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Opinión

Columnistas
Enrique Viloria Vera

La Piedrita en el zapato

Llegó pues la hora de la verdad, a ver si el Estado institucional, si El Presidente todo amor, el Comandante de la Paz, puede con el auxiliado y favorecido Estado paralelo auspiciado generosamente por la Revolución Bonita.

Enrique Viloria Vera

Delirio sobre el Waraira Repano

Yo venía envuelto en el manto de Iris, la egipcia, no la nuestra, desde donde paga su tributo el caudaloso Masparro al Dios de las aguas. Había visitado las encantadas fuentes de La Habana, y quise subir al atalaya del Universo.

Enrique Viloria Vera

Jermanos bolivarianos del comanandante eterno

Queridos jermanos y jermanas (aún cuando su femenina opinión no valga mucho), me dirijo a justedes desde la bolivariana patria para manifestarles mi más profundo apoyo y solidaridad en estos tiempos de opresión y bochorno sionista.

Enrique Viloria Vera

Piticubano del siglo XXI

Cuba, qué linda es Cuba Quien la defiende la quiere más Cuba, qué linda es Cuba Ahora sin yanquis te quiero más. Carlos Puebla  Con mucha honra revolucionaria me declaro: Piticubano, ¡así como lo oye caballero! Pi ti cu ba no, admirador del Líder de Líderes, mi abuelo político y sentimental, el Padre de mi Padre, el de mi Líder, pues.

Enrique Viloria Vera

De papelón en papelón

Si pretendemos ganarnos el respeto del prójimo, estamos obligados a dar muestras de manifestar respeto por él. Definitivamente esta bolivariana patria no es de azúcar blanca, dulce y refinada, sino de papelón grosero, malcriado y montaraz.

Enrique Viloria Vera

Venezuela destruida en socialismo

¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido! Santa Catalina de Siena Con profundo pesar e inmensa pena ajena escribo estas líneas para denunciar la masacre que, a mansalva, ha sufrido Venezuela por la acción depredadora y genocida de una marabunta socialista roja – rojita que como insaciables termitas en veinte años devoró un país que antes era para querer y ahora es para sufrir.

Enrique Viloria Vera

Bolivarizar

Un día se apareció por la ciudad socialista de las hormigas, un ser mesiánico que lo sabía todo porque todo estaba y salía de su cabeza. Al principio parecía una hormiga mayor, una hormiga roja, con la habilidad de moverse más ágilmente. Dijo que era sociólogo y podía explicar porqué las hormigas eran como eran desde siempre. Dijo que era economista y podía regular el transporte, la circulación, el acarreo de los alimentos, el precio de las hojas, el tamaño de los palitos, todo cuanto las hormigas conocían normalmente. Y dijo también que era político y que podía gobernar la ciudad que se había gobernado eternamente por sí misma. Resultó ser un monstruo de dos cuerpos, cabeza y abdomen, con ocho patas. Su habilidad era tanta que convirtió en tela de araña y en trampa todo cuanto tocó. Guillermo Morón

Enrique Viloria Vera

El 19 de abril, una revolución civilista

La Revolución de Caracas se inició formalmente en el Cabildo de la ciudad y no en su cuartel; fue, con toda propiedad, un Golpe de Estado civil y no una Asonada militar. Sus protagonistas fundamentales portaban levitas y chisteras, y no uniformes y charreteras. En efecto, Lucas Guillermo Castillo Lara en discurso pronunciado el 19 de abril de 1972 en la Sociedad Bolivariana de Venezuela, expresa:

Enrique Viloria Vera

Insultos del socialismo del siglo XXI

Se va cansando el colectivo venezolano de ese lenguaje de gallera, de patio de bolas, de botiquín de mala muerte, que utilizan el designado y sus acólitos cogolleros para dirigirse - con total irrespeto a la dignidad del ser humano - a aquellos que no comparten su visión decimonónica de un país uniforme, caudillesco, militarista, carente de modernidad, montonero, sin sentido de los rasgos fundamentales de un siglo XXI, caracterizado por la mixtura, la hibridez, la apertura, la pluralidad, el multiculturalismo, la tolerancia, la libertad, el libre albedrío, en su mejor sentido, y, por supuesto, la tan deseada igualdad, fruto del esfuerzo personal y la igualdad de oportunidades.

Enrique Viloria Vera

El corruptómetro

Fruto de un ¡Uf!! arduo trabajo endógeno, verdadera expresión socialista veintiunesca, presento a ustedes en esta magna Cumbre del Sur Sur este invento bolivariano que hará de mi dedocracia una de los más relevantes caciquismos, sin parangón, exclusivo y sin peronismos, velasquismos, somozismos, pinochetismos comparables ¡Válgame Cristo! en el mundo contemporáneo, donde la probada probidad estará, por ahora - ministro más ministro menos - por encima siempre siempre ¡lo juro por esta cruz! de la capitalista eficiencia.

Enrique Viloria Vera

Bajo sospecha

Ciudadanos, los hemos citado ante este Magno Cuerpo – no el mío que es perecedero – sino el de la Patria que encarna nuestro Líder, porque sobre vuestras cabezas pende la grave acusación de ser lacayos del imperio y cachorros del capital. ¿Juran ustedes sobre la Bicha moribunda decir toda la verdad y nada más que la verdad? Sí es así, que el Líder Eterno os premie o más bien los castigue; respondan sin vacilaciones al siguiente interrogatorio preparado por nuestros asesores caribeños para obtener su pública y cochina confesión.

Enrique Viloria Vera

La ineficiencia del Capitalismo de Estado

Durante más de tres décadas, el estudio del Capitalismo de Estado, de la intervención estatal en la vida económica, en fin, de las empresas públicas de producción y servicio en propiedad del Estado, fue tema prioritario de mi quehacer profesional en Venezuela y de mi asesoría internacional. Para ese entonces, el mayor holding público europeo: el Instituto de Reconstrucción (IRI) de Italia disuelto; cuestionado el Instituto Nacional de Industrias (INI) de España; el Rapport Nora francés de por medio estableciendo contundentes evidencias sobre el quehacer de las empresas estatales galas, los estudiosos del asunto ya habíamos constatado algunas causas fundamentales del fracaso reiterado de las empresas públicas, fruto de tensiones difíciles de resolver, para convenir, con sobradas razones, más allá de posiciones ideológicas, que el Estado no era el mejor de los empresarios ni el más recomendable patrono.

Enrique Viloria Vera

Apagones bolivarianos, mensaje del eterno desde el más allá

Ante los desvariados y constantes apagones del Imperio, nuestro enemigo, y nunca achacables a Sendero Luminoso, nuestros aliados, hago la siguiente declaración pública fuera de cámara:

Enrique Viloria Vera

Genocidio bolivariano

Del gr. γένος génos 'estirpe' y –cidio. Exterminio o eliminación sistemática de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad. DRAE Venezuela y los sufridos súbditos bolivarianos venimos soportando, sufriendo, aguantando las acciones de un Socialismo del siglo XXI que, de nocivo, depredador, pasó a ser exterminador… genocida.

Enrique Viloria Vera

Paradojas cucuteñas

Que puede ser más triste que un adiós Inmenso es el dolor que me has causado. San José de Cúcuta es la capital del departamento colombiano de Norte de Santander; su nombre proviene de un homenaje doble: a San José, el carpintero Padre del Redentor, y al cacique Barí Cúcuta. En lengua de los amerindios que la habitaban, Cúcuta es Ciudad de los Duendes; también es conocida como la Perla del Norte, Primer Puerto Terrestre de Colombia, Capital basquetera de Colombia, Portón de la Frontera, Cuna de la República, Ciudad Verde, Municipio verde de Colombia, Ciudad de los árboles.

Enrique Viloria Vera

El 23 de febrero

Ya lo advirtió y sentenció Mateo, El Evangelista, cuando en sus escritos (25:35 -45), recordando las palabras del Señor:

Enrique Viloria Vera

¡Se busca un refugio!

"Si fuera la patria como una madre cariñosa que da abrigo y sustento a sus hijos, si se les diera tierras y herramientas para sembrar, nadie abandonaría su patria para ir a mendigar el pan a otros países en donde se les desprecia y se les humilla". Libardo Rivera Los venezolanos que durante dos largas décadas han soportado la ignominia que significa vivir bajo el yugo del socialismo del siglo XXI, son especialistas en refugios, es decir, de acuerdo con el DRAE: un lugar de asilo, acogida o amparo. Viven permanentemente refugiados:

Enrique Viloria Vera

Las Tienditas

Adelante a luchar milicianos A la voz de la revolución Libre y nuestra la patria en las manos de su pueblo, por fuerza y razón. Sin señor, sin baldón, sin tiranos Con la paz, con la Ley, con la acción. Himno de Acción Democrática Ha podido ser la madre de todas las batallas, desplazar a la de las Queseras del Medio y hasta a la de Carabobo, pero no pudo ser. Comentan los especialistas en el tema militar que los soldados de la gloriosa Fuerza Armada Bolivariana condicionaron su participación al otorgamiento de un bono de guerra y 10 cajas CLAP; desechada la propuesta, la milicia bolivariana fue llamada a defender a la Patria.

Enrique Viloria Vera

Los defenestrados bolivarianos

Recordemos que la defenestración es el acto de arrojar a una persona por una ventana. La palabra procede del latín "de" (de, desde), y "fenestra" (ventana). Históricamente, el acto de defenestración tenía objetivos políticos y se dirigía contra individuos con altos cargos de gobierno. De manera figurada, también significa la destitución o expulsión drástica de alguien de su cargo o puesto, partiendo de este último significado, la palabra se utiliza para implicar una crítica negativa hacia alguien inepto, ineficiente.

Enrique Viloria Vera

¡Juan nos aguaidó la fiesta!

Estábamos tan contentos con la perspectiva de seis años más en el poder, disfrutando de los privilegios del cargo, y sobre todo de los aviones presidenciales – míos o del tío Raúl -; me encanta abordar el avión con la Bonita y demás combo de familia, amigos, compañeros y enchufados, para ir a visitar a mis camaradas de lucha, en especial los que –como yo- han caído en desgracia.

Enrique Viloria Vera

La India Angostura

"Contemplaréis afligidos que casi toda la tierra ha sido, y aún es, víctima de sus gobiernos" Simón Bolívar Qué afortunados somos los súbditos bolivarianos, los conejillos de Indias del socialismo del siglo XXI. No tenemos agua ni luz, gasolina tampoco, las medicinas no se consiguen, los servicios públicos deteriorados acompañan a la ausencia de transporte colectivo, la comida está por las nubes y no hay salario mínimo que alcance: pero tenemos patria, y ahora contamos con la India Angostura, tal como lo anunció el Ilegitimo al referirse a los actos cívicos militares destinados a conmemorar el Bicentenario del Congreso de Angostura.

Enrique Viloria Vera

El laberinto de la soledad

Qué lo baile, qué lo baile qué lo baile, qué lo baile ... Déjenlo solo solo solito Canción infantil española No me refiero al excelente libro del mismo título escrito por Octavio Paz, en el que el autor busca los orígenes y las causas de la conducta del mexicano tanto individualmente como en lo colectivo, así como su forma de afrontar y desafiar al mundo, búsqueda que desemboca en el inconsciente como origen y causa de su comportamiento. El propósito de la obra es encontrar una identidad para los mexicanos; el argumento central del autor es que los hechos históricos tienen una influencia significativa en los sentimientos de pesimismo e impotencia que predominan en la forma de actuar del mexicano.

Enrique Viloria Vera

Animales bolivarianos

Los animales han concitado el interés de la humanidad desde los inicios mismos de la vida del ser humano. Reales o mitológicos, amigos o amenaza, utilizados tanto en la guerra como en la paz, han estado presentes ocupando, incluso, un sitial protagónico en la vida de algunos importantes personajes históricos.

Enrique Viloria Vera

40 años es nada… pero ha sido mucho

Y canten por la España de siempre, por la vieja y por la nueva Andrés Eloy Blanco En 1972 visité por primera vez España, en ocasión de veranear en Zarautz. Posteriormente, en 1977 y 1978 conocí más a fondo el país, en largos y nutrientes viajes por su dispar geografía. En 2002, viví un año en Madrid, vinculándome desde ese año con el Centro de Estudios Ibéricos y Americanos de Salamanca (CEIAS), a partir de esa fecha visité España todos los años, donde hace ya casi 3 años vivo en la ciudad de los saberes, a fin de participar en los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que organiza Pérez Alencart en Salamanca, dictar conferencias y presentar unos cuantos libros de mi autoría.

Enrique Viloria Vera

Caracas, ciudad fantasma

"Un día se apareció por la ciudad socialista de las hormigas, un ser mesiánico que lo sabía todo porque todo estaba y salía de su cabeza. Al principio parecía una hormiga mayor, una hormiga roja, con la habilidad de moverse más ágilmente. Dijo que era sociólogo y podía explicar por qué las hormigas eran como eran desde siempre. Dijo que era economista y podía regular el transporte, la circulación, el acarreo de los alimentos, el precio de las hojas, el tamaño de los palitos, todo cuanto las hormigas conocían normalmente. Y dijo también que era político y que podía gobernar la ciudad que se había gobernado eternamente por sí misma. Resultó ser un monstruo de dos cuerpos, cabeza y abdomen, con ocho patas. Su habilidad era tanta que convirtió en tela de araña y en trampa todo cuanto tocó". Guillermo Morón


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