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Antonio Sánchez García: Roberto Ampuero

Roberto Ampuero

A Manuel Malaver Llevaba quince años esperando por una voz que, desde lo profundo de la nobleza del pueblo chileno, le agradeciera a los demócratas venezolanos por la generosidad con la que se nos recibiera a los chilenos perseguidos por la dictadura de Augusto Pinochet cuando iniciáramos los dolorosos años de travesía por el desierto. Una voz que fundiendo el amor de Bello por su Chile entrañable y la de José Cortés de Madariaga por la Venezuela de sus desvelos saliera en defensa de esos mismos demócratas, ahora perseguidos, humillados, ultrajados y ofendidos por una tiranía infinitamente peor que la que nos echara al exilio, porque carente de los más elementales principios de patriotismo e integridad nacional, corrompida hasta la médula de sus huesos, terrorista y narcotraficante.

Antonio Sánchez García: La oposición en su laberinto

La oposición en su laberinto

Jorge Eickhoff, historiador y analista político que se vinculara a Venezuela a través de su cargo de representante en nuestro país de la Konrad Adenauer Stiftung, fundación del Partido Demócrata Cristiano alemán gobernante, hoy residente en México, acaba de describir con lacerante exactitud la situación en que se encuentra Venezuela y ha adelantado lo que, a su juicio, sería la única vía política que enfrenta la democracia venezolana para salir del laberinto dictatorial en que se encuentra.

Antonio Sánchez García: Las babas del diablo, Evio Di Marzo in memoriam

Las babas del diablo, Evio Di Marzo in memoriam

Evio di Marzo, in memoriam Confieso haberme sentido profundamente afectado por el asesinato de Evio di Marzo. Como por cierto por el de tantos y tantos venezolanos que han encontrado la muerte bajo el horror delincuencial que sacude a nuestro país, particularmente desde que se desbarrancara por los abismos del golpismo y el asalto al Poder por el castro chavismo. A estas alturas y desde que Venezuela se hundiera bajo el horror de la revolución más absurda, más contra natura y reaccionaria de que yo tenga conocimiento y memoria, tantos asesinados como las víctimas que dejaran las guerras civiles del Siglo XIX: medio millón de víctimas mortales.

Antonio Sánchez García: Colombia en la encrucijada

Colombia en la encrucijada

A Alberto López Núñez La indiscutible verdad de la sabiduría popular que recomienda cuidar de las propias bardas cuando ardan las del vecino, no parece haber actuado con la suficiente lucidez, profundidad y amplitud en estas elecciones presidenciales en Colombia. Si ella hubiera calado con la debida profundidad en la conciencia política de nuestra república hermana, Iván Duque no sólo hubiera debido ganar en esta primera vuelta, como de hecho ha sucedido: debió haber arrasado. Y Petro y todo cuanto él significa haber sido apartado de un manotazo del escenario democrático colombiano. Asombra que eso no haya sucedido. Y que íconos mediáticos colombianos, de proyección internacional como la periodista Patricia Janiot, rompan lanzas por el ex guerrillero del M19.

Antonio Sánchez García: Lech Walesa contra la maldición de Bolívar

Lech Walesa contra la maldición de Bolívar

1 Venezuela atraviesa por uno de los momentos más dramáticos y definitorios de su turbulenta existencia. Después de dos siglos de haberse aventurado por la senda del independentismo republicano, sin que existieran las más mínimas condiciones para ese trascendental intento, y de haber asumido la homérica tarea de acabar con el dominio peninsular a un costo de sacrificios en vidas y bienes materiales inconmensurables – tres siglos de implantación y desarrollo colonial sacrificados en los fuegos lustrales de la guerra, cientos de revoluciones, dictaduras y tiranías y la delirante ambición de sus caudillos -, de todo lo cual quien mayores lamentaciones manifestó previéndolas cuando ya era demasiado tarde para impedirlas hallándose al borde de la muerte sería su principal responsable, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco. Que pasaría a los anales de su triste y desventurada historia bajo el nombre de Simón Bolívar. Nuestra némesis. Basta un repaso suscinto de su vida y su obra para constatar que en su prodigiosa existencia se condensa la trágica experiencia de Sísifo y las frustrantes hazañas de nuestro Prometeo. Devoradas sus entrañas por la ingratitud de su pueblo. Las cimas de sus glorias y los abismos de sus miserias. De las que a pesar de los siglos aún dependemos. Es la maldición de Bolívar.

Antonio Sánchez García: La hora cero

La hora cero

Einstein, que las vivió en carne propia aunque desde una visión macro cósmica, las consideraba altamente beneficiosas. Desafiaban a la humanidad a hurgar en sus entrañas para superarlas exigiéndole al hombre diera lo mejor de sí para permitir el parto de lo nuevo. Hitler, desde el otro extremo, les daba la bienvenida para que desecharan lo inútil, sacaran de circulación a las razas menos capacitadas y parasitarias para así abrirle el paso a la raza de los superhombres y permitirles coronar su lucha por la hegemonía. Seguía el concepto del superhombre nietzscheano. Antonio Gramsci, el fundador del Partido Comunista italiano, las observaba con interés político y científico: veía en ellas el enfrentamiento de lo viejo y periclitado contra lo nuevo que pugnaba por imponerse y salir a la luz. Un parto hacia el futuro.

Antonio Sánchez García: Nuestros dictadores: Castro, Chávez, Maduro

Nuestros dictadores: Castro, Chávez, Maduro

La historia llamará a nuestra época la era de los dictadores y tiranos. En los últimos años, hemos sido testigos de la caída de dos de estos superhombres hinchados. Pero sobrevive el espíritu que aupó a estos granujas al poder autocrático. Permea libros de texto y periódicos, habla a través de las bocas de maestros y políticos, se manifiesta en programas de partidos y en novelas y obras de teatro. Mientras prevalezca este espíritu no puede haber ninguna esperanza de una paz duradera, de democracia, de conservación de la libertad o de una mejora constante en el bienestar económico de la naciónLudwig von Mises, Caos Planificado, 1947 1 Las repúblicas latinoamericanas ven la luz entre las tinieblas de la dictadura. Y el primer dictador republicano fue Simón Bolívar. Lo escribió con todas sus letras acercándose al desenlace de su temprana muerte: mayor felicidad, seguridad y progreso aseguraba el dominio colonial a cuyo desencajamiento él había dedicado su vida y sus riquezas que el caos y la desintegración que había asolado a las repúblicas luego de su paso. Había hecho de la dictadura una necesidad perentoria. Lo escribió negro sobre blanco en carta al general Juan José Flores, puesto por él en la presidencia del Ecuador: “Vd. Sabe que yo he mandado 20 años y de ellos no he sacado más que pocos resultados ciertos: 1) La América es ingobernable para nosotros, 2) El que sirve una revolución ara en el mar. 3) La única cosa que se puede hacer en América es emigrar. 4) Este país caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles, de todos colores y razas. 5) Devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignarán conquistarnos. 6) Si fuera posible que una parte volviera al caos primitivo, éste sería el último período de la América.”

Antonio Sánchez García: Los tontos útiles

Los tontos útiles

Los hombres mueren pero el tonto util es inmortalAdolfo Rivero Caro Contrariamente a lo que muchos han creído hasta hoy, el concepto “tonto útil” no lo inventó Lenin, a pesar de haber sido él quien mayor provecho sacó de su existencia. Pues si el mundo no hubiera estado tan plagado de tontos útiles, no hubiera contado con tanta indulgencia como la que le dispensaran desde Jean Paul Sartre a Bertrand Russell. Representantes ilustres de toda la gama de tontos útiles: desde el santón inocente hasta el comunista filosofante.

Antonio Sánchez García: Auge y caída de la Sexta República

Auge y caída de la Sexta República

Dios, dice la Biblia en el Génesis, escribe recto en líneas torcidas. Si Falcón no existiera, hubiéramos tenido que inventarlo. Introdujo el chavismo de contrabando en las filas de la MUD, como en su momento lo hiciera Arias Cárdenas de la mano de Teodoro Petkoff en la Coordinadora Democrática, y contribuyó, de la mano esta vez de Henrique Capriles, a dividirla entre halcones y palomas. Se sumó finalmente, consciente o inconscientemente a los esfuerzos de la dictadura por hundirse ella y llevarse por delante al llamado Frente Amplio. Sirviendo como un iceberg al naufragio de lo peor que sobrevive de la vieja politiquería de la Cuarta República: de AD a Copei y del MAS a la ultra izquierda. Tenían que ser desalojados junto con el tirano, tarea ingrata y compleja facilitada por el último fogonazo de la tiranía cubana: ofrecerles compartir los despojos del festín y rastrojear entre los manteles para agarrar manque sea fallo. Han creído posible la última salida in extremis del tirano, sobre la plataforma de una sexta república: Maduro en la presidencia, Falcón en la vicepresidencia, Eduardo Fernández en la cancillería y así sucesivamente. Fue atribuirle demasiada astucia a los cubanos y su hombre en Caracas. Fueron a por todas, y saldrán trasquilados.

Antonio Sánchez García: Marx, el socialismo y los abajo firmantes

Marx, el socialismo y los abajo firmantes

El marxismo está más vigente que nunca”. Vladimir Padrino López, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Venezolanas y Ministro de Defensa de Nicolás Maduro 1 Karl Marx fue uno de los intelectuales más brillantes del Siglo XIX. Reconocerlo no supone desconocer la hecatombe universal que causó con su ingenio: construir el modelo teórico filosófico que, convertido en dogma de acción política por Lenin, daría pie al régimen más devastador y desalmado de la historia. Echando a andar la sistemática devastación de la mitad del planeta, conquistado a sangre y fuego por fanáticos seguidores que jamás lo leyeron, con la intención de arruinarlo para siempre. Tarea en la que aún se encuentran. En cuanto a la valoración teórica, su aporte tuvo trascendencia más por haber extraído las consecuencias prácticas de la economía política y haberla puesto en el centro de la historia, a partir de su definición de la lucha de clases como clave esencial de su desarrollo, que por haber aportado algo sustancioso a su desarrollo. Dando inició al destructivo movimiento sociopolítico que determinaría, en gran medida, el curso posterior de la historia, hasta el día de hoy.

Antonio Sánchez García: Falcón y la Venezuela de la decadencia

Falcón y la Venezuela de la decadencia

A Corina YorisSe sabe que durante ese lapso de tiempo hubo debilidades y torpezas lamentables de parte del jefe de Gobierno, que hubo ineptitudes, cobardías y traiciones sin cuento por parte de muchos de los empleados militares y civiles a su servicio, y que una fortuna extraordinaria acompañó a CastroAntonio Paredes, Cómo llegó Cipriano Castro al poder, 1906.

Antonio Sánchez García: Yo, el sesentayochoero

Yo, el sesentayochoero

Es más fácil ponerse de acuerdo sobre lo que es el infierno que el paraíso” Andre Glucksman Pedro Mogna, in memoriam Abro la edición especial de El País de España sobre la conmemoración del cincuentenario de Mayo del 68, del que recién me enteré este sábado de penurias, abrumado por esta dantesca pesadilla post castrista: me encuentro con una colección de banalidades periodísticas que apenas rozan los estremecedores hechos que entonces protagonizáramos, con 27 años a las espaldas, en Europa, recibidos y rebotados desde el Muro de Berlín, en cuyos aledaños yo vivía, pero irradiados desde ese centro cordial de la revolución de Los Beatles y los Rollings, Silvie Vartin y Johnny Holliday, Pierrot Le Fou y Monica Viti, Barbara y Jacques Brel, Pink Floyd y Charles Aznavour. No era el Palacio de Invierno ni el Cuartel Moncada: era La Sorbonne, el Quartier Latin, Nanterre y Vincenne, la Rive Gauche, el Sena, l’Odeon, Chatelet y el Boulevard Saint Germain, Luchino Visconti, Alain Delon y Claudia Cardinale, Godard y Federico Fellini. Hasta recibir como una bofetada la foto de Andre Glucksman, un sesentayochero parisiense de tomo y lomo que nos mostró el camino de la rebeldía dentro de la rebeldía desenmascarando la estafa marxista, viniendo a morirse, precisamente, en los comienzos de esta conmemoración, a la joven edad de setenta y ocho años. Merde alors!

Antonio Sánchez García: Après moi le déluge

Après moi le déluge

A Andrés Oppenheimer, @oppenheimera El término esquizofrenia, empleado por la psiquiatría, la psicología y el psicoanálisis, fue creado en 1911 por E. Beuler para designar una serie de psicosis, originalmente definidas por Kraepelin bajo el concepto de “demencia precoz”. Sintomática bajo tres formas de manifestación – hebefrénia, catatonia y paranoia. En esencia, unidas por un síntoma múltiple y complejo que los alemanes llaman Spaltung, y nosotros disociación: “Se usa como nombre para designar las enfermedades mentales correspondientes a la antigua demencia precoz, que se declara hacia la pubertad y se manifiesta en una disociación específica de las funciones psíquicas, que conduce, en los casos graves, a una demencia incurable.” (Diccionario esencial de la lengua española”, DRAE, Madrid, 2006).

Antonio Sánchez García: La misión de Fidel, arrasar Venezuela

La misión de Fidel, arrasar Venezuela

A Antonio Ledezma @alcaldeledezma La generación del 28 fue, sin ninguna duda, la generación más destacada en la historia de la República. Y de ella, su figura más egregia, en mi opinión, fue la de Rómulo Betancourt. Acompañada de una pléyade de ilustres venezolanos que supieron asimilar, condensar y superar la experiencia de un siglo de desastres y el horror de la tiranía gomecista, vivida en plena juventud, con los anhelos de libertad, con los que comprometerían sus vidas. Jóvito Villalba, Gonzalo Barrios, Raúl Leoni, Miguel Otero Silva y esas grandes figuras de nuestra cultura democrática: Luis Beltrán Prieto Figueroa, Mariano Picón Salas y tantos otros que, aunque sin pertenecer a dicha generación, la acompañaron en su trascendental desempeño: Rafael Caldera, Arturo Uslar Pietri, Augusto Mijares, Mario Briceño Yragorri. Y nuestros intelectuales imprescindibles: Ramón José Velásquez, Juan Lizcano, Simón Alberto Consalvi, José Ramón Medina, Vicente Gerbasi, Germán Carrera Damas y tantos otros. Con más que suficiente razón, pertenecen a esa lista de nuestros imprescindibles constructores de libertad todos quienes ocuparan la presidencia de la República: Betancourt, Leoni, Rafael Caldera, Carlos Andrés Pérez, Luis Herrera Campins y Jaime Lusinchi.

Antonio Sánchez García: Falcón, la traición y nuestras diferencias

Falcón, la traición y nuestras diferencias

Lejos y posiblemente irrecuperables los tiempos en que los demócratas venezolanos y nuestra democracia, asediada, amenazada y finalmente destruida, contaba con una oposición indiferenciada, unida y homogénea. Una oposición que podía expresarse con una sola voz y un solo requerimiento: poner punto final a las amenazas del asalto golpista y regresar, sin contratiempos ni demoras, al pleno imperio del Estado de Derecho. Una oposición cuyos propósitos y objetivos estaban muy por encima de las etiquetas partidarias y las adhesiones ideológicas. Una oposición que no era ni de izquierdas ni de derechas: era venezolana y demócrata. Más allá de todos sus errores, fue la seña de identidad de la Coordinadora Democrática.

Antonio Sánchez García: El socialismo, Lula y el Foro

El socialismo, Lula y el Foro

Por supuesto que Lula sabía, antes de acceder a la presidencia del Brasil, que el chavismo le caería a saco a las minas del rey Salomón, que Fidel Castro se apoderaría del petróleo venezolano gracias a la gestión de su hombre en Caracas, el ex guerrillero Ali Rodríguez Araque, que moviendo todos sus hilos controlaría la OPEP y presionaría al alza de los precios para acrecentar los ingresos y disponer en absoluta impunidad y sin ningún control sobre una gigantesca masa de circulante en divisas fuertes y que esos millones de millones de dólares estarían a disposición del castrismo para rebalsar el mercado, oscurecer todas las transacciones en moneda fuerte, montar una gigantesca tapadera para blanquear el otro monstruoso flujo de divisas aportadas por el narcotráfico de las FARC, llevar a sus izquierdas al Poder, y con ese colosal poderío comprarse las conciencias de los partidos, los medios, las cancillerías y terminar por fin y antes de morirse de reinar en el Hemisferio.

Antonio Sánchez García: El socialismo venezolano

El socialismo venezolano

Parafraseando al inventor del llamado “socialismo científico”, Carlos Marx, bien podría afirmarse que desde la alborada de la libertad, en medio de las luminosas tinieblas gomecistas, un fantasma recorre a Venezuela: el fantasma del socialismo. Ha formado parte de la trilogía de palabras fetiches que han encandilado a las menesterosas mentes de nuestros intelectuales orgánicos: socialismo, revolución y democracia. Y de uno de los conceptos más venenosos y devastadores, pues ha enmascarado el mensaje subliminal del comunismo que ha avalado y sostenido su sobrevivencia: el de socialdemocracia. José Luis Rodríguez Zapatero y Lula da Silva son su perfecta expresión.

Antonio Sánchez García: Venezuela en la encrucijada

Venezuela en la encrucijada

Hace quince años publiqué mi primer libro dedicado a Venezuela, que titulé Dictadura o Democracia, Venezuela en la encrucijada. Por entonces, la amenaza dictatorial recién asomaba sus garras y La Habana no terminaba por tragarse al chavismo. Si bien la sociedad civil había puesto todas sus fuerzas tras el intento de derrocar a Hugo Chávez, perfectamente consciente del proyecto castrista que pretendía implementar, lo que consiguió tras una espectacular e inédita movilización popular, se encontró con dos obstáculos insalvables que le impidieron coronar la faena: la cobardía, la pusilanimidad y la orfandad intelectual y moral de aquel sector de las fuerzas armadas que la acompañaron inicialmente en su esfuerzo, por una parte. Y la absoluta indefensión política de unos partidos que naufragaban en la inopia, prefiriendo seguir con Chávez antes que darle curso a un cambio de ciento ochenta grados al rumbo hacia la dictadura castro comunista que llevaba el país. Ni adecos ni copeyanos ni masistas, los viejos partidos del establecimiento, comprendieron que la alternativa no estaba planteada entre el empresario Pedro Carmona y el teniente coronel Hugo Chávez, sino entre Venezuela y Cuba, el capitalismo o el comunismo, la libertad o la esclavitud. Para inmensa sorpresa de las fuerzas emergentes de la sociedad venezolana, la política cuarto republicana prefirió lo malo conocido que lo bueno por conocer, aceptando un rol menor en el reparto del Poder. Hasta el día de hoy, cuando en lugar de enfrentarse al régimen y desalojar a la dictadura, prefiere acomodarse colaborando electoralmente a su sombra.

Antonio Sánchez García: Saló o los últimos días de la barbarie

Saló o los últimos días de la barbarie

La violencia ha adquirido contornos dantescos que en cualquier sociedad medianamente decente, dotada de principios y valores morales, hubieran despertado un repudio colectivo y un rechazo universal. Pero Venezuela no fue, no es y probablemente jamás será una sociedad normal. Debe pagar el pecado original de una brutal, cruel y sanguinaria guerra a muerte, haber sido engendrada y parida a golpes de lanzas, sables y machetes, haber menospreciado al género humano hasta rebajarlo al nivel de bestias de mataderos. Toda la parafernalia de coronas, arcos triunfales, himnos gloriosos y estatuas broncíneas a granel no podrán ocultar los ríos de sangre derramada para retroceder de la colonia al feudalismo y de La Paz Imperial o la barbarie y el salvajismo de la dictadura permanente. Todo ese monumental y colosal hecatombe para tras dos siglos venir a dar al renacer de la bestialidad más cruenta. ¿Imaginable, después de este Apocalipsis, una Venezuela como la soñaran los muy escasos estadistas que vieron la luz en estos pantanales de ignominia?

Antonio Sánchez García: Honi soit qui mal y pense

Honi soit qui mal y pense

Maldito sea quien lo mal interpreteOrden de la Jarretera Hace unos años, en un concierto nocturno al aire libre organizado por Ramón Muchacho frente al Parque del Este, Soledad Bravo cantó un tema de Simón Díaz, Qué vale más, que decidió dedicárselo a su amigo Antonio Ledezma, a pocas horas de ser encarcelado. Despertó el odio y la indignación del régimen. No era la primera vez que una canción y su dedicatoria despertaban tanto odio. Pocos años antes, en una asamblea estudiantil masiva celebrada en el Estadio Universitario, le dedicó, también expresamente, La canción del elegido a Nixon Moreno, entonces refugiado en la Nunciatura Apostólica de Caracas. Despertó indignación, esta vez entre quienes, desde el régimen, lo acosaban y quienes, de este lado de la cerca, no simpatizaban con sus posiciones radicales. En un acto en el Aula Magna le dedicó luego un concierto a todos nuestros presos políticos y en particular a un homenajeado especial que acababa de ser galardonado con el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Simón Bolívar, tras una iniciativa que tuve el honor de proponerle a mi amigo Benjamin Scharifker, entonces rector de dicha universidad, el Nobel de Literatura y su amigo personal Mario Vargas Llosa. Y recientemente cantó en Nueva York y le dedicó una canción de su paisano Alfredo Zitarrosa a su amigo Luis Almagro. Más claro no canta un gallo.

Antonio Sánchez García: Venezuela y el liberalismo, un grito de auxilio

Venezuela y el liberalismo, un grito de auxilio

No exagero si reduzco el corazón y el músculo de lo que sobrevive como auténtica y combativa oposición al régimen dictatorial venezolano exclusivamente al grupo de luchadores que siguen y acompañan a María Corina Machado y a Antonio Ledezma en su frente de resistencia, amplio y solidario, llamado Soy Venezuela. Conformado con la pasión y el fervor que caracterizan a los dos más intraficables líderes de la oposición venezolana. En sus comienzos solitarios, hoy acompañados por miles y miles de fervientes seguidores, a lo largo y ancho de Venezuela.

Antonio Sánchez García: La fatal ignorancia (II)

La fatal ignorancia (II)

“Es imprescindible determinar la causa matriz que ha convertido a nuestro país en una fábrica de pobres para saber hacia dónde vamos. Es muy importante saber dónde estamos parados” Omar Barboza, presidente de la Asamblea Nacional, 5 de enero de 2018 Leo el tuit que sirve de epígrafe al presente artículo, puesto a rodar por un viejo y experimentado político socialdemócrata, que fuera gobernador del Zulia designado por el presidente Jaime Lusinchi, para convertirse en fundador, bajo los designios del factótum zuliano Manuel Rosales, del partido Un Nuevo Tiempo, del que es presidente ejecutivo, al mismo tiempo que diputado a la Asamblea Nacional y actual presidente de dicha corporación. Una confesión nada honorable de lo que he venido en llamar “la fatal ignorancia”, un mal endémico del que sufre nuestra vapuleada dirigencia política.

Antonio Sánchez García: Luis Almagro

Luis Almagro

He conocido personalmente a tres secretarios generales de la Organización de Estados Americanos: César Gaviria, José Miguel Insulza y Luis Almagro. De los anteriores he sabido por inercia mediática: jarrones chinos de la Dinastía Ming made in Singapur.

Antonio Sánchez García: Exilio, destierro, desarraigo

Exilio, destierro, desarraigo

A nuestros desterrados Pertenezco a la generación nacida al fragor de la Segunda Guerra Mundial. Mis padres, al de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa. Mi esposa al de la Guerra Civil Española. Ella y yo nos hicimos conscientes a las sombras del conocimiento del nazismo alemán y su Holocausto, Stalingrado, la Guerra Fría, la revolución china, la revolución cubana, las guerras de guerrillas, el bombardeo a La Moneda, la Guerra de Vietnam, las dictaduras del Cono Sur. Viví la construcción del Muro de Berlín y me eduqué en esaa ciudad sitiada, rodeada de alambradas de púas y terrenos minados, vigilados por casamatas con soldados armados con ametralladoras Punto 50. Compartí la revuelta, la sangre y los atentados que marcaron la emergencia del terrorismo ilustrado europeo. Presencié la transmisión en vivo y en directo del atentado talibán a las Torres Gemelas de Manhattan. Vi caer los cuerpos desesperados de quienes prefirieron lanzarse al vacío que ser asfixiados por el humo y carbonizados por las llamas. Hemos sufrido en carne propia, cuando nos creíamos libres del horror y alcanzar la vejez en la desenfadada e inocente alegría de esta Tierra de Gracia, para caer bajo las garras de la más sórdida, obscena, desalmada, corrupta e inhumana de las revoluciones: la retrógrada, la contrarrevolucionaria, la ladrona y narcotraficante dictadura venezolana.

Antonio Sánchez García: El intelectual inútil

El intelectual inútil

A José Rafael Herrera Contrariamente a lo que podría pensarse, los llamados intelectuales venezolanos o quienes fungen profesionalmente de tales no se encuentran en la primera línea de la resistencia contra el régimen dictatorial que tras la mascarada del Socialismo del Siglo XXI, término inventado por otro intelectual, el germanomexicano Heinz Dieterich Steffan, abruma y aherroja en una espantosa crisis humanitaria a la sociedad venezolana. Los datos de la tragedia de todo orden que nos afecta, recientemente publicados por el economista Ricardo Hausmann en su artículo El colapso de Venezuela no tiene precedentes, son verdaderamente estremecedores. Demuestran que el tiempo devora las riquezas y las vidas de Venezuela con una velocidad aterradora. Venezuela está al borde del colapso, y cada día que pasa se acrecienta la tragedia, sin que al parecer provoque la menor preocupación de quienes creen que disponen de una eternidad para arreglar la carga en un matrimonio de conveniencia con la dictadura.


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