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Antonio José Monagas: ¡En jaque…!

¡En jaque…!

La crisis que tiene agobiada a Venezuela no es fortuita. De una u otra forma, vale asegurar que la malicia de sus actuales gobernantes, determinó el caos en cuestión. Cualquier análisis político infiere que tan grave situación es la resultante de todo un proceso de histórico de acumulaciones y distorsiones en el ejercicio de la política. No sólo en lo que va de siglo XXI. Los problemas que devinieron en lo que hoy está convertido el país, provienen del arrastre de una crisis que tocó la estructura y concepción del Estado venezolano. Incluso, desde que la entonces provincia colonizada por el Imperio español, comenzara a ser objeto de entramadas maquinaciones de todo orden para alcanzar la estatura política de “república”. Condición ésta, que difícilmente fue forjada sobre el esfuerzo no siempre logrado de muchos venezolanos que sacrificaron sus vidas en aras de tan arduo propósito.

Antonio José Monagas: Tiempo de definiciones…

Tiempo de definiciones…

Cuando las realidades se vuelven dubitativas, las confusiones permean todo. Lo mismo sucede en aquellos casos en que esas mismas realidades lucen inciertas. O porque se tornan vagas, indefinidas o ambiguas. Indistintamente de lo que sus consecuencias arrojen, el problema tiene su fuente en la indeterminación acusada como generadora de conflictos y caos. Y desde luego, de tantas complicaciones como lecturas pueda provocar la confusión como insidioso problema.

Antonio José Monagas: Diálogo ¿sin forma ni fondo?

Diálogo ¿sin forma ni fondo?

El mejor uso que puede hacerse con la palabra, no siempre es permanecer callado. Aunque se ha reconocido que también el silencio puede equivalerse a una opinión. Sin embargo, en política todo es diferente. Ahí, la palabra es cimiento de significativas construcciones. No sólo de templos para exaltar libertades y valores. También de prisiones para someter y así reducir el ímpetu propio de protestas por la creciente injusticia del opresor. Igualmente de patíbulos administrados por indolentes mecanismos de poder.

Antonio José Monagas: ¿Dónde quedó el Estado? ¿Y la República?

¿Dónde quedó el Estado? ¿Y la República?

La teoría política es amplia cuando de definiciones que comprometen el estamento jurídico, se trata. El concepto de Estado sigue discutiéndose de cara a las circunstancias que determinan la dinámica social y económica de una sociedad que se organiza no sólo para exhortar la historia que describe los avatares que esculpieron los momentos de crisis y desarrollo sobre los cuales busca apuntalarse el crecimiento de esa misma sociedad reunida alrededor de proyectos nacionales trazados por ideales de progreso y motivaciones de prosperidad. Al mismo tiempo, para consolidarse en términos de las capacidades que coexisten y cohabitan con sus potencialidades y factores de inducción popular.

Antonio José Monagas: ¡Nada es lo que parece!

¡Nada es lo que parece!

Las realidades confunden no sólo cuando se observan desde perspectivas atestadas por emociones de coyuntura. También, porque lucen asfixiantes según el brillo del sol o la sombra que imprime la luna en una noche de cielo radiante. Pero tanto como confunden las realidades cada vez que sorprenden la subjetividad de quien la vive con el sosiego que permite un momento de placidez, igualmente puede vivirla quien en medio de su locura es capaz de otearlas desde el nivel de intensidad que su delirio le permita.

Antonio José Monagas: “Habemus praeses”

“Habemus praeses”

Un sabio aforismo reza que “mientras más oscura la noche, más cerca está el amanecer”. Tal es la pertinencia de tan rotunda frase, que bien cabe como referencia para explicar un tanto lo que, desde el pasado 5 de enero, está viéndose en Venezuela, de cara a las coyunturas que, por estos momentos, comienzan a bosquejar un panorama de promisores condiciones políticas, particularmente.

Antonio José Monagas: El síndrome del “servil”

El síndrome del “servil”

Desde que el militarismo se apropió del poder político en Venezuela, el país comenzó a despedazarse. Fue la idea primigenia contenida en una Constitución cuya ambición presidencialista, dio al traste buena parte de los cimientos que en cuarenta años, con la mayor dificultad, se habían construido. Algunos empezaban a consolidarse. Así vino sucediendo, a pesar de las secuelas de la antipolítica cuyas consecuencias contribuyeron a hacer añicos otra porción de lo que ingentes esfuerzos lograron alcanzar para finales del siglo XX.

Antonio José Monagas: ¿Para qué, un Gobierno maula?

¿Para qué, un Gobierno maula?

Desde que el hombre advirtió que su libertad fundamentaba su razón de vida, comprendió que el mundo constituía un asombroso ámbito de oportunidades que de aprovecharse, se convertía en el espacio necesario donde su movilidad habría de corresponderse con sus anhelos y sueños. Por eso, la libertad es vista con recelo no más por quienes la tiranizan, que por quienes la mancillan. Y el ejercicio del poder autoritario, se presta para vilipendiarla, humillarla y ultrajarla. Es el modo de cómo actúan las tiranías. Es decir, aplastando las oportunidades y posibilidades que animan e incitan oportunidades.

Antonio José Monagas: Lógica de lo absurdo

Lógica de lo absurdo

Aunque en política casi todo se vale, a diferencia del amor en donde todo, absolutamente todo se vale, hay prácticas políticas que no tienen cabida. Aquello que reza la Biblia de que “es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre al Reino de los Cielos” (Mateo 19:24) en político se cumple. Aún cuando bajo otro contexto. Pero que en el fondo, deja ver la equivalencia entre la aspereza e hipocresía que signan la política y la afabilidad y satisfacción, valores estos bajo los cuales se experimentan los sentimientos.

Antonio José Monagas: Sin sentido de venezolanidad

Sin sentido de venezolanidad

Al avizorar hoy al país, no hay duda en inferir que ha retrocedido en múltiples aspectos. La idiosincrasia que tiempos atrás demostraron los venezolanos, indistintamente de donde nacían, donde crecían, o donde desarrollaban sus proyectos de vida, se ha visto derruida. Anteriormente, lo importante era la entrega que casi todos buscaban brindarle al terruño. Aunque no siempre el desarrollo de la persona es coincidente con el lugar que vio nacerle. Sin embargo, eso no importaba. Cada quien buscaba adaptarse a las condiciones que le rodeaban. La preocupación que a todos asaltaba, era verter sus capacidades y potencialidades en función del desarrollo del sitio que le acobijaba.

Antonio José Monagas: Cinismo, despotismo e indolencia

Cinismo, despotismo e indolencia

La teoría política es amplia al momento de describir los significados de palabras como “gobierno”, “gobernar”, “gobernante” y “gobernado”. Cuatro términos, que si bien parecieran homólogos, su sentido determina ámbitos procedimentales bastante diferentes. Sin embargo, la precariedad propia de un pensamiento político exangüe, incluso desplazado por groseras motivaciones proselitistas que rayan con lacónicos intereses, hacen de quienes se arrogan encargos gubernamentales, fungiendo de autoridad, personajes cuyas conductas se tornan desagradables. Más, cuando toman decisiones que desconocen lo que los conceptos arriba referidos, contienen en su esencia epistémica.

Antonio José Monagas: Absurdos disparates maduros

Absurdos disparates maduros

El ejercicio de la política permite disfrazar palabras que, muchas veces, se convierten en meros yerros. Estos, en la medida de su intensidad y de las coyunturas que rodean los hechos que motivaron la verborrea en cuestión, inevitablemente se convierten en problemas de crudas consecuencias. Por supuesto, de traducirse en decisiones,. Situaciones de tal talante, no sólo se dan. Sino que se repiten en regímenes políticos que siguen el estilo fascista. O que envueltos en premisas de corte “revolucionario”, tienden a ser focos de descomposición y destrucción. Pero particularmente, de conflictos que rayan con crisis de agudas incidencias.

Antonio José Monagas: Desvergonzadas contradicciones

Desvergonzadas contradicciones

¿Hasta cuándo el régimen socialista seguirá mostrando una imagen de país que no se corresponde con la realidad que actualmente enfila sobre cada rincón? Preguntas en esta onda de preocupaciones invaden el pensamiento de tanta gente en Venezuela y allende sus fronteras, sin que haya podido darse con una respuesta no más convincente, que portadora del optimismo que acompaña una buena señal.

Antonio José Monagas: Una tragedia llamada Venezuela

Una tragedia llamada Venezuela

Hablar de pluralismo político, tolerancia o de respeto en medio de la crisis que tiene reventada a Venezuela, podría sonar efímero. Particularmente, si el ejercicio de la política se encuentra contaminado por la demagogia propia de un populismo totalitario. O por problemas de una democracia apagada por la precariedad de una ideología política que sirve de cauce a decisiones tomadas por el alto gobierno, sin razón que las justifique de cara a lo que prescribe la Carta Magna cuando explica el modelo político por el cual ha de regirse la conducción política y jurídica del país.

Antonio José Monagas: En medio de la nada

En medio de la nada

Mucho se habla acerca de las rutas de escape de la situación de anomia a la que, los actuales gobernantes, llevaron a Venezuela. Pero asimismo desde quienes fustigan a través de las redes sociales, hasta quienes despotrican de todo en compañía de conversadores de oficio y de guasones. Estos, convencidos que de esa forma será posible salir de este trance de atrasos y miserias en que está postrado el país.

Antonio José Monagas: Ciudadanía: ¿deber o derecho?

Ciudadanía: ¿deber o derecho?

No siempre se atina a destacar la diferencia entre deber y derecho. Ni a nivel de lo que sus implicaciones comprometen. Menos, lo que conceptualmente refiere cada término. Esta confusión, aunque pareciera somera, en el fondo es bastante seria. Sobre todo, en cuanto a lo que su desarrollo tiende a plantear.

Antonio José Monagas: Un país sin ciudadanía

Un país sin ciudadanía

El concepto de ciudadanía no es aquel enunciado que incite demostraciones de amistad o de amor. Comprender el significado de ciudadanía, no es asunto de inmediato procesamiento mental. Ni tampoco de expedita aplicación instrumental y operativa. Es un proceso continuo, pedagógico y progresivo.

Antonio José Monagas: El factor (negro) en el gobernante (rojo)

El factor (negro) en el gobernante (rojo)

Parecía imposible ver hasta dónde la actitud se corresponde con la personalidad. Sin embargo, tan curioso enigma, que quizás pudo entenderse como intrusión de la ciencia, ha sido resuelto. Estudiosos de Universidad de Copenhague, dieron con la solución al problema que, para la historia del hombre, ha significado la tendencia del individuo a no medir el perjuicio que su decisión puede ocasionar en otra persona. O sea, a sobreestimar sus intereses sin importarle el alcance de los efectos que puedan resultar del dictamen puesto en curso.

Antonio José Monagas: ¿Al ritmo del régimen?

¿Al ritmo del régimen?

A pocos días del próximo y decembrino proceso electoral, convocado por el régimen, caben múltiples opiniones sobre razones que pudieran esclarecer condiciones de convivencia entre factores políticos con supuesta capacidad para impulsar el desarrollo nacional. O por lo contrario, pudieran ennegrecer, aún más, problemas que sustentan la profunda crisis política y económica que desvergonzada y contradictoriamente azota a Venezuela. Un país que en otrora, fue puntal de desarrollo de América Latina.

Antonio José Monagas: Entre basurales y arbitrariedades

Entre basurales y arbitrariedades

El retroceso que ha experimentado Venezuela, en todos sus órdenes, es inaudito. Es inaceptable. No hay razón alguna que justifique tan desvergonzada regresión. Algunos explican el fenómeno como resultado de la ineptitud gubernamental. Otros dicen que fue resultado de un proceso deliberadamente preparado, con conocimiento de causa. Se habla de un proceso revolucionario cuyo objetivo es la demolición del capitalismo para suplirlo luego por el llamado socialismo del siglo XXI. Y que pudiera ser razón cierta por cuanto el manido Plan de la Patria y demás propuestas revolucionarias, estilan consideraciones que apuntan a la transformación radical del país a partir de objetivos que trasgreden el orden normativo al cual aludía Hans Kelsen en su esquema piramidal.

Antonio José Monagas: Protestar… es la consigna

Protestar… es la consigna

Es lamentablemente cierto que el régimen no ha sabido manejar la crisis política y económica que su ineptitud, e incluso, su elaborada intención convertida en proyecto de gobierno, generó desde casi entrado el siglo XXI. O sea, desde 1999. Así fue y ha sido, muy a pesar de la apuesta que lanzó el equipo de gobernantes militares, convencidos del cuento de estructurar un gobierno de factura socialista y revolucionaria. Aunque decían que su proyecto respondía al ideario bolivariano.

Antonio José Monagas: Economistas de discurso

Economistas de discurso

El imaginario infantil aviva ilusiones de todo tamaño. Su dinamismo es tan particular, que logra transformar avispas en dragones. O retazos metálicos o de madera, en veloces vehículos. Eso es propio de niños que, sin recurso alguno, son capaces de construir mundos maravillosos que sólo existen en su mente.

Antonio José  Monagas: Abusos que hacen llorar

Abusos que hacen llorar

No es fácil, ni lo ha sido, consolidar un sistema político basado en condiciones que promuevan el ejercicio de la democracia. Entendida ésta, no tanto como el gobierno del Estado donde el poder es ejercido por el pueblo a través de mecanismos de participación mediante procesos de elaboración y toma de decisiones. Pero sí, como doctrina que implica la motivación necesaria con el propósito de establecer una forma de vida en sociedad.

Antonio José Monagas: socialismo para un pueblo pendejo

socialismo para un pueblo pendejo

Pareciera obvio preguntarse razones que han conducido a realidades extrañamente contrarias a lo que algunas definiciones de la teoría política o de la teoría económica, exponen. Sin embargo, cada respuesta lleva a conclusiones que chocan con las circunstancias que se viven. Particularmente, en Venezuela luego que las imposiciones, los resentimientos y hasta las revanchas aplaudidas por el socialismo pretendido por el alto gobierno, se volvieron parte de una normativa no escrita. Pero crudamente aplicada para lo cual, la represión se constituyó en un instrumento de infalible utilidad.

Antonio José Monagas: Agónicos zarpazos…

Agónicos zarpazos…

La connotaciones que pueden endilgársele al término “dictadura”, si bien forman parte de la esencia semántica bajo la cual la teoría política puede distinguirlo, no deja de saturar realidades cuya caracterización denota una barbarie que excede la razón y rebasa cualquier medida de conciencia. Así lo resume la historia política de aquellas naciones que padecieron su aplicación. De manera que al final de todo, no necesariamente cabe diferenciar entre “tiranía” y “dictadura” por cuanto los procedimientos empleados para subyugar al individuo en aras de desmoralizarlo y humillarlo con la idea de someterlo ante propósitos propios de la demagogia característica, no son disparejos. Sin embargo, sus efectos son distintivos al marcar la diferencia entre un régimen dictatorial y otro tiránico. Aún así, la crueldad los homologa.


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