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Paraísos (guaridas) fiscales

Con ocasión de los “Paradise Papers” se ha vuelto a levantar una polvareda a escala mundial, cuando aún no había amainado el escándalo de los llamados “Panamá Papers”. Ahora la Reina Isabel II, Bono, Maddona, Apple, Nike, Wilbur Ross (Secretario de Comercio de Trump, vinculado a negocios con Rusia y con Pdvsa), aparecen señalados como personajes que esconden su riqueza en paraísos fiscales. Los “Tax Haven” son jurisdicciones, estados o territorios (en muchos casos islas), de muy baja carga tributaria, con regímenes fiscales muy laxos; se caracterizan por tener un régimen tributario ampliamente propicio a los ciudadanos y empresas no residentes que a efectos fiscales se domicilien allí. Básicamente estas ventajas consisten en una exención total o una reducción muy significativa en el pago de impuestos.

Venezuela en default

Corpoelec entró en default, o incumplimiento de pago, al no cumplir con el desembolso a los tenedores del bono “Elecar 2018” por valor de US$ 27,6 MM, luego que el 9 de noviembre concluyó el período de gracia de 30 días para su cancelación. Wilmington Trust, organismo encargado en USA de la sindicatura de bonos, fue notificado del default por el agente de pagos, luego que éste confirmó no haber recibido el desembolso correspondiente. Según el cronograma de pago de los bonos venezolanos, la transferencia para honrar este compromiso por parte de Elecar debió ejecutarse el 10 de octubre. De acuerdo con el contrato de fideicomiso, el pago de los intereses vencidos debió realizarse en o antes del 9 de noviembre (el pasado viernes). Los papeles de Elecar fueron colocados por un total de US$ 650 MM al 8,5%. La falta de pago del cupón, o el default, causa ahora que el reclamo legal de los acreedores sea por la emisión completa y no sólo por los intereses no cancelados. A diferencia de los intereses, las amortizaciones o vencimientos de capital, tienen sólo tres días hábiles después del vencimiento para pagarse, debido a que corresponde a sumas de mayor envergadura.

Refinanciamiento y reestructuración de la deuda pública

Maduro, actuando en forma prepotente como si se dirigiera al pueblo de Venezuela, impone a los inversores internacionales, tenedores de bonos venezolanos, una refinanciación y reestructuración de la deuda. Lo hace en los términos en que suele negociar en el país: lo toman o lo dejan. Cierto es que se cuidó mucho de pagar, aunque con atraso, los vencimientos del último mes, y además prometió que Venezuela seguirá cumpliendo con el pago de la deuda. De todas maneras, este anuncio que busca simultáneamente dinero fresco además de cambios en los pagos, términos, intereses y fechas de vencimientos de nuevos títulos, canta una especie de default y se puede catalogar de muy ambiguo. El tema es que lo que Maduro plantea como una salida fácil, es una negociación cuesta arriba. En efecto, las sanciones impuestas por USA que impiden a sus nacionales pactar con el gobierno de Venezuela, las sanciones que va a imponer el FMI al país, la presión que ejercerá el sistema financiero internacional por lograr el pago de la deuda, la posibilidad del embargo de los bienes de Citgo o de su factura petrolera en caso de incumplimiento y la obligatoriedad constitucional de que la Asamblea Nacional le dé el visto bueno a las negociaciones, hablan por sí mismas de las dificultades que tendrá la renegociación la deuda.

Abstención, fraude y dictadura

Las elecciones regionales para elegir gobernadores, realizadas el 15 de octubre, nacieron con plomo en el ala. En efecto, unas elecciones largamente postergadas, incumpliendo el lapso constitucional, fueron ofrecidas por el gobierno a la oposición como una carnada para desmovilizar a la sociedad civil que se encontraba en plena resistencia y que con más de 130 muertos, luchaba indoblegadamente por salir de este régimen nefasto. De esta manera el régimen colocó sobre la mesa la elección de gobernadores, lo que no implicaba un cambio de gobierno ni de modelo, y en su defecto canceló el Referendo Revocatorio, el cual si involucraba la salida del régimen.

Sacrificios por el país

Hace cosa de un mes fui invitado por el Frente de Entendimiento Nacional a un foro sobre el análisis del país y las perspectivas para las elecciones del 15 O. En el presídium, acompañando a Jesús Cabezas, Presidente del FEN, se encontraba la plana mayor de la CTV, debido a que la reunión se efectuaba en los espacios de esa central obrera. El foro discurrió sobre el tema; los asistentes fueron dando su opinión cada uno, y sus inquietudes fueron respondidas por Cabezas y la dirigencia cetevista. Avanzado el intercambio, decidí intervenir y, saliéndome un poco del tema, por lo demás abundantemente debatido, se me ocurrió emplazar a los dirigentes sindicales formulándoles una serie de preguntas que tienen que ver con la futura gobernabilidad y con los sacrificios que los diferentes actores de la vida nacional, deben estar dispuestos a realizar.

Malas Constituciones y políticas económicas

La primera Constitución que tuvo Venezuela, la que nos legaron los libertadores en 1811, establecía nítidamente la propiedad y de manera alguna la condicionaba. El derecho a la propiedad, o la libertad de industria, no tenía limitaciones, salvo en caso de expropiaciones por causa de utilidad pública. Así fue hasta 1936 cuando, luego de 17 sucesivas constituciones, se condicionó el derecho de propiedad por razones “de interés nacional”; en la constitución de 1945 la propiedad se subordinó “al interés público o social”; en la carta magna de 1947 la propiedad estaba sometida a “las contribuciones, restricciones y obligaciones establecidas en la ley”. En la constitución de 1961 se estableció que la propiedad “en virtud de su función social… estará sometida a las obligaciones legales con fines de utilidad pública o de interés general” Todos sabemos que en los países desarrollados la propiedad privada es una institución sacrosanta que los gobiernos respetan a ultranza y que el estado de derecho protege y preserva, porque se sabe que de ella dimana toda fuente de prosperidad, riqueza y desarrollo.

Estabilidad económica en Venezuela 1918 -1978

Desde finales del siglo XIX Venezuela contaba con un sistema bancario abierto, en el cual operaban libremente bancos privados tanto nacionales como extranjeros. Para entonces no había bancos públicos. Estos bancos podían emitir billetes, o papel moneda, de curso libre, pero sólo hasta dos veces el capital de la entidad. Este capital, a su vez, debía estar representado en monedas de oro; de manera que la unidad monetaria era el “bolívar oro”, por lo cual Venezuela se regía por el patrón oro. Esta limitación a las emisiones bancarias, junto con el establecimiento de un encaje igual al 30% de las obligaciones del banco, evitaron que la economía creciera artificialmente y dio lugar a una exigente disciplina monetaria. Por si fuera poco, como resultado del bloqueo a los puertos venezolanos en 1901, efectuado por las potencias mundiales en reclamo del pago de la deuda, el equipo económico de Gómez instrumentó una férrea disciplina fiscal, planificó la cancelación de la deuda pública externa e interna, saneó las finanzas públicas e instrumentó una política de promoción del comercio libre y de las inversiones extranjeras. Entonces, teniendo el país una adecuada política monetaria, fiscal y cambiaria, era obvio que hubiese un largo período de estabilidad y que entre 1920 y 1940 el país creciera un promedio de 10% interanual. Este crecimiento era extraordinario, si se considera que Venezuela era un país pobre, atrasado y analfabeta, pero sirvió para sentar las bases del desarrollo futuro del país. Es de destacar que aunque el petróleo apareció para esa época en el panorama económico de la nación, no jugó un papel estelar, como ocurriría luego, no se produjo un crecimiento del Estado y éste no se endeudó para alimentar el gasto público.

Dolarización en Venezuela

Steve Hanke, uno de los 30 economistas más influyentes del mundo, profesor de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore y Académico Titular del Cato Institute en Washington D.C, recomienda sin cortapisas la dolarización para Venezuela. Recientemente, en agosto, escribió un artículo y en septiembre declaró a los medios sobre el tema, razonando pormenorizadamente su posición. Cree firmemente que la inflación en Venezuela debe detenerse ipso facto. Hanke no solamente es quizá el economista que mejor mide la inflación, sino que ha dedicado muchos años a analizar como detener la hiperinflación; pero este intelectual, no se queda en la investigación académica y la especulación teórica, sino que fue actor decisivo de las dolarizaciones ocurridas en Ecuador en el año 2000 y en Montenegro en 2001. Además este reputado economista conoce muy bien la realidad económica de nuestro país ya que fue asesor de Caldera entre 1995 y 1996, época en que le recomendó al Presidente venezolano que dolarizara. Por si fuera poco, Hanke tiene a América Latina como una de sus prioridades de estudio, de manera que se puede ver como regularmente hace seguimiento a Argentina, Brasil o Venezuela.

Adriani y la ordenación territorial

En abril de este año la Fundación Alberto Adriani publicó el número 2 de una “revista arbitrada” bajo el título de Cuadernos Adrianistas. En ella distinguidos venezolanos como el Dr. Arnoldo José Gabaldón, el Dr. Román J. Duque Corredor y el Dr. Luis Alfonso Sandia Rondón, nos presentan su visión sobre este hombre ilustre que nació en Zea, estado Mérida, en 1898; que estudió economía, que tuvo una larga, rica y fructífera vivencia en el exterior y que se considera fue el primer planificador que tuvo Venezuela. Adriani fue Ministro de Agricultura y Ministro de Hacienda del gobierno del General Eleazar López Contreras. En los años previos a su ejercicio público Adriani, como uno de los pocos hombres de Estado que existían en la Venezuela de entonces, se dedicó a pensar, a reflexionar y a escribir ensayos sobre los problemas del país y sus posibles soluciones. Como buen economista Adriani hizo un acertado diagnóstico del país. Concluyó que Venezuela era una nación de escasa población, con mano de obra no calificada, sin capacidad técnica y sin mercados asequibles. Por estas razones su visión de desarrollo orientada hacia la agricultura y la industria, se hacía inviable. Era necesario, entonces, superar estos escollos y además enfrentar la indigestión petrolera que pocos hombres, pero sabios como él, preveían.

La minería y los inmensos daños ambientales

La minería ejercida individualmente y aquella ilegal, causan severos daños ambientales que están llegando ya a niveles intolerables. Conozco a una madre que vive en Ciudad Bolívar, la cual durante su embarazo de mellizas tuvo el antojo recurrente de comer pescado de río; inocente, no sabía que se vería injustamente afectada por el infortunio más cruel: ambas niñas resultaron autistas. Los médicos de la zona no tienen dudas que la ingesta de pescado contaminado de mercurio, fue la causa de enfermedad de las criaturas. De manera que hay que poner coto urgente a la minería ilegal y en su lugar migrar hacia una minería industrial. El tema es que esto no será sencillo ni se podrá efectuar en el corto plazo; sin embargo, hay que empezar a poner orden e iniciar un proceso que pare este desastre y logre revertir esta grave situación ambiental. No obstante, hay que dejar claro que la minería industrial tampoco es la solución a todos los problemas, aunque los mitigue. Ya vimos en los dos artículos anteriores que hasta las refinadoras suizas, aún bajo sus estrictas normas de actuación, éstas no se aplican fuera de sus fronteras y la compra de oro ilegal, el atropello a los pueblos originarios, la apropiación del agua o su contaminación por los residuos industriales, así como los intentos por desalojar a los campesinos de sus tierras ancestrales para expandir la actividad minera, la constitución de grupos armados que intimidan a sus vecinos y “favorecen” la migración de estos y la manera como corrompen a los funcionarios gubernamentales para que se hagan de la vista gorda, comprueba que las compañías mineras también son un problema.

Los suizos y el oro sucio

Un político de oficio de la era democrática, muy afrancesado él, decía para justificar los errores que se cometían en los gobiernos desde 1958, que “no éramos suizos”. Con ello significaba que nos faltaba mucho desarrollo humano e institucional para tener una sociedad modélica como la helvética. No le faltaba razón. Entonces, y ahora, Suiza se caracterizaba por la prosperidad y adelanto de su sociedad y por tener un gobierno muy democrático que consulta constantemente a sus ciudadanos. Ese pequeño país, que recurrentemente invoca la neutralidad, ubicado en el centro de Europa, de relativa escasa población, siempre ha tenido alta calidad de vida para sus ciudadanos y potentes sectores económicos: relojería, joyería, lácteos, chocolates, acero, industria química, farmacéutica, turismo, banca, etc. Sus normas de regulación sobre los sectores productivos en provecho de la calidad ambiental y de las condiciones de vida de sus ciudadanos, son de las más adelantadas del planeta; sin embargo, esto no es así fuera de sus fronteras. Desde el manejo y operación del oro nazi, pasando por la venta de diesel a los países de África Occidental, así como la extracción del oro en el altiplano del Perú, hablan elocuentemente de una doble moral.

El arco minero y el desarrollo de Venezuela

El régimen sustenta su poder en la explotación indiscriminada e inmisericorde de las riquezas de Guayana, en el área que han denominado el Arco Minero, la cual sería una réplica al sur del Orinoco de la Faja Petrolífera. Esta zona, al norte del estado Bolívar, contiene grandes yacimientos de oro, plata, cobre, diamante, coltán, hierro, bauxita, torio y otros minerales de alto valor industrial. Para algunas fuentes del gobierno, el arco guarda las segundas mayores reservas de oro del mundo. Para darle legalidad a este asalto de las reservas naturales del país, el gobierno promovió una Ley para el Desarrollo Productivo Minero 2016-2018 que reserva al Estado las actividades de exploración y explotación del oro, así como de otros minerales estratégicos, en tanto que además creó una Zona Militar Especial para protección de área minera, con lo cual consolidó el modelo de explotación salvaje que el gobierno regional había establecido en la zona de El Callao y Tumeremo, que se basa en la protección militar de bandas dirigidas por pranes y garimpeiros. Recordemos que fue el Gobierno el que promovió la formación de cooperativas mineras hecho que explotó la actividad minera artesanal y sobre todo la ilegal, atrayendo la presencia de 30 mil mineros, en su mayoría brasileños, colombianos y guyaneses. Esta población incontrolada y codiciosa llevó a cabo una hecatombe minera con el resultado de inmensas deforestaciones, y gran contaminación, todo lo cual pone en serio peligro la Cuenca del Orinoco y la del Caroní. Esta última afectación podría lesionar severamente Sistema Hidroeléctrico del Guri y las otras represas aguas abajo. Hay que recordar que en una década 2/3 de la humanidad padecerá de grandes carencias de agua y que la electricidad es más importante para el desarrollo de un país que el petróleo.

Los dilemas de la crisis

Venezuela enfrenta, si se quiere, su hora más terrible en estos nefastos 18 años de infame gobierno. El país está en una encrucijada, los presagios no apuntan nada bueno, pero forzosamente hemos de llegar a una definitoria. Muchos analistas políticos consideran que la polarización es extrema; sin embargo, tengo mis reservas al respecto. Creo que la polarización opera cuando hay dos bandos más o menos igualados y ninguno puede reducir al otro. En el retrato de hoy, 85% de los venezolanos adversan férreamente al gobierno chavista; esa mayoría aplastante, la razón que la asiste, el apoyo de la comunidad internacional y su deseo de luchar cívicamente por un cambio, puede y debe inclinar la balanza a su favor. No obstante esto no será nada fácil. Otro argumento esgrimido por los analistas es que cada parte quiere aplastar a la otra y eso inevitablemente tiene el potencial de desestabilizar al país. Tampoco estoy muy de acuerdo con esto, porque la oposición tiene muy claro que la gobernabilidad se basa en la inclusión, la libertad, el respeto y el reconocimiento de las minorías. De manera que de haber un nuevo gobierno democrático, la oposición chavista tendrá su espacio político y no será perseguida ni obstaculizado su accionar político. Lo que es claro es que esto no es así para el régimen, que si quiere borrar a la oposición y negarle todos sus derechos políticos.

16 y 20 / 7

La consulta popular de carácter plebiscitario realizada por la oposición el domingo 16 de julio fue una jornada memorable, plena de compromiso, entusiasmo, fervor y esperanza. De tal manera que se constituyó en una fecha inolvidable para el pueblo venezolano. No solamente por los resultados cuantitativos de haber movilizado 7 millones y medio de venezolanos, sino también por la organización del evento que si bien fue convocado y planificado por la MUD, su ejecución la llevó a cabo la ciudadanía. Una cosa que llamó poderosamente la atención fue la manera como las clases populares se volcaron a votar contra el régimen. Formando continuos que se atenuaban por breves momentos, pero que se reiniciaban pronto, la gente llegó a las mesas decidida a votar y a firmar, sin importarle consecuencia alguna. Daba gusto ver a viejitas, ancianos, adultos y jóvenes, votando con una determinación similar a la que se veía en la época de la democracia; esto es, sin miedo y con un deseo acendrado de cambio. Fue una jornada muy alegre, de compartir un futuro mejor, de ver la luz al final del túnel. De nuevo renacía en la gente la esperanza, se le veía en los ojos. La Consulta Popular del domingo 16 de julio fue un triunfo para la oposición y para el pueblo venezolano.

Leopoldo y su libertad circunstancial

Leopoldo López Mendoza es sin ningún género de duda el preso político más emblemático del planeta. Basta mirar los noticieros de países extranjeros, sean estos de América, Europa o de otros continentes, para corroborar esta aseveración. Pero no se trata de la connotación del personaje y de su presencia en los medios internacionales, sino de lo que significa esta figura para la lucha política en Venezuela. Leopoldo representa el apego irrestricto a los principios y valores democráticos, elementos inexistentes en la manera que tiene el régimen de concebir la política; pero también encarna, como ninguna otra figura nacional, la determinación de luchar por la libertad y de hacerlo hasta el sacrificio, sin transigir ni negociar en ese empeño. Sus años en la cárcel dan fe de ello y es claro que la convicción en sus creencias así como su posición irreductible, el hecho de mantenerse firme sin doblegarse a pesar de las múltiples ofertas del gobierno para quebrantarlo, llevó al régimen a considerarlo como su peor enemigo. Todos sabemos del odio que el chavismo expresa por el fundador de Voluntad Popular, desde los más altos niveles del Psuv hasta las bases, lo que explica la saña con que magistrados, jueces, custodios y carceleros, irrespetaron sus derechos humanos y lo maltrataron a él y a su familia; por eso para todos fue una sorpresa mayúscula que lo trasladaran a su casa.

Asalto al Congreso

Aunque antes y ahora, de la manera más cínica, los gobiernos de turno negaron la autoría intelectual del hecho, para la historia no hay dudas que los Monagas entonces y Maduro ahora, estuvieron detrás de ambas agresiones a la majestad del soberano Congreso de la República. En algunas partes del mundo, a veces, se puede observar como los parlamentarios se van a las manos; eso que es un comportamiento incivilizado es duramente censurado y constituye una vergüenza para el país, por lo que no es frecuente. Sin embargo, que una turba enardecida invada el recinto del Parlamento para agredir y secuestrar a los diputados, es cosa nunca vista en otra parte del planeta. Eso se observa aquí, con una frecuencia que se convierte en bochorno para nosotros y en una preocupación para los demócratas del mundo. No obstante que el régimen siempre niega las atrocidades que manda acometer, llama la atención el cinismo de que hacen gala sus líderes para negar su vinculación con los graves hechos ocurridos en el Capitolio.

¡Caricuao despertó!

¡Los cerros están bajando! me dijo la mañana del jueves, una mujer en el Centro de Caracas. Ella, residente en esa zona del oeste de la capital, me comentó que el miércoles la furia popular contra el chavismo se hizo presente en la populosa urbanización. Contó que en la tarde cuando regresaba a su domicilio junto con su esposo no pudo acceder a su área de residencia por la intensidad de los disturbios y por la acción represiva de la Guardia Nacional. Optaron por devolverse y retornar a las 10 de la noche; sin embargo, a esa hora no había amainado en lo absoluto la protesta. Desde los barrios populares ubicados encima de Ruiz Pineda, se disparaba contra la GN y se advertía a los protestantes cuando la guardia se disponía a acometer. Me dijo que los militares finalmente optaron por hacer amagos de represión más que efectuar acciones efectivas, por temor a los disparos. Caricuao, le sigue a La Vega y antes a El Valle. Pero en Cumaná, San Félix y Ciudad Bolívar, también los barrios populares desataron su furia contra este gobierno.

350

Luego de 18 años de incorporado a la nueva Constitución el artículo 350, y después de haber llovido ríos de tinta sobre su aplicabilidad o no, sobre su improcedencia o no, la oposición venezolana, es decir el 83% del país, invoca su aplicación. Esto de por sí es un paso histórico y sobre todo un no retorno en el intento por desalojar al chavismo del poder. Esta vuelta de tuerca del sector opositor en su estrategia por salir de este régimen macabro, es una táctica acertada que da nuevos bríos a la lucha e impide que la protesta se disuelva. Es vital mantener la chispa encendida e ir a más, porque lo que se debe lograr es la articulación con los sectores populares para dar al traste con el 17% que controla el poder. Para quienes piensan que la lucha será larga y que el gobierno está fuerte, les decimos que el régimen se sostiene gracias a la represión de los militares y los colectivos. En el primer caso, por fortuna, las atrocidades son ordenadas por un alto mando corrompido, pero no son compartidas por la inmensa mayoría de oficiales de menor rango que el generalato. En el segundo caso, el terror que siembran los colectivos, está dirigido a intimidar y aterrorizar a la ciudadanía, como se comprueba en las atrocidades cometidas en urbanizaciones como El Paraíso, pero que generan el repudio de la población. Así, uno y otro método represivo, más que apuntalar al gobierno, lo debilitan, de manera que cada vez más se acrecienta el rechazo a Maduro y a toda la camarilla de su desgobierno.

Por allá fumea

La posibilidad de que el país se incendie por la tozuda intención del gobierno de imponer a troche y moche una constituyente a todas luces inconveniente e inconstitucional, es una realidad que el régimen se niega a ver, convencido de que ese mecanismo espurio será su salvación. La verdad es que la fulana constituyente será cuchillo para su propio pescuezo. Si por intentar quitarle atribuciones a la Asamblea Nacional, se formó la sampablera que ya lleva más de ochenta días, como será si intentan eliminarla de cuajo, como aspira en su delirio el chavismo. Los intentos por huir hacia delante de los que ha hecho gala Maduro, no son otra cosa que elementos distractores destinados a entretenernos para otorgarle tiempo a la tiranía de manera que ésta llegue a 2018. Pero lo que no quieren ver es que ya se instaló en la oposición política, pero sobre todo en la sociedad venezolana, un límite, un deseo de no más, que hace intolerable la permanencia de esta gente en el poder.

Barrios y militares jóvenes

Este gobierno intenta prolongar su agonía reprimiendo salvajemente a los venezolanos, sobre todo a su población joven y apelando a una constituyente inoportuna, inconveniente, engañosa e inconstitucional. Busca ganar tiempo, como si ya no ha pasado su página de la historia, como si tuviera alguna oportunidad de constituirse en esperanza para el país, como si no tuviera el sol en la espalda y peor aún, como si la gran mayoría de la población no lo aborreciera. El régimen quiere convencernos que a pesar de la ruina física y moral de la nación, puede seguir gobernando la misma camarilla corrupta, ineficiente y criminal. No se dan por enterados del hartazgo de los venezolanos contra su manera infame de gobernar y, por el contrario, creen a pie juntillas que se pueden salir con la suya, permaneciendo más tiempo en el poder. Lo que pasa es que se han enfrentado desde hace más de 60 días a un país decidido a inmolarse para ponerle término a esta aberración que ya lleva 18 largos y tortuosos años, que cuando miremos en el futuro hacia atrás nos parecerá inconcebible como pudimos soportar tal calamidad.

Guardia Nacional Bolivariana

La Guardia Nacional Bolivariana, no tiene un ápice del propósito que inspiró al General Eleazar López Contreras, cuando la creó por allá por 1937. Hoy en día es el brazo armado legal de chavismo y cumple un rol represor y sanguinario contra el pueblo que lucha por su libertad. En nada este cuerpo se parece a la Guardia Civil española o a los carabinieri italianos. Más bien actúa de forma semejante a la Seguridad Nacional de Pérez Jiménez; así es el órgano que ha asumido el rol protagónico en las muertes de más de 60 venezolanos y como consecuencia de ello se ha ganado el odio de la sociedad venezolana. No siempre fue así. Durante el golpe de Estado del año 1992, asonada militar liderada por el sabanetero, la GN, con su limitado armamento, dio la cara por la democracia y fue factor decisivo para preservar el orden constitucional.

¡Adelante por los caídos!

Cuando consideramos que en mes y medio de protestas contra este régimen han fallecido más de 50 venezolanos y de ellos la inmensa mayoría jóvenes, debemos concluir que este movimiento no tiene vuelta atrás. No lo tiene no solamente porque sabemos que estamos cercanos al fin de esta pesadilla y por ello debemos asestar el golpe de gracia, sino que no nos está permitido que la muerte de estos valientes jóvenes, de estos mártires, sea en vano. En su nombre debemos concluir el mandato del pueblo que no es otro que darnos una nueva gobernabilidad y una nueva esperanza para reconstruir nuestro bien amado país. La historia reivindicará el heroísmo y la entrega de estos valientísimos jóvenes a los que no les importó poner su vida en riesgo para darnos un país en libertad. A sus familias, a sus amigos, el reconocimiento por su entrega y desprendimiento. El país siempre tendrá una deuda impagable con ellos. Todos conocemos alguna madre que perdió a su hijo en estas jornadas históricas pero definitivas. Nos embarga la tristeza por esos padres o hermanos que han experimentado la pérdida de un ser querido en la flor de la vida, sin haber podido realizarse como personas en un país libre que les brindara oportunidades y materializara sus sueños.

Pasar a otra etapa

La protesta de la gente en la calle, si bien no ha cesado, podría enfriarse porque de tanto repetirse una táctica deja de ser una novedad, cansa y pierde atractivo, entre otras cosas porque la gente quiere efectividad en los resultados y no que siga muriendo la juventud. El país entero está dispuesto a hacer un gran sacrificio para salir de ese régimen infame, pero no quiere un largo proceso que desgaste a la sociedad, al aparato productivo y a la economía. El desgaste de la protesta puede volverse contra ella y terminar fortaleciendo al gobierno, por lo que hay que buscar otras opciones pacíficas. En este sentido se requiere planificar nuevos escenarios y plantearse nuevas estrategias. Una de ellas es intensificar la protesta, convocar a todo el país, paralizarlo y tomar los espacios públicos de todas las ciudades y pueblos venezolanos. Si hacemos eso y nos reprimen para desalojar la toma de un lugar, nos vamos a otro, pero luego de ido el aparato represor, volvemos al mismo sitio. Así no habrá fuerza pública capaz de acabar con un movimiento ubicuo como ese.

¡ Ninguna constituyente !

La opción de sacar debajo de la manga de la camisa una constituyente es una maniobra burda, carente de toda lógica y ofensiva a la inteligencia del venezolano. Un llamado como este es procedente en los albores de un gobierno con la intención de cambiar el modelo de desarrollo o la estructura del Estado, aunque ya sabemos por experiencia propia que ambas cosas no se logran por el mero cambio de la carta magna, sino que ello obedece al deseo de la sociedad por diseñar una nueva visión de país. La Constitución de 1999 nunca fue un proyecto de país, se trató más bien de un proyecto político diseñado fundamentalmente para fortalecer al Poder Ejecutivo. En todo caso, sus aspectos positivos, que indudablemente los tiene, fueron obviados en la práctica de gobernar del chavismo. Por otra parte no hay tal constituyente comunitaria, ni mucho menos pequeña. El artículo 347 de la Constitución establece sin duda que el poder constituyente originario reside en el pueblo, y el artículo 348 establece que la iniciativa de convocatoria la tiene: el Presidente de la República, la Asamblea Nacional o los Concejos Municipales. Al ser el pueblo el depositario del poder originario no se puede condicionar o mediatizar su participación en la elección de los constituyentistas, como pretende el régimen. De manera que es muy sensato no hacerle el juego al gobierno en este nuevo disparate, que lo que busca es ganar tiempo y enfriar la protesta.

¡Que se vayan!

Esta y no otra es la consigna que corea la gente en las multitudinarias marchas y protestas que se producen a lo largo y ancho del país. Los venezolanos no están pidiendo elecciones, ni ayudas humanitarias, ni que suelten a los presos políticos, ni mucho menos diálogo, entienden perfectamente que ido este nefasto gobierno, todo eso se cumpliría automáticamente, porque de este lado si habría entendimiento cuando el chavismo entre en oposición. Los próximos 15 días serán cruciales para incrementar la presión de la calle, articular una estrategia de participación efectiva de los sectores populares y generar un estado de conmoción social que nos permita salir definitivamente de esta banda de facinerosos que hoy nos desgobiernan. No debemos cejar en la lucha ni un momento, ni un milímetro, sino que hay que arreciar las protestas contra el régimen, el cual se encuentra extremadamente débil, sostenido sólo por una cúpula militar podrida. Así como es evidente que ya en los barrios hay instaurada una rabia incontenible, un odio contra todo lo que tenga que ver con el chavismo, igualmente en los sectores militares por debajo del generalato se expresa la misma furia, de eso no hay duda.


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