MILITARES: “LA VENGANZA DE FIDEL” o ¿FUERZA RESCATABLE?
► RAFAEL RIVERO Y ASDRÚBAL AGUIAR sobre “los garantes de la Constitución” ■ ¿Habrá que “refundar” la FAN?
Militares venezolanos en desfile,... en Los Proceres (No hay pemones cerca) Foto Archivo
RAFAEL RIVERO MUÑOZ: La crisis existencial en las FANB
NC- Especial- Si existiere interés en llegar y entender el trasfondo del reto al cual se enfrenta lo que queda de Venezuela como país y como sociedad, bastaría con asomarse y entender ese trascendente drama existencial por el que transita las Fuerza Armada de Venezuela.
Esos mismos efectivos que palpan y descubren una y otra vez, que son sus propios oficiales generales al mando y ejerciendo en los más altos cargos operacionales y administrativos de las fuerzas, los que sostenidamente han llevado adelante y con éxito, primero la destrucción del mérito y la desprofesionalización como dos puntas de lanzas sobre las que surfea la destrucción de esa institución fundada en 1908 por Juan Vicente Gómez.
Atrás quedan por intrascendentes las fabricadas frases de campañas publicitarias de antaño, como aquella del “Ejército Forjador de Libertades” reforzada con el ritornello de “Crisol de Carabobo” en cada desempeño discursivo militar.
Recordemos a tenor, que las fuerzas que pelearon esa batalla de Carabobo el 24/06/1821, fueron las fuerzas republicanas, cuyos comandantes al mando y las tropas desplegadas en el frente patriota, en su mayoría eran los nacidos en el territorio de la Capitanía General de Venezuela.
Si realmente se quisiera conocer y observar por sobre los intereses particulares y definitivamente criminales que hoy, al frente de la organización castrense, indiscutible y descaradamente se sometieron a los valores extranjeros en contra y detrimento de los propios a Venezuela y su comunidad; los mismos de una supuesta revolución continental bajo la égida de Fidel Castro Ruz y su más dúctil y mejor soldado en misión en el extranjero, Hugo Rafael Chávez Frías.
Son los intereses que aprovechan y les ampara en la impuesta guerra desde el interior mismos de las FAN, “en el mismo lugar y con la misma gente”, como una modalidad de combate que se ajusta con precisión al objetivo de la venganza de Fidel Castro Ruz -el que fue derrotado con plata, con pluma y con plomo una y otra vez, dentro y fuera de fronteras, desde 1959 hasta 1998, invasiones incluidas–: La destrucción absoluta de las capacidades del país.
Personajes de elevado coturno que sólo adelantan e imponen las ejecutorias destinadas a su personal permanencia en posiciones de poder y para el rápido y sostenido enriquecimiento propio y el de sus huestes.
Entendamos en algunos de los detalles, el cómo la corrupción no ha sido ni es un asunto que afecta única y exclusivamente los más bajos niveles en la escala de rangos de las fuerzas venezolanas en armas, militares y civiles, si no que por décadas, ha sido y sigue siendo la dinamizada tramoya de una corrupción en escalada –cuya impunidad algunos eufemísticamente como forma de evasión denominan sociedad de cómplices– con su único y excluyente fin, las riquezas fáciles de alcanzar desde dentro de la estructura del Estado y en paralelo a ella y sobre la famosa, vieja y conocida frase de los tiempos del
Benemérito: “… Compadre, no me de nada, póngame donde haiga…”.
Allí está el problema, allí su comprensión y tratamiento y donde queda en claro sobre quienes, dentro y fuera de las organizaciones armadas del Estado, está la responsabilidad y la posibilidad de respuesta, de asumir los riesgos para su comprensión y tratamiento.
Mientras la política y los políticos venezolanos sigan en su misma dinámica caracterizada por sus tres nefastas determinantes de la evasión al conflicto, de la ley del menor esfuerzo y de la ausencia de rendición de cuentas, jamás podremos intentar algo mejor y mucho menos, salir de este apretado dogal del populismo, que los ha distinguido y aún les distingue.
Es por eso que lo vemos a diario en el hacer y el dejar de hacer, cómo los profesionales de la política, los de ayer y los de hoy, no se han atrevido, tampoco se atreven a tratar el tema de la corrupción, con ello y sobre ello, evaden sus responsabilidades y es en manos de esa silenciada y acobardada élite, de ayer y de hoy, que transitamos raudos hacia los estadios y la condición de Estado Forajido.
Veamos si son falsas o ciertas esas realidades; observemos a tenor en los detalles del antes, del durante y del después de esta humillante derrota militar inflingida a las fuerzas combinadas de las FANB, por los arcos, las flechas y la voluntad colectiva de pemones, panares y chirichanos, puesta de manifiesto en La Paragua el 27/10/11.
Sobre esa evidente crisis existencial que afectando a las FAN se impone sobre todo el país y su población, resulta de indispensable consideración una irrefutable verdad: Jamás existirá mejor cuña, que la del mismo palo.