Sevilla 2 - Atletico de Madrid 2
- Con este resultado pasa a jugar la gran final de la Copa del Rey el Atletico de Madrid contra el Real Madrid en fecha aun pendiente por confirmar en el mes de Mayo
El Atlético tendrá la oportunidad de vengar trece años de afrentas ante el Real Madrid en una sola noche, el próximo mes de mayo, en la final de la Copa del Rey. La jugará porque así lo quisieron Diego Costa, que antes de que al Sevilla le diera tiempo a soñar sacó un gol de donde sólo había un balón cualquiera en la frontal, y Falcao (2-2).
En media hora liquidaron la eliminatoria, primero en una jugada que el brasileño se trabajó, se cocinó y se comió. Después, una contra iniciada y finalizada por Falcao, al que asistió su compañero tras una de sus cabalgadas por la izquierda.
Si algún futbolista define al Atlético de Simeone, ese es el brasileño, y con él y Falcao al frente acudirá al partido decisivo, que aún no tiene fecha ni lugar pero sí una pinta excelente. Nada menos que un derbi madrileño, un cartel de lujo para poner el broche a un torneo precioso.
Salió el Atlético como si se jugara en el Calderón y no tuviera ventaja que defender. Apretó arriba y recogió frutos. Diego Costa, que no hay partido que no saque algo provechoso para su equipo, desnudó las carencias defensivas del Sevilla muy pronto. Si algo se paga contra Diego Costa y Falcao es ser cándido, contemplativo, porque son dos delanteros voraces.
El brasileño peleó un balón en la frontal, lo controló, dribló a Botía y definió raso, a la esquina. No precisó ayuda de sus compañeros. Así es Diego Costa, un delantero que se busca la vida como pocos. Entonces sí, logrado el botín que había salido a buscar, se refugió atrás, una situación en la que no se siente incómodo, ni mucho menos.
El Sevilla se topó con lo que se topan casi todos los rivales del Atlético, un muro bien organizado, un equipo en el que cada uno sabe perfectamente lo que tiene que hacer.
Encontró alguna vía el equipo de Emery por ambos costados. Por el derecho Navas, el de siempre, y por el izquierdo Alberto, que dejó una magnífica impresión. Medel tuvo el empate tras una buena jugada del extremo internacional. Juanfran no saltó y el cabezazo del chileno se marchó fuera por poco.
Cuando más agazapado estaba el Atlético, se encontraron Falcao y Diego Costa para liquidar el asunto, a la media hora. El colombiano inició el contraataque con una apertura y Diego Costa aceleró por la izquierda. Su cabalgada terminó con un centro raso rematado por Falcao como lo que es, un delantero centro de primera. Ganó al central en el desmarque y clavó el zurdazo al segundo palo, de primeras.
El Sevilla tuvo entonces los arrestos de no darse por vencido, a hombros de un Navas fabuloso. El extremo recortó distancias con un gran disparo al palo largo, con el interior. El balón pegó en el palo y entró, imposible para Courtois. El tanto del Sevilla llegó antes del descanso y a la vuelta el partido se volvió cien por cien copero.
Es difícil explicar cómo el partido continuó con el mismo marcador a los quince minutos de la segunda parte. Tuvieron el gol Manu, Diego Costa, Rakitic, Falcao y Negredo casi de forma consecutiva. El partido quedó sin control, de ida y vuelta, algo raro estando el Atlético, que cuando está por delante no suele permitir ese tipo de encuentros. Al Sevilla le convenía porque necesitaba que pasaran cosas.
Con todo, el marcador no se movió en ese rato y el Sevilla ya bajó los brazos, salvo el admirable Navas. Cualquier atisbo de milagro quedó cercenado finalmente con la expulsión a falta de quince minutos de Medel, que se enredó con Diego Costa. El brasileño, que empezó a ganar la eliminatoria en el Calderón, fue también el mejor en el Pizjuán. Primero con goles y luego aportando las mil y una cosas que aporta.
El Sevilla terminó desquiciado con él. En la recta final pudo incluso aumentar su renta el Atlético, con el propio Diego Costa y el Cebolla, pero lo negó Beto. No le hizo falta porque ya había hecho los deberes antes. El Sevilla, sabedor de que todo estaba perdido, tiró de orgullo para igualar en el descuento con un disparo raso de Rakitic. Lo último del partido fue el pisotón de Kondogbia a Diego Costa por el que fue expulsado. Terminó el Sevilla con nueve.
Al Atlético de Simeone no le asustan los retos, ni que sea certificar el pase a la final en un Pizjuán de gala, ni medirse al supersónico Madrid en el partido decisivo. Jugará su tercera final en un año y lo hará con todos sus efectivos, porque ni Mario ni Gabi fueron amonestados. En mayo tendrá el derbi que lleva esperando 13 años.