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Opinión

Columnistas

La Grande Guerre

Esta columna hace hoy una pausa en sus temas domésticos. Este domingo 11 de noviembre se cumplió exactamente un siglo del Armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. La conflagración más grande de la historia hasta comienzos del SXX. Por su magnitud, bautizada como La Grande Guerre por los franceses, quienes rindieron millón y medio de vidas en una hecatombe provocada por nacionalismos exacerbados. Hoy, bajo el Arco de Triunfo de París, unos sesenta jefes de Estado se congregan para honrar la paz –la reconciliación antes que la victoria de unos sobre otros- porque solo la muerte resultó victoriosa en los cuatro años de aquella barbarie, cobrando mas de diez y seis millones de vidas humanas –civiles y militares-. Nada banal añadir que también 11 millones de nobles caballos, medio crucial de transporte de la época, sembraron sus huesos en los campos de batalla. Un brutal legado de devastación material y miseria en toda Europa.

Rafael Cadenas

La caterva gobernante entierra la cabeza en la arena para ignorar que un ilustre escritor venezolano ha obtenido el Premio Reina Sofía de Poesía iberoamericana, el galardón más significativo de este género en nuestra lengua. El aparato comunicacional del régimen hace mutis sobre este acontecimiento de orgullo para el país. La razón del desconocimiento tiene la simpleza de todo dictum de este régimen mediocre: el poeta Rafael Cadenas no es de los suyos. Jamás podría serlo. Es incompatible quien, con la sencillez que le permite su grandeza intelectual, resumió en su discurso en el acto de premiación: “Libertad, justicia, democracia, civismo y honestidad” como las condiciones necesarias para un real vivir.

Cantamañanas

Para los venezolanos, la escasez se ha instituido como el signo de nuestros tiempos. Escasez alimentaria, de salud, de honestidad, de progreso, de idoneidad, de servicios publicos y hasta de futuro. Pero a contramano de tanta penuria, nos ha saturado la abundancia de dos plagas retóricas: las mentiras y las promesas.

Fernando y Lorent

Uno al vacío, el otro al destierro Fernando Albán, joven concejal, quizás más recordado por su altruismo y su solidaridad cristiana que por su militancia política, se suma a esas muertes que obligan a la dictadura a prestidigitar con torpe inventiva. Los funcionarios, en el compromiso de explicar la muerte violenta de un ciudadano bajo custodia de un organismo de seguridad del Estado, hacen el ridículo en sus contradicciones, notablemente, el Fiscal General, cuyas declaraciones burlan principios elementales del Derecho y de la ciencia forense. Hay un salto al vacío pero no es el voluntario atribuido a Fernando, es el salto a la impunidad, a ese vacío de justicia que ha cebado a este régimen en muerte y prisión de la disidencia. Sin rendición de cuenta alguna, hasta el presente.

Ilusión monetaria

Ante el colapso de la economía venezolana y sin contar el régimen con recursos para su recuperación -Pdvsa y las empresas estatales en ruinas, la iniciativa privada espantada, el crédito internacional ausente- el tema oficial no parece ser la búsqueda de alternativas que reanimen el aparato productivo y resuciten la generación de riqueza.

¡En Venezuela no hay hambre!

Termina una semana que ha sentado formalmente a la dictadura venezolana en el banquillo de la justicia internacional. El 24 de septiembre, con 93 votos a favor y 16 en contra, se aprueba incluir en la agenda de la 73ª Asamblea General de la ONU, la discusión del llamado Principio de Responsabilidad de Proteger, aplicado a los abusos del régimen de Venezuela. Este principio es una opción de los Estados para asumir una posición activa contra los gobiernos violadores de Derechos Humanos, por delitos de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra.

Vuelta a la patria

Es parte del estilo oficialista reaccionar con chistes o burlas de ordinaria factura ante episodios de la tragedia que viven los venezolanos. Lo hace el Golem gobernante bailando salsa sobre una tarima mientras jóvenes manifestantes son baleados en las calles, o mofándose de la “dieta” forzada de los ciudadanos bautizada con su nombre de pila. Lo hacen con el mismo deleite sus conmilitones en los hegemonizados medios del Estado. No se ha salvado del sarcasmo la emigración masiva de miles de ciudadanos de todas las capas sociales. Un éxodo conmovedor, que la organización mundial para los refugiados, ACNUR, ha calificado “en la misma escala de la emigración de Siria” y que ha generado una calamidad social en paises de la región.

Hacedor de sombras

Othar se llamaba el caballo de Atila, Rey de los Hunos. Se cuenta que donde pisaba nunca más crecía la hierba. La leyenda ilustraba la devastación que sembraban las conquistas de este campeador asiático en territorios europeos y que llegó a convertirse en pesadilla para el propio Imperio Romano.

Venezolanos al sur

Entre la República Argentina y Venezuela existe una interesante historia de gestos de solidaridad recíproca.

Fake news

Solo alguien, corroído por el resentimiento y que - como proyecto familiar- está en el poder por “venganza personal”, puede burlarse de la imagen desoladora que proyecta el éxodo de cientos de miles de venezolanos, afirmando que se trata de “fake news”.

Pobreza controlada

¿Es coherente el plan de recuperación económica del régimen, presumiblemente ideado para sacar al país de la pobreza? Veamos qué puede tener en común con la manera cómo otras dictaduras comunistas han enfrentado situaciones comparables derivadas de su propio modelo económico.

Bolsos y valijas K

La pareja K, que gobernó Argentina desde 2003 hasta 2015, confiaba en la fidelidad de los involucrados en su acumulación insaciable de riqueza personal. Crearon una red en la que se aplicaban los códigos de la mafia: soborno, extorsión, intimidación, y también la ley del silencio, la llamada Omertá siciliana, que proscribe comentar sobre los asuntos internos de la organización.

Arqueología del abandono

“Turbio fondeadero donde van a recalar, barcos que en el muelle para siempre han de quedar…” Enrique Cadícamo, Niebla del riachuelo, tango La imagen del penúltimo barco de la expropiada Conferry hundiendo su quilla recostado al muelle de Guanta es emblema de una promesa que naufragó antes de haber zarpado. La huella de ese gran engaño que convirtió lo que fue esplendor, en vestigios enmalezados por el abandono y el olvido. Por la misma suerte de esa nave, los residuos de todo aquello que nos inscribía en la modernidad, afloran como hallazgos de una excavación que desentraña destrucción y saqueo.

Venezuela en sombras

Para nosotros es vital que todo el pais esté inundado de luz V. I. Lenin Por la suma de sus recursos naturales hidrológicos y petroleros, Venezuela ostenta el mayor potencial de generación eléctrica del continente. Pero superior ha sido la garra destructiva de la barbarie gobernante, exitosa en hundir al territorio en la penumbra. Estos administradores de la luz, que por años vienen castigando con interminables apagones a toda la provincia, habían evitado afanosamente oscurecer a los caraqueños, cuidándose de enfurecerlos, pero esta semana no pudieron evadir un mega apagón en la capital y sus inmediaciones.

La batalla de los ceros

Luego de meses de barajar acertijos sobre cómo sacudirle el polvo a este desastre económico, que asemeja una devastación de posguerra, pero que en realidad procede de la marcha mostrenca hacia un supuesto socialismo, el régimen destapa su enésimo plan de recuperación y crecimiento económico.

Meritocracia

Durante el ascenso de 17 mil oficiales de la Fuerza Armada Nacional (FAN), el Ministro de la Defensa subrayó como mérito el que éstos “han sido leales al presidente constitucional electo por el pueblo”. Afirmación que contrasta con el articulo 328 de nuestra Constitución, que establece que la FAN ”en el cumplimiento de sus funciones está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna.” Pero más despertó nuestra curiosidad su aseveración de que antes de Chávez se imponía en los militares una “meritocracia capitalista”.

Balón globalizado

La globalización mundial, en su proyección positiva, abarca manifestaciones que exceden la economía, el comercio y la tecnología. El fútbol es uno de esos fenómenos.

Sísifo proletario

Una vez más la relación salario mínimo-precios se articula en una espiral viciosa que parece no tener límite. Cada nuevo decreto de aumento salarial es una burla, un engaño, que asume una mermada capacidad de razonamiento por parte de los trabajadores. No es nueva esta guasa de la revolución. En esta misma columna escribíamos en mayo de 2011, en tiempos del lenguaraz eterno: “La carrera entre el salario y la inflación recuerda la historia de Sísifo, aquel personaje de la mitología griega, condenado a perder la vista y empujar perpetuamente una piedra gigante montaña arriba hasta la cima, sólo para que volviese a caer rodando hasta el valle, y así indefinidamente “. En aquel momento ya iban doce aumentos de salario mínimo, que uno tras otro eran aplastados por el peñasco inflacionario. La diferencia trágica con el presente es que entonces el índice inflacionario rondaba 30 % anual, hoy los precios aumentan a razón de 150 % mensual.

Colombia despega

Hoy es más rebelde vestir una franela de Donald Trump que una del Che GuevaraPlática de tertulia El reciente ingreso de Colombia a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y las elecciones presidenciales de este domingo 27, pueden constituir un parteaguas en la historia contemporánea del hermano país.

Serratia Marcescens

“Morir con la piel abierta por una bacteria y pesando menos de lo que trajo a la vida pareciera el infierno, pero no es. Así murieron 11 niños infestados con Serratia en un hospital del Estado en Barquisimeto”, denunció la nutricionista Susana Raffalli, consultora de Cáritas Venezuela. De 28 infestados, 11 chiquillos, en su mayoría menores de un año, malnutridos, no soportaron el contagio con la Serratia Marcescens, una bacteria terriblemente agresiva, muy resistente a los antibióticos, que florece en ambientes –teóricamente estériles- pero desatendidos en su higiene. Fueron inútiles las advertencias que desde enero venían haciendo los médicos del hospital a las autoridades, solicitando desinfección de material y limpieza profunda de las instalaciones.

Moral sin luces

Cuando la moral se aleja de la política, comienzan los asesinatos y el terrorAlbert Camus, Moral y política Nunca antes en nuestra República la moral se había distanciado tanto de la política. Una marea desbordada de mezquina dimensión ética y bajeza intelectual penetra todas las instituciones. Un proceso degenerativo que, como todos los populismos corruptos, se inició con un sermón redentor de justicia social.

Post Morten de la farsa

Casi intrascendente el reciente sainete electoral. Los comicios presidenciales más grises que se recuerden. Lánguidas todas las figuras en competencia. Pero sobre todo un clima inédito de desgano y apatía política. Era difícil esperar algo distinto de una sociedad ahogada en el escepticismo y agobiada por una fatigosa e improductiva rutina cotidiana. La del diario esfuerzo por conciliar medios de pago con los precios anarquizados de los alimentos, insolarse para acceder a los cajeros automáticos por unos pocos billetes, o huir presurosos de las calles antes de la conjeturada caída de la noche. Unas elecciones convocadas con la expresa intención de que no habría nada distinto que esperar, salvo la prórroga en el poder del terrible estado de cosas. Una balandronada desde su origen, como lo anunció uno de los matones de la banda cuando advirtió: “Si nos aplican sanciones, haremos elecciones”. Efectivamente, las elecciones, bajo este régimen, en lugar de una oportunidad, son una amenaza para las mayorías.

Narrativa dictatorial

El ofrecer pública e impúdicamente coimas a quienes voten este 20 de mayo con el degradante carnet de la patria, es un exabrupto político que por burdo y torpe no es tan fácil de dilucidar. Se trata de un soborno colectivo que, en la enquistada pobreza que asuela al país, desborda cinismo y crueldad. O bien el Golem gobernante hace gala de su innata ineptitud, o a conciencia se deleita en burlarse ante la comunidad internacional de la denunciada ilegitimidad del evento. Tan basto el gesto, que nos evoca aquel rupestre mandón latinoamericano de comienzos del SXX, personificado en El tirano Banderas, la precursora novela de dictadores de Ramón Valle Inclán (1926), quien, de haber convocado a elecciones, seguramente habría cometido un desafuero semejante.

Las perreras

El ciudadano de a pie es la víctima más castigada por esta engañifa revolucionaria. Una de las rutinas de su calvario cotidiano lo constituye el trasladarse desde y hasta su lugar de trabajo. La espera larga y ansiosa de los burdos y escasos autobuses o la resignada y agotadora caminata. Últimamente, como novedoso emblema de la vuelta a la Venezuela de la era pre-industrial, se apela a camiones -que a falta de productos agrícolas o fabriles que transportar- amontonan seres humanos en furgones bautizados con el infame vocablo de Las Perreras.

Voto, abstención o dimisión

Sed fríos o calientes, porque si sois tibios os vomitaré de mi bocaLibro del Apocalipsis 3.16 En Chile, pese al rechazo inicial al plebiscito convocado por la dictadura –considerado ilegitimo- que nominaba a Augusto Pinochet para prolongarse ocho años en el poder, diez y siete organizaciones democráticas opositoras acordaron en agosto de 1988 llamar a votar, dándole vida en ese acto a la Concertación de Partidos por el No. Una alianza que unía a las más disimiles organizaciones: desde el Partido Demócrata Cristiano hasta el Partido Comunista de Chile. Una fuerza política a la medida de un poderoso contendor militar que, si bien culpable de atroz represión antidemocrática, había rescatado el bienestar material de aquel país y gozaba de un significativo respaldo popular. Con el voto favorable 55/45, renació de aquel esfuerzo unitario de los partidos una de las democracias más sólidas del hemisferio.


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