Mario Valdez: Alí Lameda, 20 años de cárcel por “espía” en un infierno comunista

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Mario Valdez: Alí Lameda, 20 años de cárcel por “espía” en un infierno comunista

Mensaje por redaccion » 14 Ago 2018, 23:01

Opinión
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Esta es la historia del primer latinoamericano que soporta las cárceles y las mazmorras del gobierno comunista de Corea del Norte, que desde 1948, es gobernado por la dinastía de Kim Il Sung. Alí Lameda, venezolano, comunista internacionalista, condenado a 20 años de cárcel por un gobierno también comunista. Su libertad se debió a la gestión de dos presidentes (Caldera y CAP) de la democracia venezolana, a la que Lameda combatió.

Sus inicios con “Chío” Zubillaga

Alí Lameda nació en el caserío San Francisco en Carora (480 kms de Caracas), estado Lara, Venezuela, el 12 de junio de 1923. Sus padres fueron don Antonio Lameda, el primer Boticario de Carora egresado de la Universidad central de Venezuela (UCV), su madre doña Fabricia de Lameda. La primaria la estudió en la Escuelas Egidio Montesinos, el maestro director fue Pablo Álvarez, y en el Colegio Federal. En 1935, comienza la secundaria en el Liceo Lisandro Alvarado en Barquisimeto, capital del estado Lara.

Alí contrajo una enfermedad desconocida, los médicos diagnosticaron “que moriría en poco tiempo”, pero se salvó, su padre se lo atribuyó a un milagro de Dios. Por ese motivo influyó mucho en su hijo para que estudiara Medicina y “cure a los necesitados”. Desde muy joven estuvo inclinado por la política, tuvo la inspiración y la influencia del ilustrado caroreño Cecilio “Chío” Zubillaga Perera, que fue historiador, escritor, periodista, diputado y miembro de la Academia Nacional de la Historia.

Medicina no, la poesía y la política

En 1941, con el auspicio de su padre viaja a Bogotá, Colombia, se inscribe en la Facultad de Medicina, cursa dos años de la carrera, y se convence que lo de él era la poesía, el periodismo político y literario, decide abandonar los estudios de medicina y regresa a Barquisimeto en 1943.

En su pueblo natal se reencuentra con Carmen Elena, su primer amor, quien se estaba divorciando de un acaudalado y machista citadino, reanudando un romance nocturno entrelazado.

En 1944, decide viajar a Caracas y continuar sus estudios, fue a despedirse de su maestro Chío Zubillaga, quien le comentó que había enviado un artículo de él al poeta Carlos Augusto León para que lo publicase en la revista “Aquí esta”. Le entregó dos cartas de recomendación para sus amigos caraqueños, una para el poeta Luis Beltrán Guerrero y la otra, para el doctor Jesús González Cabrera. El maestro le dijo: “espero no me defraudes”.

Se inscribe en la Escuela de Medicina de la UCV, conoció a “Mireya, una morena de senos exuberantes, labios gruesos muy sensuales, sonrisa cautivadora y un cuerpo escultural”, no se preocupó más por sus estudios, su atención estaba en Mireya. El romance duro poco, él se fue a la literatura y ella siguió en la universidad.

“Fantoches”, “Canto a París”

Alí Lameda se va a la redacción del semanario “Fantoches” en Caracas, y pide entrevistarse con su director, doctor Jesús González Cabrera, este lo recibe y le presenta al poeta Luis Beltrán Guerrero y les entregó las cartas de “Chío”, quienes al leer las cartas le dijeron “si Chío te recomienda debes ser un gran poeta y escritor, vas a tener un gran futuro”, acto seguido le pidieron que escribiera “Un canto a París”. Tenía ante sí un gran reto, no encontraba por donde comenzar, una noche recordó que Chío había vivido en París, que le había dado unas lecciones en ese idioma, ya que leía y hablaba bien el francés. Inspirado en el recuerdo y las enseñanzas de su maestro, escribió su primer poema que lo universalizó: “Canto a París”. Se lo envió a Chío y a los poetas Guerrero y a González Cabrera, quien lo publicó en “Fantoches”.

Comenzó a trabajar en “Fantoches”; conoció a Miguel Otero Silva y se inicia como colaborador en el diario EL Nacional, se mantiene en el periódico hasta el año 1948, cuando viaja a Polonia y Checoslovaquia.

Becado a Praga conoce a Europa

El poeta Alí Lameda se encontró de nuevo con su novia Mireya, y van a la sede de la Juventud Comunista de Venezuela (JC) donde le entregan el pasaje para que viajara a Praga y le dan una constancia de beca por parte de la Unión Internacional de Estudiantes, caminan por la calle Real de Sabana Grande hasta el hotel “Savoy” donde vivía, ahí fue la despedida final.

Rumbo a Praga hace escala en París, ciudad a la que le había escrito sin conocerla. Sigue a Varsovia, se encuentra con una delegación de la JC, integrada por Héctor Rodríguez Bauza (acaba de fallecer), Alberto Lovera, Jerónimo Carrera, Israel Lugo, y asiste con ellos a una Conferencia Internacional de la Juventud Trabajadora. En esas jornadas conoce a Vera, estudiante de filosofía y redactora del periódico de la Juventud Comunista Checa, los camaradas checos al saber que era becado le dieron apoyo. Se despide de los venezolanos y sigue a Checoslovaquia con sus nuevos camaradas. En Praga llega al apartamento de Vera con quien ya tiene amores y es su huésped.

El Festival Mundial de la Juventud lo marcó para siempre

En 1949, se encuentra en la ciudad del puente Carlos y del reloj astronómico (Praga), y escribió un verso que le puso por título “La celda que canta”, en memoria de un checo admirable Julius Fuchik. Recuerdo haber leído un libro de Fuchik, “Reportaje al pie de la horca”. Ese año asiste al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes que se realizó en Budapest, Hungría, hecho que influyó mucho en el andar de su vida, lo marcó para siempre. En 1951, se le terminó la beca y trató de quedarse en Europa, de legalizar su relación con Vera, para traerla a Venezuela o quedarse y las acciones le fueron adversas, se quedó unos meses más y volvió a su patria.

Vuelve a El Nacional

En 1952, regresó a Venezuela en plena dictadura del general Marcos Pérez Jiménez. Con el correr de los años estaba preparado para la política y la literatura, no era médico, no trajo título universitario, necesitaba trabajar y lo único que sabía era escribir, buscó a Miguel Otero Silva (MOS), le entregó las copias de sus tres grandes obras, quien al leerlas le dijo “que esa sería su gran obra como poeta universal..”, siguió escribiendo en El Nacional y pasa a dar clases de castellano y literatura en el Instituto Pedagógico de Caracas. En los 1953 al 57, publica una columna de crítica literaria, a la que el editor MOS, le había sugerido titulará “El cura y el Barbero”. Los amigos le aconsejan salir del país. MOS, también le pide que se vaya, pero Lameda, quería volver a Europa pero no tenía como costear los gastos, y el editor le dijo vete a Roma como corresponsal de “El Nacional”, que te pagaremos tu sueldo en dólares.

Alemania, Premio “Casa de las Américas”

En 1957, regresa a Europa como periodista y en funciones de la militancia comunista. Llega a Roma y la familia de su amigo y camarada Cayetano Ramírez, le da las primeras posadas, desempeña su rol de corresponsal, pasa dos años en Italia y en 1959 se va a Berlín, reside en Alemania hasta abril de 1965.

En 1965, el embajador de Cuba, le participa que había ganado el Premio “Casa de las Américas” de 1963, y le envía el veredicto firmado por Haydee Santamaría.

Desde ese momento comenzó a recibir llamadas e invitaciones de trabajo de todos los camaradas de todas partes, la que más le entusiasmó fue la de Corea del Norte, era un gobierno comunista como él, en la embajada le hicieron un agasajo en nombre del embajador y del presidente Kim Il Sung, le propusieron publicarle la obra y un buen trabajo, que se encargará de la Editorial del Estado para Lenguas Extranjeras, lo cual aceptó.

Condenado a 20 años por un mal chiste

La noche del 24 de septiembre de 1967, Alí Lameda asiste a la cena organizada por el gobierno de Corea del Norte para los miembros de Ediciones Extranjeras, con el entusiasmo el poeta venezolano hizo sus acostumbrados chiste, y se le deslizó un comentario irónico hacia Kim Il Sung, el dictador que gobernaba el país desde 1948, abuelo de Kim Jong Un, presidente hoy.

El culto a la personalidad del dictador tenía más de una década establecido como política de Estado, “quien lo violara podía ser llevado ante un pelotón de fusilamiento”.

Tres días después nueve hombres armados tocaron la puerta de su apartamento y se lo llevaron preso. Sabía que venían por él, no había nada que hacer. Fue acusado de espionaje y activismo contra la revolución, lo condenaron a 20 años de trabajos forzados en un juicio tedioso, sin derecho a la defensa, sin abogado y sin debido proceso.

Una pierna engarrotada

El comunista venezolano recibió de los comunistas norcoreanos todo tipo de torturas, golpizas, hambre, simulacro de fusilamiento y aislamiento total, paso gran parte de su encierro en una celda de 2 metros por 1 metro, de esa “comodidad” le quedó la pierna izquierda engarrotada por el resto de sus días.

Lo despojaron de todos sus escritos que tenia compilados y del último poema que había terminado de escribir la noche antes de su detención, que trata sobre la atmósfera de libertad que se respiraba en Corea del Norte, titulado “La canción del Pescador de Corea”. Que ironías tiene la vida.

Por ese chiste el poeta fue sometido siete años, en el infierno carcelario de un país comunista.

Abandonar la lucha armada desató la ira de Cuba

En marzo de 1967, Cuba desató por todos los medios disponibles una campaña contra dirigentes marxistas venezolanos, como Pompeyo Márquez, Jesús Farías, Eduardo Gallegos Mancera, Guillermo García Ponce, Teodoro Petkoff, Eloy Torres Argelia Laya, etc., acusándolos de ser traidores a la revolución y agentes de la CIA, que había que destruirlos.

Años después, Alí Lameda declaró y le atribuye “su encarcelamiento a una venganza orquestada contra el Partido Comunista de Venezuela (PCV) por Fidel Castro y otros miembros de alto rango mundial, debido a la decisión de ese partido venezolano de abandonar la lucha armada para unirse a la vida política nacional”.

“Esta sucia y fangosa ola de calumnias también me alcanzó a mí, en la ergástula donde se me consumía”, dijo. Es evidente que en el momento que el PCV decide romper con la línea dura, la lucha guerrillera y acogerse a la política de pacificación en Venezuela, rompiendo relaciones políticas con los comunistas de Cuba, Albania y Corea, Alí Lameda que esta ajeno a lo que está sucediendo porque no sabe no tiene información, se convierte en una víctima indirecta que paga los platos rotos. De allí, su calvario por encontrarse en el país equivocado y en el momento menos oportuno.

Amnistía Internacional se solidarizó

En 1979, ofreció un testimonio a Amnistía Internacional, dijo: “el terrible estado físico en que me encontraba debido al tratamiento recibido en la prisión, los 22 kilos que había perdido en aquel año de retención, que tenía el cuerpo lleno de llagas y que sufría hemorragias”. En el juicio le sacaron las cartas que había enviado a sus familiares y a los camaradas, que nunca habían salido de Corea de Norte, el gobierno se las confiscaba. Con esas pruebas lo acusaron de ser agente de la CIA y, los cubanos que vivían en Pyongyang fueron llamados al juicio como testigos, en sus testimonios “todos confirmaron que, efectivamente, Alí Lameda era espía de la CIA y que había hablado mal del gobierno y de Kim Il Sung”. Ellos que sabían que era mentira, que podían haberlo ayudado, le dieron la espalda y dejaron que fuera al cadalso.

Rafael Caldera y CAP hacen de su libertad un punto de honor

Avanzado el año 1974, el poeta Lameda estaba enfermo, decepcionado, flaco y enjuto, no recibía visitas, no sabía que pasaba en el mundo, estaba aislado, se estaba muriendo, había perdido la esperanza que los movimientos comunistas internacionales pudieran rescatarlo, se sentía solo y decepcionado, había claudicado.

Lo que él no sabía es que “la democracia venezolana había tomado como cuestión de honor para sentarse a la mesa de negociaciones con los embajadores de Kim Il Sung que habían comenzado a venir a Venezuela en procura del establecimiento de relaciones diplomáticas y que, en cada encuentro, recibían la misma advertencia: comenzaremos a hablar cuando nos devuelvan al venezolano que tienen preso en su país”. Este reclamo diplomático comenzó en el gobierno de Rafael Caldera y su canciller Efraín Schacht Aristiguieta y continuó con el gobierno de CAP y su canciller Ramón Escovar Salom.

Libertad, de la cárcel a Moscú

El 27 de septiembre de 1974, de la enfermería de la prisión sale un hombre flaco, caminando renco de la pierna izquierda, está en libertad, es Alí Lameda, va directo al aeropuerto con destino a Moscú, no lleva documentación, ni pasaporte, ni la cedula de identidad. Llega a Rumania, el presidente Nikolai Ceausesco, quien había visitado a Venezuela y el presidente Carlos Andrés Pérez, le había solicitado que intercediera por la libertad del preso venezolano en Corea. El poeta recién liberado tuvo que firmar una carta donde juraba, que “el calamitoso estado de salud que presentaba y las marcas de las torturas eran producto del cautiverio en una cárcel venezolana”.

Lo conocimos en la Universidad Central de Venezuela

En 1977, conocí a Alí Lameda en una conferencia que realizamos en la Facultad de Derecho de la UCV, el presentador fue su amigo, el profesor Elio Gómez Grillo, que lo contactó; el moderador fue este servidor Mario Valdez, era presidente del Centro Cultural de Estudiantes de Derecho; me acompañaban Diego García Urquiola, Malquides Ocaña, Pablo Zavala y otros.

[email protected]
@marioevaldez


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Halloween
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Re: Mario Valdez: Alí Lameda, 20 años de cárcel por “espía” en un infierno comunista

Mensaje por Halloween » 14 Ago 2018, 23:34

Alí Lameda, venezolano, comunista internacionalista,

Hasta allí leí, no me interesa lo malo que le pasó o le pase en un futuro a los comunistas, sean venezolanos o no.

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daleksec
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Re: Mario Valdez: Alí Lameda, 20 años de cárcel por “espía” en un infierno comunista

Mensaje por daleksec » 15 Ago 2018, 01:36

Le dieron su ración de Patria Coreana, quien lo mandó a dárselas de payaso
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Lahn
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Re: Mario Valdez: Alí Lameda, 20 años de cárcel por “espía” en un infierno comunista

Mensaje por Lahn » 15 Ago 2018, 17:15

Al autor del post: no pudiesen publicar aunque sea una fotico de Mireya, la de los "senos exuberantes"?

Gracias de antemano.

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