Benigno Alarcón: "Del otro lado también hay quienes quieren una salida negociada"

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Director
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Benigno Alarcón: "Del otro lado también hay quienes quieren una salida negociada"

Mensaje por Director » 23 May 2019, 13:00

Imagen Pedro García Otero / 23 may 2019.- Desde ayer, y hasta mañana, se está celebrando en la Universidad Católica Andrés Bello, el Congreso Internacional del Plan País, un acto en el que se esperan poner en blanco y negro propuestas imprescindibles para que una eventual transición política en Venezuela tenga sostenibilidad.

Mañana viernes, en ese acto va a estar el presidente de la Asamblea Nacional y presidente interino designado por esta, Juan Guaidó, en un escenario en que tanto la oposición como el régimen de Maduro han establecido una suerte de pausa para reevaluar sus fuerzas, sin que, por el momento, se vislumbre aún la posibilidad de una negociación, señala el director del Centro de Estudios Políticos de la UCAB, Benigno Alarcón.

En la sesión de hoy, además, participarán Genaro Arriagada e Ignacio Walker, quienes jugaron roles claves en la transición chilena, así como Abraham Lowenthal, uno de los autores del libro Transiciones Democráticas.

Sostiene Alarcón, en entrevista concedida a Noticiero Digital, que el caso venezolano se diferencia de otras transiciones (como por ejemplo la del país austral) en el hecho de que en Venezuela el Estado se ha desinstitucionalizado y un elemento fundamental de una transición sería ofrecer respuestas a una ciudadanía a la que el régimen de Nicolás Maduro ha puesto muy abajo en sus prioridades, centradas en la sobrevivencia del propio régimen.

¿Qué se está haciendo en estos tres días en relación con el Plan País y qué esperan entregar mañana?

Un grupo de cinco universidades (UCV, USB, Unimet, UMA y UCAB) juntamos esfuerzos para realizar unas mesas de trabajo, que comenzaron ayer y culminarán mañana, para tratar de aportar propuestas en once áreas al Plan País.

Estas han sido mesas abiertas, en las cuales puede participar, y está participando, cualquier persona que tenga curiosidad por un tema en específico, o porque lo ha estudiado, o porque forma parte de su competencia profesional. Y mañana (viernes 24), en el Aula Magna de la Universidad Católica, vamos a presentarle al presidente interino Juan Guaidó y a la directiva de la Asamblea y de la Comisión Especial Plan País los resúmenes ejecutivos de las propuestas que se están presentando.

A partir de allí se abre un espacio de colaboración a mayor profundidad con la Asamblea Nacional para continuar apoyando el Plan País.

Esto ha sido un esfuerzo conjunto, de hecho Plan País está participando, pero esto abre una nueva etapa del Plan que pretende dar la discusión sobre un borrador de trabajo, no sencillamente de ideas que se lanzan al aire, sino con propuestas que están escritas, sistematizadas, y que no significa cerrar la discusión, sino lo contrario, abrirla en relación con algo más sistematizado y que pretende enriquecerse con las propuestas que lleguen de otros sectores y otras universidades que no participaron en esta primera iniciativa. El documento que vamos a entregar mañana es un documento vivo, no se cierra y se terminó la historia.

El país amerita una discusión de más de tres días…

Hay que aclarar algo: Estas mesas básicamente han servido para presentar un trabajo que ya lleva muchos meses. Nosotros en diciembre presentamos un libro, que se llama Consolidación de una Transición Democrática, y en ese libro se presentan una serie de aportes, que se vinieron trabajando durante varios años algunos, incluso. El libro intenta hacer digeribles esas propuestas para el gran público, que se puedan entender, digerir.

Esto lo que hace es recoger los aportes que están en ese libro, y otros que no lo están, tratar de sistematizarlos (se van a colocar en una página web) y allí se van a poder consultar, en la página web de Politika UCAB, se creó una página web especial para el Congreso Internacional Propuestas para el Plan País, y la idea es que la gente pueda ver las propuestas, aportar a ellas, interactuar con ellas y con algunos actores que están trabajando en los proyectos.

¿Cuáles son las áreas más importantes entre las once?

Hay tres ejes, básicamente, que sostienen un proceso de transición, porque la idea es que esas propuestas están muy orientadas hacia un Gobierno de transición.

Esos tres pilares que sostienen el proceso son por un lado el Estado de derecho, y en este pilar entra todo lo que tiene que ver con la reforma del Tribunal Supremo de Justicia, con las reformas constitucionales y legales que hay que sacar adelante; después tienes otro pilar que es fortalecimiento de la democracia, donde se trabaja con aquellas propuestas para el fortalecimiento del sistema electoral, del sistema de partidos políticos, y de áreas vinculadas como la sociedad civil y la libertad de expresión.

El tercer pilar, no menos importante que los otros dos, que es el fortalecimiento de la capacidad estatal. Ahí entra todo lo que la gente llama “planes de Gobierno”: todo el tema económico, del sector energía, del sistema de educación, cultura, tecnología; todo lo que tiene que ver con la administración pública y con otros elementos que tienen que ver con darle al Estado la capacidad para responder a un flujo de demandas enorme que va a entrar en el momento que tú abres el sistema y lo democratizas, porque justamente cuando tú estás en un régimen no democrático las demandas de la gente quedan en un segundo o tercer plano.

Cuando tú democratizas el sistema se abren una serie de demandas que tú tienes que procesarlas y darles respuestas, lo cual no puedes hacer si no tienes un aparato estatal fuerte. Si no fortaleces ese aparato estatal, si no das respuestas, termina sucediendo una transición como las de Egipto…

Transiciones frustradas.

Exacto, transiciones que colapsan. Y algunas no colapsan tan rápido, como la de Nicaragua. Pero terminan colapsando. Y eso es lo que necesitamos justamente garantizar que no nos pase.

¿Cuál considera usted el principal desafío de esa eventual transición?

No es una pregunta fácil, pero yo me atrevería a dar una respuesta desde lo que yo siento que es más importante, que es su propia gobernabilidad. Lo que normalmente sucede en una transición de un país como Venezuela, que no es Chile ni es España, que tenían aparatos burocráticos poderosísimos, es que vas a agarrar al país prácticamente desarmado…

Desinstitucionalizado.


Exacto. Y entonces, muchas organizaciones, como las no Gubernamentales, cuya tarea es canalizar las demandas de la sociedad hacia las instituciones, van a tener que convertirse en mediadores entre ese Gobierno de transición y su audiencia, que le demanda que le den lo que ellos necesitan. Y van a tener que decirle a su gente: “sí, estamos trabajando en eso, pero tenemos que tener calma, y que ayudar a reconstruir ese sistema, porque si no, no va a poder dar salud, o justicia, o educación, a nadie, y peor todavía, vamos a colapsar el sistema completo”.

El asunto de la gobernabilidad, entonces, se convierte ya no en un problema del Gobierno, sino en un problema de todos; ONGs, iglesia, universidades, roles que normalmente no tenemos, roles de intermediación que en una sociedad democrática le corresponden a otros, como los partidos políticos y algunas organizaciones.

Al sistema vamos a tener que protegerlo todos para poder sacarlo adelante. Yo creo que ese va a ser el desafío más difícil: convencer a gente que en un principio te va a decir “eso no me corresponde a mí”, de que en esta circunstancia sí le corresponde.

En este momento, Benigno, experimentamos un bajón de expectativas en la oposición, y que ustedes salgan con propuestas es importante, una inyección de esperanza. ¿Pero usted es optimista sobre la posibilidad de que la transición se concrete? Hay un sector de la oposición que empieza a cuestionar a Juan Guaidó, y Maduro, sin fortalecerse, ha resistido…

Yo creo que tú y yo podemos concordar en que este ha sido un país con una resiliencia extraordinaria. Aquí las expectativas caen y suben muy rápidamente. Y cada vez que la gente tiene algo de qué agarrarse vuelve a responder. Recuerda cuál era el ambiente aquí en noviembre-diciembre del año pasado y cómo la cosa cambió radicalmente en enero.

Diría Pepe Mujica que “somos caribeños y estamos todos locos…”

Exactamente (risas). Pero la verdad es que eso tiene un lado positivo. Es cierto que hay una caída de las expectativas, porque muchas de ellas no se han materializado aún, pero eso no puede ser razón para decir que esta página hay que pasarla y dar el tema por terminado. Porque se han dado circunstancias que va a ser difícil que se vuelvan a repetir.

Reclamábamos un liderazgo unitario, que fuera capaz de emocionar al país, y lo tenemos aquí. Construir otro desde cero no es cosa fácil; más que de destruirlo, lo que hay que tratar es de preservarlo. Luego hay otra circunstancia excepcional, que es que ese señor, Juan Guaidó, que asumió la Asamblea Nacional, hizo cosas por las cuales otros líderes están presos, a él no se han atrevido a tocarlo, porque lo respaldan 60 países, que no es poca cosa y que es posible que no se vuelva a repetir.

La tercera cosa es que tú tienes un país en el que, aunque las expectativas no se han materializado, sigue amarrado a una esperanza en ese joven, en Juan Guaidó. Yo creo que la obligación del liderazgo de Juan Guaidó y de las personas que están alrededor de él es ahora sentarse y reevaluar sus escenarios, sus estrategias, de manera realista; y entender qué cosas son posibles y cuáles no, y hablarle nuevamente al país con toda franqueza, con toda honestidad, sobre lo que ellos creen que se puede hacer y lo que definitivamente creen que no se puede hacer.

Lo que no se puede hacer nunca, y eso ha sido un error siempre aquí y en cualquier parte donde se ha hecho, es esperar que sean los terceros los que vengan a resolverte el problema. La realidad del asunto es que la actuación de los terceros es muy importante, pero no las controlamos. Tú no controlas las acciones del Pentágono, controlas las tuyas, y nos toca hacer una tarea que tenemos que asumir con todo realismo.

Simplificando las cosas casi hasta el absurdo, esto tiene dos salidas: Una por la fuerza y otra negociada. Y en ambos sectores, aunque a uno le cueste creerlo, del otro lado también hay actores que prefieren una salida negociada.

Hay que recordar un tema que pasó bajo cuerda, que no se vio reflejado en muchos medios, que son unas declaraciones de Vladimir Padrino el 30 de abril, cuando decía “hay que buscar una solución, pero esta no puede ser, así no es”, y agregó que “al que se instale de esta manera lo van a desalojar de la misma manera y esto va a ser una historia sin fin”.

Palabras más, palabras menos, Padrino decía que había que llegar a un arreglo. Entonces pon tú parte de la solución: que el Gobierno esté dispuesto a sentarse en una mesa de negociación depende en buena medida de lo que el ministro de la Defensa y los generales del alto mando militar decidan hacer.

Y se puede decidir algo tan sencillo como decir: “La Fuerza Armada Nacional está al servicio del Estado, y no de particularidad política alguna, y nosotros regresamos a nuestra neutralidad institucional; los actores políticos tienen que resolver estos problemas por la vía política”, el gobierno se queda sin sostenibilidad, y va a tener que decir “me siento ahora en la mesa, porque si no me siento en la mesa, voy a caer sin malla de protección”.

Una decisión tan sencilla como esa, y tan institucional, decir “regreso a mi neutralidad, que es lo que la Constitución establece”, sería el principio de la solución. Y los militares, y todos los que de una forma u otra sostienen este gobierno, tienen que entender que hay solo dos posiciones: o eres parte del problema o eres parte de la solución. Y tienen que entender que de no permitir soluciones de esta naturaleza es que surgen escenarios como el de la intervención militar o cualquier otro escenario de violencia que a la gente se le pueda empezar a ocurrir.

En el último estudio nuestro, de noviembre, el número de personas que está considerando armarse para salir de esto, ya va de 17%, cuando nunca había superado el 3%. Si se cierran las opciones institucionales empiezan a surgir esas posiciones.

¿Hay un escenario de estancamiento, perder-perder, en el cual la crisis crece y Diosdado Cabello sigue acumulando poder, el peor escenario con nuevamente millones de migrantes?

El escenario del estancamiento, de acuerdo con la teoría del conflicto, es un escenario que puede sostenerse por muy poco tiempo. Es un escenario de paso, no donde la gente se quede. Y de que la gente reunifique sus fuerzas para tratar de emprender una nueva escalada, y si se dan cuenta de que no tienen la fuerza para aplastar al otro, viene la opción del desescalamiento y de la negociación.

Yo siento que en estos momentos estamos en una retirada táctica, de Gobierno y oposición, reevaluando sus opciones…

¿En este momento estamos en ese escenario de estancamiento, temporal?

Sí, yo creo que sí. Que cada parte está decidiendo que va a hacer en los próximos meses. Eso implica que el Gobierno pueda decidir en los próximos meses acciones mucho más agresivas para resolver la crisis, como intentar convocar unas nuevas elecciones de la Asamblea Nacional, y la oposición puede estar pensando en cuál puede ser la reacción a esa convocatoria, o puede ser nuevos procesos de movilización, cualquier escenario que ellos consideren les puede funcionar.

Hasta que no haya un desescalamiento de ambas partes es muy poco probable que haya una solución negociada.

¿Es posible una recuperación de Nicolás Maduro?

¿Política? Imposible. Lo que sí puede pasar es que los actores que rodean a Maduro consideren que entre todas las opciones, mantenerlo en el poder es la mejor. Bien porque no se quieran ensuciar o no haya un líder en el chavismo mejor aceptado que Maduro, pese a la bajísima aceptación que tiene.

Pero que a un Maduro que tiene hoy 10, 12%, es decir, está en su núcleo duro de apoyo, lo vayamos a ver mañana en 30%, no, su capacidad de crecimiento político desapareció.



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Venequito
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Re: Benigno Alarcón: "Del otro lado también hay quienes quieren una salida negociada"

Mensaje por Venequito » 23 May 2019, 14:18

Y?

pajaro picon picon
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Re: Benigno Alarcón: "Del otro lado también hay quienes quieren una salida negociada"

Mensaje por pajaro picon picon » 23 May 2019, 14:19

BrujoDedor escribió:
23 May 2019, 14:09
Resumen
Estamos jodidos.. pero vamos bien

BrujoDedor
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Re: Benigno Alarcón: "Del otro lado también hay quienes quieren una salida negociada"

Mensaje por BrujoDedor » 23 May 2019, 15:15

pajaro picon picon escribió:
23 May 2019, 14:19
BrujoDedor escribió:
23 May 2019, 14:09
Resumen
Estamos jodidos.. pero vamos bien
Gracias 3P. Muy larga esa vaina pa leerla en el trabajo

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AlbertoTonna
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Re: Benigno Alarcón: "Del otro lado también hay quienes quieren una salida negociada"

Mensaje por AlbertoTonna » 23 May 2019, 15:25

BrujoDedor escribió:
23 May 2019, 14:09
Resumen

... quieren entregar el coroto pero sin represalias ni persecusión ....

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