Opinión

Columnistas
Enrique Viloria Vera

El pequeño Nicolás

Desconfía del tigre más que del león, y de un burro tonto más que del tigre. Proverbio chino Recuerdo que en mi juventud leía una comiquita, un tebeo muy breve titulado ¡Nunca falta alguien así!; invariablemente aparecía un personaje incordiante, inoportuno, fuera de tono, impertinente, que, por su conducta absurda, desatinada, irracional y extravagante, era el protagonista de la serie. En el Reino de España existe un personajillo así que – por sus acciones atrevidas y desacertada, -, ocupa titulares en la prensa nacional y concita el cachondeo, la burla y la estupefacción de sus conciudadanos: no es torero, cantante, futbolista, ni novio de ninguna socialité.

Enrique Viloria Vera

Alcaldes quincemesinos hechos en socialismo

En una sociedad esclavizada, el más grande esclavo es el tirano. Julián Marías Nuestro socialismo de comiquita del siglo XXI es pródigo en invenciones, ya el Cobandante Supremo y Eterno parodiaba al gran maestro del Libertador, Simón Rodríguez, en aquello de inventamos o erramos, para errar siempre; – por cierto, el pobrecito prócer no tiene nada que ver con los hermanitos más maduristas que el Robusto Guasón -, conocido como Robinson, y tampoco con la fenecida misión bolivariana que emulaba a las cubiches Jornadas de Alfabetización Conrado Benítez que pretendian eliminar el analfabetismo en la Isla de la Felicidad, esa que ahora es conocida como la Atenas del Caribe, cuna del más fino pensamiento comunista contemporáneo, producto de exportación, verdadera bomba caza – bobos.

Enrique Viloria Vera

¡Socorro!, ¡Socorro!

Ciudadana Presidenta de la ANCA que tiene su trono la izquierda – a la derecha nunca- de Raúl, el Dios de todos los socialistas habidos por haber, vista la desaparición del Dios Caballo.

Enrique Viloria Vera

El lava jato venezolano

Tanto a nivel internacional como en el ámbito nacional, se ha prendido el Hidro – Jet, la manguera de agua a presión, el Lava Jato, que hace temblar a los corruptos latinoamericanos, en especial a los del Alba, y que, en la sufrida patria bolivariana, tiene a más de uno ojeroso, somnoliento, pálido, traspuesto, de mal humor y dando continuas carreritas al W.C.

Enrique Viloria Vera

¡Tramposería sale! ¡La mentira también!

A las Rectoras del CNE, protagonistas del mejor, más confiable y más transparente sistema electoral que el mundo haya conocido. En estos tiempos de ¡shito!, en los que hablar u opinar es altamente peligroso, por aquello de que la libertad de expresión es imperialista, capitalista y neo- liberal, se corre el riesgo de acompañar a las dos Eles libertarias en el verde ramo del justiciero árbol socialista, chavista, anti –imperialista y revolucionario, sólo me limito a citar a algunos pensadores para que los encarcelen, los deporten, le prohíban la entrada al país y los declaren personas non gratas al mejor criterio justiciero del Robusto Guasón y de sus guasonsitos:

Enrique Viloria Vera

¡Ante la masacre socialista del siglo XXI!

"Pareciera que se ha instalado todo un sistema para recortarnos el espíritu, para convertirnos en tierra fértil de autoritarismos. Y hay una especie de acostumbramiento, que es lo peor que le puede pasar al ser humano: al terrorismo, al genocidio por hambre, a la falta de educación para todo el mundo". Juan Gelman El Robusto Genocida Bolivariano ya acumula 120 muertos en su quehacer revolucionario, 14 en los últimos dos días. Las palabras son insuficientes, las lágrimas no se agotan, la arrechera crece, y el sentimiento de impotencia ante tanta crueldad, peligrosamente se torna en afán de venganza, en justa revancha ante tanta indolencia e impunidad. Además, como bofetada, como manotazo, como bofetón a los derechos humanos, es motivo de burla, chacota y risa para El Robusto Guasón, la Primaria Combatienta y su corte de adulantas y adulantes guasoncitos.

Enrique Viloria Vera

¡Hasta luego Zapatero!

"Ingrato es quien niega el beneficio recibido; ingrato, quien no lo restituye; pero de todos el más ingrato es quien lo olvida". Séneca Alicia dio un silencioso portazo y declaró que bota tierrita y no juega más. Alicia descubrió que El País de las Maravillas, el suyo, era el que había construido en el Reino de España, luchando a brazo partido contra las huestes fascistas del P.P. En el Reino del Robusto Guasón no pudo, en la Bolivariana y chavista República replicar el reino de amor, conciliación y unidad que dejó atrás cuando en vehículo blindado dejó sus oficinas en la Calle Ferraz.

Enrique Viloria Vera

¡A sablazo limpio!

Recurro una vez más al DRAE a fin de tener certeza del significado de términos y vocablos de nuestro rico idioma español, leo que una de las acepciones de sablazo es el acto de sacar dinero a alguien, pidiéndolo, por lo general, con habilidad e insistencia, y sin intención de devolverlo.

Enrique Viloria Vera

Cambio apellido perrájerico por uno bolivariano del siglo XXI

El gran poeta camagüeyano Nicolás Guillen dedicó un poema a su apellido, un fragmento del mismo rezaba así: “Desde la escuela / y aún antes (…) Desde el alba, cuando apenas / era una brizna, yo de sueño y llanto, / desde entonces, / me dijeron mi nombre. Un santo y seña / para poder hablar con las estrellas. / Tu té llamas, te llamarás…/ Y luego me entregaron / esto que veis escrito en mi tarjeta, / esto que pongo al pie de mis poemas: / las trece letras / que llevo a cuestas por la calle, / que siempre van conmigo a todas partes. / ¿Es mi nombre, estáis ciertos? / ¿Tenéis todas mis señas? / (…) / ¿Toda mi piel (debí decir), / toda mi piel viene de aquella estatua / de mármol español? (…) / ¿Estáis seguros? / ¿No hay nada más que eso que habéis escrito? / eso que habéis sellado / con un sello de cólera? / (¡OH, debí haber preguntado!) / y bien, ahora os pregunto: / ¿No veis tambores en mis ojos? / ¿No veis estos tambores densos y golpeados / con dos lágrimas secas? / ¿No tengo acaso / un abuelo nocturno / con una gran marca negra / (más negra todavía que la piel), / una gran marca hecha de un latigazo? / ¿No tengo pues / un abuelo mandinga, congo, dahomeyano? /…”

Enrique Viloria Vera

Adivine la personaja

Hay sólo tres cosas a hacer con una mujer. Se puede amarla, sufrir por ella, o convertirla en literatura. Lawrence Durrel Un viejo amigo limeño, quien durante largos años vivió en Carcas, y al ver que su país de adopción se iba a poner peor que el Perú de Velasco Alvarado del que salió pitando, me hace llegar esta chanza, esta chirigota, esta mojiganga, esta mofa, que comparto con mis compatriotos y compatriotas, a fin de identificar a la personaja.

Enrique Viloria Vera

Patéala… patéala… todo honor y toda gloria

A la mujer ni con el pétalo de una rosa…pero con la bota SÍ. GNB YO, XXX, funcionario activo de la GNB, no me identifico plenamente, como sí lo hizo el volador comisario de la judicial, por la presente declaro mi más total desacuerdo con las instrucciones emitidas por el Alto Comando revolucionario: ordenan patear sin más y a voluntad, agavillarlas, humillarlas, tocarlas, rascabucharlas, y si es posible violarlas, a las mujeres de la mala vida, de la calle pues, que marchan y se manifiestan en contra de la dictadura de El Robusto Guasón.

Enrique Viloria Vera

Fuerte y solidario abrazo rojo – rojito

Muy Excelentísimo Embajador R. R. y no S. S.: Muy indignado, indignadísimo, le escribo para expresarle mi más sincera solidaridad en esa hora aciaga que acaba de sufrir su Excelencia y familia en un restorán del Imperio cuando, muy merecidamente, celebraba los innegables logros diplomáticos obtenidos a lo largo de su larga y muy exitosa carrera en el Servicio Exterior de la llamada entonces República de Venezuela.

Enrique Viloria Vera

Ofrendas al dios bolivariano

Comandante supremo, cuya silla presidencial está al mismo nivel de Yahvé, Alá y Adonay, muy por encima de tronos, arcángeles y potestades de un dios en desuso. Comandante eterno e infinito, tu reino no tiene principio ni fin. No conoce límites ni confines temporales. Comandante omnisciente que todo lo sabes y que has revolucionado las matemáticas, la geografía y la sucia ortografía imperial de los gachupines. Comandante omnipresente y ubicuo: tus ojos amorosos nos vigilan y escrutan. Comandante que le cambiaste el nombre a todas nuestras cosas y nos enseñaste a nombrarlas. Comandante destructor de todo lo creado. Comandante partero de una nueva historia universal, ideologo del socialismo del siglo xxi: ejemplo a seguir por todos los pueblos del planeta tierra y los por descubrir. Comandante líder efímero del tercer y del cuarto mundo, creador del Alba y de Petrocaribe. Comandante insultador y procaz. Comandante regalón de la riqueza nacional. Comandante entreguista del Esequibo. Comandante que moras y sigues reinando en el Cuartel de la Montaña.

Enrique Viloria Vera

Mataron la risa y la alegría… estatizaron la felicidad

Leo con atención el más reciente artículo de Don Rodolfo Izaguirre titulado Volver a reír, publicado en el diario El Nacional, en el que expresa – no exento de sufrimiento – que:” … lo que es reciente en el país venezolano es la ausencia de risas y alegrías. Tradicionalmente, nos caracterizábamos por el espíritu alegre y socarrón, un humor a veces grueso y grotesco, de galería, pero que se ejercía con ingenio; éramos expertos en ironizar, en hacer del sarcasmo un terrible cuchillo de palo”. Absolutamente cierto… entonces llegaron ellos y poco a poco, lentamente, con saña y alevosía, despacito, se dieron a la socialista tarea de matar, de conculcar, de asesinar la idiosincrásica risa y la alegría del venezolano.

Enrique Viloria Vera

El modernismo latinoamericano: la contribución de Rubén Darío al mestizaje cultural

Para Arturo Uslar Pietri, el modernismo latinoamericano es la más visible muestra de combinación e impureza que caracteriza a nuestro mestizaje cultural. En efecto, según nuestro ensayista, “los hombres que dieron el paso inicial para romper con el pasado y la tradición literaria: Darío, Silva, Gutiérrez Nájera, Casal, Herrera y Reisig, Lugones, etc, pretendían romper amarras con lo hispanoamericano para incorporarse en cuerpo y alma a una cierta zona y hora de la literatura de Europa. Habían recibido noticia de los decadentistas, de los parnasianos y simbolistas franceses… Todo el decorado, todas las innovaciones métricas vinieron en ellos a yuxtaponerse sobre su impuro romanticismo americanizado, sobre sus reliquias y atisbos de la vieja poesía castellana…”

Enrique Viloria Vera

La guerra de los helicópteros

Los seres humanos están hechos para la guerra y no para la paz. La Historia Universal así lo ilustra y lo confirma; veamos: las más antiguas: las púnicas, la cimbria, las mitrididáticas, las serviles, las galias o las judeo – romanas dejaron su buena ración de cadáveres en las comarcas de la época. Más recientemente, asistimos a los conflictos fratricidas en España, Somalia, Mozambique, Angola o Ruanda, Vietnam. Sin olvidar las más sangrientas: la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Venezuela, por su parte, no ha estado ausente, escapado, de guerras y conflictos, la de la Independencia y la Federal – cruentas y feroces -, desangraron al país y diezmaron la exigua población de esos turnos.

Enrique Viloria Vera

Diplomacia bolivariana: del insulto al puñetazo

Estupefactos, atónitos, boquiabiertos, patidifusos, pasmados, patitiesos, se encuentran las grandes cancillerías del mundo – Itamarati, el Foreign Office, el Quai d’Orsay, San Carlos, la germana… y hasta el mismo Vaticano, ante el anuncio orbi et orbe de El Robusto Bolivariano en relación con la designación del nuevo canciller de la República Belicosa de Venezuela.

Enrique Viloria Vera

Dulce Eloína

A Gledys Ibarra Mi más que dulce Eloína chupeta de papelón criollo, caramelo de justicia bombón caribe, golosina de libertad.

Enrique Viloria Vera

Despedida a la educada, diplomática y tolerante cancillera bolivariana

SU EXCELENCIA: No se imagina su Vuecencia, su Eminencia, su Señoría, lo que estoy padeciendo por su remoción imprevista e intempestiva; me imagino y complace saber, que como en Cuba, esa decisión presidencial significará lo que el pueblo llano cubiche llama Caer pa´arriba, y muy seguramente en un cercano futuro será designada Vice – Presidenta Ejecutiva de la República Castro – chavista – madurista. Es que defenestrada cancillera le tenía compilado una bordada ristra de insultos, agravios y ofensas, a fin de que – renovados -, los prodigará a granel y a voluntad entre sus colegas y no tantos, y, especialmente, para caracterizar a presidentes y majestades, o a los integrantes del Consejo Episcopal, que osan, se atreven a mancillar nuestra soberanía y a negar a nuestro Ilustre y Eterno. En fin, siempre será posible que los use o intercambie con El Robusto compatriota, van algunos:

Enrique Viloria Vera

Verdugos bolivarianos

Para no improvisar, recurro nuevamente al DRAE, que informa sobre un par de acepciones del vocablo verdugo: en primer lugar, persona encargada de ejecutar la pena de muerte u otros castigos impuestos por la justicia, en segundo, persona cruel que castiga sin piedad o exige demasiado.

Enrique Viloria Vera

Pobre perrito escuálido

El perro sabe, pero no sabe que sabe. Pierre Teilhard de Chardin Podemos juzgar el corazón de un hombre según trata a los animales Inmanuel Kant. A Croos, in memoriam. En España existe un fuerte movimiento animalista, que protege, en especial, a los perros, canes, tusos, falderos, podencos de cuatro patas y rabo alegre.

Enrique Viloria Vera

Las cuatro mosqueteras de la democracia del siglo XXI

No son del rey, de un reino, ni monárquicas por convicción; todo lo contrario: son civilistas y republicanas, demócratas de la más genuina estirpe. Me refiero a cuatro mujeres que han emergido -por necesidad y por convencimiento-, como firmes y aguerridas defensoras de la democracia, la libertad y la salvaguarda de los conculcados derechos humanos por parte de los dirigentes de la llamada Revolución Bolivariana, o, más descabelladamente, por el ineficiente y depredador Socialismo del siglo XXI. Paso a homenajearlas:

Enrique Viloria Vera

Las cuatro mosqueteras de la democracia del siglo XXI

No son del rey, de un reino, ni monárquicas por convicción; todo lo contrario: son civilistas y republicanas, demócratas de la más genuina estirpe. Me refiero a cuatro mujeres que han emergido -por necesidad y por convencimiento-, en firmes y aguerridas defensoras de la democracia, la libertad y la defensa de los conculcados derechos humanos por parte de los dirigentes de la llamada Revolución Bolivariana, o, más descabelladamente, por el ineficiente y depredador Socialismo del siglo XXI. Paso a homenajéalas:

Enrique Viloria Vera

Los robocop bolivarianos

Perdónalos porque no saben lo que hacen» (Evangelio de Lucas, 23, 34) No le digas a nadie tu nombre verdadero. / Escóndete, reniega de tu origen, / no vuelvas la cabeza / Tu mundo se acabó ¿era tu mundo? // Sal a la luz. Hay luz, es clara y tibia. / Deja que la sonrisa te visite de nuevo. / Haz con el miedo el último gazpacho / y bebe a tu salud //. Pero no le perdones, porque sí sabe lo que hace. Enrique Gracia Trinidad No me refiero al film estadounidense RoboCop de 1987, película del género ciencia ficción y acción, dirigida por Paul Verhoeven. RoboCop trataba crudamente temas amplios y variados como la manipulación mediática, la resurrección, la gentrificación, la corrupción política, la privatización, el capitalismo, la masculinidad y las vilezas de la naturaleza humana.

Enrique Viloria Vera

La fiscala

No hay peor cuña que la del mismo palo. En su afán por poseer una identidad propia y diferenciarse de los demás, el ser humano – por decisión propia o impuesta por la autoridad civil – ha adoptado apellidos de diferente naturaleza y origen, propiciando además el surgimiento de los estudios heráldicos.


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