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Opinión

Columnistas

Hacedor de sombras

Othar se llamaba el caballo de Atila, Rey de los Hunos. Se cuenta que donde pisaba nunca más crecía la hierba. La leyenda ilustraba la devastación que sembraban las conquistas de este campeador asiático en territorios europeos y que llegó a convertirse en pesadilla para el propio Imperio Romano.

Venezolanos al sur

Entre la República Argentina y Venezuela existe una interesante historia de gestos de solidaridad recíproca.

Fake news

Solo alguien, corroído por el resentimiento y que - como proyecto familiar- está en el poder por “venganza personal”, puede burlarse de la imagen desoladora que proyecta el éxodo de cientos de miles de venezolanos, afirmando que se trata de “fake news”.

Pobreza controlada

¿Es coherente el plan de recuperación económica del régimen, presumiblemente ideado para sacar al país de la pobreza? Veamos qué puede tener en común con la manera cómo otras dictaduras comunistas han enfrentado situaciones comparables derivadas de su propio modelo económico.

Bolsos y valijas K

La pareja K, que gobernó Argentina desde 2003 hasta 2015, confiaba en la fidelidad de los involucrados en su acumulación insaciable de riqueza personal. Crearon una red en la que se aplicaban los códigos de la mafia: soborno, extorsión, intimidación, y también la ley del silencio, la llamada Omertá siciliana, que proscribe comentar sobre los asuntos internos de la organización.

Arqueología del abandono

“Turbio fondeadero donde van a recalar, barcos que en el muelle para siempre han de quedar…” Enrique Cadícamo, Niebla del riachuelo, tango La imagen del penúltimo barco de la expropiada Conferry hundiendo su quilla recostado al muelle de Guanta es emblema de una promesa que naufragó antes de haber zarpado. La huella de ese gran engaño que convirtió lo que fue esplendor, en vestigios enmalezados por el abandono y el olvido. Por la misma suerte de esa nave, los residuos de todo aquello que nos inscribía en la modernidad, afloran como hallazgos de una excavación que desentraña destrucción y saqueo.

Venezuela en sombras

Para nosotros es vital que todo el pais esté inundado de luz V. I. Lenin Por la suma de sus recursos naturales hidrológicos y petroleros, Venezuela ostenta el mayor potencial de generación eléctrica del continente. Pero superior ha sido la garra destructiva de la barbarie gobernante, exitosa en hundir al territorio en la penumbra. Estos administradores de la luz, que por años vienen castigando con interminables apagones a toda la provincia, habían evitado afanosamente oscurecer a los caraqueños, cuidándose de enfurecerlos, pero esta semana no pudieron evadir un mega apagón en la capital y sus inmediaciones.

La batalla de los ceros

Luego de meses de barajar acertijos sobre cómo sacudirle el polvo a este desastre económico, que asemeja una devastación de posguerra, pero que en realidad procede de la marcha mostrenca hacia un supuesto socialismo, el régimen destapa su enésimo plan de recuperación y crecimiento económico.

Meritocracia

Durante el ascenso de 17 mil oficiales de la Fuerza Armada Nacional (FAN), el Ministro de la Defensa subrayó como mérito el que éstos “han sido leales al presidente constitucional electo por el pueblo”. Afirmación que contrasta con el articulo 328 de nuestra Constitución, que establece que la FAN ”en el cumplimiento de sus funciones está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna.” Pero más despertó nuestra curiosidad su aseveración de que antes de Chávez se imponía en los militares una “meritocracia capitalista”.

Balón globalizado

La globalización mundial, en su proyección positiva, abarca manifestaciones que exceden la economía, el comercio y la tecnología. El fútbol es uno de esos fenómenos.

Sísifo proletario

Una vez más la relación salario mínimo-precios se articula en una espiral viciosa que parece no tener límite. Cada nuevo decreto de aumento salarial es una burla, un engaño, que asume una mermada capacidad de razonamiento por parte de los trabajadores. No es nueva esta guasa de la revolución. En esta misma columna escribíamos en mayo de 2011, en tiempos del lenguaraz eterno: “La carrera entre el salario y la inflación recuerda la historia de Sísifo, aquel personaje de la mitología griega, condenado a perder la vista y empujar perpetuamente una piedra gigante montaña arriba hasta la cima, sólo para que volviese a caer rodando hasta el valle, y así indefinidamente “. En aquel momento ya iban doce aumentos de salario mínimo, que uno tras otro eran aplastados por el peñasco inflacionario. La diferencia trágica con el presente es que entonces el índice inflacionario rondaba 30 % anual, hoy los precios aumentan a razón de 150 % mensual.

Colombia despega

Hoy es más rebelde vestir una franela de Donald Trump que una del Che GuevaraPlática de tertulia El reciente ingreso de Colombia a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y las elecciones presidenciales de este domingo 27, pueden constituir un parteaguas en la historia contemporánea del hermano país.

Serratia Marcescens

“Morir con la piel abierta por una bacteria y pesando menos de lo que trajo a la vida pareciera el infierno, pero no es. Así murieron 11 niños infestados con Serratia en un hospital del Estado en Barquisimeto”, denunció la nutricionista Susana Raffalli, consultora de Cáritas Venezuela. De 28 infestados, 11 chiquillos, en su mayoría menores de un año, malnutridos, no soportaron el contagio con la Serratia Marcescens, una bacteria terriblemente agresiva, muy resistente a los antibióticos, que florece en ambientes –teóricamente estériles- pero desatendidos en su higiene. Fueron inútiles las advertencias que desde enero venían haciendo los médicos del hospital a las autoridades, solicitando desinfección de material y limpieza profunda de las instalaciones.

Moral sin luces

Cuando la moral se aleja de la política, comienzan los asesinatos y el terrorAlbert Camus, Moral y política Nunca antes en nuestra República la moral se había distanciado tanto de la política. Una marea desbordada de mezquina dimensión ética y bajeza intelectual penetra todas las instituciones. Un proceso degenerativo que, como todos los populismos corruptos, se inició con un sermón redentor de justicia social.

Post Morten de la farsa

Casi intrascendente el reciente sainete electoral. Los comicios presidenciales más grises que se recuerden. Lánguidas todas las figuras en competencia. Pero sobre todo un clima inédito de desgano y apatía política. Era difícil esperar algo distinto de una sociedad ahogada en el escepticismo y agobiada por una fatigosa e improductiva rutina cotidiana. La del diario esfuerzo por conciliar medios de pago con los precios anarquizados de los alimentos, insolarse para acceder a los cajeros automáticos por unos pocos billetes, o huir presurosos de las calles antes de la conjeturada caída de la noche. Unas elecciones convocadas con la expresa intención de que no habría nada distinto que esperar, salvo la prórroga en el poder del terrible estado de cosas. Una balandronada desde su origen, como lo anunció uno de los matones de la banda cuando advirtió: “Si nos aplican sanciones, haremos elecciones”. Efectivamente, las elecciones, bajo este régimen, en lugar de una oportunidad, son una amenaza para las mayorías.

Narrativa dictatorial

El ofrecer pública e impúdicamente coimas a quienes voten este 20 de mayo con el degradante carnet de la patria, es un exabrupto político que por burdo y torpe no es tan fácil de dilucidar. Se trata de un soborno colectivo que, en la enquistada pobreza que asuela al país, desborda cinismo y crueldad. O bien el Golem gobernante hace gala de su innata ineptitud, o a conciencia se deleita en burlarse ante la comunidad internacional de la denunciada ilegitimidad del evento. Tan basto el gesto, que nos evoca aquel rupestre mandón latinoamericano de comienzos del SXX, personificado en El tirano Banderas, la precursora novela de dictadores de Ramón Valle Inclán (1926), quien, de haber convocado a elecciones, seguramente habría cometido un desafuero semejante.

Las perreras

El ciudadano de a pie es la víctima más castigada por esta engañifa revolucionaria. Una de las rutinas de su calvario cotidiano lo constituye el trasladarse desde y hasta su lugar de trabajo. La espera larga y ansiosa de los burdos y escasos autobuses o la resignada y agotadora caminata. Últimamente, como novedoso emblema de la vuelta a la Venezuela de la era pre-industrial, se apela a camiones -que a falta de productos agrícolas o fabriles que transportar- amontonan seres humanos en furgones bautizados con el infame vocablo de Las Perreras.

Voto, abstención o dimisión

Sed fríos o calientes, porque si sois tibios os vomitaré de mi bocaLibro del Apocalipsis 3.16 En Chile, pese al rechazo inicial al plebiscito convocado por la dictadura –considerado ilegitimo- que nominaba a Augusto Pinochet para prolongarse ocho años en el poder, diez y siete organizaciones democráticas opositoras acordaron en agosto de 1988 llamar a votar, dándole vida en ese acto a la Concertación de Partidos por el No. Una alianza que unía a las más disimiles organizaciones: desde el Partido Demócrata Cristiano hasta el Partido Comunista de Chile. Una fuerza política a la medida de un poderoso contendor militar que, si bien culpable de atroz represión antidemocrática, había rescatado el bienestar material de aquel país y gozaba de un significativo respaldo popular. Con el voto favorable 55/45, renació de aquel esfuerzo unitario de los partidos una de las democracias más sólidas del hemisferio.

Ineptitud

En este siglo XX!, cuando el conocimiento es la viga maestra del progreso, y la gerencia de las empresas –estatales o privadas- se orienta por principios que prescriben un liderazgo respetable y respetuoso que estimule el compromiso y la superación de los trabajadores, es grotesco el contraste que ofrecen hoy nuestras corporaciones estatales. Es sabido que bajo regímenes comunistas la ineficiencia de las empresas es proverbial. Por Mijail Gorbachov conocimos que en la URSS las industrias, regentadas por comisarios políticos, no tenían idea de la contabilidad de costos. Ideológicamente asociaban la productividad a la competencia y -como repetía nuestro lenguaraz eterno- la competencia era un engendro del capitalismo. Pero hoy, esa tara ideológica se ha quedado corta ante los criterios gerenciales del sucesor del caudillo.

CAP

“Quiera Dios que quienes han creado este conflicto absurdo no tengan motivos para arrepentirse”. Carlos Andrés Pérez, mayo de 1993 Se cumplen 25 años de la defenestración del Presidente Carlos Andrés Pérez (CAP), enjuiciado por haber dispuesto –indebidamente- de la partida secreta del Estado para colaborar con la consolidación de la democracia en Nicaragua. Hoy, un ante juicio de mérito es aprobado contra otro mandatario, el actual, indiciado de recibir de la empresa Odebrecht 35 millones de dólares a cambio de privilegiar la concesión de obras públicas.

Los olvidados

Millones de venezolanos viven aturdidos por el infortunio que los habita. Con poco espacio mental para discernir la causalidad de su drama ni el cómo superarlo. Su raciocinio se agota en el esfuerzo intenso y diario por preservar alguna dignidad en su existencia. O, en el caso de muchos, por sobrevivir apenas. Un colectivo que despierta todas las mañanas para idear cómo enfrentar las penurias del día, personales y familiares. El aquí y el ahora de la alimentación, del transporte, del efímero dinero efectivo. La ansiedad de que las colas no sean tan penosas. La prisa porque los precios, la escasez y la incertidumbre les pisan los talones. No hay margen para pensar en un futuro más lejano. Tampoco para explicarse cómo se llegó a esto. Solo tienen que resolver, empujados por un vis a tergo que reproduce cada día su magra existencia y los empuja hacia ninguna parte.

Pocetas

Con estilo guasón el gobernante manifestó su aflicción por los venezolanos que limpian pocetas en el exterior. ¡Albricias! al fin encontró razón para afligirse. Hasta hoy nada lo había conmovido, ni los niños del JM de los Ríos, ni los trasplantados que agonizan, ni los escarbadores de la basura, ni los 70 muertos en la cárcel de Valencia, ni la pérdida de peso de los venezolanos, ni la malaria que azota el campo…

El Gulag de la barbarie

El día a día de nuestras cárceles es espantoso. El Observatorio Venezolano de Prisiones lo califica como “el infierno carcelario’’. Hacinamientos que rebasan hasta 450% la capacidad física; desacato a las normas mínimas de las Naciones Unidas, a las llamadas Reglas Mandela. Muertes por desnutrición, dietas de solo arroz blanco, intoxicación por comida podrida y hasta por desesperada ingesta de roedores, imperio de pranes, autoridades corruptas, justicia tarifada, nulas posibilidades de reinserción de quienes en esas condiciones pagan delitos. Es nuestro Gulag de la barbarie. Ya de larga data.

Guasones

La burla siempre ha estado presente en el libreto de los redentores revolucionarios. Comienza con la guasa introductoria de sembrarle al pueblo la ilusión de una sociedad idílica bajo el igualitarismo comunista. Como aquella promesa de Fidel Castro en febrero de 1959, cuando le aseguró a los cubanos: “En el curso de breves años el estándar de vida del cubano será superior al de Estados Unidos y Rusia”. Afirmaciones como ésta, más que mentiras, son burlas, porque se engaña al pueblo abusando de su buena fe.

Réquiem petrolero

En diciembre de 1994, la publicación especializada Petroleum Intelligence Weekly (PIW) clasificaba a Petróleos de Venezuela como la segunda corporación petrolera más importante del mundo. Los criterios para tal distinción incluían: reservas de hidrocarburos, producción de crudo y gas natural, capacidad de refinación, ventas de productos refinados y posicionamiento mundial. En ese mismo año, PDVSA emprendía un ambicioso proyecto de expansión y flexibilización operativa, que llevaría su producción de 3 a 6 millones de barriles diarios (MBD) antes de 2010.


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