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Ángel Lombardi Boscán: Ozark, crimen y familia

Ozark, crimen y familia

Ozark es la banalidad del mal en todo su esplendor, tesis ésta que se la debemos a Hannah Arendt (1906-1975), brillante pensadora alemana. Ozark es una referencia a la sordidez entre humanos alrededor del dinero y unas ansias de lucro desmedidas, incontrolables. El dinero como elemento supremo de una voluntad de vivir trágica y transgresora chapuceando desde el barro maloliente. Cuando vemos el esplendor reluciente de ciudades como Dubai en las cercanías del Golfo Pérsico con su Burj Khalifa, el rascacielos más alto del mundo (828 metros) erigido en pleno desierto, uno llega a pensar que se trata de un emprendimiento legítimo, de unas tribus árabes que se modernizaron en los negocios aprovechando la lotería del petróleo en el subsuelo. No obstante, básicamente, todas las fortunas tienen un origen penoso, fraudulento. Detrás de las fachadas luminosas se esconde el narcotráfico, el lavado de dinero y la venta de armas junto a otros negocios turbios que las leyes sociales condenan y castigan pero que forman parte del llamado “sistema”.

Ángel Lombardi Boscán: La comisión de Reemplazos en la reconquista de América

La comisión de Reemplazos en la reconquista de América

"El espíritu de error ha dirigido siempre nuestros pasos en Venezuela, y la quijotesca idea de que no se ha de tratar con rebeldes ha sido uno de sus efectos más funestos". El Regente Heredia (1766-1820) La historia es un territorio de lo imprevisto. Las autoridades metropolitanas españolas, tanto las que se reunían en gabinetes en Madrid, como las que estaban en América con la misión de resguardar estos territorios, nunca imaginaron revueltas domesticas de mayor calado, y mucho menos, de los “aliados” de mayor confianza: los blancos criollos.

Ángel Lombardi Boscán: Carlos Medina y la Historia de Cabimas

Carlos Medina y la Historia de Cabimas

¿Qué hace a uno héroe? Hacer frente al máximo dolor y a la máxima esperanza”. Nietzsche (1844-1900) Conocí a Carlos en la Universidad del Zulia. Ya era un historiador consolidado, y solitario. De esa rara especie que para mantener su independencia no podía transarse como lo hacen la mayoría. Creía en la historia como una militancia a favor de un mundo mejor. Era de izquierda, y abrevó en Marx. Recientemente conocí a uno de sus hijos, un joven simpático y educado, hechura de su padre, cuyo nombre es Karl.

Ángel Lombardi Boscán: El terremoto de 1812

El terremoto de 1812

Los realistas que fueron contemporáneos de estos sucesos han descrito el funesto terremoto que asoló a media Venezuela como un castigo de Dios por el atrevimiento republicano en usurpar el poder del Rey de España, por atentar contra el clero y abolir los principales “fundamentos” que sostuvieron la sociedad colonial. No hay que olvidar que a lo largo de la contienda la mayoría de los obispos y prelados de la jerarquía eclesiástica fueron fervientes partidarios de la causa del Rey y en esta circunstancia no desaprovecharon la ocasión para utilizar la catástrofe como medio de propaganda para desacreditar a los republicanos.

Ángel Lombardi Boscán: Vértigo de la historia

Vértigo de la historia

Todas las calamidades –revoluciones, guerras, persecuciones- provienen de un equívoco inscrito sobre una bandera”. Ciroan (1911-1995) En nombre de Dios se asesinó, y mucho. Francisco de Valdés, soldado español en el siglo XVI, sostuvo que: “el día que uno toma una pica para ser soldado, ese día, renuncia a ser cristiano”. Esto de la pica también podemos hacerlo extensivo al garrote cuando los muy espirituales cruzados entre los siglos XI y XIII se arengaban con entusiasmo antes de entrar en batalla en contra de los “infieles” con la siguiente oración: "a Dios rogando y con el mazo dando”. Dios, el Invisible, ya así sean judíos, islámicos o cristianos siempre ha sido un pretexto para el asesinato y la destrucción. Fracaso del proyecto terrícola iniciado con Adán y Eva, primeros delincuentes, de una humanidad insumisa.

Ángel Lombardi Boscán: Maracaibo, primera ciudad de Venezuela con electricidad (1988)

Maracaibo, primera ciudad de Venezuela con electricidad (1988)

Es inevitable no hacer mención al colapso del sistema eléctrico nacional bajo Corpoelec y la actual administración bolivariana en los últimos diez años. Aunque esta breve reseña sólo quiere hacer énfasis en la actual crisis en el Zulia dónde los hogares zulianos sólo están recibiendo un porcentaje muy bajo del vital fluido eléctrico. Las consecuencias de ésta situación tan grave sólo pone en evidencia que la africanización de Venezuela se sigue radicalizando, y que la historia, en las actuales penosas circunstancias que atraviesa el venezolano, tiene un comportamiento regresivo y decadente, contrario, al optimismo progresista de una modernidad a la que suponíamos pertenecer.

Ángel Lombardi Boscán: Miranda y la Revolución Francesa

Miranda y la Revolución Francesa

"No está marcada en ningún mapa: los sitios de verdad no lo están nunca" Herman Melville (1819-1891) C. Parra Pérez con “Miranda y la Revolución Francesa”, Tomo Uno, ofrece el expediente de su “defensa”. Uno supone de un historiador con su trayectoria que el criterio de “objetividad” se impondría sobre las naturales simpatías hacia su biografiado. Además, da la impresión que es un libro de estructura desordenada y escritura farragosa, aunque curiosamente todo el énfasis está puesto en explicar intricadas maniobras militares. Quizás esto se deba a que el texto fue elaborado originalmente en francés, y luego, apresuradamente, traducido al español por su autor, empresa inconclusa porque la muerte le llegó (1888-1964). Parra Pérez terminó por elaborar la apología del caraqueño en las campañas militares en Bélgica y Holanda en las cuales participó en el marco de la Revolución Francesa.

Ángel Lombardi Boscán: Semén, el “Carabobo” realista

Semén, el “Carabobo” realista

El 16 de marzo del año 1818, en el campo de Semén, las fuerzas de Bolívar pudieron finalmente encontrar a las realistas dispuestas para una decisiva batalla. El cerco se había cerrado y abruptamente Bolívar comprendió que el terreno de la lucha era completamente inadecuado para la manera en que tenía distribuidas sus fuerzas.

Ángel Lombardi Boscán: Escribir historia

Escribir historia

Siempre hemos creído que los historiadores son orfebres de la verdad sobre un pasado que rescatan del olvido. Y no hay verdad en realidad. Sólo el exaltado o sereno punto de vista de quién ordena los recuerdos. Por eso la historia es en reANalidad el historiador. Hemos pensado ingenuamente que cualquier libro que lleve por título, por ejemplo: “Historia de Venezuela”, es lo suficientemente competente para dar a conocer los eventos y personajes de procesos intricados de un pasado en realidad precario y con miles de fotografías rotas. Y esto no es así. Sólo los “clásicos”, es decir, los autores más competentes: expertos minuciosos en determinadas áreas de estudio, son capaces de ofrecer interpretaciones críticas que impactan sobre el conocimiento establecido, y lo mejoran. Además, tienen que saber escribir bien. La historia, más que ciencia, es un auténtico arte. León E. Halkin (1906-1998), un historiador belga muy influyente en mi formación universitaria a través de una joya bibliográfica que se llama: “Iniciación a la crítica histórica” (1951), fue uno de los primeros en mostrarme la sustancia de la llamada “historia crítica”. Y no tuvo necesidad de teorizar: bastó con mostrar su pericia como pensador del pasado a través de sendos ensayos luminosos y penetrantes como: “Retratos de Felipe II”; “El mito de Napoleón”; “Hitler y la resistencia alemana”; “La crueldad en los suplicios”; “Avatares del honor” e “Intolerancia e Inquisición”. Por fin encontraba a un historiador “comprometido” con su trabajo que sabía utilizar los documentos con ingenio y penetración haciendo las preguntas adecuadas. Halkin me mostró cómo se escribe y se hace la historia. También me enseñó a investigar desde la formulación de hipótesis. Una hipótesis es una pregunta que merece ser respondida. Es por ello que no entiendo muy bien las complicaciones metodológicas en las universidades venezolanas que sacrifican la forma sobre el fondo. Quizás esto pase porque no hay fondo. Investigar históricamente es muy sencillo: la pregunta pertinente sobre un problema humano que merece ser respondido; luego, la reunión de los materiales de valía, es decir, los documentos más diversos como huellas del pasado, y finalmente lo más interesante: la interpretación libre y responsable que quien explica y comenta. Para cumplir a cabalidad con todo este proceso creativo de la mente humana hay que tener una muy buena capacidad de “síntesis”. Aprender a distinguir lo sustancial de lo accesorio, e ir al grano. Nada de florituras inútiles y distractoras. La sentencia adecuada y bien escrita para establecer un puente entre el historiador y sus lectores. Historiar posee muchas técnicas discursivas y metodologías, además de todo un cuerpo teórico bastante amplio, aunque lo esencial es la credibilidad del historiador y el dominio del oficio. Director del Centro de Estudios Históricos de LUZ @LOMBARDIBOSCAN

Ángel Lombardi Boscán: Héroes y villanos populares en la historia

Héroes y villanos populares en la historia

Esto lo dijo un reputado hispanista inglés, Geoffrey Parker, en el año 2001: “Por ahora, es probable que Felipe II sea el gobernante europeo sobre el que más se haya escrito, si exceptuamos a Napoleón y a Hitler. La investigación histórica, cómo el éxito, nunca es definitiva”.

Ángel Lombardi Boscán: 5 de julio de 1811, Declaración de Independencia

5 de julio de 1811, Declaración de Independencia

La independencia de Venezuela no puede nunca ser entendida como un acto de traición en contra de la nación española. Al contrario, por más de tres años los venezolanos se mantuvieron leales a una metrópoli que les abandonó a raíz de su crisis interna. Y los actos de solidaridad de los venezolanos a favor de la resistencia española no sólo fueron de carácter moral, sino también en forma de generosos donativos materiales.

Ángel Lombardi Boscán: La desgraciada acción de Carabobo (1821)

La desgraciada acción de Carabobo (1821)

"Nadie debe ser divinizado…" Albert Einstein "No permitáis que la ambición se burle del esfuerzo útil de ellos / De sus sencillas alegrías y oscuro destino; / Ni que la grandeza escuche, con desdeñosa sonrisa / los cortos y sencillos hechos de los pobres. / El alarde de la heráldica, la pompa del poder y todo el esplendor, toda la abundancia que da, / espera igual que lo hace la hora inevitable. Los senderos de la gloria no conducen sino a la tumba". Thomas Gray (1716 - 1771) Todas las esperanzas realistas quedaron puestas en la renovación del armisticio. Volver a comenzar las hostilidades significaba enfrentar a un enemigo que estaba muy activo en todos los frentes y con una moral en el triunfo elevada. Todo lo contrario sucedía entre los realistas, cansados y disminuidos y sin la fe en las capacidades militares y de liderazgo de La Torre que tuvo que enfrentar numerosos conatos de insubordinación de parte de algunos de sus más importantes subalternos como Morales.

Ángel Lombardi Boscán: Debacle realista en Margarita (1817)

Debacle realista en Margarita (1817)

Don Pablo Morillo, “El Pacificador”, ya se había enterado antes de arribar al oriente del país de las atrocidades llevadas a cabo por el jefe realista y expedicionario Aldama, quien en Barcelona y Cumaná arrasó, literalmente con “sangre y fuego”, a todos los enemigos del Rey.

Ángel Lombardi Boscán: Fusilamiento de Piar

Fusilamiento de Piar

El fusilamiento del general Piar ocurrido en octubre de 1817 es uno de los acontecimientos más significativos de toda la guerra. Bolívar con este acto de fuerza y autoridad quiso demostrar a los distintos caudillos regionales que su autoridad como jefe máximo de la revolución republicana no era algo negociable.

Ángel Lombardi Boscán: Perfectos desconocidos

Perfectos desconocidos

Escribir es una forma de terapia. A veces me pregunto cómo se las arreglan los que no escriben, o los que no pintan o componen música, para escapar de la locura, de la melancolía, del terror pánico inherente a la condición humanaGraham Greene La vida personal y social es insatisfactoria. La mitología en torno a la felicidad la reduce a destellos pálidos. Siempre ha sido así. Aunque en el siglo XXI, de la mano de los teléfonos inteligentes personales, los mecanismos de evasión para el auto-engaño y con ello disimular las frustraciones y caídas, nos han permitido el refugio en una democratización de la comunicación promiscua en donde la basura digital te abruma y distrae de tal manera que lo banal se convierte en significativo.

Ángel Lombardi Boscán: Batalla de San Félix (1817)

Batalla de San Félix (1817)

Muchas batallas tuvo nuestra aciaga Independencia (1810-1823) aunque muy pocas decisivas como la Batalla de San Félix en las cercanías de Angostura. De hecho, fue Piar quién la ganó, el libertador del sur de Venezuela, de la muy estratégica provincia de Guayana, en un momento en que la guerra le era totalmente favorable a Don Pablo Morillo y su “Ejercito Pacificador” que llegó al país en abril del año 1815.

Ángel Lombardi Boscán: ¿Finales felices? No existen según Haneke

¿Finales felices? No existen según Haneke

Quemado, dolido y débil, mi sufrimiento, al parecer, no requiere palabras ni explicaciones tantas, que es poca cosa”. Hafez Shirazí (1315-1390) Hay directores como el alemán Michael Haneke (1942) consagrados ya en vida que no necesitan justificarse. Lo que hagan bien o mal le es completamente indiferente: esa es la suerte de los genios o la confianza de los artistas de talento aunque lo que propongan nos luzca a los mundanos como muy experimental o incomprensible. Haneke ha hecho películas muy retorcidas pero con un efecto intelectual cuyo contenido en la esfera de la psicología humana no debería pasar desapercibido a nadie. Su exploración del absurdo humano está presente en obras remarcables como “La Pianista” (2003), “Funny Games” (2007), “La cinta blanca” (2009) y la excepcional “Amor” (2012). Ahora en “Happy End” (2017) hurga en el retrato de una familia burguesa de la provincia francesa disfuncional como lo son casi todas las familias aunque el maquillaje de la respetabilidad social lo disfrace.

Ángel Lombardi Boscán: Rafael María Baralt y su análisis de los años 1810 y 1811

Rafael María Baralt y su análisis de los años 1810 y 1811

A Rafael María Baralt (1810-1860), uno de nuestros más importantes historiadores nacido en Maracaibo, mucha gente lo nombra pero en realidad muy pocos le han leído. La obra de Baralt: “Resumen de la historia de Venezuela” (1841) es el primer gran hito de la memoria republicana bajo los auspicios del autócrata que la mandó a elaborar y que muy poco aprecio le tuvo a los modales democráticos. Nos referimos a José Antonio Páez (1790-1873), el padre de la nación venezolana.

Ángel Lombardi Boscán: ¿Votar?

¿Votar?

Sólo plantearlo en las actuales circunstancias ya es un error en sí mismo. Aunque son tantos los venezolanos desorientados y desesperados que encuentran en esa manifestación cívica, hoy secuestrada, una atisbo de esperanza.

Ángel Lombardi Boscán: La independencia de Venezuela según Pino Iturrieta

La independencia de Venezuela según Pino Iturrieta

Releer es muy provechoso porque las primeras impresiones se reafirman o cambian. Elías Pino Iturrieta (1944) es hoy por hoy uno de nuestros historiadores vivos fundamentales. Su obra alrededor de una historia de las ideas y mentalidades nos permite una interpretación amplia y precisa sobre el trascendental paso de colonia a república. Aborda “su historia” sobre la Independencia a través de dos libros esenciales como lo son: “Nada sino un hombre” (2007) y “La independencia a palos” (2011). Pino Iturrieta, con agudeza y valentía, termina ejerciendo las labores de un revisionista sobre nuestro pasado alrededor de la fecha fundacional de Venezuela como nación: nuestra Independencia (1810-1830).

Ángel Lombardi Boscán: Técnica política cubana

Técnica política cubana

Que nuestros Presidentes “muy nacionalistas” viajen al exterior en asuntos oficiales referidos a su máxima investidura en los aviones de Cubana de Aviación es quizás la mayor vergüenza para quienes se dicen patriotas y herederos de la gesta bolivariana de la independencia continental sucedida hace ya doscientos años. Pocas veces, ha sucedido entre la historia de las naciones, que una sardinita tenga sometido a un pez más grande. La endeble Cuba, la muy pobre Cuba, un anti-modelo político basado en la autocracia y la represión sobre sus ciudadanos aplastados por sesenta años: hoy dirige los destinos de la otrora Gran Venezuela.

Ángel Lombardi Boscán: En el país de las lágrimas

En el país de las lágrimas

Tomo como título ésta referencia poética de Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944) en El Principito (1943), un relato prestigioso y muy mercadeado que arribó a sus setenta y cinco años de haber aparecido por primera vez y que supuestamente es infantil cuando en realidad la mayoría de los adultos no logra descifrar sus muchos contenidos enigmáticos.

Ángel Lombardi Boscán: Los Padres Fundadores de la independencia

Los Padres Fundadores de la independencia

Nuestros “Padres Fundadores” de la nueva nación que surgió a partir del 5 de julio de 1811 fueron los blancos criollos. Los blancos criollos representaron a la aristocracia señorial de la colonia hispánica porque estuvieron emparentados con los primeros conquistadores que arribaron a las Indias en el siglo XVI. Eran latifundistas, esclavistas e identificados con un catolicismo militante que les justificaba en la cúspide del poder político, social y económico. Y no querían saber nada con la Independencia, cuando mucho, aspiraron a una vaga idea de gobierno lo más parecido a una monarquía constitucional. Ante la ausencia de la Metrópoli en 1808, por la invasión de Napoleón Bonaparte, y las nuevas ideas ilustradas que sostenían un cuestionamiento al Derecho Divino de los Reyes y ofrecían algunas reivindicaciones “populares”, se asustaron mucho y lo primero que desearon fue mantener un inmovilismo social. “Cambiar para no cambiar nada”, esa fue la consigna de sus principales líderes ante una realidad cada vez más difusa y que ponía en duda sus inmensos privilegios. Nuestros “revolucionarios” todos fueron conservadores, por lo menos en esta primera etapa que transcurre entre los años 1808 y 1811. Hasta Bolívar (1783-1830) mismo, en sus tempranas edades, no padeció del sarampión revolucionario porque su alcurnia social le permitió realizar numerosos viajes de placer hacia el exterior y casarse con una española en el propio Madrid en el año 1802. Los mantuanos tan sólo fueron 4.000 personas, el 0.31% de la población colonial venezolana, asentados alrededor de los cabildos y las capitales provinciales porque la Capitanía General de Venezuela (1777) fue un territorio federado conformado por Maracaibo, Cumaná, Valencia, Caracas, Coro y Guayana como sus capitales más señeras. Una Venezuela volcada al Caribe y con fluidos intercambios comerciales que permitió recibir las peligrosas nuevas ideas que empezaron a sacudir toda la cuenca atlántica norte desde que los ingleses decidieron cortarle la cabeza por primera vez a un rey en el año 1649. Nuestros “Padres Fundadores” se aglutinaron alrededor de 658 familias con una idea providencial alrededor de sus propias capacidades. No sólo eran los más ricos sino que se consideraron socialmente superiores. Se autodenominaban como “Padres de Familia” para distinguirse de la “Multitud Promiscual”, básicamente la mayoría de las castas “inferiores” a las cuales despreciaban y mantenían en un sometimiento feroz. No está demás decir que existió una estrecha alianza entre los funcionarios metropolitanos, apenas 1.500 antes de la declaratoria de la Independencia en 1811, y la elite mantuana; sólo puesta a prueba por algunas medidas reformistas impulsadas por Carlos III (1716-1788) que intentaron restarle influencia al poder de los blancos criollos. La muy poco estudiada y conocida “Conjura de los Mantuanos” del año 1808 es una perfecta radiografía de esto que apuntamos. ¿Cómo entonces nuestros “Padres Fundadores”, una auténtica clase social faraónica, contraria a la igualación social, decidieron lanzarse a una Independencia suicida? Este tema bien vale ser profundizado más allá de las construcciones mentales patrióticas que han deformado ese momento. Hay un trabajo esclarecedor de Aníbal Romero: “La Ilusión y el Engaño: La Independencia Venezolana y el Naufragio del Mantuanismo” (2001), que es completamente esclarecedor sobre éste enigmático asunto. Para Aníbal Romero nuestra Independencia fue un “acto político preventivo, de intención conservadora en lo social”. Quienes proclamaron la Independencia el 5 de julio de 1811 en realidad lo hicieron no para cambiar un orden político sino para preservarlo del jacobinismo revolucionario propugnador de la soberanía popular, el sufragio universal y la idea de nación centralizada. Nuestros “Padres Fundadores” fueron propietarios y esclavistas y la única libertad que conocieron fue la libertad de comercio desde un contrabando permisivo y hacer aquello lo que les daba la gana a expensas de una Metrópoli lejana y ausente. ¿Permitir el voto a los pardos? Nunca se les pasó por la cabeza ésta concesión liberal de tono moderno. Es más, cuando acabó la guerra, se animaron a proceder con algunas elecciones un tanto tibias estableciendo como condición que sólo podían participar los propietarios, es decir, ellos mismos. Tampoco les entusiasmó mucho la idea de una administración centralizada porque en nuestro caso la región estaba por encima de la nación, sí bien los caraqueños pretendieron imponer su hegemonía demográfica sobre el resto de las provincias cuando en 1810 se produce la primera ruptura. Nuestros “Padres Fundadores”, hoy ya nadie los recuerda, es más, me atrevo a decir que son unos completos invisibles para los venezolanos de hoy. Miranda, Bolívar y Páez los han suplantado en el recuerdo deformado de ese momento crucial en que pasamos de colonia a republica (1750-1830) de una forma violenta y traumática echando al traste las previsiones conservadoras de sus iniciales promotores: la elite mantuana blanca. Director del Centro de Estudios Históricos de LUZ @LOMBARDIBOSCAN

Ángel Lombardi Boscán: En el laberinto de la Independencia

En el laberinto de la Independencia

Schopenhauer decía que lo único que hay es el presente. El pasado es memoria, una fábula, una mentira. El futuro, una conjetura del presente”. Jorge Luis BorgesPero mi verdad es terrible: pues hasta ahora se llamó a la mentira verdad”. Friedrich Nietzsche

Ángel Lombardi Boscán: La monarquía como patria

La monarquía como patria

El protagonismo popular en la Independencia de Venezuela (1810-1823) es una idea instalada en el inconsciente colectivo de los venezolanos. Hemos asumido, sin pruebas históricas documentales que lo respalden, el discurso ideológico de una supuesta pardocracia enfrentada a la infamia de un Imperio Hispánico decadente que les negó la libertad. Cuando en realidad, y de acuerdo a los testimonios de la época, fue esencialmente un conflicto entre la élite blanca ante la ausencia forzada de la Metrópoli luego de la invasión de Napoleón sobre la península ibérica en el año 1808.


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