Opinión
Luis Arocha Mariño
ND
Gloria al bravo pueblo (Misión Imposible LVII)
“La memoria no guarda todos los botones de su delicado traje” Elisa Lerner
“Esto es una dictachimba” Antonio Arocha
A mi hermano Antonio, con cariño
Querido Jim: El ajedrez político está sufriendo transformaciones aceleradas que crean una situación de desconcierto y parálisis. Algunos analistas sostienen que tales manifestaciones cambiantes son el resultado de una planificación perfectamente calculada. Así, sostienen que este estado de permanente incertidumbre es provocado con la intención de favorecer que la parálisis de las personas impida el correcto razonar y, por lo tanto, se traduzca en que el poder continúe en manos de quien ya lo ostenta. Es característico de las tiranías el hecho de crear climas en donde el desconcierto predomine, ocultando información, no transigiendo en las críticas, negando las realidades contrarias y sembrando el terror por doquier. De esta manera consiguen dominar las voluntades de las poblaciones que permanecen bajo su yugo, al estar permanentemente confusas frente a lo que esté ocurriendo. Mantener una política de desinformación, mediante dimes y diretes, rumores constantes y permanentes aclaratorias contradictorias, contribuye a una confusión en el seno de la población. Insistimos, algunos analistas promueven la idea de que los acontecimientos actuales son movidos mediante hilos finos de estrategias y estratagemas para sembrar la indiferencia frente a las actuaciones delictivas de los dirigentes nacionales, con el fin de evitar una reacción de las masas que de al traste con las vagabunderías que diariamente aparecen en prensa y otros medios de comunicación masiva, por medio de una votación masiva en contra del aprendiz de dictador de turno.
Otro análisis señala que en realidad ocurre todo lo contrario, que la sorpresa proporcionada por la aparición de un “cisne negro”, consistente en una enfermedad no estimada en la sala situacional, condujo al surgimiento de un estado de desesperación en el comando de CP3, el cual llevó a una serie de desaciertos que los carga locos.
Del otro lado, HCR y la mesa de la unidad parecieran andar con el viento a las espaldas, siendo impulsados por una corriente de optimismo, fortaleza y carisma oportunos para despertar las pasiones necesarias que conduzcan a las masas a desear un cambio de rumbo significativo en la ideología y política nacional. Una serie de acertadas decisiones como ir casa por casa, llevar un mensaje optimista y constructivo, de respeto por las ideas de cada quien, suman un efecto que bien pudiese contrarrestar las tendencias tradicionales del líder del movimiento de ganar por nocaut las convocatorias a decidir públicamente. Es como si de repente el pueblo estuviese despertando de un largo letargo hipnótico y ya no se deja naricear impunemente como hasta ahora. Se respiran aires de buen rosal frente al ya gastado tufo de tiranía en puertas que ya soportamos por casi 14 años.
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