Conectarse Clic aquí para ingresar
con su nombre de usuario
Regístrese
Clic aquí para registrar
una nueva cuenta
Índice de Noticiero Digital » Lo que es Noticia

Publicar Nuevo Tema   Responder al Tema
Advertencia: 1.- ND no se hace responsable por los comentarios de los foristas. El portal se reserva el derecho a eliminar aquellos comentarios que violen los Términos y Condiciones y el Decálogo del Forista, aceptados por los foristas al momento de registrarse. 2.- Los contenidos que aquí se muestran pueden ser inapropiados para menores de edad. Noticiero Digital utiliza el sistema de etiquetado ICRA para la descripción de sus contenidos.
Milagros Mata Gil: La invisibilidad como estrategia de poder
Ver tema anterior :: Ver siguiente tema  
Autor Mensaje
Redacción
Site Admin


Registrado: 29 Nov 2004
Mensajes: 26996


MensajePublicado: Vie Mar 01, 2013 7:20 am 
Título del mensaje: Milagros Mata Gil: La invisibilidad como estrategia de poder

Opinión
Milagros Mata Gil
ND


La invisibilidad como estrategia de poder o de cómo volver provechosa la fe ajena

La agonía de Hiroito

Mientras el emperador Hiroito agonizaba, centenares de periodistas se apostaban día y noche a las puertas del palacio imperial de Japón para saber del curso de su enfermedad y tener la noticia de su muerte. Semejante dedicación no la había tenido el emperador desde mucho tiempo ha. A los partes oficiales se sumaban las especulaciones de los corresponsales y comentaristas de todo el planeta. La prolongación de la agonía obedecía, discurrían, a la necesidad de hacer una transición de poderes conservando un equilibrio entre la imagen del imperio y la de formas más modernas de administración del Estado.

No fue la primera vez que Hiroito, su presencia y su imaginario, ocupaban el centro de la historia de su país. Después de las explosiones de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, se dirigió a la nación por radiotransmisión (en cadena, obviamente) para pedir la rendición y dar sus razones. El golpe de escuchar la voz del emperador sacudió a los japoneses más aún que las terribles consecuencias de las bombas. Por primera vez El Hijo de Amaterasu, diosa del Sol, demostraba su humanidad, quebrantando de esa manera la idea del linaje divino. Muchos se suicidaron ante esa realidad, cruda, simple, humillante: el emperador era un hombre como todos. Y un hombre derrotado.

(http://www.retoricas.com/2010/06/discurso-hirohito-rendicion-japon.html)

El anillo de Giges: don de invisibilidad

Cuenta la leyenda que existió un anillo capaz de dar invisibilidad a quien lo portara. Giges, un pastor, tras una tormenta y un terremoto, encontró en el fondo de un abismo un caballo de bronce con un cuerpo sin vida en su interior. Este cuerpo tenía un anillo de oro y el pastor decidió quedarse con él. Lo que no sabía Giges es que era un anillo mágico, que cuando le daba la vuelta, le volvía invisible. En cuanto hubo comprobado estas propiedades del anillo, Giges lo usó para seducir a la reina y, con ayuda del ella, matar al rey de Lidia, Candaules, para apoderarse de su reino.

De hecho, Candaules buscó su propio mal: extasiado por la belleza de su mujer y deseando compartirla con alguien, pidió a Giges que se hiciera invisible y entrara en el aposento de la reina. Entonces era un delito penado con la muerte ver la desnudez de la reina, así que ésta se percató del arreglo, más por intuición que por otra cosa y aprovechó la vulnerabilidad de Giges para extorsionarlo vengándose del rey por someterla a una mirada ajena, y quitándole entonces vida y poder.

Platón, divulgador de esta leyenda (en La República, II) lo hizo para ejemplificar su teoría de que todas las personas por naturaleza son injustas. Sólo son justas por miedo al castigo o por obtener algún beneficio por ese buen comportamiento. Es decir, que los seres humanos hacemos el bien hasta que podemos hacer el mal, haciéndonos invisibles a las leyes. Otro aspecto que se deriva de la misma leyenda es el rápido avance de un personaje incógnito hasta entonces, Giges, que ocuparía el poder basándose en su posibilidad (fortuitamente adquirida) de hacerse invisible.

Fe, Misterio y ejercicio del poder

El Hombre Invisible, de H.G. Wells, tuvo la tentación de instaurar un régimen de terror basado en su invisibilidad. Al final, es derrotado y muerto por los aldeanos que intentó robar y subyugar. Pero el ejercicio del poder desde la invisibilidad es un asunto que tiende a convertirse en arquetipal. En la novela de Roa Bastos, Yo el Supremo, el dictador desaparece de la vista pública y así el pueblo es sometido porque la invisibilidad del jefe se transforma en una potencial omnipresencia: él está (puede estar) en cualquier parte, ve (puede ver) hasta los actos más insignificantes y los sanciona o los recompensa, según su inmenso poder. De nada sirve rebelarse, piensan los sometidos, porque la vigilancia aplacará cualquier rebelión. El Gran Hermano reina.

El uso más habitual del término poder refiere al control, imperio, dominio y jurisdicción que un hombre dispone para concretar algo o imponer un mandato. Así, el poder se relaciona con el gobierno de una nación, pero también con la herramienta que da la facultad a un ser humano para que, en representación suya, pueda llevar a cabo un cierto plan. El poder se potencia con la invisibilidad, uno de los componentes de la fe.

El concepto de fe pasa por muchas vertientes e interpretaciones. En general se acepta que la fe es la convicción total de un individuo con respecto de una ideología, una moral, un fenómeno, o una divinidad (la certeza de lo que no se conoce, la convicción de lo que no se ve) Se habla de fe moral cuando es impulsada por el miedo a un castigo divino o por la ambición de alcanzar un cierto premio (natural o sobrenatural). La fe sentimental o emocional aparece cuando tiene su punto de partida en un anhelo, en una emoción. De cualquier modo, la fe es siempre una sensación de certeza y una confirmación interior de lo que es veraz (y es preciso entender que la veracidad no siempre se corresponde con lo verosímil)

A menudo los gobernantes se apoyan en la fe de sus gobernados para ejercer su poderío. Aquí es preciso anotar la relación de la fe con las verdades reveladas y con el misterio. Una verdad revelada no admite discusión. Es y nada más. Un misterio es un fenómeno que no tiene explicación razonada, pero que tiene que creerse, aunque sólo sea verosímil, sólo parezca verdadero o creíble. El misterio tiene vínculo directo con el dogma. Ni la verdad revelada ni el misterio son objetos de la Razón. Cuando la Iglesia Católica dice que el Papa es infalible, ésa es una verdad aceptable sólo por el dogma. Cuando se dice que Dios es Uno y Tres, es un misterio sólo aceptable por la fe. Y ésta, generalmente, se relaciona con la revelación.

El poder como acto de fe

Afinando los significados, tenemos que el poder es la capacidad de las personas o grupos para imponer su voluntad sobre otros, a pesar de la resistencia, utilizando el recurso del miedo, bien retirando las recompensas regularmente ofrecidas para castigar, o bien otorgando recompensas nuevas. Tanto lo primero como lo segundo constituyen un chantaje. Así, se conceptúa el poder como algo inherentemente asimétrico que descansa en la capacidad neta de una persona para retirar recompensas y aplicar castigos a otros. Su fuente es la dependencia unilateral.

Cuando Hiroito rompió con su condición divina y habló a sus súbditos, justo en ese momento, ante los micrófonos radiales, abdicó de la fuente de su poder: la fe en la condición divina del emperador. Los japoneses más tradicionales coincidieron en que el emperador debía haber renunciado en ese mismo instante. Pero los políticos las tropas aliadas triunfadoras en la II Guerra Mundial, prefirieron conservarlo con su poder disminuido, para ulteriores efectos políticos y económicos. Esto fue más que evidente cuando prolongaron su agonía dolorosamente en 1989 para tener tiempo de efectuar transacciones y negociados que beneficiaron a los grupos que en verdad tenían el poder, no sólo del Japón, sino del mundo global ya en puertas.

Que agonizantes y muertos sirvan para que los partícipes del poder prolonguen su estancia y aseguren sus posiciones no es nuevo. El caso más clásico es el del Cid Campeador, cuya leyenda, ya se sabe, lo hizo ganar batallas después de haber muerto. Más cercanos en el tiempo, Juan Vicente Gómez en Venezuela y Francisco Franco, en España, fueron pacientes terminales y cadáveres insepultos mientras se acomodaban los herederos y las secuelas.

Este poder que se basa en el misterio y la invisibilidad sólo existe mientras son válidos los términos de la metáfora que los sustenta. Cuando se quiebran los significados, cuando la ficción verosímil es confrontada con la verdad, una verdad universal en la que participan mayoritariamente los súbditos o dominados, se quiebra la fe y con ella el dominio, la posibilidad de continuar con los chantajes. Así ha sido desde el principio de la historia. Y esta situación se acelera cuando la gente percibe que el invisible no está y el poder se está ejerciendo por mampuesto.

La fe es un vaso de cristal. Cuando se quiebra o se rompe, no puede reconstruirse jamás. La penumbra que necesitan los misterios no es para siempre. En algún punto, la luz entra y desvanece los miedos o los rituales. En un mundo tan gobernado por las imágenes, la invisibilidad no es precisamente una ventaja. En este tiempo, Giges sería un prestidigitador de segunda, aunque la enseñanza de Platón sea ilustrada por muchas experiencias. Y, sin embargo, aún se mueven los hilos del poder desde umbrales misteriosos.

El asunto surgirá, la pregunta, el cuestionamiento surgirán cuando el crédulo se pregunte si en verdad lo invisible ejerce algún poder real. Cuando Hiroito hable por la radio y deje de ser divino.

@milagrosmatagil

http://milagrosmatagil.blogspot.com

http://lapalabraenlibertad.blogspot.com

http://diostieneunproposito.blogspot.com

http://siglo20procesosliterariosvenezolanos.blogspot.com

Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado
jomon



Registrado: 20 Ene 2009
Mensajes: 698

MensajePublicado: Vie Mar 01, 2013 6:11 pm 
Título del mensaje:

El presente artículo describe la política venezolana como acto de fe, pero también revela que nuestra verosimilitud no ha salido del Olimpo Griego, ya que en las sociedades modernas las leyes no son para otorgar poder, sino que son normas aceptadas por todos para poder convivir.
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado
Mostrar mensajes anteriores:   
Publicar Nuevo Tema   Responder al Tema    Índice de Noticiero Digital » Lo que es Noticia Todas las horas están en GMT - 4.5 Horas
Página 1 de 1

 
Saltar a:  
No puede crear mensajes
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas

 
Etiqueta ICRA