Enrique Meléndez: Doblemente pobres

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Enrique Meléndez: Doblemente pobres

Mensaje por redaccion » 26 Mar 2018, 23:32

Opinión
ND


Ya estaba en el ambiente esta idea de que el gobierno le iba a quitar tres ceros al bolívar; es decir, volvía con una reconversión monetaria, como la que se hizo años atrás, y a la que a la larga se la tragó la inflación ya de los propios tiempos de Hugo Chávez; pero mucho más durante el gobierno de Nicolás Maduro que, si bien aquél perdía la sindéresis, éste pierde la diéresis y la sindéresis en materia de mando; por lo que tenemos una hiperinflación que va camino al final de año en más de cien mil por ciento.

He allí como Maduro pierde la gran oportunidad: en el mundo de los economistas se desarrolla actualmente un debate sobre si dolarizar o no; si adoptar una nueva moneda, como se hizo en Brasil; como parte de un plan de estabilización económica. He allí algo a lo que le pasó Maduro por un lado, de sopetón, y no obstante, esto le ha podido servir de mucho, para esta reforma monetaria; que se le acaba de ocurrir.

Por supuesto, como ya el sentido común del venezolano lo entendió; aquí no hay sino la intención de ocultar las cifras, a la que nos ha conducido esta situación hiperinflacionaria; caracterizada, justo, porque el dinero cada vez pierde valor, y eso a causa de que el gobierno está financiando, como dicen los economistas, el déficit fiscal por la vía monetaria. Entre Pdvsa y el BCV se da un peloteo financiero, y así que el dinero, que Pdvsa le debe dar a la República, el BCV se lo facilita, a cambio de unos pagarés, que emite Pdvsa; una especie de traslado de los billetes de un bolsillo para el otro, y donde se da el fenómeno de que en cada traslado aumenta el volumen de los billetes, sólo que con menos valor cada vez, sobre todo, porque los ingresos petroleros se han caído; única entrada de divisas, que tiene el país, y como este gobierno prefiere mantener una nación ficticia, que sustraerla a la realidad; a propósito de un populismo rastacuero, entonces se da esta situación, en que lo que circula como dinero, no representan sino billetes de Monopolio, como se suele decir, y la prueba está que nadie acepta como pago billetes de veinte bolívares, y se enoja cuando la llenan de billetes de cincuenta bolívares; cuando no de cien bolívares; que en aquella reconversión monetaria de la época de Chávez llegó a ser el billete de más alta denominación.

Es más, llegó a desatar en un momento mucha angustia, hasta convertirse en una verdadera tragedia; a raíz de su repentina eliminación, por parte de Nicolás Maduro, en aquel diciembre de hace un par de años ya; de modo que se produjeron hasta muertes; cuando se iniciaron, además, los primeros saqueos, sobre todo, a los comerciantes chinos, recién inmigrados; lo que muestra el grado de improvisación, que caracteriza el gobierno de Maduro; aunque se decía que el problema estribaba en el hecho de que éste no había podido pagar la remesa de nuevos billetes a la casa en el exterior; donde se habían impreso éstos, que debían entrar en circulación lo antes posible; de modo que hubo luto en los hogares venezolanos, a raíz de esta improvisada decisión; aparte de la incomodidad que causó a continuación: gente que amaneció en colas, para poder depositar las pacas, que tenía en su caja fuerte, para no perder el capital; pues la orden era que desaparecía el billete de cien bolívares a más tardar pasado mañana, y entonces se daba un plazo, para llevar a cabo este tipo de depósitos. He allí lo que es gobernar sin diéresis y sin sindéresis.

Uno diría que la hiperinflación, que estamos viviendo, comienza a marcarse, precisamente, a partir del momento en que una empanada cuesta más de cien bolívares. Entonces en la opinión pública comenzó a llamar la atención el hecho de que nuestro billete de más alta denominación, ya no compraba nada, y llegó un momento en que tampoco el billete de mil, que responde al nuevo cono monetario, que el gobierno se vio precisado a adoptar, cuando ya el anterior había sido rebasado, tampoco compraba nada, y que dentro de poco, al ritmo que vamos, ese nuevo billete de cien mil bolívares, que acaba de acuñar, tampoco va a comprar nada, y no hablemos de lo que nos espera, cuando ya se establezca por completo la nueva reconversión monetaria, en el entendido de que en el futuro también será rebasada, y habrá que quitarle de nuevo tres ceros a la moneda.

Téngase en cuenta que la anterior reconversión monetaria tuvo un lapso largo de tiempo de preparación, de modo que cuando llegó el momento de cambiar unos billetes por otros, no se formó caos alguno, que diera lugar a una tragedia, y esto, como lo reconocen los economistas, porque el proceso lo llevaron a cabo técnicos del BCV altamente calificados; nada de improvisación; aun cuando, no dejaba de oírse la queja de que, a partir de entonces las cosas perdían la mitad de su valor: un carro que valía tres millones de bolívares, pasó a costar tres mil bolívares; es decir, había un efecto desvalorización en la economía y, por consiguiente, una sensación de empobrecimiento; que daba lugar a evocar aquella famoso frase de Wiston Churchill; de que el socialismo no es sino la repartición de la miseria. Incluso, uno se consigue gente, que todavía habla en los millones de bolívares de aquella época, es decir, la que no entró por el carril de la reconversión, y, entre tanto, ya el común se le había adelantado a Maduro, en términos de la nueva reconversión, y entonces hablaba como si no existieran los tres ceros del mil: por cuatro mil, decían cuatro bolívares, esto es, como se va a comenzar a decir ahora, y que sacando la cuenta, la situación de uno, en consecuencia, es la de ser doblemente pobres; de modo que yéndonos a la época de Chávez un carro, que costaba tres millones de bolívares, en la primera reconversión pasó a valor tres mil, y ahora con la segunda pasa a valer tres bolívares. He allí el resultado de este socialismo, que nos han aplicado, asesores como el antineoliberal Segundo Serrano Mancilla.

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BELISARIO
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Re: Enrique Meléndez: Doblemente pobres

Mensaje por BELISARIO » 27 Mar 2018, 01:40

El método más eficaz para someter a una población es... ARRUINÁNDOLA !!!... Maquiavelo.

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