La imprudencia y el abuso andan por la calle sobre dos ruedas y sin frenos
18.11.2012 05:25 AM Los motorizados -temidos por unos y despreciados por otros- son responsabilizados de complicar aún más el caótico tránsito
Zona norte.- Zigzaguean sus máquinas con altanería. Quieren parecer superhéroes que luchan contra “tremenduras” de las leyes de la física. Ellos son los motorizados.
Cuando se les ve transitar por las calles cuesta creer que algunos de ellos tengan límites. Sólo hay que observarlos hacer sus peripecias sobre dos ruedas, como si de un circuito se tratara.
Tienen fama de abusadores y agresivos. Aunque hay excepciones, la regla para quienes van en moto pareciera ser el incumplimiento de las normas de tránsito terrestre, en lo atinente al uso correcto de los canales de circulación, los implementos de protección y hasta el hecho de llevar menores de edad como acompañantes.
La relación de “amor y odio” entre los motociclistas y los conductores de vehículos públicos y privados complica aún más el panorama que se observa en las vías donde destacan “los abusos y el irrespeto” de los que andan sobre dos ruedas.
“Los choferes no son santas palomas, pero los que van en motos se llevan el premio mayor. Se le meten a los carros”, reflexiona el taxista José Miguel Narváez mientras recordaba el titular: “Motorizados mataron a golpes a un mecánico en San Diego” (El Tiempo, 13-5-12).
Carlos Augusto Cedeño (37 años) perdió la vida en manos de sujetos enfurecidos, quienes lo golpearon por haber chocado su vehículo contra una moto. El hombre se montó en una mata tratando de escapar.
El ama de casa Manuela de Andrade muestra la puerta del lado del copiloto de su carro. “Todavía tengo la raya que me hizo un motorizado porque no lo dejé pasar, pero ¿por qué? Yo venía por mi canal derecho y desde el hombrillo trató de pasarme. Se molestó y me talló la pintura de la carrocería”. Hoy ella reconoce que los nervios la traicionaron y refiere que cuando vió que la moto se alejó se puso a llorar. “Sentía impotencia. Venía con mi hijo en el carro. Lo cumbre es que había una cola y ese hombre venía zigzagueando”.
Los cuentos abundan. A Manuela y Luis Landaeta casi los atropella una moto. “Ese día casi se me vuelan los tapones y agarro a golpes a ese hombre. Mi hermana y yo nos bajábamos del bus, en plena parada, cuando un chamo en una motocicleta pasó de la acera a la vía. No sé dónde aprendieron a manejar. Ahora agarran los espacios de los peatones para ellos conducir. Es un abuso y puedes ver a funcionarios policiales haciendo lo mismo”.
Lo que realmente preocupa al jubilado Enrique Rosal es el nivel de intolerancia. “Nadie da paso a nadie, ya ese es un problema. Y ahora, esos motorizados complican aún más el asunto. Al darles permisos a esos mototaxis y no aplicar sanciones, el gobierno está reconociendo que el sistema de transporte público no sirve”.
Aunque más fueron las quejas, algunos ciudadanos “lanzaron flores” a los motorizados, especialmente a los que transportan pasajeros.
“Los mototaxis son una alternativa. En varias oportunidades me han llevado a la universidad en horas pico. Si no hubiese sido por ellos, me quedo sin presentar exámenes. En esta zona ya no se puede andar en carro”, opina Claudio Bracamonte, estudiante de Ingeniería en la Universidad de Oriente.
Laura Ramos y Viviana Quilarte también son usuarias de este servicio de transporte express, “nos han salvado la vida en más de una ocasión”. Pero, ambas dicen que cada vez que se suben a una motocicleta le indican al conductor que “cero abusos” y que “no estamos tan apuradas como para matarnos en la vía”.
Ellas coinciden en que la clave está en cumplir las leyes. “Por ejemplo, los microbuseros no hacen caso a las paradas. Se detienen en todos lados. Hay que aplicar multas, de allí todos irán derechitos”, apunta Ramos.
“No somos delincuentes”
Quienes usan motocicletas quieren limpiar su imagen, asegura Luis Salinas, coordinador de Motorizados por la Vida y Cooperativa Fuerza Única de Mototaxistas de Anzoátegui (Cofuna).
Salinas insiste en que como resultado de la organización “se pueden ver cambios en el gremio, como que cada día vemos más ciudadanos usando cascos de seguridad. A la par, estamos involucrados en el nuevo reglamento. El problema es que se trabó la discusión".
-¿En cuáles artículos?
-La moto es el único medio de transporte del motorizado y la usan para llevar a sus hijos a todas partes. El gobierno insiste en que no trasladen menores de edad, allí no hubo acuerdo. Llevamos un año hablando del nuevo reglamento, el cual tendrá unos 60 artículos. Las dudas se tienen en torno a cuatro de ellos.
-¿Por qué ha tardado?
-Por las elecciones. Pero ya el Ministerio de Transporte va a reactivar las discusiones.
-Los acusan de ser unos de los principales causantes del caos vial al transitar por el canal del medio...
-La Ley de Tránsito actual dice que no se debe circular entre canales a una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora. Al leer eso entendemos que sí se permite, solo que con restricción de velocidad. Pero igual hay encontronazos, porque los ciudadanos no tienen conocimiento de las normas. En Caracas, sí respetan el canal del medio. Los motorizados, a través de marchas, lograron ese reconocimiento (...) Nuestras avenidas no cuentan con espacio para un canal específico para motos. Ahora, si sembramos la cultura sobre el uso del canal del medio, se resolvería gran parte de los problemas.
-En un ejercicio de autocrítica, ¿el gremio cumple las normas de tránsito?
-Creo que hay excesos de ambas partes y es producto del desconocimiento de las leyes.
-¿Qué hacen aguas adentro para lograr el cambio?
-Estamos en lo básico, diciéndole a los motorizados, principalmente al mototaxista, que debe usar el casco. Además, se ha avanzado en la identificación y uso de chalecos (amarillos para los mototaxistas). Hay que aclararle a la gente que no todos los que andan en motos son delincuentes.
-Hay motorizados que han llegado hasta a romper espejos laterales porque no les dan paso, y amenazan...
-Han habido encontronazos, pero son puntuales. En Anzoátegui 70% ha recibido información y seguimos trabajando en la educación. Insistimos que, en parte, la imagen de los motorizados la hemos cultivado nosotros mismos. En la entidad hemos trabajado con la Guardia Nacional y las policías en operativos. Con Tránsito Terrestre vamos a dictar charlas. Tenemos motorizados que recibieron sus licencias y un carnet por parte de la Mancomunidad de Transporte para que ejercieran su trabajo. Cofuna tiene 25 líneas registradas con unos 450 mototaxistas, y ya 16 organizaciones tienen sus papeles en regla.
-¿Qué garantías hay de que el nuevo reglamento sí se cumpla?
-El sector de motorizados ha crecido 350% en los últimos años. Se ha comprobado que la moto mejora en 90% el desplazamiento de un vehículo normal. Necesitamos la orientación de los conductores de dos y cuatro ruedas, así como el reglamento. Y que las autoridades se afinquen en su difusión.
La duda
Según Salinas, el nuevo reglamento aún no ha sido aprobado. Pero Celia Herrera, presidenta de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Transporte y Vialidad (Sotravial), explica todo lo contrario.
Recuerda que esa normativa surge de unas mesas de trabajo que promovió el Estado y los motorizados. El 4-10-11 se aprobaron los estatutos y se fijó un lapso de seis meses para que entrara en vigencia (incluyendo un censo y la asignación de chalecos y cascos con colores específicos dependiendo del uso de la moto). Como el proceso se retrasó, el gobierno extendió el plazo y este venció el pasado 5 de octubre.
Herrera sostiene que no hubo una segunda prórroga, por lo cual las reglas deberían estar aplicándose.
La única novedad que tiene el nuevo reglamento en comparación al anterior -continúa Herrera- es que reconoce al mototaxis como otro medio de transporte. De resto se mantienen las mismas prohibiciones, como solo llevar un acompañante en la unidad.
“El problema es que el Estado no tiene capacidad técnica para hacerla cumplir (...) Los motorizados se niegan a atender las reglas y la población está cansada del caos. No es un tema fácil de abordar, porque es reflejo de un grave problema social. Esas personas dependen de su moto. Hay que recordar que la anarquía surge con la impunidad”.
Normas claras
Como menciona el comandante de Tránsito Terrestre en la entidad, Juan Cordero, las normas son claras en cuanto a los deberes y derechos de los conductores y peatones. El problema es que “la gente no lee, no busca información”.
El reglamento de la Ley de Tránsito Terrestre señala en sus artículos 163 y 167 las prohibiciones que recaen sobre los motorizados.
Por ejemplo, Cordero indica que estos ciudadanos no pueden conducir entre canales o paralelo a otro carro en movimiento, pasar insistentemente de canal, transportar a dos o más personas o un peso superior a 90 kilogramos, llevar cargas que dificulten la visibilidad, hacer uso de cornetas en áreas urbanas o circular con el escape libre.
-Según lo que apunta, entonces, los motorizados no tienen canal del medio para transitar”?
-Tienen un vehículo más, deben utilizar un canal, siempre y cuando no interrumpan la circulación.
-Las normas actuales no se cumplen. ¿Cree que un nuevo reglamento es lo que se necesita para poner orden?
-La situación es sencilla: la gente debe saber sus derechos y también sus obligaciones. Si respetaran las normas, pudieran evitarse gran cantidad de accidentes. No hay conciencia, hay desconocimiento de la ley (...) La mayoría de los usuarios de motos casi siempre creen tener la razón. Juran que nunca infringen la ley, aún cuando es evidente, y “el otro conductor” siempre es el culpable.
-Las transgresiones de la norma son evidentes y en cada esquina. ¿Qué está haciendo Tránsito Terrestre? -Aparte de la orientación vial, que es continua, porque tratamos de crear conciencia, aplicamos las sanciones pertinentes según la norma.
-¿Cuál es la sanción por no llevar cascos?
-10 unidades tributarias (Bs 900). Pero, no tenemos la capacidad en cuanto a recurso humano para aplicar sanciones en toda la ciudad. Se han hecho operativos por zonas, y hemos tenido resultados satisfactorios.
El funcionario indica que son comunes los accidentes que involucran a motorizados en horas de la noche, a pesar del decreto del gobierno regional que les prohibe el tránsito nocturno. En promedio se calcula que personas en moto están involucradas en tres de cada 10 percances diarios.
“Si los motorizados cumplieran las normas, así como los choferes de vehículos de cuatro ruedas. No tendríamos problemas”.
Las voces
- Abigail Navarro (peatón - Puerto La Cruz): “No podemos caminar por la calle y ahora tampoco por las aceras. ¿Qué espacio nos dejarán? Lo cumbre es que los mismos policías hacen eso, pasan sus motos por sitios prohibidos.
- Marcos Meneses (microbusero - Barcelona): “Los motorizados se le meten a los carros, y luego quieren atacar a uno, cuando por su propia imprudencia, son arrollados. El otro día uno de ellos me amenazó con golpearme”.
"No los soporto. El gobierno debería restringir las motos. Los motorizados hacen lo que quieren y son capaces de golpear a otro chofer”. María de Carvajal, ama de casa y conductora.