Es inaceptable la mania del gobierno de procurar eternizarse en el poder a cualquier precio, tanto en el caso del aquejado lider perpetuista como de sus recogebate. Hay invitados que no se van de la fiesta hasta que el anfitrion los bota. Ni siquiera cuando se llevan la miniteca y se van los mesoneros, estos abusadores se quieren ir y debe alguien recordarles que es lo que se hace en Venezuela despues que suena el alma llanera. Muchas veces el borracho que metio la pata porque empezo a gritar que una de las damas de honor era una sinverguenza, o que peleo con el mesero que le echo agua a su whisky en vez de soda, va y se sienta en el fondo a llorar y a dormir la pea, pero cuando se le pasan un poco los palos, no halla como largarse porque le da pena darle la cara a tanta gente conocida que lo vio poniendo la comica. Algo asi le pasa al gobierno. Es tal el desastre que ha ocasionado en el pais, que ni siquiera sabe donde quedo la puerta de salida. Los del gobierno destructor no se quieren ir para no tener que responder sin privilegios por el desastre. Fuera del poder no se le salva ninguno a la invidente. Ellos lo saben demasiado. Por eso se hacen los locos y se siguen echando palos esperando seguir la fiesta hasta que amanezca.
En las decisiones de los certamenes de belleza solia notarse mucho el enojo de las finalistas cuando no se les otorgaba el cetro, algunas hasta lanzaban mordiscos y arañazos en señal de desacuerdo. Ahora vemos que viene un señor muy serio de atras del escenario y rapidamente se las lleva casi a empujones antes de que armen el zaperoco. Ojala ese señor viniera a Venezuela y terminara de llevarse a las finalistas del gobierno que se niegan a bajarse de la tarima, a pesar que perdieron el certamen de credibilidad y han quedado en evidencia como paqueteros, farsantes y hambreadores. El gobierno perdio toda posibilidad de mantenerse en el coroto, porque ha traicionado a su propia gente. Los pobres lo eligieron, supuestamente, y ahora les pagan con mas pobreza, con inflacion y desabastecimiento. Ya ni comer se puede en Venezuela. No joda, esa es la verdad y no se atrevan a negarlo!
Esta revolucion fracasada no sabe como decir adios. El gobierno murio pero no sabe como irse. Cuando eso pasa, hay que ayudarlo a partir, en una especie de eutanasia politica. Si es por falta de adios, CHAO! El pueblo traicionado, los politicos honorables, los valientes estudiantes, los militares honestos (Por DIOS que los hay) y todos los sectores que abrigan la esperanza de libertad y de un pais mejor, deben mostrarle la puerta al gobierno nefasto, empujarlo hasta la salida y si es necesario darle una patada en el trasero para que arranque.
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