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Opinión

Columnistas
José Domingo Blanco (Mingo)

Advertencia, propuesta esperanzadora

Desde hace varios años, mi amigo, el profesor Werner Corrales ha venido trabajando con un grupo de profesionales que siguen apostando a Venezuela. Se han dedicado a escuchar las opiniones de los sectores que estarían involucrados en la reconstrucción del país; con el rigor científico y metodológico que una gesta como esta requiere. El diagnóstico de la situación actual está hecho. Y los pasos para edificar el país que todos queremos están claramente definidos. Pero, el tiempo apremia. El grupo del profesor Corrales sabe que el régimen entierra con saña sus gérmenes comunistas, infectando a Venezuela con una ideología perversa y miserable que está destruyendo todo. El comunismo avanza y los intentos de las oposiciones por detenerlo han sido fallidos o, hábilmente desmontados por el régimen criminal que nos gobierna.

José Domingo Blanco (Mingo)

La secta del poder

¿El pueblo le tiene miedo a Maduro o, por el contrario, Nicolás le tiene miedo “a su pueblo”? Es la pregunta inevitable que me formulo, luego de escuchar las declaraciones de la Embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, quien dijo que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega y, el de Venezuela, Nicolás Maduro, viven con miedo a su propio pueblo.

José Domingo Blanco (Mingo)

Venezuela′s Communist Club

En mayo de este año, antes de las elecciones que el régimen organizó para legitimar a Nicolás como Presidente de Venezuela, escribí un artículo que titulé La Patria del Carnet. En él alertaba que, más temprano que tarde, el Carnet de la Patria sería el único documento válido en Venezuela. Abría ese escrito diciendo: “¿Cuánto falta para que el Carnet de la Patria sea el documento obligatorio en Venezuela? Obligatorio para salir del país. Obligatorio para gestionar el pasaporte. Obligatorio a la hora de ir a los Registros o Notarías. Obligatorio y único documento requerido para cobrar las pensiones en los bancos. Exigido como identificación por los policías y guardias que se apostan en las alcabalas. Solicitado junto con la tarjeta de débito a la hora de pagar nuestras compras. ¿Cuánto falta para que reemplace a nuestra cédula de identidad?”.

José Domingo Blanco (Mingo)

Hecho el pendejo

Iniciaré estas líneas pidiéndoles que enumeren una sola cosa que a Maduro le haya salido mal desde que asumió la presidencia. ¿En qué ha fallado Nicolás? ¿Qué parte de su plan no ha salido como esperaba o no ha cristalizado en los tiempos establecidos? Lejos de debilitarse, Maduro y sus secuaces avanzan a grandes zancadas hacia la consolidación del nuevo modelo comunista -uno reinventado, repotenciado o reloaded- para el que nuestro amado y golpeado país ha servido de prueba piloto.

José Domingo Blanco (Mingo)

¿Quién dijo miedo?

La sentencia del Tribunal Supremo Legítimo, pero en el exilio, es clara: “Se condena a Nicolás Maduro a 18 años y tres meses de prisión por corrupción en el caso Odebrecht. Debe pagar multa de $25 millones por corrupción propia y reintegrar al Estado venezolano $35 mil millones por legitimación de capitales”. En otras palabras, los magistrados del TSJ hicieron su trabajo, el trabajo que les corresponde y, desde Colombia, declararon a Nicolás culpable de los delitos por los cuales estaba siendo juzgado.

José Domingo Blanco (Mingo)

Drones y dronas

Calificaré al pasado sábado –el día del supuesto “magnicidio”- como un día tragicómico. Uno más de los muchos que este régimen ha aportado para la posteridad y que le darán ese toque de humor –negro y amargo- a la historia venezolana que se contará en las décadas futuras. Esa historia verídica que a las generaciones de venezolanos de los años venideros les costará creer porque se asemeja más a los cuentos propios del imaginario popular, como en un su momento lo fue el de La Sayona.

José Domingo Blanco (Mingo)

Sociedad de cómplices

Según la Real Academia de la Lengua Española, un cómplice es una “persona que, sin ser autora de un delito o una falta, coopera a su ejecución con actos anteriores o simultáneos”. Por supuesto, cuando utilizamos el término cómplice, inmediatamente, y por lo general, pensamos en los integrantes de una banda criminal, con autores intelectuales y materiales del delito que se cometa. Pero, ¿acaso no es también un cómplice aquel que, de espaldas a los intereses de la colectividad, de la sociedad o del país entero, respalda encubiertamente las intenciones dictatoriales, opresivas y tiránicas del régimen y lo ayuda a mantenerse en el poder?

José Domingo Blanco (Mingo)

Nicolás, el “sin cer0”

En Venezuela no tiene cabida el aburrimiento. De eso, de mantenernos entretenidos, se encarga el régimen, que no pierde un segundo para suministrarnos, permanentemente, material suficiente para que pasemos horas transitando del asombro a la indignación; y de la indignación a los debates acalorados. ¡Nuestra nueva diversión! En eso invertimos los venezolanos una buena cantidad de horas al día. Es nuestro nuevo deporte nacional: discutir las ocurrencias de Nicolás y sus secuaces; para poder idear la mejor manera de no sucumbir ante ellas. ¿Un país aburrido? Difícilmente. Venezuela, hoy, es una gran aventura. Y, salir ileso, la mejor recompensa.

José Domingo Blanco (Mingo)

Pensión = vejación

Una fila muy larga, repleta de cabezas blancas, bastones y arrugas, se veía a las puertas de los bancos. Era un espectáculo deprimente y violatorio de la dignidad de quienes entregaron sus años mozos cumpliendo con sus deberes, y que hoy sólo aspiran a ser tratados con respeto y consideración. Pacientes, resignados, tristes eran los rostros de los muchos pensionados y jubilados con los que me topé el pasado miércoles, el día cuando les depositaron su humillante pensión.

José Domingo Blanco (Mingo)

Maduro quiere a Dios en el gabinete

Hay una premisa que he escuchado mucho en los últimos días: “la energía eléctrica más costosa es la que no se tiene”. Y para validar esta afirmación solo bastaría preguntarle a los empresarios, industriales y comerciantes en cuánto cuantifican sus pérdidas cada vez que ocurre una interrupción abrupta del servicio.

José Domingo Blanco (Mingo)

Cuota extraordinaria

Desde siempre, cada vez que asistía a las reuniones de condominio, salía con la impresión de que, al final, éstas terminaban siendo una representación micro de lo que ocurría a nivel macro en Venezuela. Cinco o cuatro vecinos, por lo general, los mismos de siempre, dispuestos a escuchar a la Junta de Condominio -a la que todos critican; pero, con la que nadie colabora. Si no es fácil poner de acuerdo a los copropietarios o inquilinos de un edificio, imagínense lo que podemos esperar para el país. Y eso no ha variado mucho, a pesar de los tiempos que corren -en los que debemos ser mucho más proactivos, comprometidos y solidarios.

José Domingo Blanco (Mingo)

Una dictadura de derecha

Wilfredo y Lucrecia recorren los mercados a cielo abierto vendiendo quesos blancos muy nuestros, frescos y sabrosos. Hacen maromas para seguir ofreciéndonos excelente calidad a buenos precios. Para lograrlo se buscan proveedores de todo el país, se cercioran de la calidad de los productos y sólo nos expenden lo que ellos mismos comerían en su casa. “No es fácil”, dice Wilfredo; pero, trabajan tan duro, y son tan serviciales y amables, que eso les ha hecho ganar el aprecio y la fidelidad de la clientela. Clientes que, como yo, más allá de los quesos maravillosos que venden, vemos en Wilfredo y Lucrecia a esa Venezuela que se niega a tirar la toalla a pesar de las trabas, cada vez mayores, que les imponen en el camino.

José Domingo Blanco (Mingo)

Títeres de Fidel

Mi papá era un ávido lector y coleccionista de las Selecciones: las famosas revistas de Reader′s Digest que en sus páginas presentaban una gran variedad de temas. Algo así como el internet de la época; pero, de tinta y papel. Las adquiría religiosamente. Lo hizo desde que salió a la venta la primera. Las leía completicas sentado en su estudio y luego guardaba el ejemplar en su biblioteca, en el estante destinado a esa publicación, donde todavía hoy reposan intactas, y se acumulan años de la colección. Posiblemente, de él heredé el hábito de ojear las páginas de Selecciones. Incluso en estos tiempos de web, portales de noticia online y redes sociales, subo a su estudio, reviso su biblioteca y escojo cualquiera de las revistas para contrastar las realidades de ayer con las de hoy.

José Domingo Blanco (Mingo)

¿Chamba segura?

Los vi en la avenida principal de Los Campitos. También en la autopista Prados del Este a la altura del Distribuidor Santa Fe. La mañana del jueves fueron los responsables de la tranca en la autopista – congestionamiento ahora inusual, porque la ciudad está cada vez más solitaria y poco transitada. Un grupo estaba apostado cerca de la escultura en forma de gota que está al lado del CCCT. Otro, más allá de La Carlota.

José Domingo Blanco (Mingo)

Soplan vientos a favor

-Sabemos lo que hace falta para salir de esta crisis; pero, ya no lo tenemos - ¿Y qué es, mi pana? –le pregunté -Dinero Así me respondió mi amigo, el economista Orlando Ochoa, a quien tenía tiempo sin ver y con quien, casualmente, me crucé hace pocos días. No titubeó para darme su diagnóstico, rápido, simple y certero, de la situación. Le bastó una sola palabra y no necesitó fórmulas complejas, que solo entienden los expertos en esa materia. Para salir de la situación actual requerimos, con carácter de urgencia, algo que no tenemos. Algo que no aparecerá imprimiendo más billetes, ni ofreciendo una reconversión, ni remarcando, ni sacando de circulación todos los billeticos de 100 o inventando un nuevo cono monetario que, antes de entrar en marcha, ya huele a devaluado.

José Domingo Blanco (Mingo)

La pura verdad

El lunes 21 de mayo, Benancia llegó eufórica a la casa donde presta sus servicios como doméstica. La felicidad le brotaba como el tufillo de las cervecitas que se bebió con sus vecinos de Catia para celebrar el triunfo. Se había trasnochado porque, después de que anunciaron los resultados, la música, los fuegos artificiales, el licor y la fiesta se prendió hasta bien entrada la madrugada. Esa fue la razón que alegó para justificar su retraso esa mañana. No la falta de transporte o la demora en el Metro, como tantos otros lunes de llegadas tardes. La verdad es que nunca la habían visto así: tan auténtica, tan entusiasmada y tan chavista. Porque si algo supo hacer Benancia a lo largo de los años que tenía trabajando para esa familia –que no eran pocos- fue ocultar muy bien su preferencia política.

José Domingo Blanco (Mingo)

Ladrones de la patria

Cada cierto tiempo, por lo general después de escuchar un nuevo caso de corrupción, de esos grotescos que proliferan en Venezuela como bacterias en caldo de cultivo, me da por hacer un recuento. Comienzo a recapitular y a tratar de recordar los nombres de los corruptos que, en su momento, también fueron noticia por el escandaloso desfalco que cometieron y en el que fueron pillados. Y lo hago con la intención de que no caigan en el olvido, porque no pierdo la esperanza de que, tarde o temprano, paguen ante la justicia cada uno de sus graves delitos; así sientan que, viviendo en España o Miami, estarán fuera del guante de la ley.

José Domingo Blanco (Mingo)

La patria del carnet

¿Cuánto falta para que el Carnet de la Patria sea el documento obligatorio en Venezuela? Obligatorio para salir del país. Obligatorio para gestionar el pasaporte. Obligatorio a la hora de ir a los Registros o Notarías. Obligatorio y único documento requerido para cobrar las pensiones en los bancos. Exigido como identificación por los policías y guardias que se apostan en las alcabalas. Solicitado junto con la tarjeta de débito a la hora de pagar nuestras compras. ¿Cuánto falta para que reemplace a nuestra cédula de identidad?

José Domingo Blanco (Mingo)

¡ Perpetuarse !

Fedecámaras Radio cumplió su primer año al aire. Un logro muy meritorio, permítanme decir, porque para nadie es un secreto lo que este régimen ha hecho con los medios de comunicación en el país: los callan a la fuerza, los compran o los cierran. Pero, Fedecámaras Radio conmemora su primer año y celebro la iniciativa; así como felicito al equipo de trabajo que ha sabido sortear las triquiñuelas de este desgobierno, que se empeña en conculcarle a los medios su libertad de prensa; a ustedes su derecho a la información plural y, a nosotros los periodistas, nuestra libertad de expresión. Así que, en el marco de este aniversario, y casualmente, como antesala al Día Internacional de la Libertad de Expresión –que se celebra el 3 de mayo- organizaron el evento “Venezuela: Voces de la Economía. Soluciones que motivan” donde tuvimos la oportunidad de escuchar los análisis de destacados economistas, oír las reflexiones de expertos financieros y conocer el posible escenario después del 20 de mayo, que planteó mi respetado amigo, el sociólogo Luis Pedro España.

José Domingo Blanco (Mingo)

In Memoriam

Las campanas gimieron y luego callaron. A mansalva, las balas salieron desde el puente. De bruces cayeron los cuerpos, rasgadas fueron las banderas pero, colgadas del aire quedaron, las canciones. Hay un dolor desmayado en el alma, hay tantas muertes colgadas de nuestro dolor, y no sabemos cuál será el castigo. Estado de Sitio Poemas Rubén Osorio Canales Jairo, Daniel, Miguel Ángel, Gruseny Antonio, Carlos José, Paola Andreína, Johan, Cristian, Yorman, Edy, José Francisco Guerrero, Juan Pablo Pernalete, Armando Cañizales, Miguel Castillo Bracho, Diego Arellano, Paul Moreno, Neomar Lander... la lista no se detuvo allí: fue sumando víctimas con la velocidad que ofrece la impunidad y con la indolencia que da el abuso de poder. Quien ostenta la autoridad, desconoce los límites entre el bien y el mal. Ignora las leyes que se redactaron para limitar sus actuaciones. Quien controla el poder, cree que la ley se redactó para imponerla a su conveniencia. Interpretándola de manera tal que no perjudique sus intereses. Como si la vida, tarde o temprano, no los sentase en el banquillo de los acusados.

José Domingo Blanco (Mingo)

Represión socialista y equitativa

El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) presentó recientemente su informe. Y los datos, como era de esperarse, son el mejor reflejo de cómo los venezolanos estamos reaccionando ante la miseria, la escasez, la inseguridad y el hambre. El deterioro y el colapso de la calidad de vida provocaron que, durante el primer trimestre de 2018, las protestas registraran un incremento del 93%, en comparación con el mismo período de 2017. Y la única respuesta del régimen ante los reclamos de la población se refleja también en el incremento considerable del número de detenciones. Lo que Nicolás y su mafia no son capaces de entender es que, reprimiendo, encarcelando o intentando acallar los reclamos de la sociedad civil, no cambia ni un ápice la realidad venezolana, porque el deterioro es de tal magnitud que es imposible ocultarlo.

José Domingo Blanco (Mingo)

Esperanza inútil

La soledad de las calles. Noches de casas a oscuras. Ventanas clausuradas. Silencio que aturde. Risas ausentes. Rostros llenos de arrugas. Cabellos a merced de las canas. Hoy salgo a enfrentar a una Caracas distinta. Suena a lo lejos Daniel Santos, y me parece que su “Esperanza inútil” me restriega aún más el desamparo. Busco a nuestra juventud en las caras que se cruzan en mi camino. La cuenta decrece. Aumentan los adultos arrastrando sus tristezas: muchos, huérfanos de hijos. Tal vez, hasta de nietos cuyas partidas de nacimiento los atribuyen a otras fronteras. Hijos y nietos que postergan las razones para regresar a nuestra tierra. Y lo entiendo… aunque me duela. ¿Creen que luego de cinco, diez, quince años, los que se fueron, quieren volver a Venezuela?

José Domingo Blanco (Mingo)

Inspiración para Nicolás

Cuando en un país, las instituciones son independientes y fieles a los principios para los cuales fueron creadas, las cosas funcionan. Cuando en un país, los magistrados y congresistas cumplen a cabalidad con las funciones de sus cargos y no con las órdenes del mandatario de turno, las cosas funcionan. Cuando en un gobierno, el congreso vela por los intereses de los ciudadanos, la contraloría exige transparencia en la ejecución de los presupuestos y la fiscalía castiga a los que disfrutan desviando los recursos de la nación hacia sus cuentas personales, eso es un modelo exitoso. Cuando un presidente que se ve involucrado en escándalos de corrupción, renuncia, eso es “el deber ser”. Cuando un hombre, ocupando la cúspide del poder, antepone su moral y se aparta del cargo para evitar la inestabilidad política de una nación, eso es gallardía. Y no muchos, tienen las agallas para realizar un acto como ese.

José Domingo Blanco (Mingo)

Emblemas de destrucción

¿Cómo recuperar en 15 días un sistema eléctrico que tiene años sin recibir mantenimiento? ¿Cómo espera Motta Domínguez resolver en un lapso tan corto, un problema tan grave ocasionado por la falta de inversión? ¿Cómo piensa rehabilitar el colapsado sistema eléctrico nacional? ¿Qué hará para sustituir los equipos dañados, las turbinas detenidas, las calderas apagadas por falta de diésel o gas, si para eso se necesitan muchos dólares, mano de obra calificada y años de planificación? El país se apaga. Venezuela retrocede a niveles de calidad vida de hace más de 50 o 60 años. Y sin luz, ¿cómo puede haber progreso?

José Domingo Blanco (Mingo)

Chichita

Con estas líneas, quiero homenajear a todas las mujeres fabulosas que logran hacer de nuestra vida, un tránsito ligero y muy feliz Mi cardiólogo dice que nosotros, los hombres, no seríamos capaces de resistir lo que es capaz de aguantar una mujer. Él insiste que, a nosotros, nos tocó la parte fácil de la vida y lo tilda de una injustica contra las féminas. “Nosotros no podríamos ni con la mitad de lo que ellas hacen. Tienen una fuerza interior que las convierte en poderosas. Ellas son mucho más fuertes que nosotros”, asegura. Y yo, por supuesto, coincido plenamente en su apreciación.


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