Opinión
Ramón Peña
ND
El sanedrín de los viernes
Insólita la revelación del bochornoso ex magistrado Aponte Aponte -en su declaración del pasado miércoles- sobre una supuesta reunión que se celebra cada día viernes, oficiada por el Vicepresidente Ejecutivo y con la presencia de las representantes del Poder Judicial, la Procuraduría, la Contraloría y otros entes. En palabras de este oscuro personaje, allí se determina “…la directriz de lo que va a ser la justicia, o sea, las líneas conductoras de la justicia en Venezuela”. En ese cónclave, también afirmó, se habría decidido la suerte de muchos venezolanos inocentes, entre ellos: los señores Usón, Poggioli, Mazuco, Simonovis y sus compañeros de la extinta Policía Metropolitana, banqueros y, por supuesto, la doctora María Lourdes Afiuni.
La malevolencia de tal sanedrín, desvelado por alguien que hasta hace poco fue cómplice de semejantes y peores fechorías, nos dibujó imaginariamente la imagen del Aquelarre. La leyenda de aquel lugar alucinante donde un grupo de brujas realizaba rituales bajo la conducción de un tenebroso macho cabrío, encarnación del monarca de los infiernos. En estas liturgias, la cohorte de brujas veneraba a este personaje con largas horas de cánticos que terminaban en ofrendas orgiásticas. Allí, también sacrificaban en adoración a Satán las víctimas necesarias para fortalecer su poder sobrenatural y ellas mismas obtener favores y recompensas terrenales. En ocasiones, se dice, el rito concluía en encendidas bacanales entre las hechiceras y el propio oficiante caprino, enloquecidos colectivamente de placer por todo el mal que habían invocado.
Una terrible evocación involuntaria provocada por la ignominia contenida en la declaración de este vergonzoso personaje. Como se advierte en el cine, cualquier semejanza con hechos reales sería pura coincidencia…
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