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Opinión

Columnistas
Richard Casanova

¿Dónde está la oposición?

Sin exageración, lo que se vive hoy en Venezuela es una verdadera tragedia. Cualquier esfuerzo por describirla es insuficiente y lo angustiante es la inmensa incertidumbre que se cierne sobre el país. El gobierno sin respaldo popular, ni apoyo internacional, está acorralado, sin posibilidad de superar la crisis. Al contrario, los pronósticos son aterradores, vamos por inercia hacia un oscuro abismo, el país colapsa mientras la gente se pregunta ¿dónde está la oposición? Hay una sensación de que la irresponsabilidad del liderazgo se ha convertido en pandemia. No hay explicación racional a la dispersión opositora, a la proliferación de partidos o grupos, mientras el régimen mantiene una única línea de acción a pesar de las inocultables diferencias internas. A ellos los cohesiona la desmedida ambición de poder, la corrupción y el narcotráfico pero ¿por qué a la oposición no la cohesiona la imperiosa necesidad de cambio que clama a gritos el país?

Richard Casanova

Urge un liderazgo responsable

Transcurrido más de un mes de la farsa electoral del 20M, el mundo opositor sigue en ascuas viendo como el país se desploma, sobreviviendo a la voraz hiperinflación, pasando penurias y sin una hoja de ruta que conduzca a la única solución posible a la crisis: la salida de Maduro y el cambio del régimen.

Richard Casanova

La oposición que quiere el gobierno

Podemos coincidir en que la MUD tiene tarea pendiente: la unidad que exige el país en esta hora crucial de la democracia obliga a todos a un esfuerzo superior, una mayor amplitud y un permanente ejercicio de tolerancia. Pero somos optimistas, durante el relanzamiento de la coalición unitaria se percibió en el discurso de sus voceros una genuina intención de rectificar posturas y propiciar puntos de encuentro. Lamentablemente, no podemos decir lo mismo de Henri Falcón y su periferia. Al contrario, observamos una permanente agresión al acusar de su suerte a una abrumadora mayoría que ejerció su derecho a no participar en unos comicios que consideraba fraudulentos, tal como el propio Falcón confirmaría posteriormente.

Richard Casanova

Pasando la página

Aunque algunos no lo reconozcan, el pasado domingo 20 sucedió lo que todos esperaban: un proceso ilegítimo, viciado, centros electorales desolados, cifras infladas, en fin, una nueva estafa a los venezolanos. Lo importante ahora no es evaluar los resultados sino fortalecer la unidad y recomponer a las fuerzas opositoras: hay que “pasar la página”, algo que no puede ser un acto de hipocresía, ni debe asumirse con ligereza. Al contrario, exige una profunda reflexión de todos y una actitud responsable, mesurada y respetuosa.

Richard Casanova

De la pelea arreglada al gobierno de transición

La incertidumbre política tiene al país en estado catatónico, nadie sabe exactamente como saldremos de esta tragedia pero el gobierno tampoco sabe cómo podrá sostenerse. En la calle se siente un clima pesado, una sensación de lo inevitable: el régimen está en su fase terminal. No podemos pronosticar el futuro pero si inferir al menos seis posibles escenarios en la coyuntura y algunas consideraciones que de ellos se derivan:

Richard Casanova

El verdadero debate de la oposición

Uno de los pocos logros del régimen ha sido dividirnos, inocular su intolerancia en nosotros, alejarnos del debate responsable para sumergirnos en el pantano del insulto y la descalificación donde ellos suelen nadar. Dependiendo de lo que decida la Unidad, la discusión sobre votar o no será una nueva oportunidad para la crítica despiadada de los managers de tribuna, "lomito puro" para los radicales de oposición que no pierden tiempo para hacerle el juego al gobierno.

Richard Casanova

Catatonia política y la fuerza de las mayorías

Nadie podrá cambiar la realidad si no tiene -como mínimo y entre otras cosas- una caracterización precisa de ella y una valoración adecuada de la coyuntura. A tales fines, de pronto en la medicina encontramos un concepto que nos ayuda: "La catatonia es un síndrome neuropsiquiátrico caracterizado por anormalidades motoras, que se presentan en asociación con alteraciones en la conciencia, el afecto y el pensamiento". ¿No es una buena descripción de la situación actual? En efecto, el país pareciera en estado catatónico. El régimen ha librado una guerra sicológica con éxito -por ahora- para dividir a la sociedad democrática, sembrar desaliento, instalar la idea de que no hay más alternativa que resignarse, ponerse de rodillas o irse del país. Esa operación sicológica -más que el CNE- le ha permitido algo insólito: ganar elecciones siendo una penosa minoría y lo peor, que la gente crea que pueden seguir ganando, sin importar la tragedia que hoy sufre la población.

Richard Casanova

Lo que la revolución jamás podrá quitarnos

Especialmente en tiempos difíciles, la música y la poesía son el refugio del espíritu. A veces solo una tonada o un verso pueden calmar la angustia. Incluso, las desgracias de los pueblos suelen ser también inspiradoras y por eso la civilización se hace inmortal a pesar de la tiranía. La historia está llena de ejemplos...

Richard Casanova

¿Quién ganó y quién perdió?

En las semanas previas a las elecciones municipales presenciamos un debate entre votar o no, cada quien sacó su conclusión y actuó en consecuencia. Hoy algunos critican a los que participaron por legitimar con su voto a la dictadura. Otros pretenden culpar a los abstencionistas del resultado electoral. Ni una cosa, ni otra, es la verdad. No se ha legitimado al régimen y este resultado es consecuencia de una multiplicidad de factores, donde la participación es uno de ellos pero es determinante el contexto y las condiciones electorales. Entonces ¿quién ganó y quién perdió?

Richard Casanova

Historias de coraje

Hasta las elecciones parlamentarias del 2015 hubo abusos y arbitrariedades pero el régimen no se atrevía a cruzar la "raya amarilla". Hoy la dictadura ha asumido su condición autocrática sin pudor y pretende liquidar la democracia. El país jamás debe renunciar a la ruta democrática, ni al voto como instrumento de cambio. Ahora, negarse a participar en un proceso viciado en extremo puede ser un enérgico acto de protesta ante el mundo que propicie mejores condiciones electorales para producir muy pronto un cambio en Venezuela. Sin embargo, la política no es en blanco y negro, tiene sus matices. Sin dudas, no participar es un acto de irreverencia ante la dictadura, una postura moralizante y una decisión absolutamente coherente pero ¿Acaso es irracional participar en municipios abrumadoramente opositores? Obviamente, no. Al contrario, es lógico que en ciudades como Chacao, Lechería o El Tigre -por mencionar algunas- surjan movimientos vecinales en defensa de la ciudad. Lo que confirma que la política -como ejercicio de ciudadanía- es relativa, debe estar sólidamente sustentada en principios pero también debe siempre estar referida al contexto y condicionada a la realidad.

Richard Casanova

La nueva realidad y la ruta a seguir (Parte II)

La semana pasada analizamos la realidad actual y dejamos claro que nuestra lucha no es por unos cargos sino por un cambio. Urge un liderazgo que demuestre su compromiso al país y sea capaz de empinarse por encima de intereses personales o partidistas, por muy legítimos que sean. La gente evalúa en silencio. Lo cierto es que el gobierno pretende destruir definitivamente al voto como herramienta democrática y nosotros estamos obligados a restablecer las condiciones electorales para cambiar al régimen en unas elecciones presidenciales el próximo año, ese debe ser el único y verdadero objetivo, debe ser el punto de encuentro de la oposición democrática. Quien tenga otro objetivo, que se vaya a las montañas o se inscriba en el PSUV. Para construir una ruta en esta nueva realidad debemos valorar -entre otras muchas cosas- lo siguiente:

Richard Casanova

La nueva realidad y la ruta a seguir (parte i)

Hasta quienes tenemos un optimismo a prueba de balas, por un momento nos sentimos heridos. Por fortuna, en un país de guerreros pronto tomamos conciencia de la realidad. Ciertamente, el país está en una depresión colectiva, el gobierno ha ganado una batalla en esta guerra sicológica contra el pueblo al mostrar una fortaleza ficticia y una inexistente victoria. Veamos los hechos: en las peores condiciones y ante un régimen inmoral, la oposición ganó 6 gobernaciones incluyendo Zulia y Bolívar. Sin mencionar el obsceno asalto en Miranda y otros estados. Pero luego de tantas tropelías, aún tienen menos gobernaciones que antes. Entonces ¿Que realmente ganó el gobierno? O vamos a revisar nuestros conceptos porque llamar victoria a esta inmundicia es como calificar de triunfador a un ladrón.

Richard Casanova

Una decisión con visión estratégica

Mientras escribo estas líneas, los 4 gobernadores opositores militantes de Acción Democrática se están juramentando ante la fraudulenta constituyente cubana. No voy a censurarlos por eso, hoy sobra quien lo haga. Sin dudas, la situación es compleja. Pero tampoco podemos silenciar nuestras opiniones. Con respeto, en esta hora oscura debo expresar mi opinión contraria. Hay quienes esgrimen argumentos principistas y satanizan todo pero también encontramos un pragmatismo igualmente radical que justifica plenamente acudir a esa ilegítima instancia. Ambos extremos impiden una decisión con visión estratégica, con la mesura e inteligencia que las circunstancias exigen y sin perjuicio de la ética que debe prevalecer en la función política. Lamentablemente, por su diversidad y falta de cohesión, la falta de una visión estratégica es la principal debilidad opositora. Y la mejor prueba es esta decisión, la cual debió ser tomada de forma unitaria y no por un partido de la coalición. Al fin y al cabo, se trata de gobernadores elector por la unidad y como tal, cualquier decisión debió respetar la Consulta Popular realizada el 16J, donde el país categóricamente desconoció a esa falsa constituyente.

Richard Casanova

¿Fraude? ¿Y ahora qué?

Una semana antes de las elecciones, muy preocupado advertí públicamente que era "muy importante NO descartar el fraude: es una posibilidad cierta. Pero ello no justifica la abstención, más bien es todo lo contrario". Quise enfrentar al mismo tiempo el excesivo triunfalismo ante un gobierno delincuente y la absurda posición de algunos radicales que proponían como alternativa la abstención, lo cual abonaba a favor del fraude. Pero también la intención era que se tomarán medidas preventivas y seguramente fueron tomadas. A pocas horas de concluir el proceso, no descarto otros análisis: mi buen amigo Kico Bautista señala que "perdimos por nosotros mismos. Nos mató la abstención y los venezolanos que se fueron del país en estos últimos meses. También la reingeniería electoral, la estrategia del gobierno funcionó. Perdimos 3 millones de votos: entre los cambios de última hora, el lío de las tarjetas con los nombres de candidatos y la generación de un cuadro de escepticismo generalizado se nos fue la victoria...".

Richard Casanova

¿Cómo ves la vaina?

Perdonen lo coloquial pero la pregunta más frecuente en tiempos de crisis y especialmente en momentos electorales es la que sirve de título a estas líneas. ¿Cuál es la realidad? ¿Qué puede pasar? Es lo que realmente la gente quiere saber y para dar una respuesta objetiva, nada como consultar los estudios de opinión pública. Así las cosas, comencemos por decir que 90,2% de los venezolanos tienen una opinión negativa con respecto a la “situación del país”, según una reconocida encuestadora. Sin embargo, una cosa es la situación del país y otra la evaluación de la gestión, lo cual permite inferir a quien la gente responsabiliza de la mala situación que padece. Lógicamente, a nadie sorprende que el 75,6% de los venezolanos tenga una evaluación negativa del gobierno de Nicolás Maduro, si es que a esta orgía de corrupción e ineptitud podemos llamarla “gobierno”. Lo relevante en las encuesta es –como siempre digo- “la otra cifra” y me refiero a que 24,4% tiene una valoración positiva de esta desastrosa gestión, algo que va a reflejarse en intención de voto, tal como veremos más adelante.

Richard Casanova

De la burla y la ética en la política

Como siempre, los humoristas encuentran en el poder una fantástica fuente de inspiración y muchas veces pagan las consecuencias: Leoncio Martínez estuvo preso por sus caricaturas y Chávez tuvo la osadía de preguntar a Zapata cuanto le pagaban por las suyas, a diferencia del Presidente Carlos Andrés Pérez quien lo condecoró pese a su mordaz humor o del General Carlos Soublette, a quien se le atribuye una frase que expresa tolerancia y respeto por el ejercicio intelectual: “La república no se perderá porque el pueblo se ría de su gobernante. La república podrá perderse cuando el gobernante se ría de su pueblo”. El tema tiene pertinencia hoy en Venezuela, cuando el presidente y su camarilla corrupta no pierden oportunidad para burlarse del pueblo.

Richard Casanova

El veneno de los cancerberos

Ya advertimos que la fraudulenta constituyente solo sirve para desmoralizar al país, sembrar frustración y desmovilizar a las fuerzas democráticas, si le caemos en el juego. Como nadie reconoce sus decisiones, la ilegal constituyente cubana arremete salvajemente contra lo poco que queda de institucionalidad en Venezuela como para “hacerse respetar”. Es el drama de un gobierno débil, sin pueblo, obligado a usar la fuerza bruta para imponerse y a pensar en un diálogo “por las malas”. Incluso suponiendo que esa constituyente fuera legítima, su función sería redactar una nueva constitución y someterla a referéndum para que el pueblo decida, mientras tanto está en plena vigencia la CRBV, según decía Hugo Chávez “la mejor constitución del mundo”, la cual otorga la faculta legislativa exclusivamente al parlamento. De manera que cualquier ley o reglamento que emane de otra instancia es inconstitucional, lamentablemente en Venezuela la justicia está secuestrada y la Republica ha sido destruida.

Richard Casanova

El juego del gobierno

Desde el primer día que inició sus labores la Asamblea Nacional el ilegal TSJ ha usurpado sus funciones, a veces de manera velada y otras de forma directa, bien emitiendo decretos abusivos e ilegales, o declarando la "inconstitucionalidad" de todas sus legítimas decisiones. Realmente no hay novedad alguna cuando la narco-revolución anuncia que la fraudulenta constituyente cubana "asumirá las funciones" del parlamento. Semejante tropelía sólo genera una fuerte reacción internacional y en nada fortalece al régimen, más bien lo debilita al confirmar su carácter dictatorial y vocación delictiva. Entonces ¿Para qué anunciar que asumirán unas funciones que ya habían usurpado? ¿Por qué tomar una decisión que en la práctica no cambia nada y que la oposición utilizará para afianzar su posición en los escenarios internacionales? La respuesta es simple: este y otros anuncios son utilizados como misiles en la guerra sicológica que desarrolla el gobierno, quien valora sobre todo el efecto negativo que pueden generar en el sentimiento colectivo. De hecho, sólo para eso sirve la desprestigiada constituyente cubana ¿o acaso hay algo que ahora el gobierno puede hacer y antes no podía? ¡Nada! Estemos claros en que la dictadura no necesita a esa ilegal constituyente para abusar, violar DDHH, apresar a diputados o alcaldes, asesinar a estudiantes y cometer cualquier arbitrariedad, le basta con una depravada cúpula militar y un Poder Judicial servil e inmoral. Es decir, a la dictadura la sostienen las bayonetas y la constituyente cubana solo sirve para desmoralizar al país y desmovilizar al 90% de venezolanos que hoy se opone a ella: una mayoría que resulta incontenible, salvo que el gobierno logre dividir a las fuerzas democráticas e instalar un clima de resignación, pesimismo, frustración y confusión. Esa es la tarea de la constituyente cubana y será víctima de esa guerra sicológica quienes caigan en su juego. Quieren que usted piense que "nos quitaron la AN", cuando la verdad es que el país y el mundo desconoce a su falsa constituyente. La idea es que usted dude sobre ir a elecciones con este CNE, el mismo con el cual le dimos una paliza en el 2015. Que se paralice porque nos inhabilitarán candidatos, apresarán a los que ganen, no los dejarán tomar posesión o le montarán un gobierno paralelo. La verdad es que nada de eso es posible si la mayoría que hoy somos se expresa y sale a votar, en cuyo caso -a pesar del CNE- ganaremos las 23 gobernaciones y estaremos ante una realidad política muy distinta.

Richard Casanova

La loca fantasía revolucionaria

Antes advertimos que el gobierno consumaría el fraude electoral. Y así fue, aunque nadie fue a votar, ahora hablan de millones de participantes ante un país incrédulo que vio los centros vacíos. Con descaro, el régimen prohibió el ingreso de los medios de comunicación para evitar un registro fílmico de su patética soledad.   En fin, con esa estafa poco gana y mucho pierde el gobierno: ya la dictadura ha apresado a alcaldes, magistrados y a los opositores que le ha dado la gana, ha asesinado impunemente a más de 120 venezolanos, ya tenía a un TSJ para avalar sus delitos, un "defensor" del pueblo como cómplice y una cúpula militar de rodillas ante el poder cubano, ya asaltaron las arcas de la nación y en definitiva, nada pueden hacer ahora que antes no habían hecho o podían hacer. ¡Nada! Lógicamente vienen tiempos difíciles, veremos una cadena de tropelías de esa falsa ANC pero el gobierno no se recupera, prolonga su agonía. Este fraude confirmó al mundo su vocación delictiva y talante autocrático. Además, al contrastarse con la Consulta Popular del 16 de julio, deja claro que la oposición es una inmensa mayoría que enfrenta a una reducida cúpula corrupta e inmoral.  Esa ANC no tiene reconocimiento nacional, ni internacionalmente, así que pensar que servirá para legitimar y legalizar al régimen es una loca fantasía. Suponer que sus decisiones serán respetadas es otra fábula revolucionaria y tendrán que imponerse por la fuerza, como siempre. O sea, en el fondo nada cambiará y en términos beisbolísticos, vamos a extrainning. El árbitro sigue parcializado pero el otro equipo no inspira, su fanaticada está en desbandada, las gradas son nuestras y con certeza ganaremos el partido.

Richard Casanova

Las contradicciones del gobierno y la estrategia opositora

Quizás el régimen abriga la esperanza de minimizar los efectos de la Consulta Popular del próximo domingo y llegar boqueando a la falsa constituyente que ilegalmente promueve; aspira generar una situación de violencia y a partir de ella, aplastar militarmente a la disidencia e instalar el parapeto "electo" para derrotar políticamente a la oposición.  Por fortuna, deseos no preñan.  Ninguna dictadura quiere entregar el poder pero todas -sin excepción- terminan entregándolo pues preservarlo no depende de los deseos sino de la realidad. En Venezuela el problema del régimen es la enorme crisis de gobernabilidad en ciernes y la imposibilidad de enfrentarla políticamente. No hablemos del origen y causas de dicha crisis, es preferible advertir algunas contradicciones que evidencian la debilidad del gobierno y nos permiten inferir el colapso. Así las cosas, ese descomunal esfuerzo por desestimar la Consulta Popular convocada por las fuerzas democráticas solo demuestra que sus efectos pueden ser devastadores. Más aun, a sabiendas que a nadie le importa la opinión del TSJ, Pedro Carreño –al acudir a ese fraudulento organismo- ayuda a la estrategia opositora de convertir la consulta en el más contundente acto de desobediencia civil, ergo un poderoso desafío a la autoridad de la dictadura que deteriorará más aun su piso político.

Richard Casanova

El incendio del Reichstag y el orangután

A través del “canal del Estado”, los oficialistas que asaltaron al parlamento venezolano ofrecieron insólitas declaraciones acusando de violenta a la oposición con argumentos tan bufos como absurdos: afirman que iban "pacíficamente" -con tubos, piedras y armas de fuego- a entregar un documento a esa Asamblea Nacional que ellos desconocen por estar en "desacato" (¿?). La escena me recordó el incendio del Reichstag -el parlamento alemán- perpetrado el 27 de febrero de 1933.

Richard Casanova

El canto de un pueblo asesinado

Hay interrogantes que no tienen respuesta y son como un eco infinito en la historia de la civilización: ¿Cómo uno de los grandes filósofos del siglo XX, Martín Heidegger pudo sentirse identificado con Hitler y su movimiento Nazi? Nunca podremos entender como una mente tan brillante pudo sucumbir ante la oscuridad pese a la inmensa fuerza del amor y me refiero al eterno idilio con su alumna Hanna Arent, cuyos ensayos sobre el totalitarismo siguen siendo hoy una referencia fundamental en las Ciencias Políticas.

Richard Casanova

Carta a Padrino López y demas militares

General Vladimir Padrino López: Quizás mis palabras sean un poco duras pero no tanto como las circunstancias, ojalá tenga la humildad y la tolerancia para leerlas.  Esta misiva no pretende insultarlo a usted, ni a ningún miembro de la institución castrense -asumiendo que algo queda de ella- sino expresar el sentimiento y la angustia que recorre estas calles donde la piedad se fue de viaje, como dice la canción.  Mientras pueda, voy a ejercer mi derecho como venezolano a opinar sobre nuestra FAN porque es nuestra, no pertenece a las cúpulas podridas de esta falsa revolución, mucho menos al poder cubano que ha secuestrado a nuestra patria ante la mirada complaciente de aquellos que una vez enfrentaron las pretensiones invasoras de Fidel Castro.

Richard Casanova

Las lecciones de la historia

Muchos de los más despiadados dictadores de la historia tuvieron en sus inicios inmensos niveles de popularidad, incluyendo a Pinochet, Fidel Castro y hasta el mismísimo Hitler, quien llegó al poder en 1933 tras una abrumadora victoria electoral. Sin embargo, todos terminaron convirtiendo la esperanza en tragedia y las simpatías en repudio. Nuestro país no es la excepción, en algún momento Chávez tuvo el 80% de respaldo popular, casi el mismo porcentaje que hoy enfrenta al régimen. Por otra parte, algunos de esos tiranos tuvieron el reconocimiento de las más importantes democracias del mundo. Tal es el caso del líder del partido comunista en Rumania, Nicolae Ceaucescu, cuyo rechazo a la Doctrina Brezhnev lo llevó a desafiar a Moscú, a oponerse a la invasión a Checoslovaquia y estuvo a punto de romper con el bloque comunista, tal como hiciera el Mariscal Tito en 1948 cuando retiró a Yugoslavia del Pacto de Varsovia. Esa cadena de eventos explica que el presidente de EEUU, Richard Nixon visitara Bucarest en 1970, que Ceaucescu fuera recibido en 1978 por Jimmy Carter en la Casa Blanca y que hasta la Reina Isabel recibiera a este genocida en el Palacio de Buckingham. Pero aunque los intereses geopolíticos se imponen, el apoyo internacional se desvanece ante los abusos de poder. ¡Las dictaduras siempre caen!

Richard Casanova

La fuerza inspiradora del cambio

En Abril del 2002, luego de una jornada de protestas con un saldo de 19 víctimas fatales, el Alto Mando Militar le solicitó la renuncia al presidente, "la cual aceptó". Hoy la cúpula castrense ni se inmuta ante la dolorosa cuenta de 39 muertos durante poco más de un mes de protestas pacíficas. Sin embargo, un espíritu combativo indoblegable y un optimismo desbordante recorren las calles. El país vence el miedo. Pero también es comprensible que alguien sienta que "vamos como vacas al matadero", aunque no es así. Justamente el objetivo de la represión –además de mostrar al gobierno con una fortaleza que no posee- es quebrar anímicamente al país y sembrar dudas sobre la ruta asumida. Por eso es muy importante -luego de 40 días de lucha- reivindicar nuestras victorias. Ciertamente la lucha es difícil pero la estamos ganando. Y que nadie lo dude, vamos a salir de esta pesadilla: como toda dictadura, la cúpula se aferra a sus privilegios pero sin excepción, todas terminan entregando el poder bajo una insoportable presión social y política, nacional e internacional. La clave es persistir en la lucha, actuar unitariamente y valorar nuestras victorias.


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