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En Venezuela urge una oposición

Luego de la Declaratoria de Abandono de Cargo por parte de la Asamblea Nacional en contra del dictador Nicolás Maduro Moros, resulta evidente que no hay voluntad política para ejecutar tan trascendental disposición cuando menos por parte del actual movimiento demócrata nacional.

Jugar con las cartas a mano

El recientemente designado Presidente de la Asamblea Nacional afirmó en su discurso inicial la inminente declaratoria de abandono de cargo conforme al artículo 233 constitucional, en contra del dictador Nicolás Maduro Moros, por parte de ese órgano del poder público nacional.

Mientras haya vida hay esperanza

Adagio popular que no por antiguo, caduco. Con plena vigencia en nuestra Venezuela actual, que humillada por el socialismo en gobierno y traicionada a manos del colaboracionismo opositor, tiene en su propio existir motivo suficiente para continuar trabajando en pro de la liberación nacional.

Se terminó el “circo” socialista

Algo que para muchos sonará baladí, se trata para nosotros de un paso adelante en contra de la política de exterminio y esclavitud típicamente socialistas. Ciertamente luego de un estruendoso fracaso en el siglo XX, con su interminable lista de genocidios, hambrunas y destrucción, el socialismo necesitaba readaptarse frente a un mundo que rechazaba su esencia inhumana y por ello en el presente siglo se vale del disfraz humanitario como prédica, con resultados muy positivos dentro de su escala de valores: Graves daños en Brasil, Argentina, Ecuador, Bolivia, El Salvador y Nicaragua, y la destrucción de Venezuela, con especial mención para el socialismo cubano, referente de esa desgracia, a nivel mundial.

El Trigo y la Cizaña Socialista

Llegó el tiempo de la siega en Venezuela, tiempo de separar ¨el trigo de la cizaña¨. Refiriendo a la ¨Parábola de la Mala Hierba¨ de Jesús de Nazaret, recogida por el Evangelio de Mateo (13, 24-30). En el caso de nuestro país esta narración tiene singular pertinencia en razón de la estafa continuada que a partir del 11 de abril de 2002 - inicio formal de la dictadura socialista en gobierno – ejecutan importantes factores socialistas dentro del movimiento demócrata nacional, que infiltrados en este, impiden la restitución del orden constitucional.

¿En qué manos está la oposición?

No en las mejores, visto el más reciente performance de quienes fungen como sus representantes. Porque la historia contemporánea de Venezuela va a recoger en sus páginas la más reciente traición al pueblo por parte de las 3 organizaciones políticas que aún permanecen en la Mesa de Diálogo junto a la dictadura, con el Vaticano de facilitador, y otros tres ex presidentes socialistas de mediadores, determinando así la suspensión del Acuerdo para la Restitución del Orden Constitucional establecido por la Asamblea Nacional el domingo 23 de octubre del año en curso.

Muriendo bajo el socialismo

Importante resaltarlo pues resulta una realidad nacional difícil de explicar habida cuenta los recursos materiales y humanos de Venezuela, y que por tanto cesar este genocidio debería ser prioridad para la oposición política nacional. Pero no es así.

La hora del antisocialismo en Venezuela

Sin duda alguna. Luego del 11 de abril de 2002 inicio formal de la dictadura socialista en Venezuela, la oposición dominada igualmente por socialistas solo ha destacado por sus fracasos a costa de los miles de venezolanos muertos por hambre, enfermedad y a manos del hampa conforme a la ¨receta¨ esclavista del socialismo, tan eficiente en Cuba y Corea del Norte.

La restitución del orden constitucional

El genocidio que se desarrolla en Venezuela por parte del socialismo en gobierno, impone a la dirigencia demócrata nacional retomar de inmediato la ejecución del Acuerdo para la Restitución del Orden Constitucional en Venezuela tal como fue aprobado por la Asamblea Nacional el pasado 23 de octubre.

el socialismo aún existe

Tal como el refrán popular lo describe: ¨El mejor truco del diablo es hacernos creer que no existe¨, igualmente el socialismo, expresión política del mal, puede simular indefensión para lograr objetivos, siempre contrarios al bien común.

¡Al fin el diagnóstico¡ Dictadura socialista

Luego del 11 de abril de 2002 inicio formal de la dictadura socialista venezolana, encabezada por el teniente coronel Hugo Chávez y continuada por Nicolás Maduro Moros han transcurrido 14 largos años marcados por la comisión de crímenes por parte del Estado como nunca se vio en nuestra historia, donde los asesinatos, el latrocinio y la violación de derechos humanos en general constituyen propaganda oficial.

El socialismo conspira contra la vida

Indudablemente que esta ideología del mal mantiene su dictadura sobre Venezuela valiéndose de una amenaza de muerte por hambre, enfermedad y a manos del hampa, la que a diario ejecuta según su prédica de sostenerse en el poder a cualquier precio. Así entonces resulta comprensible la vigente necesidad de organizar una oposición en capacidad de confrontar eficientemente tal desgracia poniendo fin al presente genocidio.

Solo un imponderable

Ciertamente, solo una circunstancia imprevisible cuyas consecuencias no pueden hoy estimarse, haría posible un cambio político en la Venezuela actual, sea en el corto o en el mediano plazo. Paradoja cruel para un país con las ventajas que la naturaleza le prodigó, sin los conflictos sociales que han diezmado a pueblos vecinos, siendo el venezolano un gentilicio probadamente conciliador, que sin embargo en la actualidad nos mantengamos en rumbo directo a nuestra aniquilación como sociedad.

Sin resistencia, vencerá el socialismo

Es lo que va ocurriendo, pues el genocidio en proceso implica ni más ni menos el sacrificio espiritual, físico y mental de toda una generación de venezolanos, diezmados por el hambre, la enfermedad y el hampa conforme a las directrices socialistas, así entonces de continuar el actual ritmo del cambio político, una vez materializado será muy poco lo que celebren quienes sobrevivan a este holocausto.

Un liderazgo eficaz cuando se es mayoría

Si bien es cierto que ejercer un liderazgo político eficiente es harto difícil cuando se representa a una minoría, no debemos desdeñar el grado de dificultad implícito cuando se trata de liderar a una mayoría sometida por el socialismo… en Venezuela.

¿Salud y educación socialista para todos?

Tal interrogante viene a lugar reflexionando sobre la defensa siempre vehemente que de tales servicios públicos tiene a bien hacer la dirigencia del régimen, aun hoy día en medio de este holocausto. Considerando entonces la dificultad evidente para calibrar objetivamente la calidad de tales servicios, estimamos así procedente el aplicar la siempre oportuna ¨Regla de Oro¨ del Evangelio, moral común que une a las grandes religiones, gran patrimonio de la humanidad, precepto éste que nos propone: “Por tanto, todas aquellas cosas que quisierais que los hombres os hagan, obradlas asimismo con ellos: pues ésta es la ley y los profetas". Mateo 7:12.

El experimento socialista Venezuela

No está demás reiterarlo, los sobrevivientes al presente genocidio tienen prohibido olvidar una gran lección: El socialismo es solo útil en los libros de historia, porque allí enseña lo que no se debe hacer en gobierno. Ese axioma tan simple, cuya inobservancia ha costado la vida de millones de seres humanos y la esclavitud para otros tantos, tiene en Venezuela sus mayores detractores al tiempo presente, con el saldo de muerte, miseria y destrucción ya conocido.

Se pierden vidas, y el socialismo sonríe

Es la realidad en la Venezuela de hoy. Consecuencia directa de su previsible colapso, el socialismo en gobierno arrecia su campaña de exterminio y esclavitud conforme al guion aprendido de Cuba y Corea del Norte, única alternativa para sostener su poder. Así entonces la vigente persecución y encarcelamiento de los auténticos líderes opositores cobra sentido en el entendido que son estos y no otros quienes representan la auténtica gesta por la liberación nacional.

La muerte por socialismo no espera

Resulta fundamental el tenerlo muy presente en relación con las acciones pautadas en oposición a la dictadura socialista encabezada por el usurpador Nicolás Maduro Moros. Cada nuevo día aferrado en el poder implica la muerte de más venezolanos por hambre, enfermedad y a manos del hampa, conforme al plan de esclavitud y exterminio socialista aplicado con tanto éxito en Cuba y Corea del Norte.

Se profundiza el genocidio socialista

Ante la negligencia criminal de una dirigencia demócrata que llamada a confrontar al socialismo resulta incapaz de hacer un llamado eficiente para que la ONU ponga fin a este holocausto. De nada vale la estadística que día tras día certifica la magnitud de esta tragedia, con muertes por hambre, enfermedad y a manos del hampa, todo conforme a una política oficial de esclavitud y exterminio. Ahora se entiende que la desgracia socialista en gobierno es solo un reflejo de la realidad sociológica actual en el común denominador de la clase política nacional, decadencia inherente a Venezuela como país.

Los perdedores en la Venezuela de hoy

Son sin duda alguna los tantos compatriotas que día tras día mueren de hambre, enfermedad y a manos del hampa, política genocida que implantada por el socialismo gobernante es aceptada en la praxis por el común de una dirigencia demócrata nacional llamada a confrontarla.

Final rápido de un genocidio socialista

Bien pudiera serlo la responsable solicitud de la diputada Melva Paredes para que la Asamblea Nacional debata y apruebe a la brevedad pertinente la anulación del juramento prestado por Nicolás Maduro Moros ante el Parlamento Nacional en abril de 2013, por incumplimiento del requisito constitucional de la nacionalidad, y la consiguiente declaratoria de falta absoluta en el cargo de Presidente de la República, para proceder entonces a la sucesión presidencial conforme al artículo 233 de la Carta Magna. Esta iniciativa parlamentaria fundada en la propuesta jurídica que en tal sentido hizo pública el ilustre Dr. Enrique Aristiguieta Gramcko, constituye sinigual ocasión para la reivindicación plena del parlamento nacional ante el clamor popular por salir de la dictadura socialista en gobierno. De hacerlo así cualquier tratativa constitucional paralela sería entonces innecesaria, considerando como fuere que la Asamblea Nacional es legítima depositaria de la soberanía, y por ende a aquella corresponde en primera instancia liderar el proceso de salvación nacional poniendo fin al genocidio encabezado por el usurpador Nicolás Maduro Moros. A la fecha presente es bien sabido que el derrocamiento del socialismo en gobierno depende exclusivamente de la voluntad política por parte de los factores demócratas en disposición de asumir tan histórica responsabilidad. Continuar dando la espalda al mandato popular del pasado 6D, condena a nuestros 112 diputados demócratas a compartir destino político con el socialismo en gobierno: El basurero de la historia. La liberación de Venezuela no esperará más por nada ni por nadie ¡Prohibido olvidar! Ora y labora. [email protected]

Esa muerte segura llamada socialismo

Ciertamente, la permanencia del socialismo en el poder implica sentencia de muerte por hambre, enfermedad y a manos del hampa para todos los habitantes del suelo patrio, tal como lo certifica la realidad venezolana a partir del 11 de abril de 2002. Por ende cada día de retardo en la salida de esta dictadura socialista significa ni más ni menos que engrosar las cifras del genocidio en curso.

¿Cuándo el cambio pasa a ser urgente?

Vale la interrogante vista la continuidad del genocidio venezolano a manos del socialismo, sin atisbo de culminación. Así entonces resulta válido concluir que para la actual dirigencia política nacional tanto la integrante de esta dictadura en gobierno como de lado del movimiento demócrata nacional, la vida y la dignidad del pueblo venezolano en modo alguno amerita los esfuerzos necesarios al logro del cambio ¨urgente¨.

El Antisocialismo como urgencia nacional

Sin duda alguna. La liberación de Venezuela pasa por iniciar desde ya una cruzada nacional de formación ideológica que enseñe a la sociedad el perjuicio implícito del socialismo como doctrina política tal como lo ha hecho la humanidad en relación al nacionalsocialismo una vez finalizó la Segunda Guerra Mundial.