencias de la ONU, con frecuencia actúan como órganos alternos de administración de proyectos en países en desarrollo. Su rol es, fundamentalmente, “prestar” sus sistemas y reglamentos para hacer una adecuada administración de contratos de compras de bienes, servicios y suministros. Es decir, la agencia de Naciones Unidas “presta” sus sistemas y sus estándares para que actúen como un cerco fiduciario para la adquisición de bienes, consultorías, licitaciones de obras, compras de maquinaria. Pero, ojo, esto no quiere decir que el Pnud será quién ejecute ese gasto, el ejecutor será el Gobierno venezolano a través de sus autoridades eléctricas. Es decir, el gasto se hará con estándares de una agencia internacional, lo cual es positivo, pero quien decide en qué gastar será el Estado venezolano. El Pnud no se convertirá, ni tiene por qué hacerlo, en un ente sustituto de las autoridades eléctricas venezolanas”. Por lo que se refiere a la supervisión financiera, ¿que podemos esperar de una futura supervisión cuando los préstamos anteriores supervisados  por la CAF han tenido tan pobre calidad de ejecución, sin que el organismo haya perdido su apetito por seguir prestándole dinero a Corpoelec / Chávez / Maduro?

Permitir que Corpoelec siga manejando dinero, equipos, instalación y operaciones es suicida. De nuevo, la primera vez somos engañados, las siguientes veces nos quereos engañar a nosotros mismos, Einstein nos lo advirtió: La locura es querer hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes.

Razones financieras para rechazar el proyecto

No importa cómo se trate de vender este proyecto la nueva deuda de $350 millones caerá en cabeza de una Venezuela en ruinas. Resultaría insensato aprobar un nuevo endeudamiento que tendría que ser pagado por un país arruinado para atender una emergencia que podría ser solucionada de otra manera menos onerosa si la empresa operadora Corpoelec fuese mejor gerenciada y no fuera corrupta, como lo es.

Tradicionalmente el endeudamiento ha sido utilizado por Chávez y Maduro para robarse parte del dinero, a ser repartido entre los civiles y militares involucrados con el régimen. Esta atmósfera de corrupción es hoy más fuerte que nunca, por lo cual no puede existir la base de confianza que sería indispensable para aprobar tal nuevo endeudamiento.

El economista Zambrano nos dice, en su escrito arriba citado: “Un préstamo con garantía soberana puede ser solicitado por el único con capacidad para solicitarlo: El Ministerio de Finanzas de la República Bolivariana de Venezuela. Esto no es una operación solicitada por el Grupo de Boston, ni la AN, es una operación del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela… la naturaleza de esta operación es la de crédito multilateral con todas las de la Ley, es decir, un préstamo cobrado a las tasas y plazos de los préstamos con garantía soberana de CAF, cuyos compromisos de pago de principal e intereses deberán ser asumidos por la República. Justo es decir que no hay nada particularmente “humanitario” en las condiciones del préstamo, como veladamente se ha querido transmitir. Que Venezuela, una nación en default financiero, con un problema extremo de sobreendeudamiento, contrate más deuda es, por decir lo menos, problemático…. sorprende que se quiera discutir sin tener la más mínima información sobre el impacto de esta deuda en la sostenibilidad fiscal futura”. En otras palabras, este es un préstamo con todas las cargas financieras y compromisos de un préstamo, no es una operación “humanitaria”, como tratan de venderla sus promotores.

Razones técnicas para rechazar el proyecto

En esta materia diversos expertos del sector eléctrico como Miguel Lara, Víctor Poleo y José Aguilar han expresado dudas sobre si la adquisición de nuevas plantas generadoras representa la mejor solución técnica, habida cuenta de la gran cantidad de equipos ya existentes en la zona que podrían ser reparados y puestos en servicio a un costo mucho menor.

La Memoria Descriptiva del proyecto fue presentada por Manuel Rosales en octubre de este año en el cual se dice: “Se propone instalar 500 MW aproximadamente para lograr la estabilización del sistema eléctrico del estado Zulia. Para ello se presenta la instalación en la bahía de Planta Ramón Laguna una Planta de Generación Eléctrica Flotante con capacidad de Generación de 250 MW ISO. Y 06 Unidades de Generación Eléctrica de Respuesta Rápida de 42 MW ISO. Para un total de 500 MW. Esta propuesta viene presentada (sic) con la ubicación de los equipos de generación eléctrica en Planta Ramón Laguna y en Planta Rafael Urdaneta”.

En esa misma Memoria se enumeran los requerimientos de gas natural y diésel para alimentar las plantas, lo cual es la responsabilidad de Pdvsa. ¿Tiene esta empresa, en su situación operacional y financiera actual los recursos para garantizar la operación?

Razones políticas para rechazar el proyecto

León menciona un aspecto de las razones políticas que ha utilizado la oposición para adversar el proyecto y, a fin de desvirtuarlas, dice que es necesario aceptar que Maduro es quien tiene el gobierno en sus manos. Este es un hecho cierto en gran medida  pero toda la razón de ser de la oposición se basa en el desconocimiento de ese gobierno, por su ilegitimidad de origen y de comportamiento.

Que Maduro tenga el apoyo de los traidores de la Fuerza Armada y que usurpe la presidencia del país no puede ser la razón para que la oposición se baje los pantalones, como recomienda León, y reconozca a Maduro como el verdadero gobierno, a fin de colaborar con ese régimen dictatorial, corrupto y cruel, ya que eso es lo que resultaría de la aprobación de este proyecto. Esta tesis de León es la misma de Claudio Fermín, Henri Falcón, Timoteo Zambrano, Enrique Ochoa Antich y otros venezolanos, así como de José Luis Rodríguez Zapatero. Fue la misma tesis que hizo posible el gobierno de Vichy, en Francia, durante la segunda guerra mundial.

Por lo tanto, no comprendo la razón por la cual León no comprende el rechazo de la oposición genuina al proyecto “humanitario” promovido por cierta oposición no tan genuina.