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Nancy Arellano: Entre tiempos jurídicos, tiempos políticos y
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Autor Mensaje
Redacción
Site Admin


Registrado: 29 Nov 2004
Mensajes: 25373


MensajePublicado: Vie Ene 18, 2013 8:32 am 
Título del mensaje: Nancy Arellano: Entre tiempos jurídicos, tiempos políticos y

Opinión
Nancy Arellano
ND


Entre tiempos jurídicos, tiempos políticos y el cultivo de peces

“En el juicio del pasado ante el futuro,
las memorias contemporáneas son los testigos,
la historia es el juez, y el fallo es casi siempre una iniquidad,
ya sea por la falsedad de las declaraciones,
por su ausencia o por la ignorancia del tribunal.
Afortunadamente, la convocatoria sigue abierta para siempre,
y la luz de nuevos siglos,
proyectada desde lejos sobre los siglos transcurridos,
denuncia los juicios tenebrosos”


Luis A. Blanqui

Cuando hablamos de Blanqui, es imposible no traer a la Comuna de París a colación. Pero no caeremos en su análisis por la inutilidad que presenta frente a nuestro tiempo político, y es que el mismo Blanqui dice “El hecho consumado tiene una potencia irresistible. Es el destino mismo” así que hablaremos de lo que ocurre hoy, ahora, aquí: el presidente Chávez fue electo para gobernar como presidente y, por ahora, no está presente. ¿Poder popular? Pues hablemos como pueblo.

Intento separarme de cualquier afecto hacia una tendencia política, y busco, evitando tropezar con inconsistencias, hacer un análisis de cuál es el lugar exacto y momento preciso en el que nos encontramos. Advierto al lector que no se trata de qué hizo o dejó de hacer la burocracia estatal a lo largo del siglo XX o XXI, sino de cuál es el deber ser y con qué contamos.

Venezuela sufrió un cambio importante en el S. XX. Con Gómez se inicia una tesis desarrollista de la nación. El fin del Estado es procurar “ordenar” las capacidades y “crear” instituciones que superen los personalismos caudillistas –pese a ser él mismo el “Gendarme necesario” o el “loquero” imprescindible; pero se comprende que la coacción –el poder de las armas- debe estar en manos de hombres que defiendan un valor superior. Básicamente, aunque de forma rudimentaria y con las limitaciones del Gral. Gómez y el momento, se “enseria” al país. Luego vino una serie de profundizaciones que pusieron nombre y apellido a las aspiraciones nacionales y se perfiló un proyecto lo más acabado posible, buscando que la Institucionalidad se fundamentara en La Constitución. ¿Esto se logró cabalmente?

La pregunta es válida. Y más que válida, necesaria. A prácticamente 100 años de ese proyecto de “orden” y “desarrollo” del país hemos logrado avances, eso es innegable, sean de donde vengan las opiniones. El llamado sistema puntofijista trajo consigo el camino de la democracia, desarrolló infraestructura y apertura cultural, insertó la idea de una industria y amplificó el espectro político nacional –con las consideraciones y errores de un país que empezó a “pensarse” en el siglo XX, y tan es así que llevó al poder a un hombre como Hugo Chávez, quien luego de un intento de Golpe de Estado –por la razones válidas o inválidas- hizo campaña electoral en 1998 prometiendo además destruir a la Constitución que le llevaría al poder, pues califica a ésta como el centro del sistema “decadente” de la llamada Cuarta República.

Lo interesante de analizar someramente estos cien años de vida republicana (1913-2013) es que encontramos una tesis asociada al poder como “política de reparto justo” y es que ésta ha sido la bandera esgrimida por todos los gobiernos hijos de todas las constituciones que, si somos sinceros, han tenido como aspiraciones unas ideas de “justicia” y “equidad” más ligadas a un poder capaz de distribuir la riqueza nacional que a generarla, al menos eso nos indica la práctica. Insisto en que tenemos que reparar en más que los discursos o propaganda política, para juzgar con algo de sensatez intelectual.

Pero aún estamos lejos de ser el país potencia, la economía boyante o la sociedad armónica que nos imaginamos merecer, y es que el descalabro que en varios momentos hemos vivido, responde a una falta de conciencia política real, -pongo el calificativo de real porque no se trata de las “palabras bellas” ni de “bálsamos de sábila” hechos de frases. Se trata de que los libritos llamado “constituciones” no son poemas para enamorar, son pactos que deben comprometer a nuestra sociedad para consolidar un terreno fecundo para la generación de riqueza social y económica. Nuestro principal capital no puede ser el petróleo, debe ser el talento de los venezolanos, asumiendo al petróleo como nuestro principal producto apalancador de una diversificación que permita expandir nuestras capacidades humanas. Calidad educativa, una terapia de “electrochoques” a la conciencia venezolanista, por tanto patriota. Educar en la escuela, la calle, la casa; educar a la administración pública, la empresa privada; educar por todos los medios, de todas la formas, a todos los actores para la convivencia democrática.

Los gobiernos tienen que hacerse responsables de los males hechos, pero sobre todo de las fallas de una perspectiva centrada en el desarrollo banal de las potencialidades de nuestro país. Así, se centraron en la creación de “obras” y rápidamente descuidaron las bases humanas de la Gran Obra. Muchos olvidaron que los edificios no sirven a los edificios, sino que son para ser habitados y su utilidad dependerá del uso que hombres y mujeres den a las instalaciones; así, parques, plazas, liceos y universidades. Particularmente creo que esto se asocia con algo que dice J. S. Mill, “La regla es hacer responsable a un individuo del mal que hace a los otros; la excepción, comparativamente se entiende, hacerle responsable del mal que no les evitó.” ¿Eficiencia o nada? Sí. ¿Pero es que acaso eso se logra con una oficina de supervisión? ¿Se logra en un escenario de polarización social y política?

El tema social no es agenda nueva, ha sido la palabra usada como sable por generaciones de “políticos” a lo largo y ancho del país. El problema deviene cuando la “agenda social” se centra únicamente en “dar” cosas. Y aclaro que digo “únicamente” porque ¡claro que hay que darlas!, pero también hay que pedir a cambio. ¿A qué me refiero? A que no se puede ser absolutamente materialista, como tampoco absurdamente espiritualista. No se admite ser absurdamente revolucionario, como tampoco inútilmente conservador. El tema está en combinar la innovación material que imponga la renovación espiritual. El cambio que se advierte como movilizador y transformador del caos para dar paso al cosmos. Dar el pescado, enseñar a pescar y que ¡Pesquen! Y luego… ¡que inventen un nuevo modo de pescar! Pero además que pesquen… ¡cultiven peces!

Volviendo a Mill, él decía que “La verdad, en los grandes intereses prácticos de la vida, es ante todo una cuestión de combinación y de conciliación de los extremos; pero muy pocos hombres gozan del suficiente talento e imparcialidad para hacer este acomodo de una manera más o menos correcta: en este caso será llevado a cabo por el procedimiento violento de una lucha entre combatientes que militan bajo banderas hostiles” Y es que el peligro de la hostilidad es que no permite el aprovechamiento de los recursos disponibles, del talento complementario, sino que procura la indiscriminada lógica de la arbitrariedad para prejuzgar las capacidades de compromiso, utilidad e inutilidad de los talentos, por no decir lo peor: de los hombres y mujeres que no son vistos como útiles, sino como utilizables…; Y es que el escenario polarizante de modo abstracto -y de la política de contraste sólo superficial- crea una tensión anímica suficiente para desgastar cualquier intento prescriptivo de revolución como sistema de mejoramiento social sostenible y sustentable, mata cualquier intento de vanguardia real. Pues trae consigo el efecto de imponer tiempos políticos útiles sólo como ejercicio desde el poder, y ésos no se imponen, surgen hacia el poder para transformarlo. Son estallidos producto del cansancio de los músculos tensados por un tiempo imprudencial; porque, volviendo a Blanqui, el hecho consumado es el destino. Y los antecedentes inmediatos colocan en el centro de la dinámica la necesidad de la generación de una vanguardia genuina que sea conciencia prospectiva, producto de ver la riqueza y pobreza del ayer y el hoy, una que no busque ser sistema sino “moscardón que despierte a Atenas”; no guiada tanto por las formalidades de un libro-receta que, lamentablemente, nunca ha estado en real uso. Y voy más allá, y es que los tiempos jurídicos los dictan los juristas, pero los políticos los dictan los pueblos.

"Fueron hombres de otro cuño
los que han hecho de Inglaterra lo que ha sido;
y hombres de otro cuño serán necesarios
para prevenir su decadencia"


J. S. Mill (Sobre la Libertad)

@nancyarellano

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AlbertoFranceschi



Registrado: 08 Ago 2006
Mensajes: 5372
Ubicación: Donde nadie me encuentre hasta sacar esta dictadura castrista

MensajePublicado: Vie Ene 18, 2013 12:24 pm 
Título del mensaje:

Muy bueno su articulo estimada Nancy. Al leerlo me han surguido algunas reflexiones que quiero compartir con usted y sus lectores.

Tengo la fuerte impresión estimada Nancy , que nuestro principal problema no es al que apunta el socorrido argumento de que somos un pueblo acostumbrado a la dadiva gubernamental. Esto es cierto aunque más certero aun es que con el chavismo empezó a multiplicarse como un gran mal social, al parecer masivo e incurable, en contraste con lo de antes, por cuanto empezó a repartirse más irresponsablemente que nunca, en razón que se reparten bienes y fortunas de lo que queda contratado como deuda gravosa, como por ejemplo lo del “Fondo Chino” de hecho convertido en fondo de campañas electorales del chavismo.

Ese mal, de la mano extendida como hábito, cuando trate de frenarse abruptamente, así genere convulsiones sociales y traumas inéditos en la psiquis colectiva, habrá que intentar curarlo, cuando casi automáticamente cuando nos pasen la factura y no haya más que repartir porque sencillamente nos recordaran que : “No hay almuerzo gratis”

Pero el problema más de fondo, que si es un mal mucho más profundo y que buscan descargar “la culpa” sobre los asistidos, es que una “moral política” identifica ser gobierno, o funcionario electo, con licencia automática para saquear dineros públicos.

Le puedo asegurar Estimada Nancy , que esta rémora nacional , que el chavismo solo magnificó y “democratizo” , si constituye la esencia de toda esta historia de dar peces o entregar la caña y enseñar a pescar.

El problema venezolano es que los que tienen el “Banco de Cañas” se roban las cañas, los pescados y sobornan a los maestros de pescar, para que no den las clases s de pesca, y han identificado el oficio de pescar con disimular dirigir una cola, quedándose con la mayor tajada, de los que cobran como alumnos de la clase de pesca (Misiones)

La peor noticia que puedo darle es que esto es endémico de TODOS los gobiernos de demasiados países y por supuesto del nuestro, que encabeza los índices de los de mayor corrupción…¿consustancial con los humanos en capitalismo y comunismo? Me temo que sí. Y el remedio está en la aplicación de las leyes y controles que mejoran los índices en los países donde estos abundan, aunque suenen a asfixiantes intromisiones del estado en la vida de las personas.

Si se conociera lo que han avanzado muchos países desarrollados en este control de civilizados sobre la “cosa pública”, si se conocieran las descomunales obras publicas hechas con controles y manejos bastante idóneos comparados al caos y la coima general nuestra que llego ya a niveles demenciales, podría medirse el nivel de idiotez del pensamiento oficial chavista contra “el imperio” reflejo mas bien no solo de un complejo enfermizo, sino también de un cálculo político sobre que el fariseísmo típico, de por ejemplo los controles auspiciados por USA, podían llegar a afectarles de muchas formas.

Sin embargo puede decirse sin temor a equivocarnos que la grandeza de las naciones depende en buena medida de la probidad de los manejos de sus fondos públicos y por supuesto es el más grande indicador de sus decadencias cuando esos controles son cada vez mas burlados como es el caso de España.

Solo la drástica aplicación de la ley nos salva del camino a la barbarie, en particular de la barbarie pública, medida en la eliminación de todo control y sanción.
De esto tenemos un gran mostrario con lo ocurrido, sobre todo en estos 14 años, y es el peor daño que el chavismo le ha hecho a esta república, que venía de décadas de pelea incansable contra su conducta secular de andarse robando los dineros públicos.

Aquí estimada Nancy se reparte para robar, no se roba para repartir.

Repartir no es solo una filosofía de burócratas improductivos y “generosos con lo ajeno” es sobre todo la máscara del corrupto de siete suelas, que tras su demagogia repartidora aspira el aplauso por lo repartido, logrando con ello esconder su tajada, que es impresionantemente más alta que la que toca individualmente a los beneficiarios individuales de su reparto.

Las correcciones comienzan con la aplicación de las leyes cueste lo que cueste.
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jomon



Registrado: 20 Ene 2009
Mensajes: 551

MensajePublicado: Vie Ene 18, 2013 5:50 pm 
Título del mensaje:

Para cambiar de sociedad dependiente a productiva debemos cambiar de concepción de Sociedad y de Estado. Ni la Sociedad es un rebaño que debe ser conducido, ni el Estado es Poder para conducirla. Así mismo, debemos entender que el Deber Ser Social no se logra con la imposición de un decálogo constitucional y jurídico, sino con el hacer económico y cotidiano de cada persona, durante todas las etapas de su vida.

Podemos redactar el Deber Ser en la Constitución Democrática más perfecta del mundo, pero si seguimos practicando la política del Poder seguiremos gastando el petróleo hasta que no alcance o no sirva para apalancar al Poder Político, al populismo y a la corrupción.
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Federico Boccanera



Registrado: 30 Abr 2005
Mensajes: 606
Ubicación: http://twitter.com/FBoccanera C.I.: V-6.910.365

MensajePublicado: Vie Ene 18, 2013 11:34 pm 
Título del mensaje:

Hay que prepararse para los tiempos que vendrán, pues los tiempos podrían presentarse todos a la vez, en todo caso, espero que lleguen anunciando el ocaso... en cuanto al tiempo para cultivar peces, ese espero que, sin pasar por una noche demasiado larga, nos llegue anunciando el amanecer...
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