Opinión
Mariahé Pabón
Notitarde / ND
¿Sabe qué es triste?
“Un día de los niños en la cárcel. Yo lo he visto y lo he llorado. Un bojote de angelitos negros saltando contentos entre barrotes, bailando canciones de Disney en donde, horas después, balearán a algún papá preso. Es triste, horrible, créamelo. ¿Sabe qué es humillante? La maldita cola a las puertas de un retén. Yo la he hecho y la he llorado. Las viejas con esa mirada de espanto, que no pueden con el cuerpo ni con las bolsas; las mujeres preñadas y arregladitas para entrar al infierno. Es la miseria. Yo me quedo ahí, sin hablar, tratando de no mirar, oler o escuchar; tratando de entrar rápido para ver a mi papá. Cuando pasa lo peor, me repite que es inocente y que le pide a Dios poder salir para conocer a mis hijos. Quiero que sepa que el castigo que me dio a mí, en realidad lo sufrió mi familia. Que mi abuela ya está vieja y cansada, que mi hermana creció sin papá. Quiero que sepa que sólo esperamos un trámite administrativo, que con una palabra de un subdirector del ministerio bastaría para reconocerle la libertad. Él ya cumplió su injusta condena, aun si fuese culpable, debería estar libre. Pagó y pagué, por lo que hicimos y por lo que no”. Yon Goicoechea, apartes de la carta enviada a Chávez vía El universal, diciembre 4, de 2012.
Y se va diciembre
Todos estamos metidos en la misma canasta, la de fin de año. Llega la navidad y a medias nos ocupamos de las trágicas noticias que aparecen solo en los medios privados: muertes violentas, secuestros, extorsiones, dramas carcelarios, arrebatos, motorizados y automovilistas en continua guerra, hospitales sin insumos, refugiados aún sin vivienda, adolescentes que asesinan. No por otras razones estamos ocupando lugar destacado como el país más violento del mundo.
No hay tiempo para protestar en masa, porque ya se protestó demasiado. Nadie quiere ya salir a la calle, porque su paciencia se agotó, porque ve cómo el gobierno anda de caravana en caravana apostando por el triunfo de su candidato y ofreciendo, en la última curva de su mal gobierno, un montón de promesas que no se cumplirán.
La terapia que necesitamos
Ya pronto la ciudad entrará en un proceso de vacaciones escolares, los viajeros se irán al encuentro con su familia y seguiremos en la cuerda floja, esperando que el enfermo se decida nombrar a un sucesor, “por ahora” o seguiremos viviendo de los rumores, los chismes, los chistes, la incertidumbre, la indecisión, la conjura del silencio y el gran despilfarro de dinero para proteger a quien debiera estar en su país, atender su enfermedad en el país y decirnos a todos, no que está en un proceso de curación para seguir atornillado a la silla presidencial sino que se debe retirar para permitir que los otros se ocupen de las grandes urgencias por las que pasa Venezuela y para las cuales precisa de terapia intensiva, cirugía de alto vuelo, mucha hiperventilación y una dosis completa de unidad, porque de lo contrario nos iremos irremediablemente por el despeñadero.
Las muletas rojas
A falta de líderes con suficiente fuerza para convencer a los votantes de que ellos son los campeones de la eficiencia para ocupar las gobernaciones, cada uno exhibe en sus giras a quienes consideran que podrían influir en la elección del 16-D.
Un músico famoso, un pelotero, un cantante, un escritor, una actriz como Rosita, integran la comitiva de los que no pueden ir solos a las concentraciones.
El músico dirige, el cantante canta, la actriz muestra su cuerpo, el pelotero firma autógrafos, el maestro de maestros habla en un lenguaje florido para contar cómo un niño de 4 años puede tocar violín y convertirse en un Eddy Marcano, un Lewis Flores o un Paganini.
El truco de Jaua
En estos días Jaua andaba con una de esas figuras emblemáticas a quien todos, creo que sin distinciones sociales, veneramos. Porque es ejemplo de cómo la música puede hacer milagros en los niños y adolescentes y puede también ser uno de los mejores vehículos para bajar los niveles de violencia en los barrios.
Pues Jaua lo llevó a él y su maestro, para una de sus giras en Miranda . Allí estaba hablando uno de ellos, de “inclusión” de “socialismo” y de cómo las orquestas podrían dejar de funcionar si en la Asamblea Nacional, se les recortara el presupuesto, cosa que no ocurriría, agrego yo, si Jaua ganara la gobernación y sí acontecería si Capriles continuara en su cargo, queriéndose sugerir que de triunfar el candidato de oposición, los rojos vetarían ese proyecto, cosa que no es creíble en ninguno de los dos aspectos , pero así funciona y ha funcionado la política en Venezuela y el resto del mundo. La mentira se impone y en este momento estamos asistiendo a la mentira fabricada por Chávez y su séquito que se niegan a dejar que el país pueda salir a duras penas y unido, del atolladero en el cual se encuentra.
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