end header begin content

Ramón Peña: El sortilegio peronista

El sortilegio peronista

La huella del peronismo en la Argentina luce indeleble. Son ya 75 años desde que el general Juan Domingo Perón irrumpiera en el poder con un movimiento que es difícil de definir en una sola frase por la heterogenidad de personajes y facciones que, desde 1945, han hecho política en su nombre. El peronismo originario de Perón y Evita, arquetipo del populismo latinoamericano, ha sido la etiqueta de manifestaciones tan diversas como, entre otras: la guerrilla montonera, el neoliberalismo de Carlos Menem y el Kirchnerismo, esa cofradía izquierdista hermanada con el chavismo en lo ideológico pero, sobre todo, en lo pecuniario.

Ramón Peña: El horror

El horror

Felipe González, en un foro organizado por el diario Clarín de Buenos Aires, afirmó el pasado lunes: “Cuando no esté Nicolas Maduro y se vea su horror, no aceptaré excusas de que no se sabía lo que ocurría”. Frase inequívoca de este respetable estadista, lider en la lucha por la democracia y los derechos humanos, que clama por la atención mundial a la tragedia que abate a toda la sociedad venezolana.

Ramón Peña: Crece el historial criminal

Crece el historial criminal

A primera vista, Jurubith, Yoifre, Yosnel y Yonder lucen como nombres extranjeros, ajenos a nuestro santoral y a nuestras preferencias a la hora de usar la pila bautismal. Pero no son extraños. Quienes los llevan son chicos venezolanos con esos apelativos originales y hasta graciosos que sus madres y padres han puesto de moda en las últimas décadas para identificar a sus retoños. Populares en nuestra generación milenial y sobre todo entre las familias más humildes. Nombres ya tan frecuentes como llamarse Josefina, Luisa, Antonio o Simón.

Ramón Peña: Lava Jato

Lava Jato

Los ejecutivos de Odebrecht confesaron haber pagado 98 millones de dolares en comisiones a funcionarios venezolanos. Monto superior al desembolsado en los demás países latinoamericanos, salvo Brasil. En el Perú abonaron 39 millones, motivo por el cual los tribunales de ese país han abierto juicio a cuatro expresidentes. Entre ellos, Alan García, quien recientemente decidió disponer de su propia vida. Su imputación concreta, al parecer, se basaba en cien mil dólares que fueron disimulados como honorarios por una conferencia que dictara en Sao Paulo.

Ramón Peña: Nunca más

Nunca más

Rómulo Betancourt, en su hablar guatireño, comentaba que los venezolanos teníamos memoria de chimpacé. Muy corta. Caíamos en la misma trampa una y otra vez.

Ramón Peña: Roma en llamas

Roma en llamas

El mal que agobia a Venezuela, de intensidades inauditas, no es banal. Tampoco sobrevenido. Es calculado. Hasta anunciado por los capos del régimen. Lo advirtió esa alta funcionaria que funge de Santa Evita de los pranes: “¡Así dejemos a Venezuela en cenizas no nos iremos del poder!”. Noción que comparten algunos de sus compinches: un apocalipsis antes que vérselas con la justicia, con la DEA, con el Tribunal de la Haya, con el Departamento del Tesoro Estadounidense, con el Grupo de Lima.

Ramón Peña: Caroní

Caroní

Para las tribus de las tierras poco fértiles del África sub-sahariana, una planta, llamada Baobab, es apreciada como su árbol de la vida: los alimenta, les da energía, los cura, les da techo. De modo parecido, para los venezolanos, ese soberbio flujo de agua que desciende del Tepuy Kukenan hasta dormirse en el Orinoco, el Caroní, es nuestro río de la luz. Pero hoy deja de serlo porque la indolencia, el latrocinio y la ignorancia envilecieron la fuerza de sus aguas.

Ramón Peña: Unasur, RIP

Unasur, RIP

Ocho presidentes de la Suramérica democrática firmaron este 22 de marzo, en Santiago de Chile, el acta de defunción de esa invención ideologizante y encubridora de violaciones de los derechos humanos y de delitos de cohecho, que se llamó Unasur. Solo tres países no rubricaron el final de su existencia: Surinám, la de Desi Bourtese, presidente golpista y acusado por narcotráfico; Uruguay, la de Tavaré Vásquez, vacilante y temeroso ante la erosión de su apoyo político interno; y Bolivia, la de Evo Morales y su régimen parasitario del bolsillo chavista. Desaparece esta organización, emparentada muy cercanamente con la Alianza Bolivariana de América (Alba), otro templete chavista también ahora en vías de extinción.

Ramón Peña: En tinieblas

En tinieblas

Someter a veintiocho millones de seres humanos a una noche interminable, nula para la visión, muda para la comunicación y hasta seca para apagar la sed, durante casi una semana entera, podría ser el tema de una novela aterrorizante. Una narración evocadora de La ceguera de José Saramago, o de La creciente de Silvina Bullrich. O también de aquellas ácidas y crueles ocurrencias de El hombre más malo del mundo, relato del ingenioso humorista venezolano apodado Otrovagomás. Pero no, ese apagón interminable, inimaginable, fue un hecho real, sustraído del dominio de la ficción por la banda criminal que rige al país. Suceso inédito por sus características y duración, pero además insólito en un país con inconmensurable potencialidad para alumbrarnos.

Ramón Peña: La mirada del testigo

La mirada del testigo

Dos periodistas, Jorge Ramos, mexicano, destacado entrevistador del canal Univisión y Annika Henroth-Rothstein, joven sueca, colaboradora de importantes medios europeos e israelitas, fueron testigos significativos de esa fecha de infamia que fue el pasado 23 de febrero.

Ramón Peña: Lucha sin tregua

Lucha sin tregua

Ante la mirada de la comunidad internacional, el régimen le dio otra vuelta al nudo que tiene en el cuello. El ataque brutal, a sangre y fuego, para impedir la entrada de la ayuda humanitaria, los borró del plano de toda consideración política y los sitúa netamente en la esfera criminal. En su bruteza, el Usurpador y sus secuaces se ufanaron de su “exitosa” imposición de fuerza, pero en la resaca deben estar sintiendo el vértigo de un paso más al borde del precipicio. Su embriagada acción del sábado solo ha servido para acortar la distancia y el tiempo que les resta para caer al vacío.

Ramón Peña: Señor Ministro

Señor Ministro

El seis de diciembre de 2015, con firmeza y autoridad, el señor Ministro de la Defensa exigió respetar los resultados electorales cuando se anticipaba una mayoría abrumadora favorable a los candidatos de la oposición a la Asamblea Nacional. Fue una exhortación oportuna que disuadió una avisada amenaza de desconocer el escrutinio y movilizar grupos irregulares en acciones callejeras. Una acción valorada como el correcto proceder de un soldado de la República, respetuoso de la voluntad mayoritaria.

Ramón Peña: Capitulación

Capitulación

Una pregunta sencilla para los militares y civiles del régimen: ¿Qué esperan para entregar la administración del país?

Ramón Peña: Salida ineludible

Salida ineludible

¡Se pasó tu cuarto de hora, adiós, que te vaya bien!Tango de Carlos Petit y Rodolfo Sciammarella El Editorial del diario francés Le Figaro del 27 de enero destaca que la actual coyuntura venezolana se inscribe en el marco de la “nueva guerra fría, la cual ya no es la contienda entre las democracias occidentales y los regímenes comunistas...ahora se trata de una fractura entre países de modelo liberal democrático y regímenes autoritarios”. En ese nuevo mapa, subraya cómo Juan Guaidó y la Asamblea Nacional han logrado el firme respaldo de la inmensa mayoría de las democracias del mundo, mientras al usurpador solo lo apoyan unas pocas dictaduras como las de Rusia, Turquía, Cuba, Irán o Siria.

Ramón Peña: Odio contra los pobres

Odio contra los pobres

¡No quiero bono, no quiero clap, yo lo que quiero es que se vaya Nicolás!Clamor de los barrios Solapadamente, en medio de la polvareda que levanta la usurpación de la presidencia, arrecia la cólera del régimen contra los más humildes de la capital y ciudades del interior. Más de dos docenas de asesinados en las barriadas, numerosos heridos, casi todos jóvenes, baleados por fuerzas regulares y paramilitares. Centenares de presos. Casos de torturas. Los medios de comunicación, bajo presión oficial, guardan silencio.

Ramón Peña: The Walking dead

The Walking dead

La revolución se nos volvió un cadáverYoani Sánchez, La Habana, enero 2019 El poder abusivo envejece. Y muere. Su longevidad depende, entre otras condiciones, de su origen, de su circunstancia histórica, del éxito en sus propósitos, de los apoyos externos, de la oposición interna y, lógicamente, de su robustez financiera. El castrismo cubano gozó del favor de los astros de la historia: venció a una detestada dictadura, sus líderes fueron venerados como héroes legendarios, conquistó las simpatías de Occidente al desafiar al entonces odiado imperialismo yanqui y tuvo la protección de la internacional comunista durante la guerra fría. Su épica, que alumbraba un camino para la redención de los explotados del Nuevo Mundo, fue seductora para la intelectualidad occidental. También para importantes líderes democráticos del continente y Europa.

Ramón Peña: Insólita pretensión

Insólita pretensión

Más allá de su ilegalidad e ilegitimidad, los venezolanos desafiamos al usurpador por la gravedad de la tragedia social y económica que pronostica su presencia en el poder seis años más, sin intención alguna de alterar el ruinoso modelo económico aplicado desde 2013.

Ramón Peña: Contra la usurpación

Contra la usurpación

Dos caminos se abren a partir del próximo diez de enero, el primero, la usurpada prórroga de un Estado abusivo –comprimido en un poder único- que estructura sus decisiones sin consideración alguna por los derechos humanos, con una legalidad que es una ficción unilateral y cuya ética no es más que una conducta delictiva encubierta en un teatro de mentiras. Es el residuo vil de lo que hace dos décadas fuera un proyecto de revolución; una fábula cruel, corrupta, que ha liquidado todo progreso en salud, educación, infraestructura, incapaz de garantizar la seguridad personal de sus ciudadanos y causante de dramática penuria alimenticia.

Ramón Peña: Annus horribilis

Annus horribilis

El pesado fardo de atraso y privaciones se acumula sin pausa sobre la espalda de los venezolanos, año tras año. El que ahora termina ha sido el peor, pero el que viene anticipa mayores males –innecesario enumerarlos- a menos que se interrumpa la senda de miseria trazada por quienes nos gobiernan. La existencia del país es desoladora. Semeja un mal terminal. Admitamos que las naciones no desaparecen. Pero nuestro conglomerado humano, el de la presente y próximas generaciones, pierde cada día la cohesión y la capacidad de progresar, condiciones inherentes a la supervivencia de cualquier nación. No desaparecemos, pero Venezuela ya luce como una mancha imprecisa en el mapa del continente. Se desdibuja su presencia cultural, económica, científica…. Destejidos también lucen sus núcleos familiares por el doloroso éxodo…

Ramón Peña: Las páginas silenciadas de El Nacional

Las páginas silenciadas de El Nacional

La guillotina empleada por el régimen para decapitar a la prensa crítica –esa que incomoda a toda dictadura- es una engañosa entidad bautizada con el apelativo de Complejo Editorial Alfredo Maneiro (CEAM). Nombre falaz, porque las editoriales no existen para borrar la obra escrita, sino para estimularla e imprimirla, y el rol de este engendro no ha sido otro que restringir y hasta suprimir, a conveniencia del oficialismo, la importación del papel periódico que requieren los diarios independientes. Por cierto, imprescindible que sea importado porque Chávez acabó con la producción papelera nacional. Quienes conocimos a Alfredo Maneiro (1937-1982), filósofo, fundador del partido Causa R, imaginamos que se sentiría avergonzado de que su nombre sea utilizado para denominar este artificio de censura.

Ramón Peña: Transición

Transición

Todo revolucionario me ha parecido siempre algo tan pernicioso como cualquier reaccionarioManuel Cháves Nogales, periodista español, 1937 Los cuarenta años de la Constitución de la España democrática, celebrados este seis de diciembre, promulgada luego de casi cuatro décadas de dictadura de Francisco Franco, evocan un proceso de transición ejemplar. Difícil asunto en un país en el que la Guerra Civil (1936-1939) había sembrado irreconciliable odio entre connacionales, cuyas conciencias estuvieron dominadas por el extremismo de las facciones en contienda. La memoria de más de seiscientos mil muertos, la represión y diáspora durante la tiranía, el poder de la iglesia confesional, la acción de minorias terroristas, presagiaban un nuevo estallido a la muerte del viejo dictador.

Ramón Peña: Otra bribonada

Otra bribonada

La emisión desquiciada de dinero circulante, que alimenta la ilusión monetaria de buena parte de los venezolanos y sobre la cual se sustentan los ultimos anuncios de política económica, decreta la muerte del dinero fiduciario. La confianza en el Bolívar pierde sus últimos signos vitales. Desprovista de todo rasgo de soberanía, nuestra moneda se envilece más cada día. Hasta los más humildes ya tienen en mente el dólar como único medio de pago aceptable. Es inexcusable cómo las autoridades monetarias se prestan a incrementar exponencialmente la impresión de dinero, en proporción inversa al derrumbe del ingreso por exportaciones petroleras, única fuente de las reservas que respaldan el Bolívar.

Ramón Peña: ¡”Estudio y fusil”!

¡”Estudio y fusil”!

Invocar con esta consigna a los estudiantes venezolanos a defender con las armas a los causantes de la mayor desgracia social vivida por este país, es la quintaesencia de la insolencia. Pero en boca de un jefe de Estado es además un desquiciado acto criminal. No sabemos en qué antecedente se inspiró el Golem gobernante para semejante desafuero, las rebeliones de nuestros estudiantes jamás han sido de apoyo a opresores.

Ramón Peña: Reinado de ignorancia

Reinado de ignorancia

“¡No puede ser que estemos graduando 300 mil (sic) abogados y 400 mil (sic) administradores, deberíamos graduarlos como productores de alimentos…que se vayan a producir alimentos en los Claps!” De esta declaración del primer mandatario no sabemos qué es lo más alarmante, si la estulticia de su iniciativa para rescatar la agónica producción agrícola, o la cifra de egresados universitarios que maneja.

Ramón Peña: La Grande Guerre

La Grande Guerre

Esta columna hace hoy una pausa en sus temas domésticos. Este domingo 11 de noviembre se cumplió exactamente un siglo del Armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. La conflagración más grande de la historia hasta comienzos del SXX. Por su magnitud, bautizada como La Grande Guerre por los franceses, quienes rindieron millón y medio de vidas en una hecatombe provocada por nacionalismos exacerbados. Hoy, bajo el Arco de Triunfo de París, unos sesenta jefes de Estado se congregan para honrar la paz –la reconciliación antes que la victoria de unos sobre otros- porque solo la muerte resultó victoriosa en los cuatro años de aquella barbarie, cobrando mas de diez y seis millones de vidas humanas –civiles y militares-. Nada banal añadir que también 11 millones de nobles caballos, medio crucial de transporte de la época, sembraron sus huesos en los campos de batalla. Un brutal legado de devastación material y miseria en toda Europa.


Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com