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Opinión

Columnistas
Leandro Rodríguez Linárez

¿Cuánto falta?

Lo primero que obligatoriamente debemos tener muy claro es que los venezolanos le importamos extremadamente poco a la comunidad internacional, no por ser venezolanos en sí, sino que en la comunidad internacional lo que rige son los intereses económicos, financieros y la lucha antiterrorista, del resto poco motivan otros factores. Un pueblo puede atravesar hambruna o falta de medicinas a consecuencia de un régimen despiadado, corrupto e inepto, pero ello no da motivos para intervenciones, es algo como “¿Quién los manda a elegir semejantes onagros?” sin embargo, cuando ese país comienza afectar a sus vecinos o la región entera la cosa cambia.

Leandro Rodríguez Linárez

¡Ojo!

Lo ocurrido el 30 de abril posee varias aristas, opositoras y chavistas. Por el lado opositor se vislumbra la intención de agilizar sus movimientos, el gran problema es que esa velocidad (y coyuntura) impide una comunicación efectiva entre sus partes, por temor se filtre información, por la necesidad estratégica de sorprender a un régimen cada vez más represivo, incluso, velocidad que imprimen ciertos intereses aislados, sea como sea, esa pretendida asonada cívicomilitar deja entrever va mucho más allá, no fue un salto al vacío como muchos quieren obligar creer, evidencia una profundidad que al lograr acoplarse puede concretar sus objetivos.

Leandro Rodríguez Linárez

Post sanciones y marchas quincenales

El venezolano de a pie, más del 90% de la población de este castigado país, desea cambios radicales e inmediatos, al respecto: 1) Las sanciones internacionales tenían un fin macro, el cual era asfixiar política, económica y financieramente al régimen, objetivo que se puede cumplir a medias en cuanto nuestra nación es inagotable en recursos naturales, el régimen aún controla la explotación de estos. Este objetivo foráneo ya dio lo que tenía que dar.

Leandro Rodríguez Linárez

Guaidó, ¿y el plan?

Aclaremos algo, las experiencias anteriores en formas y maneras de combatir al castrismo venezolano ha dejado sin sabores, en primer lugar, porque no había un plan bien estructurado para consolidar los cambios, hacerlos sostenibles. Tampoco ha habido verdadera unión, un pacto por parte de los actores políticos. En tercer lugar, al parecer, no estaba fraguado en la mentalidad de los venezolanos la idea de “superar” al chavismo, toda vez que se ha impuesto como una dictadura a la que adversar puede salir muy costoso.

Leandro Rodríguez Linárez

Guaidó, ANC y más

Internamente en Venezuela la política parece estar estancada, como autodestructivo habito. Los venezolanos parecen estar acostumbrándose a vivir con las fallas eléctricas que, según numerosos especialistas, lejos de estar solucionándose empeorarán rumbo a una catástrofe mucho mayor, a una penumbra larga en el tiempo, la honrosa similitud a lo que el chavismo ha significado al país.

Leandro Rodríguez Linárez

¿Por qué tanta espera?

Venezuela está a la espera de venezolanos tan probos como nuestros próceres y que estén dispuestos a perder sus vidas, sus bienes, apartarse de sus seres queridos a fin de alcanzar nuestra segunda independencia. Por ello hemos tardado tanto en superar al oscurantismo denominado chavismo que, como sabemos, es una mutación del castrismo cubano, igual de despiadado.

Leandro Rodríguez Linárez

Chavismo contra ti

La principal característica de un buen gobernante es que al momento de tomar posesión de su cargo asume como propios los problemas existentes en su municipio, estado o país, después de todo, los ciudadanos eligen candidatos para que resuelvan los problemas y propulsen las potencialidades. Por ello, no es coincidencia, desde que Chávez y Maduro asumieron sus cargos lo primero (y casi único) que han hecho es endilgar culpas de los problemas existentes (y creados por ellos) a terceros, a otros, a cualquiera menos ellos mismos y su élite, lamentablemente para el país, los resultados están a la vista; negligencia y corrupción.

Leandro Rodríguez Linárez

No hay mal que por chavismo no venga

En la denomina IV República era ingenuamente imposible pensar que el país pudiera empeorar de la mano del rentismo petrolero y de una élite política agotada en sí misma; era contra natura imaginarnos que la inflación e inseguridad de los años 90 pudiera ser rebosada, o que actos de corrupción como Cadivi pudieran ser peores… ¡Qué inocente éramos!

Leandro Rodríguez Linárez

¿Qué está pasando en Venezuela?

Aunque nos duela señalarlo, todo indica que son los factores internacionales quienes tienen la última acción. A los habitantes de este país nos queda la vital e insustituible acción de la presión social como grito de auxilio a propios y extraños, presión como ahínco de cambio, presión como estandarte de lucha, aunque ello implique el pueblo se enfrente desarmado a un régimen pertrechado de todo tipo de armas y violencia institucionalizada.

Leandro Rodríguez Linárez

Más mariacorinismo, menos onirismo

Tratando de comprender la complexión del liderazgo político opositor nos damos cuenta que María Corina Machado siempre ha sido incomoda a propios y extraños, ha sido su característica principal la anteposición de sus ideas, de sus creencias, de sus convicciones ante cualquier lineamiento o imposición proveniente de partidos o alianzas… el tiempo le ha dado la razón.

Leandro Rodríguez Linárez

¡Vamos bien! O ¿Vamos bien?

Guaidó en casi tres meses ha logrado afectar al régimen castrista mucho más que la oposición en su conjunto en los 20 años previos, se ha logrado despojar a los rojos rojitos de importantísimos bienes, recursos económicos y financieros que servirán (es lo planteado) para la recuperación de la nación tras sucumbir este oscurantismo, sin embargo, las sanciones ya parecen haber cumplido su vida útil, aparte de afectar en paralelo al pueblo, nuestra nación es inconmensurablemente rica en recursos, recursos que el régimen aún controla y administra. No debemos olvidar que de las casi 50 dictaduras existentes en el planeta todas han sido sancionadas hasta la saciedad y allí permanecen en el poder…muchas por décadas.

Leandro Rodríguez Linárez

Sanciones, sanciones, sanciones, ¿Y?

Las dictaduras que hoy subsisten y que preceden al chavismo, por ejemplo Cuba y Corea del Norte, tienen una característica transversal: están inundadas de sanciones internacionales no solo por parte de Estados Unidos, Europa, sino de otros países afines a la democracia. Lamentablemente el resultado también es transversal: Tienen décadas en el poder.

Leandro Rodríguez Linárez

Después de Marrero viene Guaidó

Marrero es Director del Despacho de la Presidencia Interina de Guaidó, lo que representa un hombre clave, de plena confianza del alto gobierno y con participación en los procesos de toma de decisiones, pero además, tiene un vínculo fraterno con Guaidó, los une una profunda amistad, Marrero fue quien introdujo a Guaidó en la política. El encarcelamiento de Marrero es una jugada del régimen que tiene varias aristas, se hace de una figura muy importante para la presidencia interina, una pieza clave para la negociación… un rehén pues.

Leandro Rodríguez Linárez

Inteligencia variopinta vs violencia roja

Recordemos al excandidato presidencial Henri Falcón quien durante su campaña electoral incluyó en su discurso la conciliación, el fin de la radicalización, ello, aunque es moralmente correcto, fue políticamente incorrecto. Los políticos deben estar extremadamente claros del terreno que pisan, de la coyuntura que atraviesan, no deben desconectarse de la realpolitik. Dicha estrategia fue equívocada, sumó desconfianza entre los afines y mayor repudio entre sus detractores, esa estratagema abonó a su derrota electoral.

Leandro Rodríguez Linárez

¿Se enfría Guaidó?

Se hace necesario comprender la política se conduce desde dos perspectivas, la primera es la “visible”, la que pueden palpar de manera inmediata los ciudadanos, en el caso venezolano observamos, por ejemplo, las marchas, contramarchas, concentraciones, los discursos altisonantes, entre otros.

Leandro Rodríguez Linárez

Venezuela entre el bien y el mal

Nos entristecimos al ver cómo en los momentos que afectó la falla eléctrica nacional un botellón de agua potable subía de 2mil bolívares a 10, 20, 30mil o más. Tampoco faltó el “vivo criollo” que cobró por cargar celulares, por refrigerar los alimentos de otros, quienes cobraban por cocinar a gas la comida de los que no tenían el vital servicio… al ver la conducta de estas personas, con insoportable dolor en el pecho, llegamos a pensar ¡Este país merece al chavismo!

Leandro Rodríguez Linárez

Más allá de la entrada de Guaidó

¿Por qué Guaidó entró por Maiquetía a pesar de los riesgos? Sencillamente porque todos sus actos están ajustados a la constitución, adheridos al clamor popular y apoyado por las principales democracias del planeta… ¡Quién no la debe no la teme!

Leandro Rodríguez Linárez

Entendiendo el 23F y lo que viene

El chavismo se ufana de haber evitado la ayuda humanitaria el pasado 23 de febrero, alardea su unión “cívico-militar”. Ahora bien, bajo una perspectiva muy general podemos señalar que efectivamente se anotó una victoria… Pero, ¿a qué precio?

Leandro Rodríguez Linárez

Expectativas del 23 de febrero

¿Por qué ocurrirá el 23 de febrero? La ayuda humanitaria ofrecida a Venezuela es producto del terrible desmejoramiento de la calidad de vida de los venezolanos, a pesar de ser probablemente - por sus dimensiones geográficas, demográficas en proporción a las riquezas/bellezas naturales que posee - la nación con mayor potencial del mundo, la más rica.

Leandro Rodríguez Linárez

Guaidó vs madurismo y oposición

Comienzo señalando que nos costó una enormidad señalar “madurismo” y no “chavismo” porque estamos convencidos es la misma cepa, sin embargo, atendiendo a aquello de una rebuscada tregua discursiva que no “hiera” a los chavistas, usamos “madurismo”, haciendo la salvedad que Maduro es el producto más granado de Chávez, su “hijo” como él mismo señala, dicho sea de paso, en apego irrestricto y ceremonia al “Plan de la Patria” el legado más puro/representativo del expresidente fallecido.

Leandro Rodríguez Linárez

Ya comenzó el postchavismo

Como es costumbre los últimos 20 años, el mundo avanza mucho más aprisa que Venezuela. Tanto es así que para la comunidad internacional el chavismo ya no existe, mientras los venezolanos aún lo estamos padeciendo.

Leandro Rodríguez Linárez

La postpaciencia en Venezuela

Causa mucha preocupación el comportamiento consensuado de los factores políticos criollos e internacionales, incluyendo al Papa Francisco, cuando aseguran actúan a cuenta gotas para evitar un desenlace sangriento, sin embargo, mientras ésta espera transcurre, a diario mueren venezolanos producto de la violencia política, a manos de colectivos permisados, mueren por el hampa común impune, por falta de alimentos y medicinas… a los venezolanos si no nos agarra el chingo nos agarra el sin nariz.

Leandro Rodríguez Linárez

¿Falta mucho o falta poco?

Desde la arribada de Chávez al poder hasta la actualidad los problemas del país se masificaron, la corrupción, el despilfarro, la desinstitucionalización llegaron a niveles impensables, peor aún, se crearon terribles problemas nuevos como el pranato, el bachaqueo, la hiperinflación, entre otros innombrables. Hoy por hoy, Venezuela ocupa lugares cimeros en descalidad de vida, no solo en la región sino a nivel mundial. La cultura política se elementarizó, se cabernicolizó de la mano de una élite política infectada de uno de los regímenes más ruines de la historia, el castrismo cubano.

Leandro Rodríguez Linárez

Castrismo ¡Go Home!

Si analizamos los factores de sostenibilidad del poder nos damos cuenta que el chavismo solo tiene armas y recursos que deberían ser de la república, sin embargo, el manejo de esos recursos cada vez se les dificulta más por las sanciones estadounidenses de la comunidad internacional influyente/determinante. Siendo los más importantes, la legalidad y la legitimidad son factores ajenos al chavismo amén de su obrar al margen de la constitución y la democracia, ello le está pasando su onerosa factura.

Leandro Rodríguez Linárez

Escenario para Venezuela

Hay solamente dos escenarios encubiertos en uno, veamos: Un escenario es el actual, la improbable continuación del chavismo en el poder con las consecuencias presabidas, el empeoramiento progresivo y cada vez más aprisa de todas las problemáticas que ya hoy soy graves. Este escenario es insostenible, son demasiadas las amenazas que ciernen sobre él donde la presión social es el detonante más peligroso, para fatalidad del régimen, los cambios que requiere la república sobredimensionaron hace tiempo las barreras partidistas, políticas… es un clamor de todos los sectores sociales, clamor masificado.


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