Nancy Colina: Una espera que desespera

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redaccion_3
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Nancy Colina: Una espera que desespera

Mensaje por redaccion_3 » 20 Feb 2016, 10:44

Opinión
ND


A pesar de la atroz crisis que estamos viviendo, siempre dejamos tiempo para la espera. Mientras tanto, hablamos y nos quejamos. En eso somos expertos los venezolanos. En todos lados, incluso mientras hacemos las colas, o mientras buscamos enloquecidos un medicamento, o escuchamos tantos abusos de poder, nuestra acción termina en un quejido, un lamento, una maldición. Hasta este punto llega nuestra protesta.

Aquí, en nuestro país, han pasado cosas tan bárbaras que ya el lamento debería haberse convertido en una protesta real y contundente. ¿Hasta cuándo?. Como venezolanos que andamos en el día a día para sobrevivir, podríamos empezar por dejar un tiempo a esa protesta, esa descarga de energía para hacer algo, una demostración de nuestra insatisfacción, que puede empezar por unir esfuerzos, por unir la queja, el lamento para hacerlo más y más grande. Nuestros líderes lo necesitan, porque no están luchando en una situación normal.

Así como protestamos sin lograr avanzar en soluciones para salir de este despeñadero, podríamos hacer algo para seguir esperando eternamente. Esto pronto va a cambiar es una de nuestras frases favoritas, unidas a una interminable lista de oraciones que viajan por las redes sociales, porque en medio de tanto lío nos hemos vuelto más religiosos. Esperamos con el rosario en la mano y listos para aplaudir lo que hacen nuestros líderes, pero en concreto, nosotros, la gran mayoría en la que me incluyo, no va más allá.

Somos muy cómodos. Hasta para sufrir somos cómodos. Es difícil, incluso en un pequeño vecindario ponernos de acuerdo para estremecer los alrededores con una contundente protesta cuando se va la luz, un número interminable de veces, durante el día, de cada día. Pensamos, y en eso tenemos toda la razón, que vamos por buen camino porque cumplimos con nuestro deber de ir a votar, para elegir a nuestros representantes, pero a la hora de acompañarlos en esa lucha que llevan en la Asamblea, no salimos, cuando el gobierno se burla de lo que la mayoría aprueba, cuando irrespetan nuestra decisión de cambio.

En lo personal creo que este abuso tenemos que enfrentarlo todos unidos, porque hay demasiada confabulación en el centro de los poderes, tan concentrados en satisfacer las aspiraciones gubernamentales y en la protección a tanta corrupción. Los bandoleros siguen haciendo lo que les da la gana, mientras a nosotros se nos pasan los días en hacer colas. Es como si nos estuviesen entreteniendo a propósito en esta tarea cotidiana donde sólo queda tiempo para hablar, lamentarnos y soñar con las libertades, pensando que las van a dejar escapar así de fácil, solo porque nos quejamos.

No es fácil ser cordero, cuando hay demonios sueltos.


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