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Opinión

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Navidad sombría

La alegría navideña de los venezolanos se suma a la lista de víctimas de este régimen. Pareciera que para estos herederos de la centenaria revolución bolchevique, no basta el control de la vida material de los ciudadanos, debe agregarse también la regulación de sus estados de ánimo. Así ocurría en la Rusia soviética, donde el desestímulo para mejorar las condiciones de vida se expresaba en las caras de resignación y conformismo que exhibían sus ciudadanos.

Otro crimen

Por crímenes de lesa humanidad se entienden, a juicio del Estatuto de la Corte Penal Internacional (CPI), aquellos actos inhumanos que tienen como finalidad eliminar personas, torturarlas, hacerlas sufrir a través de alguna modalidad cruenta, y que de manera sistemática afectan a una gran masa de individuos. Los casos que la Fiscal Ortega Díaz ha presentado ante la CPI invocan delitos de esta naturaleza: "asesinatos, torturas, encarcelación y ataque sistemático contra la población civil". La Corte estudiará los fundamentos de tal acusación.

Petróleo humanitario

Más allá del totalitarismo y la corrupción, la banda gobernante es inclemente al sacrificar a su propio pueblo como medio para sostenerse en el poder. Desborda la malignidad de cualquier otra dictadura. Es ostensible cómo este régimen, tutelado por el cerebro cubano que no tiene por qué ser compasivo con los venezolanos, manipula la miseria sembrada y acumulada desde 1999. Sabe cómo aprovecharse de ese maridaje que junta hambre y carencia de medicamentos en un medio que anida el resurgimiento de viejas epidemias. Ha reducido las aspiraciones de la sociedad a la manipulación de sus necesidades primarias. No hay más promesa que la de una bolsa de comida que escasea o nunca llega. El problema de Venezuela ya deja de ser político, es humanitario. Reclama un arbitraje de otro orden.

Cainismo

No cesa el canibalismo en las filas de la oposición; cainismo lo podemos llamar, tomándole prestado el vocablo a Rubén Amón, articulista de El País de Madrid. Quienes se habían hermanado frente a la barbarie ahora riñen con dureza, en unos casos extrema en cuanto a calificativos y hasta injurias que desgarran el tejido unitario que había llegado a arrinconar a la banda gobernante. Nadie duda que han abundado errores, candideces, exagerado optimismo, no solo en esta época de la Mesa de la Unidad Democrática, sino antes de crearse ésta, en los tiempos de la Coordinadora Democrática, de la comparsa militar de la Plaza Altamira, de la huelga general de 2002. Un factor común en todos estos años ha sido no calibrar la vileza, la falta de escrúpulos del malandraje militarizado; ha costado percibir la realidad de este régimen: un ejército invasor, caribeño, al cual no lo perturba sembrar el hambre y utilizarla como medio para sostenerse en el poder. Al parecer, tampoco imaginamos que las tarjetas de comida eran la clave para manipular el voto popular en las últimas elecciones.

La temida reja

Esta semana, la justicia europea en París y Madrid ha impuesto orden de arresto por corrupción administrativa y blanqueo de capitales a personajes extranjeros ligados al poder en sus naciones de origen. No parece casual que coincidan en este hecho Guinea Ecuatorial y Venezuela. El primero, un pequeño pais con altos ingresos petroleros que exhibe la más brutal desigualdad entre las condiciones miserables de vida de sus habitantes y la grotesca fortuna de la élite gobernante desde hace 37 años, una de las satrapías más corruptas del África, rival en desmanes y saqueos del Zimbabue de Robert Mugabe. El sujeto sentenciado por la justicia francesa es nada menos que el hijo de Teodoro Obiang, dictador vitalicio del país, conocido como “Teodorín”, quien disfrutaba en París de 110 millones de Euros invertidos en Francia, llevando una vida de “alcohol, putas y drogas” como declaró su mayordomo francés.

¡Vuelvan caras!

La banda gobernante ya abandonó cualquier prurito de vergüenza que le diese apariencia de legalidad a sus actos. Con impudicia desplegó la suma de obstáculos, maniobras, engañifas y abusos que sustanciaron el fraude electoral del pasado 15 de Octubre. Ya es su estilo, es el mismo descaro con el que cometen sus fechorías administrativas. Para su despecho, esta sumatoria de ardides no le alcanzó para tapar la grotesca mentira de los ocho millones de votos en la elección de la comparsa constituyente. Ahora es mayor la percepción de ilegalidad y abuso del régimen ante las instituciones y gobiernos democráticos del mundo.

El ocaso de un mito

Llama la atención que en Francia, cuya intelectualidad izquierdista tradicionalmente rinde culto a las figuras revolucionarias de ultramar, solo uno de los diarios, L’Humanité, órgano oficial del Partido Comunista Francés, haya destacado como noticia el cincuentenario de la muerte de Ernesto Guevara el pasado 9 de octubre. El partido francés, que ya no pregona el bolchevismo como en los tiempos de Maurice Thorez y en 2013 hasta cambió la hoz y el martillo por una estrella de cinco puntas, tituló su homenaje ¡Hasta siempre comandante!. Sin ocultar viejos resabios, exaltó aquel famoso juramento del Ché: “…delante del viejo y añorado camarada Stalin, no daré tregua hasta que los pulpos del capitalismo sean destruidos”.

La riqueza, futuro desafío

La huella de miseria que en algún cercano momento dejará este régimen, llama a imaginar para nuestro país una concepción del poder, no solo abismalmente distinta del engendro que ocasionó esta tragedia; también será necesario, superar definitivamente ese pensamiento político de mediados del siglo pasado, que gestó nuestra democracia con un sesgo constitutivamente estatista y un discurso juanbimbesco y populista. Rémoras que, como pesado lastre, han impedido hacer del nuestro un país de alto vuelo. Durante algunos años este esquema pareció asomarse a los avances de las sociedades más desarrolladas y en algun momento estuvo a punto de buscar la ruptura hacia la modernidad, pero flaqueó institucional y éticamente y terminó sirviendo de base doctrinaria para que se colara este populismo caudillesco, militarista y corrupto, amancebado con los proxenetas dictadores caribeños.

España sin fronteras

Imagine all the people Living for today Imagine there's no country It isn't hard to do… John Lennon, Imagine España es una nueva presa del populismo, la posverdad y la banalidad que cabalgan medios y redes, para exaltar nacionalismo, racismo o cualesquiera otras pasiones que alienten resentimiento y confrontacion. Es la era del aventurerismo politico, ese fantasma que ronda el planeta, el mismo que procreó el Brexit o el arribo de Trump a la presidencia.

La tortuga y la liebre

Hay que hablar poco y decir mucho, hay que hacer mucho y que nos parezca poco... Gloria Fuertes, poeta madrileña Nunca ha sido fácil ni rápido liberarse de las dictaduras. Están concebidas para eternizarse. Eso lo comprende ya la gran mayoría del país que lucha por la vuelta a la democracia. Tras desaciertos, ingenuidades, triunfos y derrotas, la oposición también ya entiende que no existe un camino único, que como recomendaba el viejo zorro Talleyrand, “siempre hay que estar en condiciones de escoger entre alternativas”. Con visión amplia, la Mesa de la Unidad Democrática, luego de los cien dias de intensa y cruenta protesta en las calles que produjo el desenmascaramiento mundial del régimen, está consolidando ese logro en reuniones cruciales con los centros de poder de Europa y América; está exigiendo las condiciones para una posible –y deseable- negociación para una salida democrática; y simultanemente, utiliza el espacio de las elecciones regionales para imponer su mayoría, aun sin la pulcritud electoral exigible.

La banalización del hambre

Desde la llegada de este régimen, las necesidades alimenticias de los venezolanos han sido tratadas con un repertorio de subterfugios ideológicos, ignorancia, displicencia e interés pecuniario. Desde el jugoso Plan Bolívar 2000, primera cornucopia para generales en pretendida función social, no han cesado inútiles operativos y ocurrencias para cubrir las carencias alimentarias. Con la manidas consignas federalistas del SXIX de tierras y hombres libres se tomaron fincas, muchas de ellas productivas, que pronto terminaron convertidas en yermos conucos bautizados como fundos zamoranos.

Capacidad destructiva

En la cotidianidad venezolana que discierne las causas del atraso, pobreza y degradación material y moral que padece el país, encuentra uno al menos dos argumentos explicativos. Para algunos, todo es producto de incompetencia, ignorancia e improvisación de gentes sin idea de cómo administrar una nación; para otros, es intencional –como en Cuba- empobrecer a una sociedad hasta hacerla depender exclusivamente del Estado, o mejor dicho, del partido-estado.

Economía terminal

Es difícil imaginar que se puedan sumar mayores daños a las dolencias económicas que ya padece nuestra sociedad. Como guiado por una suerte de anti manual del bienestar, este régimen ha logrado una suma de males que trascienden los bolsillos de los ciudadanos y afectan hasta su salud y su moral. La formula de socialismo, controles y corrupción ha forjado un caso inédito en América de economía al garete, de país en estado de abandono: pobreza e indigencia, ruina de la producción publica y privada, caída del consumo, deuda impagable, inflación y escasez incontrolables, reservas internacionales misérrimas, déficit fiscal, corralito bancario, escasez de moneda circulante, vialidad, comunicaciones y servicios públicos miserables, son algunos de sus rasgos.

El odio hecho ley

Él entendía los más bajos instintos humanos, como la envidia y el resentimiento, sabía cómo estimularlos para su propio provecho. Gobernó atizando el odio entre la gente”. Jung Chang, Wild Swans, sobre Mao Tse Tung El cónclave fraguado fraudulentamente como asamblea constituyente acaba de anunciar una ley contra el odio, para la “convivencia y la armonía“ entre los venezolanos. Una iniciativa que no sabemos si es burla, cinismo, o ambas cosas. Algo como si Berlusconi les propusiera a los italianos una ley contra la impudicia o la Kirchner legislara en Argentina contra la corrupción.

Querido Wuilly

La música es el sonido del alma, Rházes Hernández López. No sabemos de ti bravo guerrero; dónde estás y qué te hacen. Pero -por el temple que has demostrado- te imaginamos lamiendo tus heridas y alistándote para continuar arrancándole himnos de gloria a tu combativo instrumento.

Ascensor para el cadalso

(A la memoria de Jeanne Moreau, 1928-2017) ¿Es posible sentirse honrado de ocupar una curul constituyente, si para lograrlo ha caído un ciudadano muerto en las calles por cada cinco curules y el camino pasa por falsificar grotescamente las cifras de votos necesarios para ser elegido?

Magistratura honorable

Alfredo Sadel es el nombre de la plaza que honra la memoria de uno de los artistas más queridos por los venezolanos en todos los tiempos. Sadel, valga recordar, fue también consecuente colaborador en la resistencia contra la dictadura perezjimenista. Por eso, esta plaza caraqueña fue acertadamente escogida para un hermoso acto de reivindicación democrática: la sesión de la Asamblea Nacional para la designación y juramentación de los nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), 33 entre principales y suplentes. Nuevamente, una acción de legítima rebeldía democrática, guiada por la Asamblea nacional, al igual que la Consulta Popular del pasado 16 de julio.

16 de julio

“¡¡Allons enfants de la Patrie le jour de gloire est arrivé!!” La Marseillaise Las elecciones son hechos normales de las democracias bajo las normas institucionales que rigen tal derecho ciudadano. Pero ese atributo le ha sido negado tres veces a los venezolanos en menos de un año: primero, cuando el régimen saboteó la celebración de un referéndum revocatorio, segundo, cuando impidió las elecciones regionales y ahora cuando pretenden ignorar el derecho constitucional de los ciudadanos de aprobar o rechazar la desesperada iniciativa de una Asamblea Constituyente.

Tontons Macoutes

En 1959 el dictador de Haití, François Duvalier, creó una tenebrosa fuerza paramilitar de represión, que fue bautizada como Les Tontons Macoutes. Sombríos personajes cuya sola mención aterrorizaba a la población. Asustaba saber de las andanzas de aquella banda de esbirros del régimen, numerosa, fieles practicantes del Vudú africano, que sumaban a su extrema violencia y crueldad contra los adversarios de la dictadura, la superstición y las prácticas de la magia negra. Hordas de fanáticos, en su mayoría analfabetas, que arrasaban las calles de Puerto Príncipe y a quienes además del asedio, tortura y asesinato de opositores, les estaba también permitido financiarse a través del robo y la extorsión.

De la desmesura al esperpento

“No podrán atarme, no. Este mundo de cadenas me es pequeño y exterior” Miguel Hernández Pensábamos que la ignominiosa agresión de un coronel de la GN contra el Presidente de la Asamblea Nacional era el superlativo de los bochornos a los que nos ha acostumbrado este régimen. Pero, puro candor de nuestra parte. Al día siguiente, el Golem gobernante, que en materia de infamia sabe ir más lejos que todos sus subordinados, nos sorprendió con un acto cuya procacidad cobra dimensión cósmica: la condecoración de este sujeto por esa “homérica” actuación en la Asamblea Nacional en la defensa de la revolución y la soberanía nacional. Además, por partida doble: la Orden de Honor de la Guardia Presidencial y la Medalla de Honor de Mérito al Estandarte del Destacamento de la Guardia Nacional Bolivariana.

País famélico

Mientras el espacio noticioso es copado por los asesinatos, saqueos, robos y allanamientos de la Guardia Nacional Bolivariana, la silente procesión del hambre avanza, se profundiza y atormenta sin pausa a la población y, de manera dramática, a ese 82% de los hogares venezolanos en situación de pobreza. No hay acción alguna, ni subsidios ni protección social por parte del régimen. Solo indolencia e insensibilidad oficial, tan criminal como los disparos a quemarropa de sus esbirros.

El Pogromo de Los Verdes

“Mi señor, la vida podéis quitarme, pero más no podéis” Santo Domingo de Silos a un rey castellano El asalto vandálico, cruel y devastador de la Guardia Nacional, la Policía Nacional y el Sebin contra la residencia Los Verdes en El Paraíso, es uno de los hechos más significativos en la larga cadena de agresiones, asesinatos y vandalismos de las fuerzas oficialistas. No conocemos de un acto comparable en anteriores dictaduras criollas, en el cual se haya atacado a una comunidad entera en su sitio de residencia. Mucho menos, con tal sevicia, ferocidad y escarnecimiento, con el objetivo de causar tanto daño como fuera posible: disparando armas de fuego indiscriminadamente, violentando puertas, rompiendo automóviles, destrozando enseres, secuestrando a jóvenes, robando y hasta asesinando a inocentes mascotas. Algo que rebasa el territorio de lo político y se hunde en el barrial del terrorismo, cual acto irracional movido por lo étnico, lo fanático, lo religioso o lo esotérico.

La caída

El desplome de las dictaduras en América Latina ofrece una variadísima escenificación. Incluye el final sangriento de odiados tiranos como Anastasio Somoza y Leonidas Trujillo, la espectacular captura de Manuel Antonio Noriega y todas las variantes de golpes de estado que han aventado a un buen número de dictadores. Pero también presenta los casos en los que la liquidación de estos regímenes la ha precipitado el propio intento de los déspotas por atornillarse en el poder. Veamos.

Por la liberación nacional

La lucha que hoy se libra en las calles, no es solo por la Constitución y la democracia, es también una batalla para emancipar al país del castrismo cubano que nos regenta con la complicidad chavista desde hace 18 años.

¿Primavera?

“¿Qué pasa por la mente de un dictador en los últimos días, horas y minutos que preceden a su caída e inesperadamente le hunden en el muladar de la historia?” se preguntaba Juan Goytisolo a propósito del derrumbe de las dictaduras durante la primavera árabe de 2011.


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