end header begin content

Opinión

Columnistas

La tentativa legislativa

Usurpadas sus potestades, competencias y atribuciones por la tal constituyente, aparentemente ha sido inútil el esfuerzo de legislación de la Asamblea Nacional. Debidamente sancionadas algunas leyes en dos años de ejercicio, el Ejecutivo ni siquiera las consideró y devolvió, sino que las remitió al TSJ, instancia que se encargó de pulverizarlas.

De un insólito diálogo para diciembre de 1957

El descenso de la dictadura perezjimenista, finalmente estrepitoso, respondió a un complejo proceso político que, sorprendentemente, ahora no ostenta la obviedad ganada en otros tiempos. Consabido, la crisis gubernamental que, en propiedad, fue la de unas Fuerzas Armadas que le sirvió de expreso soporte institucional, interiormente conmocionada, expresando las realidades sociales y económicas que se empinaban a pesar de las amables apariencias, dispensó un interesante abanico de posibilidades, rápidamente esfumadas.

Caminar con los reporteros de Belén

Navidades particulares las nuestras, nos hemos deslizado lentamente desde los festejos sauditas, los que se resisten fieramente en el inconsciente colectivo, autorizados sólo para los elencos del poder, a los de una tregua inaudita bajo el imperio de la escasez, con la pretensión de chantajear y sojuzgar a las grandes mayorías. No obstante, antes dizque inaudible, el redescubrimiento es el del llamado de Jesús para los creyentes y aún no creyentes que anhelan la paz que no se entiende, ni se entenderá, sin la libertad, la justicia y la solidaridad que la acrediten.

La Navidad de las víctimas directas de la represión

Luego de las consabidas y feroces jornadas represivas de una dictadura cínica y descarada, nos acercamos a la primera Navidad que afrontarán los padres y demás familiares de las víctimas fatales. Debemos añadir a los centenares de prisioneros políticos de un régimen que, por mucho incienso que queme o diga quemar en los altares, no puede ocultar – además - su gravísima responsabilidad en el marasmo de hambre, censura y miseria que ha acuñado.

Tecnoburocracia militar

Beneficiario o no del programa de becas de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho, lo cierto es que, entre los ochenta y noventa del siglo pasado, supimos de un coherente y convincente elenco tecnocrático, originado en el sector privado. Alcanzó relevantes y decisivas posiciones de poder, impulsando el programa de estabilización y ajuste estructural del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, siendo el más importante fracaso el de su inexperiencia para afrontar un ambiente político todavía más crítico y hostil, como puede constatarse a través de Mirtha Rivero y su ya clásico título, “La rebelión de los náufragos” (2010).

Presupuesto y tertulia dominicana (criptomoneda aparte)

Recientemente, los medios oficiales y oficiosos informaron que la tal constituyente sancionó el presupuesto público nacional para 2018 por el orden de 36 billones 102 mil 059 millones de bolívares. Reafirmándola como la aldea monotemática en la que nos ha convertido, gracias a una paradójica y deliberada saturación noticiosa, el asunto pasó inadvertido por la agobiada opinión pública.

El término de la distancia

Percibido como demasiado lejano y ajeno, al igual que sus consecuencias, el programa atómico de Pyongyang, apenas, se ha convertido en una curiosidad para la prensa – convencional y digital – venezolana. Aldea monotemática, al fin y al cabo, según el deseo de esta dictadura, la materia no alcanza el cupo mínimo y necesario ante los problemas de la inmediata supervivencia planteados.

Incumplida taza de café

Natural en las lides parlamentarias también signadas por el reaprendizaje, luego de impactada la institución por un régimen tan prolongado, la novísima fracción opositora denominada “16 de Julio”, irrumpió en el escenario de la Asamblea Nacional. Una iniciativa de los diputados principales y suplentes de Convergencia, ABP y Vente Venezuela, en tránsito la incorporación de otras fuerzas y corrientes, dejó constancia de sus posturas en el hemiciclo por la voz del diputado Omar González, corajuda voz empinada a contracorriente a propósito de la consabida propuesta de diálogo en República Dominicana.

Diálogo adentro

Imposible de esconder el bulto, el problema de las conversaciones o del diálogo no sólo estriba en los eufemismos que cultiva tan afanosamente el régimen, sino en las propias maniobras divisionistas que, además, lo recrean. Varios partidos de la oposición, diciendo representarla cabal y completamente, tomaron la inconsulta iniciativa y, entendemos, todavía esperan porque la dictadura cumpla con algunas de las formalidades previas, como la de convocar efectivamente a los cancilleres involucrados.

Petróleo y estigmatización

En materia petrolera, el régimen ha hecho el contra-milagro de quebrar la industria, faltándole imaginación para inculpar al tal imperio, a la oposición y a los propios venezolanos sumergidos en la espantosa perplejidad que reporta la noticia, luego de la terca, enfermiza y engañosa publicidad que nos dijo y aseguró, nada más y nada menos, que somos y seremos una potencia. Bastará con constatar la crisis humanitaria que padecemos, ya sin las libertades necesarias para desmentir la prédica obsesiva del socialismo demoledor.

Régimen y partidos de oposición

A nuestro juicio, por encima de los infaustos resultados obtenidos por la oposición, el dato más importante todavía reside en la determinación unilateral de haber concurrido a los comicios regionales. Los partidos que monopolizaron la mesa, contradicha la noción misma de unidad, zanjando luego sus diferencias a través de unas primarias censitarias, se negaron a discutir el asunto con otras entidades, políticas y sociales.

Partidos y universidad

Cada día que pasa, se hace más obvio el problema esencial respecto a los consabidos comicios regionales del 15-O: no hubo unidad opositora para concurrirlos o no. En lugar del esfuerzo previo de discusión y concertación de los partidos, varios decidieron unilateralmente concursarlos, olvidando las tareas que condujeron a la consulta popular del 16-J y su evidente mandato. Empero, los problemas adquieren una mayor y consecutiva gravedad, empecinada la tal constituyente en el reconocimiento que ni siquiera logró al consumar el asombroso fraude del 30-J que dice no apenarlos.

Del insólito anacronismo bolchevique

Muchísima tinta, literal, digital y filmográfica, ha corrido sobre la revolución bolchevique de octubre de 1917, de hacer caso al calendario juliano de la Rusia de entonces, correspondiente a noviembre de acuerdo al gregoriano. Lo cierto es que, significativo y trascendente, arribamos a un centenario que, no faltaba más, Nicolás Maduro ya ha anunciado que lo celebrará por “todo lo alto”, a sabiendas, por una parte, que los venezolanos no estamos para festejo alguno, desgarrados por una crisis sobre la cual él y todo el régimen que representa, son responsables; y, en contraste con las viejas generaciones de marxistas del patio, por otra, lo caracteriza una demoledora y supina ignorancia sobre ésta y otras materias que los cursillos cubanos no subsanaron, ni podían subsanar.

Nervio óptico

Disculpándonos por la nota personal, recordamos unas de las incursiones por estos años al Paseo de El Calvario. Ya, en la cima, el vigilante nos advirtió de la prohibición de fotografiar – por más privilegiado y tentador que fuese el ángulo – el Palacio de Miraflores, siendo muy lógica la respuesta que le dimos.

Los bueyes detrás de la carreta

Paradójicamente, los partidos tienden a no ser deliberantes e, internamente despolitizados, apartidistas, dependiendo la obediencia del momento que se vive o calcula, mientras que a la corporación castrense le ocurre todo lo contrario. Se dirá, los bueyes están detrás de la carreta.

Del bonapartismo de Maduro

“… Pasiones sin verdad; verdades sin pasión; héroes sin hazañas heroicas; historia sin acontecimientos” (Marx: 32) “La táctica del 18 Brumario no puede ser aplicada sino en el terreno parlamentario. La existencia del Parlamento es la condición indispensable del golpe de Estado bonapartista” (Malaparte: 109) Término frecuente en la prensa insurreccional y en las alocuciones parlamentarias de los ’60 del ‘XX para impugnar al gobierno de Rómulo Betancourt, vuelve con demasiada timidez al presente siglo. Suele ocurrir, a la actual dictadura venezolana no se le juzga desde la particular escuela ideológica que proclama, no otra que la del marxismo y sus variantes, bien porque no la conoce, caricaturizándola; bien porque sus opositores no la desean conocer, temiendo a la interpelación que les acarreé un mayor trabajo.

Del regreso arrepentido a la razón

Todo proceso político expresa al régimen que lo contextualiza, pues, sí éste es autoritario, simple e irracional, aquél tenderá a serlo. Luego, la alternativa opositora adquiere legitimidad y consistencia de reivindicarse naturalmente como un fenómeno democrático, complejo y racional.

La convicción y el hecho (militares)

Recientemente, acudió a la tal asamblea constituyente el alférez mayor de la Academia Militar de Venezuela, Andrés Alejandro Serrano Bonilla que, de acuerdo a la comentarista del video, representó a su sector en un debate sobre la juventud (https://www.youtube.com/watch?v=Dr2ED5iWAfE). La nada improvisada y breve intervención del cadete, que sepamos, sin precedentes en nuestra historia contemporánea, puede interpretarse como una tardía complementación del discurso que pronunciara el hoy todavía ministro de la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino, el 5 de julio de 2014 en la otrora Asamblea Nacional, bajo dominio oficialista.

No hay política militar

En un sentido, hay política militar con la inevitable conducción jerárquica que explica a la corporación, orientándola en el desarrollo de sus posibilidades operativas; y, en otro, no la hay, con la ausencia de un reconocido contrapeso institucional, capaz de ejercer el control de lo que, en definitiva, es una política pública debidamente contextualizada. La propia inexistencia de un régimen de convincentes libertades públicas, acentúa la autosuficiencia de la Fuerza Armada que, en la práctica, deviene partido político y, en principio, adhiere al de su Comandante en Jefe, civil para más señas, para luego subordinarlo, como ocurre con el llamado Estado Cuartel.

Ministerio de la verdad y Fuerza Armada

"A medida que la sociedad cambia, también cambian los militares", Samuel P. Huntington. "El orden político en las sociedades en cambio", Paidós, Buenos Aires, 1972: 200. Infaltable en el repertorio represivo del régimen, de nuevo surge una tal comisión de la verdad de las entrañas de la tal constituyente. Suponiéndose por encima de todo lo divino y humano, Miraflores la ha decidido cual ministerio orwelliano con plenas facultades inquisitoriales, incluida esa vocación por el espectáculo que recuerda la inicial puesta en escena hacia 2002.

Del enfermizo proceso constituyente

Convengamos, no se entiende la propuesta totalitaria en curso, sin que Joseph Sieyès ocupe la principal curul del congreso del PSUV convertido en la tal constituyente. Ha tenido, desde 1999, por domicilio a Miraflores.

La casa tomada

Celebérrimo cuento de Julio Cortázar, el caserón fue poco a poco tomado por los fantasmas para el desconcierto y, luego, resignación de sus vivos ocupantes. Finalmente relegados a un reducido espacio, el lector mismo queda desconcertado.

Los jartos

De acuerdo a la expresión popular, únicamente los que están jartos niegan la realidad. La Venezuela que cívicamente se ha levantado, está hambreada, censurada y reprimida, pero la flamante presidente de la supuesta asamblea constituyente, fruto del fraude que escandaliza al mundo, nos la pinta como la del Toboso.

María Corina ante el fraude y la barbarie

Y llegamos a esto, a lo más simple y brutal. Voceros calificados de la dictadura, huérfanos de todo pudor, aseguraron que los centros de votación estuvieron “full de gente”, la votación se hizo en paz, le dieron una lección al mundo y hasta acusaron a los medios de no implementar el acostumbrado operativo electoral.

Magistratura y lumpen-magistratura

Excepto los estudios de actualización aportados por Roberto Briceño-León, por ejemplo, no existen referentes de profundidad sobre las clases sociales en la Venezuela de los días que corren. Por supuesto, una economía rentista suele desmentir los presupuestos teóricos más elaborados, remitiéndonos a los fenómenos de descomposición que estamos a tiempo de atajar.


Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com