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Opinión

Columnistas
Pedro Luis Echeverría

¿Arando en el mar?

Con creciente preocupación constatamos que las discusiones en el seno de las organizaciones opositoras no están en sintonía con las expectativas y temores de un importante y numeroso segmento de la población venezolana que percibe que la coyuntura por la que transita la Nación tiene graves connotaciones y abre un serie de interrogantes y diversos escenarios sobre la suerte inmediata del país. La dirigencia opositora no termina de elaborar directrices concretas para el común de la gente sobre las opciones de acción política que en forma inmediata tiene que asumir la oposición para tratar de generar el cambio político que el país reclama y necesita, ni tampoco aprovecha las recientes circunstancias favorables que nos ha proporcionado la coyuntura política. Se consume mucho tiempo en discusiones internas que generan malestar y división en el seno dirigente del movimiento opositor y gran escepticismo y dudas crecientes en la mayoría de los ciudadanos que rechazan al régimen.

Pedro Luis Echeverría

Venezuela, el nuevo paria del mundo

El régimen venezolano permanentemente acusa a la comunidad internacional de desarrollar una estrategia para agredir y desestabilizar al gobierno. Sostiene que la mayoría de las imputaciones y reclamos que le formula un número cada vez más grande de países, son falsas y malintencionadas y por ello carentes de total credibilidad. No obstante, el régimen intencionalmente olvida que el respeto a los derechos humanos, la inclusión social, la estricta observancia de la Constitución y el cumplimiento de las leyes, la independencia y pulcritud institucional del sistema judicial, entre otros, son principios básicos que deben ser observados por todos los países del orbe para consolidar la paz, la gobernabilidad en democracia y ser partícipes de pleno derecho de las diversas actividades que a diario realiza la comunidad internacional. En tal sentido, la Venezuela gobernada por Maduro y sus secuaces no cumple con esos principios y por ello cada día que pasa es execrada y sancionada por el concierto de naciones.

Pedro Luis Echeverría

El día que Maduro dejó de ser Presidente…

Cuando perdió la credibilidad de la mayoría de los venezolanos, ese día, Maduro dejó de ser el Presidente de todos. Cuando su intolerancia y carencia de principios democráticos dividió a los venezolanos entre chavistas y no chavistas, ese día dejó de ser el Presidente de todos. Por sus estulticias recurrentes, mentiras infantiloides, estólidas reflexiones y subestimación de la inteligencia y capacidad de sus conciudadanos, perdió la “authoritas” y, ese día, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando prefirió dilapidar los recursos provenientes del petróleo y no utilizarlos racionalmente para satisfacer las ingentes necesidades del pueblo, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando renunció al liderazgo que confieren la veracidad y la transparencia, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando decidió que su gobierno fuese una suerte de “caja negra” cuyo contenido real se desconociera y que solo se abriera para anunciar las mentiras y falacias que le convienen a su régimen, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando fraudulentamente modificó las leyes para tratar de convertir a la Fuerza Armada en su milicia personal, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando desconoció la voluntad mayoritaria que pidió hacer un referéndum revocatorio, pautado por la Constitución, dejó de ser el Presidente de todos. Por su actitud indolente y cómplice frente a la inseguridad y la monstruosa corrupción que nos asolan, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando trató de eternizarse en el poder e imponernos un pensamiento único, dejó de ser el Presidente de todos.

Pedro Luis Echeverría

Un cambio impostergable

Con motivo de las necesidad impostergable del cambio en la conducción y el modelo económico y social del país, el pueblo espera que la oposición, constituida en gobierno, sepa enfrentar y conducir las grandes transformaciones que el país reclama, así como que lo haga bajo una nueva forma y estilo de gobernar.

Pedro Luis Echeverría

Dos discursos para interpretar

La coyuntura política actual muestra importantes aspectos que se deben tener en cuenta: - El discurso opositor ha ampliado su marco de cobertura dentro de la población y ostensiblemente aumenta su influencia en el ánimo de los venezolanos.

Pedro Luis Echeverría

La implosión del chavismo-madurismo

Estamos asistiendo al abierto y decidido posicionamiento político de movimientos organizados dentro de los seguidores del régimen que están esperando el momento que más les convenga para manifestarse más contundentemente en contra de un gobierno y un líder que se desgastan aceleradamente. Esos grupos están acicateados por motivaciones de diversa índole, pero son convergentes en la noción de la necesidad de preservar el poder que tangencialmente detentan, sin importar el costo económico y social que tal empeño signifique.

Pedro Luis Echeverría

La angustia ciudadana

Con creciente preocupación la ciudadanía constata que las discusiones en el seno de las organizaciones opositoras no están en sintonía con las expectativas y temores de un importante y numeroso segmento de la población venezolana que percibe que la escalada represiva del régimen, de sus desaciertos, de sus fechorías y triquiñuelas políticas, tienen graves connotaciones y abren una serie de interrogantes y generan diversos escenarios sobre la suerte inmediata del país.

Pedro Luis Echeverría

En este país, tu país, mi país

Nuevos actores irrumpen en la escena nacional en la disputa por el ejercicio del poder; las sistemáticamente ilegales y equivocadas acciones gubernamentales han engendrado resistencia, escepticismo y desconfianza en la población, lo que a su vez, ha generado una nueva dinámica político- social caracterizada por la proliferación y aparición, conjuntamente con el segmento político tradicional, de nuevos agrupaciones políticas con nuevas propuestas, de jóvenes decididos cultores del cambio, de incansables activistas sociales que no dejan de denunciar los abusos del régimen, la combativa actitud de grupos humanos preocupados por el presente y la suerte del país, de ONG's para la defensa de variados aspectos de la vida cotidiana, asimismo, de asociaciones vecinales, gremios, sindicatos, universidades, la comunidad internacional, las iglesias y finalmente grupos de personas organizadas local y espontáneamente para tomar las calles de ciudades y pueblos para protestar contra los abusos, la intolerancia, la ineficiencia y el autoritarismo del régimen y sus secuaces. Ello, fundamentado en plataformas de comunicación modernas y en el desarrollo de eficientes formas logísticas de cooperación ciudadanas, Se trata, claro está, de la aparición de un libre y voluntario movimiento de hombres y mujeres que se han formado en la modernidad del pensamiento y cuyas emociones y recuerdos no proceden de las tristes experiencias de la revolución cubana y mucho menos del entusiasmo por una ideología que ha demostrado fehacientemente su ineficiencia e incapacidad para generar bienestar colectivo. Este nuevo entorno político-social en que se desenvuelve el país nos ofrece claras señales que indican que el poder omnímodo que, en el pasado reciente, tenía el régimen se ha venido a menos y ha mermado su capacidad de imponer y mantener el control para conducir el país. La acción cotidiana de estos nuevos actores ha socavado el ámbito de poder de la descomunal y corrupta burocracia que desde tanto tiempo y tan ineficientemente gobierna en Venezuela. El poder, inexorablemente se le está yendo de las manos.

Pedro Luis Echeverría

Unidad, unidad, y por siempre, unidad

La unidad es el más valioso instrumento del que disponen los opositores para derrotar social y políticamente al régimen. Restablecer una sólida y viable unidad es y debe ser el objetivo fundamental para la oposición venezolana. Construir el camino que conduzca a la salida del poder de la caterva de incapaces que gobiernan y reconstruir a la Nación sobre paradigmas y orientaciones modernas, solo es posible con el concurso de todos los venezolanos. La voluntad de cambio unida, genera la sinergia necesaria que nos dota de la capacidad suficiente para poner fin a esta era de oscurantismo, signada por la más profunda ineficiencia operativa del Estado que registra la historia de Venezuela.

Pedro Luis Echeverría

El torbellino del cambio

El gobierno, militarmente hablando, es fuerte y está resuelto a destruir y hacer desaparecer a la oposición, pero aún con toda su vesania y todos sus soldados, fusiles y tanques, sabe que está ubicado en el bando de los perdedores históricos.

Pedro Luis Echeverría

Váyanse al c…

El problema político fundamental del país es que el tiempo histórico del chavismomadurismo ha llegado a su fin, pero irresponsablemente sus dirigentes se niegan a aceptar esa realidad y, sin ningún tipo de remilgos y de respeto a la ciudadanía, hacen lo imposible para mantenerse en el poder. No han entendido ni asimilado el momento histórico que vivimos: el país no quiere el tiempo pasado, rechaza el modelo de sociedad que el régimen ha querido imponer y sólo le interesa viabilizar alternativas de crecimiento y progreso hacia el futuro.

Pedro Luis Echeverría

Venezuela, el rechazo mundial

El respeto a los derechos humanos, la inclusión social, la estricta observancia de la Constitución y el cumplimiento de las leyes, la independencia y pulcritud institucional del sistema judicial, entre otros, son principios básicos que deben ser observados por todos los países del orbe para consolidar la paz, la gobernabilidad en democracia y ser partícipes de pleno derecho en la comunidad internacional.

Pedro Luis Echeverría

El lado oscuro de un régimen tenebroso

Aun crepitan en nuestras consciencias y en las de la comunidad internacional, el fragor de los miles de disparos, granadas antitanques y tiros de gracia que el régimen utilizó para asesinar a siete valientes jóvenes venezolanos, que habían expresado claramente su decisión de rendirse y que los criminales del gobierno no quisieron atender, durante la deshumanizada masacre del Junquito.

Pedro Luis Echeverría

La degradación de un país

“Porque a veces es demasiado increíble, la verdad deja a menudo de ser conocida...” Heráclito El país asiste atónito al degradante, desgarrador y doloroso espectáculo que, por estos días, protagonizan cientos de venezolanos en diversas ciudades y vías públicas del país. El desborde de la indignación, las pasiones, los bajos instintos y la desesperación se expresan mediante cientos de saqueos, desafueros y robos contra la propiedad pública y privada y a través de dantescas escenas de personas adultas y niños recorriendo basurales en busca de cualquier desecho que le permita satisfacer parcialmente los retortijones del hambre a que se ven sometidos.

Pedro Luis Echeverría

Esto se acabó

¿Hasta cuándo los venezolanos vamos a permitir pasivamente que la legitimidad de las autoridades no tenga su origen en la libre expresión popular?

Pedro Luis Echeverría

La voluntad de ser libres

"Los lideres cometen un crimen contra su propio pueblo si dudan a la hora de aguzar sus armas políticas cuando éstas pierden eficacia..." Nelson Mandela Hemos sido testigos del fracaso de los recursos legales y constitucionales intentados por la oposición para enfrentar la opresión del régimen y demostrar que no vamos a permanecer impasibles en esa circunstancias; pero, en la oposición se tiene claro contra que se lucha pero, no así, a favor de qué se lucha.

Pedro Luis Echeverría

Les llegó la hora de irse para siempre

El problema político fundamental del país es que el tiempo histórico del chavismomadurismo ha llegado a su fin, pero irresponsablemente sus dirigentes se niegan a aceptar esa realidad y, sin ningún tipo de remilgos y de respeto a la ciudadanía, hacen lo imposible para mantenerse en el poder. No han entendido ni asimilado el momento histórico que vivimos: el país no quiere el tiempo pasado, rechaza el modelo de sociedad que el régimen ha querido imponer y sólo le interesa viabilizar alternativas de crecimiento y progreso hacia el futuro.

Pedro Luis Echeverría

El fracaso de un régimen

El Gobierno, militarmente hablando, es fuerte y está resuelto a destruir y hacer desaparecer a la oposición, pero aún con toda su vesania y todos sus soldados, fusiles y tanques, sabe que está ubicado en el bando de los perdedores históricos. La razón está al lado de la oposición, aunque ésta carezca de la fuerza necesaria para imponerla y hacerla respetar por el régimen y su sistema opresor. Se necesitan líderes y organizaciones políticas y sociales que inspiren a toda la nación con sus ejemplos y actitudes y que haga revivir las esperanzas del pueblo venezolano en los momentos sombríos por los que estamos atravesando. A todo opositor le gustaría derrotar al régimen en todos los campos, pero en estos momentos esa victoria total está fuera de nuestro alcance. La lucha entonces se sitúa en la mesa de negociaciones. La movilización de la gente en las calles del país es un camino intermedio entre la violencia política y las negociaciones. La masa ciudadana requiere de algún modo de desahogar su ira y frustraciones y una campaña de acción masiva y el aprovechamiento de las ventanas democráticas que aún perduran constituyen el mejor modo de canalizar esas emociones.

Pedro Luis Echeverría

La oposición está viva

La primera reflexión que habría que hacer sobre la fuerte ofensiva desplegada por el régimen contra la disidencia es que demostró nuestra vulnerabilidad e impotencia ante acciones decididas y preparadas concienzudamente. El gobierno y sus organizaciones de inteligencia llevan casi dos décadas formulando planes e hipótesis sobre como subyugar a la Nación para imponer la dictadura comunista. De esta forma han concentrado su atención en atacar los puntos débiles y más emblemáticos del entramado social e institucional venezolano, utilizando metodologías sofisticadas y de eficiencia comprobada ante diversas situaciones. Por eso persigue, acosa y encarcela a los líderes del movimiento opositor y a cualquier persona que notoriamente exprese su repudio al régimen; amedrenta y acorrala a los medios de comunicación no alineados; radicaliza su hegemonía y establece una institucionalidad paralela; estrangula y desmantela a la propiedad privada; engaña y reprime al movimiento sindical; y, por si fuera poco, aísla a Venezuela de la supervisión y control de las organizaciones internacionales defensoras de los derechos humanos y de financiamiento y ataca a la Universidad, a la iglesia católica y en general a todos los opositores.

Pedro Luis Echeverría

! Urgente ! Se solicitan líderes

Ante la proximidad del cambio que se avizora, se intensifican las pasiones, las ambiciones y se transgrede alegremente, con una visión extremadamente cortoplacista, la frontera entre las convicciones privadas y la vida pública, ignorando adrede el principio fundamental: “ sólo es bueno lo que es útil a la sociedad”.

Pedro Luis Echeverría

Ante el caos, más oposición

Las delirantes peroratas, acompañadas por una sardónica sonrisa, que vocifera, a diario, Nicolás Maduro, una vez más hacen patente que en Venezuela se confrontan dos visiones de país: La primera, histórica e intelectualmente agotada; social y políticamente inviable y sobre todo, profundamente autoritaria, ineficiente, corrupta, injusta y excluyente. Esta visión pretende construir una sociedad totalmente controlada por el Estado sobre la premisa que limitar y adocenar el crecimiento individual es fundamental para alcanzar una utópica sociedad de iguales. En esa visión, al ser humano se le niegan los derechos a su libre albedrío, progreso y bienestar individual.

Pedro Luis Echeverría

Un Gobierno envenenado

El 15 de Octubre del presente año fue un día aciago para Venezuela y la mayoría de sus ciudadanos. El régimen perpetró el más grande fraude electoral que registra la historia del país, acompañado de la promesa de una cruenta represión contra los que protesten por el descarado robo que se le ha hecho a sus valores libertarios, sus principios y sus esperanzas.

Pedro Luis Echeverría

Una reflexión pertinente

Cuando usted lea este artículo, faltarán tres días para la celebración del evento electoral más importante, que en los últimos tiempos, participarán los venezolanos. Será una histórica cita con nuestro destino, puesto que los resultados de dicho evento definirán las posibilidades políticas reales de las fuerzas opositoras para continuar realizando con éxito las acciones necesarias que es menester adoptar para fortalecer el imparable proceso político de cambio en el que está envuelto el país para ponerle fin al impúdico régimen que nos desgobierna.

Pedro Luis Echeverría

15-10, otra etapa en el camino hacia la libertad

Transcurren los días, la represión aumenta y se perfeccionan y profundizan, la crueldad oficial y los métodos y mecanismos para ejercerla. El régimen no toma medidas para enfrentar la hecatombe económica ; así, la inflación, la escasez, la caída del poder adquisitivo de los ciudadanos y la incertidumbre sobre el futuro aumentan, día tras día, nuestra vulnerabilidad frente a los avatares de la coyuntura económica. Aumentan también los números de víctimas fatales, lesionados, torturados y los detenidos ilegalmente a los que no se les reconoce el derecho al debido proceso.

Pedro Luis Echeverría

El 15-O votaré por Venezuela

Efectivamente, ese día votaré por Venezuela, la tierra en donde nací, crecí y estoy envejeciendo. Acudiré a votar persuadido de la enorme responsabilidad que debemos asumir como ciudadanos para procurar, con todos los medios a nuestro alcance, que Venezuela, al igual que todos las naciones de la tierra, tenga el derecho y la posibilidad de construir un país distinto al que tenemos. El derecho a vivir y crecer en una nación en la que no predominen la inescrupulosidad en el manejo de la cosa pública, el oscurantismo ideológico, la tristeza ciudadana, la mentira, el autoritarismo, la intolerancia, la corrupción, el abuso y la violación sistemática de la Constitución.


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