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Opinión

Columnistas
Ismael Pérez Vigil

Gobierno de transición

Es innegable que este experimento socialista de 20 años ha fracasado estrepitosamente, no tiene legitimidad –y ahora tampoco legalidad– y solo les queda, como único argumento, intentar aferrarse al poder por la fuerza. También es indudable que hay una oposición viva, que ha sido indoblegable; pero, hay que decir de la manera más diáfana, que en Venezuela los dos grandes grupos en disputa del poder –chavismo/madurismo y oposición– ninguno está en la capacidad de someter al otro y por eso hay que negociar un proceso de transición.

Ismael Pérez Vigil

¿Qué negociar?

La Asamblea Nacional aprobó en febrero de este año un “Estatuto que Rige la Transición para la Democracia”, en el cual se establecen los tres pasos (cese a la usurpación, gobierno de transición, elecciones libres) de la famosa “ruta” popularizada por el presidente Juan Guaidó. Algunos aseguran que dicha “ruta”, convertida en mantra, fue un verdadero éxito —y sin duda lo fue— para movilizar a la oposición del país, adormecida por el desánimo y los fracasos políticos en 2017 y 2018. La “ruta” de Guaidó insufló nuevamente de esperanza el decaído ánimo de la gente, pero hoy en día, probablemente debido a los “fracaso” de 23F y 30A, es criticada y algunos ya ven esos tres puntos, más como un karma, que como un proyecto o una “ruta”.

Ismael Pérez Vigil

La negociación

En la segunda guerra mundial, las tropas aliadas que derrotaron al ejército alemán en el norte de África avanzaron por el sur de Europa camino a Berlín. Los soviéticos, que resistieron el asedio alemán, contraatacaron Alemania desde el este; y las tropas aliadas, por el noroeste, después de desembarcar en Normandía se dirigieron también a Berlín. Hitler fue derrotado militarmente y se suicidó. No hubo diálogo, no hubo negociación.

Ismael Pérez Vigil

La transición

La discusión acerca del proceso de “transición” en Venezuela está, a mi entender, en un contexto equivocado. La “transición” en Venezuela no se dará porque sea “justa”, “razonable”, “conveniente”; porque sea un paso “natural” en la salida de un régimen de oprobio y en la búsqueda de la reconciliación de los habitantes de un país, polarizados y enfrentados. En otras palabras, la “transición” en Venezuela se tiene que dar –desde mi punto de vista que creo que comparten muchos– porque ninguno de los dos grupos en liza está en capacidad de acabar con el otro. Es tan simple y pragmático como eso. No queda más remedio, para encontrar una salida, que ir a una etapa de “transición”. Veamos, sin edulcorantes y con toda crudeza esta situación.

Ismael Pérez Vigil

Registro Electoral y elecciones libres

Las fallas, errores y manipulaciones que “invalidan” el Registro Electoral (RE) es uno de los temas favoritos de quienes rechazan la vía electoral como alternativa para salir de este régimen de oprobio.

Ismael Pérez Vigil

Registro y votación de venezolanos en el exterior

La semana pasada esbocé algunos cambios que se deben hacer en la normativa electoral para que los venezolanos que están en el exterior tengan los mismos derechos en materia electoral que los venezolanos que vivimos en Venezuela. Me referí en ese escrito también a los venezolanos que han cumplido 18 años desde 2013 y que en gran número están rezagados en el Registro Electoral.

Ismael Pérez Vigil

Elecciones libres y venezolanos en el exterior

Vamos a suponer que ha cesado la usurpación y que estamos bajo un gobierno de transición –omitiendo especulaciones sobre “tiempos” y composición de ese gobierno– y que está previsto un proceso electoral para elegir presidente de la República. Es momento, entonces, de preguntarse: ¿Qué son elecciones libres?, en el contexto de la Venezuela que hoy vivimos, similares a las que tuvimos hasta 1988.

Ismael Pérez Vigil

Negociar elecciones, con fuerza

No cabe duda que la permanencia del actual gobierno, del presidente usurpador y todo su gabinete, igualmente usurpador, impide cualquier solución a la grave crisis que vive el país. Teniendo ese punto claro, es preciso analizar otras variables que afectan cualquier negociación, en cualquier parte del mundo.

Ismael Pérez Vigil

“No negociamos con delincuentes”

El régimen desarrolla sus armas clásicas y favoritas, las que siempre ha utilizado con maestría: la fuerza para intimidar y la mentira para dividir. Mientras en la oposición nos consumimos entre el desánimo y las pugnas internas. Quizás el problema es que ni los políticos, ni los analistas, hablamos de este tema con suficiente claridad y damos cosas por sabidas; así que vamos a describir cual es la naturaleza del poder de cada una de las partes de esta ecuación: la dictadura y el país que quiere un sistema democrático de vida.

Ismael Pérez Vigil

¡Acabemos con Guaidó!

La frase del título parece ser el objetivo, como veremos, no solo del régimen. Ciertamente el régimen desarrolla su estrategia de siempre, para lograr ese objetivo, en dos partes; la primera es un fuerte proceso de represión y de criminalización de la protesta en contra de la población: “siembra” de pruebas incriminatorias, detenciones ilegales, manifestantes presos y llevados a juicios interminables con fuertes condenas, obligación de presentarse periódicamente ante jueces y tribunales y ahora –dadas las circunstancias particulares– allanamiento de inmunidad a los parlamentarios y apresamiento de algunos de ellos.

Ismael Pérez Vigil

Gobierno de transición

La semana pasada, el mismo 30 de abril (30A), fuimos informados por declaraciones de John Bolton (Consejero de Seguridad Nacional de los EEUU) y por detalles más específicos de Elliott Abrams (Enviado de EEUU para Venezuela) sobre una negociación que se venía desarrollando con altos personajes del régimen y con el conocimiento y participación del gobierno de los EEUU. Elliot Abrams, negó tal participación de los EEUU, pero su conocimiento de ciertos detalles, lo delata y permite suponer que si hay tal participación.

Ismael Pérez Vigil

Negociación en la práctica, 30 de abril

Lo ocurrido el 30 de abril es demasiado importante y significativo como para dejarlo pasar y aun cuando ya se han dado muchos análisis y muchas y muy calificadas opiniones al respecto, vale la pena reflexionar sobre lo ocurrido, aunque no es tarea sencilla evitar los extremos, de la euforia o el pesimismo.

Ismael Pérez Vigil

La negociación (2/2)

La semana pasada inicié esta reflexión analizando el tema de la negociación del fin de la dictadura y la transición a una democracia y caractericé algunos de los actores, particularmente los ligados con la dictadura. Prosigo ahora con los obstáculos que creo que se confrontarán en Venezuela en cualquier proceso de negociación política.

Ismael Pérez Vigil

La negociación (1/2)

Que yo sepa, no hay ningún proceso de negociación en curso, aunque si existiera, no tendría por qué ser público; pero, de todas maneras, es necesario reflexionar al respecto.

Ismael Pérez Vigil

Escenarios de la salida

La discusión política en Venezuela es cada vez más intensa, aunque desafortunadamente, no más extendida; se da entre una cierta élite política e intelectual, pues la mayoría de la población está muy ocupada lidiando con la crisis económica y social, a la que ahora se han añadido calamidades y desgracias como la falta de electricidad y la escasez de agua.

Ismael Pérez Vigil

Fallido 187.11

Durante las dos últimas semanas, afortunadamente, se ha dado una intensa discusión con relación al tema de la intervención militar, externa o foránea, en Venezuela. Pero en algunos casos, hay todavía una discusión un tanto confusa entre lo que plantea el artículo 187 numeral 11 de la Constitución Nacional y lo que llaman la responsabilidad de proteger o R2P.

Ismael Pérez Vigil

Falsas expectativas y Guaidó

Ya he señalado en artículos anteriores que la generación de “falsas expectativas” es la amenaza más importante de la que debe cuidarse la administración del presidente Juan Guaidó, porque el incumplimiento de expectativas creadas conduce a la frustración, desmovilización, falta de motivación y a la larga a que muchos opositores se inhiban de actuar y que incluso algunos abandonen el país.

Ismael Pérez Vigil

Comités de Ayuda y Libertad de Juan Guaidó

La tarea más difícil que enfrenta Juan Guaidó, desde mi punto de vista, es no generar falsas expectativas, al mismo tiempo que mantiene la movilización popular y el entusiasmo.

Ismael Pérez Vigil

Sobreviviremos…

Un apagón, por grande y largo que sea, no va a acabar con nosotros. Porque el venezolano es un sobreviviente nato, que sobrevive a este régimen de oprobio desde 1999.

Ismael Pérez Vigil

Del 23F al 4M de Guaidó

Es malo necesitar héroes, pero qué bueno tenerlos cuando los necesitamos" Soledad Morillo Todos nos quedamos un tanto desconcertados con lo del pasado 23F; fue muy extraño, ocurrió el escenario que menos esperábamos. Estábamos listos para ver como entraba la ayuda humanitaria sin mayores dificultades, porque el régimen no se expondría –pensábamos– a las consecuencias de una probable intervención militar para facilitar que la “ayuda” pasara. Pero no fue eso lo que ocurrió.

Ismael Pérez Vigil

Saldo del 23F

La ventaja de escribir sobre acontecimientos tras una semana de ocurridos es que permite decantar ideas y emociones después de escuchar y leer las opiniones favorables o encontradas de muchas personas.

Ismael Pérez Vigil

Las guerras que enfrenta Guaidó (2)

La semana pasada examinamos la supuesta “guerra fría” que confronta Juan Guaidó, y propusimos que advierta a los gobiernos y empresas de China, Turquía, Irán, Italia y sobre todo Rusia, que cualquier contrato o acuerdo que haya sido firmado corre el riesgo de no ser honrado y mantenido, si no fue aprobado por la Asamblea Nacional.

Ismael Pérez Vigil

Las guerras que enfrenta Guaidó – La Guerra Fría

Mientras esperamos el desenlace de la entrada de la ayuda humanitaria en Las Tienditas, algunos se recrean desenterrando “hachas de guerra”. Me refiero a las amenazas de “guerra” que, según algunos, revolotean sobre Venezuela y con las que tendría que lidiar Juan Guaidó. Estas son: un nuevo escenario de guerra fría entre EEUU y Rusia, con sus respectivos aliados, que tendría a Venezuela como uno de sus epicentros; y una supuesta guerra civil, como la española, por ejemplo.

Ismael Pérez Vigil

¿Un CNE de Guaidó?

La pregunta del título se debe a que esta semana ha comenzado a insistirse en la designación de un nuevo CNE. Hasta ahora esto no había pasado de ser un tema de redes sociales, pero ahora voceros de algunos partidos lo plantean como una propuesta concreta y real que se debe adoptar cuánto antes.

Ismael Pérez Vigil

La negociación y la amnistía de Guaidó

La “amnistía” y una posible “negociación” con el régimen, son los temas más difíciles que tiene que enfrentar Juan Guaidó en su triple objetivo, que no nos debemos cansar de repetir: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. En el fondo ambos temas son difíciles por la misma causa: en 20 años son demasiados los desmanes cometidos por este régimen. Nadie quiere olvidar y nadie quiere perdonar y en cuanto asoma alguna posibilidad de “diálogo”, de “negociación” o de “perdón”, se abren las heridas, demasiado recientes. Demasiados muertos producto de la salvaje actuación de los cuerpos represivos; demasiados presos políticos, torturados, vejados, humillados, condenados sin pruebas en juicios viciados; demasiados son los que han tenido que irse al exilio o refugiarse en embajadas; demasiados los que han tenido que irse al exterior para buscar la vida que aquí la dictadura les negó; demasiados los que han perdido todo o mucho en Venezuela: sus empresas, su profesión, sus propiedades; y paremos de contar pues la lista es interminable. Pero a pesar de todo, en política tenemos que seguir hablando de todas las opciones que puedan estar sobre la mesa y que incluyen las palabras satanizadas: negociación y diálogo, perdón y amnistía, para lograr que esta situación finalice cuanto antes y con el menor daño posible hacia una población, que ya ha sufrido bastante. Nos obstante, hay cosas que ya tenemos claras; por ejemplo, con respecto al diálogo y la negociación está claro que lo único que se va a negociar es la salida del régimen, el fin de la usurpación, ya no hay espacio para otras opciones; pero eso, por parte del régimen, no es algo fácil de aceptar. En realidad, sabemos que ellos no quieren negociar; como siempre se ha dicho, lo que quieren es ganar tiempo, para ver si el viento cambia. Irán forzados a esa mesa de negociación y eso lo debemos tener claro para definir la estrategia adecuada, de parte de la oposición. También hay que decidir “quién” y “cómo” sería esa negociación; y digo, “sería”, porque eso está también parcialmente resuelto: negociarán quienes y como digan la Asamblea Nacional y el presidente Juan Guaidó. Pero ahora tenemos un nuevo ingrediente, pues el problema ha dejado de ser entre la dictadura y la oposición y ha pasado a estar en el tablero geopolítico internacional. Ya la comunidad internacional está consciente que el tema venezolano se convierte en un fuerte desestabilizador de los países de América Latina; además de ser un “modelo de revolución” exportable, los migrantes venezolanos comienzan a ser un factor de perturbación para algunos países de la región, que aunque en mejor estado que Venezuela, no son del todo boyantes y un grueso número de venezolanos emigrantes pueden desestabilizar sus economías. Y para los Estados Unidos, más allá de sus valores y principios democráticos, no contribuye a su tranquilidad que Rusia, China e Irán, estén con fuertes intereses y presencia en su zona geopolítica de influencia. Igual de complejo luce el tema de la amnistía, pero sobre eso también hay que hablar. El país, los venezolanos, todos, tenemos que discutir ampliamente sobre el tema. Soy de los que cree que este no es un tema para “iniciados” o “iluminados’’, sino para toda la población, porque es todo el país el que ha sido afectado por los desmanes de la dictadura durante 20 años. Pero, aquí también hay cosas que ya están claras: amnistía no es impunidad. Por lo pronto, se excluirá de esa amnistía las violaciones a los derechos humanos y el tiempo es el que dirá que otras cosas se pueden o no excluir o incluir, o perdonar o castigar. Pero tenemos que tener claro, aunque suene duro –y para algunos, hasta cínico– decirlo: que además de todas las razones filosóficas, legales, hasta humanitarias, para hablar de la amnistía, la razón práctica para decidir el tema es la más importante. Y esa razón práctica, como ya mencioné, es que necesitamos que esta situación en la que vivimos más de 30 millones de venezolanos, finalice cuanto antes y con el menor daño posible hacia la población, que ya ha sufrido mucho, por demasiado tiempo y con costos irreparables. No podemos negar, cerrar los ojos y desconocer que el usurpador y su gobierno tienen una posición de fuerza, la capacidad que les da la fuerza física para someter a la población. Y además de contar con los cuerpos represivos del estado, cuentan también con los tribunales de “justicia” del país para encarcelar e imponer sanciones y penas a todos los que ellos consideren sus “enemigos”.


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