Nancy Colina: Un mundo de confuciones

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Nancy Colina: Un mundo de confuciones

Mensaje por redaccion » 22 Ago 2018, 08:48

Opinión
ND
 

Durante todo el trayecto me tocó una persona que lo único que hacía era rascarse la cabeza con una mano y, con la otra, sostener el teléfono. Pensé, puede ser que tenga algún bicho de esos que causan vergüenza, pero también podría estar tratando de resolver un problema. Por la cara de atormentada que tenía, me imagine que era lo segundo. Por eso concluí que era venezolana. Aunque no tiendo a ser una entrometida en la vida ajena, le pregunté si algo la preocupaba, me dijo que el asunto era por la criptomoneda.

Con eso me unió a su causa. Se nos vino a la cabeza, que era Superman huyendo de la Criptonita. Como en todo lo que esconde alguna cosa rara, como es el manejo del dinero en Venezuela, nos imaginamos que algo tendría que ver con el Gobierno. No seria nada extraño que harían toda clase de trifunquiles, como los que hace con frecuencia, para evitar las sanciones. En efecto, eso puede pasar con esa moneda virtual que se llama Bitcoin, pero que Maduro y sus secuaces lo bautizaron como petromoneda, supuestamete respaldada por las riquezas minerales del país.

Lo cierto es que, entre otras cosas menos delictivas, se utiliza para lavar dólares. Es una moneda virtual que se deposita en el aire, sin intervención de bancos, que no puede ser intervenida por los gobiernos para evitar la fuga de capitales. Aquí tenemos nuestro petro, en otras partes del mundo se le llama bitcoin, aquí somos mas originales. En el mundo, estas transacciones se manejan por internet de alta velocidad, no precisamente como el que tiene el ciudadano común en Venezuela. Un internet lento y suspendido con frecuencia por los cortes eléctricos.

Nos pusimos a investigar lo mejor que pudimos, en ese sitio donde estábamos, acalorados e inundados por tierra y malos olores. Tuvimos suerte de lograr señal en nuestros teléfonos y, por vía youtube, nos enteramos que, como se trata de una moneda virtual, puede llevar implícito altos riesgos, pero el gobierno, con su petro, ha asegurado que es una inversión segura. De lo que no suelta prenda es que ellos son los que la pueden comprar, no sólo porque tienen acceso a la información, sino porque hacen las transacciones con los devaluados Bolívares o dólares. Para ellos es mas seguro depositar las enormes cantidades de recursos que vienen de las arcas nacionales, que depositar el producto de sus fechorías en un banco de Andorra. No podemos obviar que el petro lo sueltan de vez en cuando al ciudadano común, para evitar sospechas.No se hasta que punto esto es o no verídico.

Con toda esta información, que quizás no manejamos bien, pasamos de ser viajeros que no tenían mas intención que llegar al sitio donde íbamos, a convertimos en unos ciudadanos cargados de una angustia insuperable. La persona que ya era una especie de amiga, de esas que van y vienen, me confesó que no sabía cómo podría hacer el mercadeo con el Bitcoin o el petro, dado que los bachaqueros se ofendían cuando le mencionaba la moneda virtual que no se podía ver, ni tocar, mucho menos saber donde estaba oculta para ser utilizada. Era algo demasiado complejo, pero, en medio de tanta gente, los mas sabiondos decían que era mas fácil obtener esa moneda, que el dólar . Quizás eran unos sabiondos que se las andan echando por todos lados.

En la frontera con Cucúta, Colombia, nadie sabe de ningún petro, a pesar de que el precio es publicado en el Dólar Today. tampoco lo aceptaban. No se entendía el cambio que se había producido cuando de la noche a la mañana, el dólar se comprimió y de 3600 bs que se utilizaban para obtener un dólar, ahora se necesitaban sólo 58 bs, Eso a ninguna casa de cambio le interesaba. El bolívar por su parte, lo comprimieran o no, sigue siendo una moneda devaluada que no se acepta en ninguna parte.

Maduro, con su cerebrito tan pequeño, habla libremente de los inventos que hacen sus asesores, sin entender ni papa. Por lo menos, eso es lo que parece. Si el ciudadano común, como es nuestro caso, no puede entender tanto berengenar con todas las medidas que ha anunciado, mucho menos Maduro salvo para su propio beneficio. Mas allá de eso no tiene idea del asunto del Bitcoin, el Petro y la criptomoneda, las medidas económicas. Nos dimos por vencidos, la moneda existe en el mundo, de eso no hay duda, el gobierno la quiere establecer como moneda de cambio, pero no podemos entender, con exactitud como lo podemos obtener. Debo reconocer que, en mi caso, es mas complicado que mi odiado libro de álgebra.

Tal desconocimiento nos llevó a una irremediable angustia. Sin tener claro el desbarajuste que estaba ocurriendo en el amado país, inicie mi paso por el Puente Simón Bolívar que une a Venezuela con Cucuta, Colombia. De lado y lado, se ha producido el mercadeo más increíble que se puedan imaginar, por dónde pasan los venezolanos que se van a otro país, los que compran alimentos o medicinas, o cambian dólares por los bolívares que ya no llenan ni una carretilla.

Es un desbarajuste propio de una novela de García Márquez. Horrible es la palabra para definir este espacio, donde todo tipo de olores se entremezclan y donde personas que tienen el asco alborotado, huyen de pisotear los escupitajos que bailan en la carretera. Todo el mundo se mueve a alta velocidad. Cada quien anda en lo que pretende que deben Hacer. Hay asesoría para comprar de todo, y vender, ofrecer un servicio, vender dólares por bolívares o a la inversa. Existe un comercio de lado y lado, donde no es difícil que los venezolanos vendan los alimentos que compran subsidiados por el gobierno, a precio de mercado, para que al mismo tiempo, quienes lo compren, del lado de Colombia, lo vendan en Venezuela con un precio elevado. Una ecuación difícil de entender, pero así son las cosas en el mundo de Nicolás Maduro, que nos está machacando sin compasión.


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