Análisis ND: A un año del 16 de julio, el Gobierno está igual de mal, pero la oposición estalló

Noticias, análisis y opinión de Venezuela y el mundo
Cerrado Nuevo Tema
1.- ND no se hace responsable por los comentarios de los foristas. El portal se reserva el derecho a eliminar aquellos comentarios que violen los Términos y Condiciones y el Decálogo del Forista, aceptados por los foristas al momento de registrarse. 2.- Los contenidos que aquí se muestran pueden ser inapropiados para menores de edad.
Avatar de Usuario
Director
Mensajes: 1098
Registrado: 20 Feb 2017, 09:54

Análisis ND: A un año del 16 de julio, el Gobierno está igual de mal, pero la oposición estalló

Mensaje por Director » 16 Jul 2018, 12:39

Imagen Pedro García Otero / 16 jul. 2018.- Hace un año, los venezolanos vivimos una emocionante jornada cívica, la del 16 de Julio, con millones de ciudadanos en un referendo autoconvocado. Una hermosa muestra de organización y civismo, empañada por el asesinato de Xiomara Scott (60) en Catia, en un ataque de colectivos que dejaron tres heridos. Un año después, que parece mucho más tiempo, la misma oposición que pudo hacer aquello ha estallado en mil pedazos.

Lea más: Nelson Ramírez Zabala: Plebiscito del 16 de julio, ¿Tráfico de esperanzas?

Poco después de los hechos, cuando el Gobierno de Nicolás Maduro, manu militari, sofocó la insurrección e instaló la Asamblea Nacional Constituyente (muerta al nacer, pero esa es otra historia: es un muerto que camina), un político de oposición, reunido con un grupo de colegas, señaló que la MUD “nunca supo qué iba a hacer después del 16 de Julio".

La verdad de las cosas, afirmó, es que con la movilización esperaban un quiebre definitivo del sector militar. Que una buena parte de los militares entendieran que no tenía sentido reprimir un sentimiento tan masivo de los venezolanos, porque estaba claro, según la dirigencia opositora (era algo que se podía corroborar en la calle) que las protestas de calle se estaban desinflando; pero que las tres preguntas (en su momento criticadas por expertos que señalaron justamente eso), eran de difícil implementación en la práctica.

En realidad, indicó, la jornada del 16J había sido una manera de canalizar la energía de los venezolanos hacia un acto (estas no fueron sus palabras, se aclara) conmovedor, pero simbólico. Y así lo entendió una parte de la oposición. Otra parte, obviamente no lo entendió así: una de las facciones en las al menos tres que está dividida la oposición se llama “16 de Julio”, y se arroga el espíritu de lo que en su momento fue una alianza de toda la oposición política del país.

Poco después, el mismo político, hoy en el exilio, morigeraría su respuesta señalando que sí había habido una estrategia, pero la misma se enfrentaba contra un enemigo dispuesto a matar para retener el poder, como lo demuestran los 130 muertos de 2017, o al menos una buena parte de ellos. Pero jamás explicó cuál era esa estrategia en detalle.

Dónde estamos parados

Un año después, aunque Maduro sigue teniendo su popularidad en 16% (encuesta de Hercon Consultores de esta misma semana), 50,4% de los venezolanos rechazan a la MUD y el Frente Amplio Venezuela Libre. Descontento que, por el momento, y quién sabe hasta cuándo, no capitaliza nadie, aunque se afirma que María Corina Machado está en ascenso en algunas encuestas, y que eso explicaría la reciente amenaza del Gobierno contra ella, pues Maduro, tumbados los árboles (la MUD), no dejará florecer los retoños.

En el último año, también, 1,1 millones de venezolanos han abandonado el país, solo por Colombia; lo que era alta inflación se ha convertido en hiperinflación; y en el primer semestre se han producido 5.300 manifestaciones, solo que inconexas y por servicios públicos, sin que el mensaje político pareciera estar prendiendo, sino solo el de la desesperanza.

¿Cómo fue posible que ese maravilloso capital político, ganado a partir de 2015, esté en la situación actual? No todo puede achacarse a la represión. La falta de estrategia de la oposición ha sido determinante para la actual explosión. Lo han sido el pescueceo y el narcisismo de un grupo de políticos que llevan tres años pensando que tienen el caramelo del poder en la boca y que han jugado no cuadro cerrado, sino posición adelantada.

El 10 de octubre y el 20 de Mayo volvieron a demostrar que no tienen una estrategia para cuando Maduro juega a lo Jalisco, lo que desde las decisiones 155 y 156 del TSJ hasta hoy es más que evidente. También, por supuesto, la oposición ha perdido a sus mejores representantes en medio de una operación de pinzas (descrédito y persecución oficial) y ha quedado en consecuencia descabezada. Y el proceso sigue: opositor que despunte en Venezuela en este momento es carne de prisión o de exilio.

Sin duda, la falta de escrúpulos del Gobierno ha jugado un papel. Pero este tampoco las tiene todas consigo: para derrotar el movimiento de 2017, Maduro y su grupo han abandonado en absoluto la legalidad, han cruzado el punto de no retorno con las sentencias 155 y 156 del Tribunal Supremo de Justicia, y posteriormente, con la convocatoria a la ANC.

Han quedado ante el mundo como represores, y hoy forman parte, de pleno derecho, del club de las dictaduras: están aislados, sancionados y perseguidos. Basta ver la reciente “gira” de Maduro por Turquía y Argelia para probarlo. Maduro vuelve a ser el sobreviviente de un día a día, el hombre que como El Talentoso Mr. Ripley, está obligado a mentir sobre sus propias mentiras para no ser sacado del paraíso de poder que falsificó.

El drama, en este último año, es que el país se ha quedado sin alternativa (al menos creíble) a todo eso. Y sin un interlocutor válido a los ojos de la comunidad internacional.


Cerrado

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados - Total usuario conectados a ND: