Opinión
Columnistas|
|
El Guri, la destrucción de un símbolo
La electrificación del país durante la década de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado fue un símbolo de la modernización del país y un emblema inapelable de la transformación de la Venezuela rural y atrasada, en la Venezuela moderna y próspera que va desarrollándose luego de la muerte de Juan Vicente Gómez en diciembre de 1935. La distribución ingente a escala nacional de los recursos financieros generados por el petróleo, tuvo en ese proceso de electrificación, y en la educación masiva, uno de los exponentes más claros de la modernidad. Los ingresos del crudo sirvieron para transformar el perfil físico de la nación. La extensión de la electricidad en todo el territorio nacional encarnó ese proyecto de cambio modernizador.
|
|
El liderazgo de Guaidó
Desde que apresaron a Leopoldo López, y las campañas electorales de 2012 y 2013, cuando Henrique Capriles compitió por la presidencia de la República, primero con Hugo Chávez, y luego con Nicolás Maduro, la oposición no había contado con un líder que despertara tanto entusiasmo popular, podría decirse fervor, como el que levanta Juan Guaidó. Su talante sencillo, sin asomo de vedetismo, ha cautivado a la gente. Permitió que la esperanza surgiera de nuevo.
|
|
Los colectivos, enemigos de la Fuerza Armada
A lo largo del ciclo iniciado en 1999, pocas veces se ha hecho tan patente el grado de descomposición alcanzado por la Fuerza Armada Nacional, como el 23-F, durante el ataque a la ayuda humanitaria que ciudadanos de distinta procedencia intentaron introducir a Venezuela por Colombia y Brasil.
|
|
Venezuela o Maduro
La relación entre el país y Nicolás Maduro nunca ha sido buena. Apenas un mes después de la muerte de Hugo Chávez, cuando se realizaron las elecciones en abril de 2013, Maduro apenas pudo obtener un apretado y cuestionado triunfo frente a Henrique Capriles. Desde ese momento comenzó una relación tormentosa entre el heredero designado por el caudillo fallecido y la inmensa mayoría de los venezolanos. Cristalizó la profecía de Diosdado Cabello cuando dijo: la oposición va a añorar al comandante, quien es el único capaz de contener a los locos que lo rodean (se incluía a sí mismo). Con Maduro se desataron todos los demonios. Los precios del petróleo comenzaron a declinar. La incapacidad intrínseca del socialismo del siglo XXI y la naturaleza perversa de ese modelo, atenuada por el carisma y simpatía de Chávez, se rebelaron en toda su magnitud una vez desaparecido su inspirador.
|
|
Misiles antiaéreos contra la ayuda humanitaria
La ayuda humanitaria se convirtió en una aspiración nacional de la que no puede librarse el régimen. De nuevo Maduro y su gente desestimaron a la oposición y al país. Siguen creyendo que viven en el mundo idílico en el que gobernó Hugo Chávez durante los primeros años de su era, cuando disfrutaba de 80% de aceptación, y sobre esa base adulteraba la realidad. Su heredero se mueve en los bajos fondos de la popularidad. Es repudiado por un porcentaje mayor al que, en su mejor momento, respaldaba al fallecido caudillo. Se encuentra aislado y desprestigiado. Las imágenes en el puente Las Tienditas con los obstáculos levantados por el régimen para bloquear el acceso de la ayuda, han recorrido el planeta. Maduro ha sido comparado con Pol Pot y con Mao, dos verdugos que provocaron la muerte de millones de sus compatriotas.
|
|
La complejidad de las elecciones democráticas
El punto central de la crisis política actual se encuentra en el cuestionamiento a la legitimidad de Nicolás Maduro y en la realización de una nueva elección para Presidente de la República.
|
|
¿Cómo se resolverá la crisis?
Estamos en presencia de la crisis institucional y política más grave desde abril de 2002. Llegamos a un punto de ruptura. La mayoría del país desea que el nudo se desate de forma pacífica, pero los factores del gobierno acaudillados por Diosdado Cabello buscan un desenlace violento. Debemos imaginar escenarios sólo a partir del cuadro actual.
|
|
La juramentación, el nuevo escenario
Escribo este artículo apenas unas horas después de que Juan Guaidó se juramentó como Presidente interino. Nadie puede predecir los que sucederá en el curso de las próximas horas y de los días por venir. Lo que podemos asegurar es que el escenario nacional cambió de forma radical.
|
|
El 23 de enero, a desbordar Venezuela
El 23 de enero los venezolanos estamos obligados a demostrar ante los países, instituciones y personalidades del mundo que han sido solidarias con Venezuela a lo largo de todos estos años que el conflicto actual no se reduce al enfrentamiento entre Nicolás Maduro y su camarilla, con un reducido grupo de dirigentes opositores, sino que la lucha la libra una nación que se niega a seguir siendo arrasada por la banda que asaltó el poder para usufructuarlo con morbosidad y enriquecerse de forma obscena. La marcha debe asumirse como un mensaje a la comunidad internacional, a los militares y a los venezolanos mismos, quienes cerramos 2018 y abrimos 2019 abatidos por el pesimismo.
|
|
Después del 10 de enero
Después del 10 de enero Maduro sólo podrá sostenerse en el poder sobre la base de la represión, el miedo, la amenaza, el chantaje y la extorsión. Nunca a partir del consenso o la persuasión. Carecerá de la legitimidad de origen que a duras penas obtuvo con su cuestionado triunfo sobre Henrique Capriles en 2013, apenas un mes después de la muerte de Chávez.
|
|
2019, elecciones generales con nuevo CNE
La estrategia del Gobierno contra la oposición a partir del glamoroso triunfo de diciembre de 2015 funcionó con la eficacia de relojero suizo. Las metas las cumplió plenamente. Hoy tenemos una oposición dividida, con grupos que rivalizan con encono. Los líderes se encuentran presos, en el exilio y amenazados; los partidos emergentes, especialmente Primero Justicia y Voluntad Popular, fueron desarticulados: su máxima dirigencia fue condenada al ostracismo. Un Nuevo Tiempo envejeció de forma acelerada y atropellada. Las demás organizaciones parecen vivir en estado larvario. La MUD se disolvió sin que sus dirigentes tuvieran el coraje del explicarles a sus millones de devotos seguidores qué había pasado y por qué se había extinguido. La alternativa que significó Henri Falcón se desvaneció. El régimen logró que la inmensa masa de ciudadanos descontentos con el gobierno, más de 80% del país, se desencantara de la vía electoral y vea el voto con desconfianza.
|
|
Presos políticos, la hipocresía comunista
La farsa comunista siempre queda al descubierto por el miedo de sus dirigentes a perder el poder y por la inagotable capacidad que poseen sus líderes de reprimir el descontento popular y mantener las cárceles llenas de presos políticos. Los desmanes ocurren a pesar de que su discurso lastimero se funda en subrayar la importancia de la protesta y defender los derechos humanos. Esos ideales los enarbolan cuando están en la oposición. Luego que conquistan el poder, se desentienden de ellos.
|
|
Nuestro El Nacional de cada día
Con el cierre, esperemos temporal, de la edición impresa de El Nacional se cancela un espacio más del recorrido democrático iniciado en 1958. El Nacional representó de manera cabal el país urbano, moderno, laico, plural e inclusivo que se potencia a partir de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. La amplitud y ecuanimidad con la que sus páginas mostraban a diario los puntos de vista contrastantes, las variadas informaciones, los reportajes e investigaciones periodísticas, el espacio que le concedió a la cultura en sus distintas manifestaciones, fue el reflejo de esa Venezuela que luchaba por sacudirse el oscurantismo asociado con todos los rostros del militarismo. La etapa democrática que comienza con la huida del dictador y empieza a declinar el 2 de febrero de 1999, cuando Hugo Chávez llega a Miraflores, tiene al periódico como testigo y protagonista de muchos de los aciertos alcanzados y de los errores cometidos a lo largo de esa fase.
|
|
La alianza de Putin con Maduro
Nicolás Maduro se prepara para llegar al 10 de enero en las mejores condiciones posibles. En el plano interno, trata en vano de evitar que las Navidades y el Año Nuevo estén signadas por la desesperanza de los sectores populares y el deterioro provocado por la hiperinflación. Aumenta el sueldo mínimo de forma compulsiva, entrega bonos, promete perniles de cochino, obliga a los comerciantes a rebajar los juguetes, la ropa y los pocos productos electrodomésticos existentes en el país. El triunfo en las elecciones de concejales, a pesar de la enorme abstención, fortaleció su control de las instituciones políticas.
|
|
No hay sueldo populista que valga
Nicolás Maduro insiste en decretar aumentos compulsivos del salario mínimo, las pensiones, cestatickets y los bonos que periódicamente les entrega a las personas con carnet de la patria. Por qué lo hace, si sabe que tras esos incrementos -en nada relacionados con la expansión de la productividad y la producción de bienes y servicios- la inflación se acelera. Decir que es un ignorante irresponsable, no resulta suficiente. Es cierto que, como Chávez, Maduro siente un profundo desprecio por la ciencia económica. Considera que la economía puede ser sometida por la política y obligada a obedecer las órdenes que dicta el partido y el gobierno.
|
|
El TSJ contra los estudiantes y el voto
La sentencia de la Sala Electoral del TSJ con la cual intenta imponer a Jéssica Bello, candidata perdedora, como presidente de la FCU de la Universidad de Carabobo forma parte de la estrategia adoptada por el régimen hace rato: utilizar las elecciones para destruir la democracia y desalentar a los ciudadanos con relación a la importancia de los comicios como escenario de lucha y del voto en cuanto instrumento de combate.
|
|
Carabobo en la cava de Drácula
El miércoles 14 de noviembre se perpetró el mayor atropello cometido por una gobernador electo con el voto popular contra una universidad autónoma. Se trató del asalto dirigido por Rafael Lacava contra la Universidad de Carabobo, cuando los estudiantes realizaban sus elecciones de gobierno y cogobierno universitario, luego de once años sin que se convocaran comicios porque el TSJ lo impedía.
|
|
La estrategia del miedo
Se ha convertido en un lugar común decir que el de Maduro es el peor gobierno que ha tenido Venezuela, y probablemente el continente, desde que se llevan registros estadísticos que miden el desempeño de los gobiernos. Cualquiera sea el indicador económico, social o institucional que se tome, durante los seis años de su mandato, todos han retrocedido, algunos en escala superlativa: la inflación, la caída de la producción petrolera, la escasez, la desnutrición infantil, la productividad económica, la informalidad, el éxodo de venezolanos, el colapso de la infraestructura. La lista podría ser infinita.
|
|
El arco miserable
A Teodoro Petkoff, a quien mucho interesaba al tema de este artículo El asalto perpetrado en el estado Amazonas por guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), en el cual murieron tres guardias nacionales resultando heridos otros diez, revela cuán importante se ha convertido el Arco Minero del Orinoco (AMO) para los insurgentes y la desprotección en la que se encuentra ese vasto territorio, convertido en una nueva colonia por la voracidad insaciable del Gobierno nacional y su total abandono del medio ambiente, tema que representa una de las principales preocupaciones de los gobiernos democráticos y de los grupos ecologistas en todo el planeta.
|
|
Bolsonaro, la reacción ultraconservadora
El triunfo de Jair Bolsonaro debería convertirse en motivo de reflexión para los demócratas del continente y el mundo civilizado. Muchos opositores venezolanos, desesperados por la mediocridad y sordidez del régimen, han celebrado su victoria con entusiasmo. Ven al militar retirado como un firme aliado en la lucha contra Nicolás Maduro. El asunto va más allá. Bolsonaro representa la derecha recalcitrante, anclada en el pasado más remoto; en un pasado que se creía superado por los avances civilizatorios alcanzados de forma continua por la humanidad desde el triunfo de la Razón y la ruptura provocada por el Iluminismo en el siglo XVIII. Hasta el entusiasta Steven Pinker, autor de un libro imprescindible, En defensa de la Ilustración, debe de sentirse escandalizado por el tipo de afirmaciones que convirtieron al opaco diputado brasileño en un líder de opinión pública y en el Presidente electo de Brasil.
|
|
Dos caravanas, dos respuestas
Podría ser cierta la afirmación del vicepresidente Mike Pence según la cual la caravana de migrantes que partió de Honduras rumbo a los Estados Unidos fue promovida y financiada por el gobierno de Nicolás Maduro con el fin de perjudicar al presidente hondureño Juan Orlando Hernández, adversario de Manuel Zelaya; afectar la imagen de Donald Trump en las próximas elecciones legislativas de noviembre y, sobre todo, distraer la atención sobre el constante e inmenso flujo de venezolanos que corren despavoridos huyendo de la severa crisis nacional.
|
|
Condiciones para negociar abundan
La propuesta del gobierno español, a través de su canciller, Josep Borrel, de cambiar la línea de sanciones contra Nicolás Maduro por iniciativas que propicien el diálogo entre el Gobierno y la oposición venezolanas, fue respondida de inmediato por un grupo de dirigentes en el exilio y de los que aún permanecen en Venezuela, señalando que no existen condiciones para tal diálogo, y que la iniciativa representa una cortina de humo de Podemos, el Psoe y Pedro Sánchez para permitirle al mandatario venezolano ganar tiempo frente al acoso al que está sometido en el plano internacional y para disimular la grave crisis doméstica.
|
|
La insoportable insolencia de la barbarie
Fernando Albán fue secuestrado por el Sebín a plena luz del día y en presencia de numerosos testigos en el aeropuerto de Maiquetía, cuando regresaba de un viaje a New York. El régimen se percibe tan firme, que ni siquiera sintió que debía acudir al expediente de la nocturnidad, tan utilizado por las dictaduras gorilas de Videla, Pinochet o Stroessner, cuando en medio de la noche capturaban y desaparecían a sus víctimas sin dejar rastros evidentes. En este caso, no tuvieron reparo en apresar delante de todo el mundo al joven concejal y dirigente político, cuya único pecado fue reunirse con Julio Borges, a quien la paranoia oficial atribuye la responsabilidad política fundamental de los episodios ocurridos en la avenida Bolívar el 4 de agosto pasado.
|
|
Sin oposición no hay diálogo ni transición
La crisis que vivimos es tan profunda, inédita y apremiante que numerosas personalidades y organizaciones nacionales e internacionales exhortan a Nicolás Maduro a propiciar un diálogo con diversos sectores que permita el tránsito hacia la recuperación económica y la reinstitucionalización democrática del país. Yo mismo formo parte de un grupo llamado Entendimiento.
|
|
Paliza en la ONU
En las dos décadas de su existencia, nunca antes el régimen había sido tan vapuleado como en la Asamblea General de la ONU, que se reúne en New York. El gobierno de Nicolás Maduro ha recibido una verdadera felpa de los gobiernos democráticos de las Américas. Su soledad es patética y no será atenuada por la decisión, de última hora, de intervenir en la Asamblea. Maduro quedó para darles pena a los mandatarios de los países del continente (Trump incluso se mofó del coraje de ‘sus’ Fuerzas Armadas) y provocarles sentimientos de compasión con las víctimas que llevan veinte años padeciendo los rigores de unos gobernantes que combinan en perfecta sincronía la ineptitud con la corrupción.



