Opinión

Columnistas
Enrique Viloria Vera

Intolerancia + Intolerancia = Odio

“En estos meses, me han bastado los ojos para sentir la enorme barbarie en que andamos metidos, y cualquier despropósito, cualquier episodio sangriento me parece ya cotidiano.” Así se expresa, con dolor y estupefacción, José Luis Ferris, el autor de la novela El amor y la nada, basada en la fratricida guerra civil española.

Enrique Viloria Vera

La agresión al Hospital Vargas: ejemplo de la ignominia bolivariana

Sin embargo, no tenemos otra opción; ninguna otra opción. Si no tenemos policías, jueces, abogados, fiscales, honestos, valerosos y eficientes; si se rinden al crimen y a la corrupción, están condenando al país a la ignominia más desesperante y atroz. Javier Sicilia Soy un josefino de larga data, mi niñez, adolescencia y juventud se desarrollaron en la vieja parroquia de San José. La Salle de Tienda Honda y la Católica de Jesuitas, un poco más allá de los límites de la parroquia, cobijaron mis ganas de entender el mundo. La casita de mis abuelos está, continúa, sita entre el Hospital Vargas y el José Gregorio Hernández.

Enrique Viloria Vera

¿Dónde están los billetes?

Mamá, dónde están los billetes. Mamá el Niño no los trajo.

Enrique Viloria Vera

Unos dioses lejanos; unos héroes eternos

Primero invité a Dios a frecuentar mi mesa, pero él estuvo ajeno, distante, y parecía necesario, al escribir su profesión, poner la “D” mayúscula que no fue imprescindible en ningún otro oficio. * * * Si alguien los sorprende en la hierba de un parque, dándose un revoltón o en un modesto piso de Las Ventas con un par de mocosos y una nevera a plazos, le ruego que me avise, quizás aún esté a tiempo de quitarme de encima la extraña sensación que desde niño me devora. Una divinidad resbaladiza se hace presente en los versos de Enrique Gracia Trinidad para convivir – emplazada y expatriada – con otros irreales y cotidianos semidioses que la ilusionada imaginación del hombre alienta para que la vida tenga su aliviadero abierto y la existencia otra razón de ser más allá de la que le otorga la previsible biología. Con su habitual desenfado registra el escritor esta personal ambivalencia: “El Señor de las Moscas tiene el culo de azufre, / sonríe, / hace gala de dientes / y de puro placer le cruje el esqueleto de la Historia. / Nosotros, agrupados / en torno a los conjuros y los rezos, / tenemos el aliento enrarecido; / una roja penumbra nos invita a la muerte: / Y Dios se nos escapa de las manos como una pesadilla interminable”.

Enrique Viloria Vera

La vida por una bolsa de Clap

Un hombre tiene que tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo. Eduardo Chillida El Socialismo del siglo XXI es ciertamente benevolente, pródigo, generoso y manirroto, lo demuestra al otorgarle alto valor, revolucionario precio, alta apreciación, a un talego de la más elemental vianda. Resulta y ocurre que, en la Patria Bonita de nuestro chavismo elemental y montonero, un súbdito bolivariano de esos de a pie, de los que no están enchufados, arriesga cotidianamente la vida – la única que tiene y vale – por una pedestre bolsa de alimentos básicos, que la Revolución Bolivariana ha convertido en auténticas joyas que compiten con los diamantes, el oro y la plata, y hasta con las esmeraldas de nuestros mejores enemigos.

Enrique Viloria Vera

Regalos bolivarianos por Navidad y fin de año

Yo, el Líder Único e Indiscutido, el Ductor Incuestionable, el Dirigente Infinito, el Gobernante Formidable, el Coco del Imperialismo, el Hijo Putativo de los dos mayores líderes caribeños, el Imprescindible, el Puro Amor del bueno, el mejor bailador de salsa del planeta, el excelso tocador de tumba y bongo, es decir, el rojo – rojito por excelencia, mientras estoy en uso -por ahora- de mis poderes económicos ilimitados, sabios, iluminados y extraordinarios, declaro:

Enrique Viloria Vera

La hayaca de Uslar Pietri

Con particular agudeza Uslar Pietri afirma que “ese significado histórico de lo que se come no ha desaparecido de nuestras modernas cocinas: Junto a los relucientes aparatos andan los invisibles ángeles del pasado. En la comida de un día en cualquier casa de Caracas es posible hallar concentrada la historia de varios siglos.” En efecto, para el escritor, una de las mejores formas de apreciar el mestizaje cultural es nuestra comida, esa gastronomía híbrida, esos platillos que surgieron del cruce de ingredientes, sazones, aromas, sabores, en los que se mezcló “la expansión del Islam, la romanización de Europa, el descubrimiento de América”.

Enrique Viloria Vera

De Atahualqui Yupanqui para los revolucionarios bolivarianos

Un día yo pregunté: Abuelo, dónde está Dios. Mi abuelo se puso triste, y nada me respondió.

Enrique Viloria Vera

Se venden órganos y cabello; se alquila vientre (todo en USD)

Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si no se está muriendo de hambre. León Tolstoi A lo que ha llevado esta malhadada revolución a la mujer venezolana: tanto inútil ennoblecimiento e hipócrita exaltación del género: camarado y camarada, compañero y compañera, combatiente y combatienta, hermanos y hermanas - venezolanos y venezolanas nunca para no evocar ni emular al odiado caminante adeco – a fin de que las sacrificadas mujeres del proceso tengan que rebuscarse vendiendo lo invendible: la dignidad. Pues sí, muy socialistamente la súbdita bolivariana, en vista de las carencias y la carestía de la vida cotidiana del venezolano no enchufado, ha tenido que recurrir a la venta de sus cuidadas cabelleras, antes de que sus preciadas mechas pierdan valor en el exigente mercado peluquero.

Enrique Viloria Vera

fuente de alimentación del socialismo del siglo XXI

Si los basureros pensaran, si los vertederos tuvieran conciencia de sí, si las letrinas fueran reflexivas, si los chiqueros tuvieran opinión, si las cloacas opinaran, si los albañales meditaran y las pocilgas deliberaran, seguramente le hubieran otorgado el más alto reconocimiento – un nuevo Premio Nobel de la Suciedad – a la Revolución Bolivariana.

Enrique Viloria Vera

La ineficiencia del Capitalismo de Estado

Durante más de tres décadas, el estudio del Capitalismo de Estado, de la intervención estatal en la vida económica, en fin, de las empresas públicas de producción y servicio en propiedad del Estado, fue tema prioritario de mi quehacer profesional en Venezuela y de mi asesoría internacional.

Enrique Viloria Vera

No resignación

Este es el título escogido para agrupar los versos de de 64 hombres y 72 mujeres – entre los cuales orgulloso y agradecido me incluyo – reunidos en una antología poética de muy alto y noble alcance, a fin de denunciar - a viva letra - la discriminación, el atropello, la ignominia, la segregación, los abusos y arbitrariedades, en fin, la iniquidad de la que - cotidianamente y en todos lados – es objeto la mujer, por el solo hecho de ser mujer.

Enrique Viloria Vera

Los hermanos Rodríguez

"No considero nada vergonzoso honrar a los hermanos" Esquilo La Historia Universal registra un sinfín de hermanos famosos que se han destacado en los campos más diversos del quehacer humano. En el mundo científico, destacan - con derecho propio - los hermanos Wright, los Montgolfier, los Lumiére, y, más recientemente, los hermanos Rasmussen, creadores de la tan útil y necesaria aplicación Google Maps.

Enrique Viloria Vera

¡A trumpada limpia!

Es una victoria de **** y la nuestra una derrota de coraje. Hugo Chávez. Socialistas del siglo XXI a ponerse las alpargatas que lo que viene no es joropo, sino música country de la más gringa, dirigida por el Sheriff recién electo. El odiado y vilipendiado George W. luce como un cowboy menor, verdadero niño de pecho que se alimenta de compotas de calabaza y tetero de leche de búfala, mientras se chupa el dedo en su protegido rancho tejano.

Enrique Viloria Vera

¡Lávese la boca!

Letania revolucionaria de la cancillería venezolana en ocasión de cualquier cosa que cuestione al régimen:

Enrique Viloria Vera

Chile septiembre de 1973

Con pasaporte oficial, verdadero passe-partout lacrado, en hoja grande, como de pergamino, con ese documento oficial poco importante, aunque imponente parecía, proseguí mi viaje a Lima a fin de visitar la Escuela Nacional de Administración Pública del Perú, su director participó conmigo en el seminario de Bogota, de septiembre oída la ponencia me invitó a que la repitiera en su ancestral país, el de los incas. Fue la primera vez que estuve en Lima, otras veces regresé formando parte del equipo negociador del sector siderúrgico venezolano en el Pacto Andino junto con Jóvito Martínez y los expertos en mercadeo de Sidor. En aquellas ocasiones andábamos divertidos, distendidos, asistiendo a brindis y agasajos luego de las jornadas de discusión, con otros colegas y con mi apreciado Sebastián Allegret, representante de Venezuela en el Acuerdo de Cartagena. Sin embargo, en septiembre de 1973, la situación era distinta, en mi pasaporte figuraba Chile en pleno proceso de golpe de Estado, como último destino de mi oficial travesía ¿Qué debía hacer? ¿Regresar a Caracas o continuar a Santiago? A la Embajada de Venezuela en Lima me dirigí para consultar la situación con un antiguo compañero de la UCAB, Alvarito Carnevalli, tercer secretario de nuestra legación. En medio de nuestra conversa, repicó el teléfono, al habla, al otro lado de la línea, se encontraba Milos Alcalay, ahora asistente personal del Canciller Arístides Calvani, eso que denominan Director de Secretaria. Álvaro, conociendo nuestra amistad, le comentó de mi presencia y de mi consulta; imagino la cara del gordo. Pásamelo le dijo a Álvaro, luego de un ¿Qué hay pantera?, forma un tanto negra y fiera de saludarnos, en su carácter de alto funcionario del Servicio Exterior, me instruyó: vete a Chile lo más pronto que puedas para ayudar a resolver la situación de los venezolanos detenidos y los chilenos asilados.

Enrique Viloria Vera

Niños de la patria subastados, vendidos o regalados

El mal no es lo que entra en la boca del hombre, sino lo que sale de ella. Jesucristo . . . Una mala causa será defendida siempre con malos medios y por hombres malos. Thomas Paine Esta inicua, perversa, retorcida, siniestra y maligna Revolución Bolivariana que predica el amor al prójimo - como el genuinamente sustentado por Jesucristo - Redentor - y que sin rubores y a mansalva, utilizan los ruines camaradas rojo – rojitos a su propicia prosperidad marxista- socialista -, en total coherencia con el principio de que el fin justifica los medios -, ha potenciado el mayor de los amores, el pesaroso desprendimiento que las madres del Proceso revolucionario realizan de los infortunados, infelices y desdichados Niños de la Patria.

Enrique Viloria Vera

Nuevos billetes revolucionarios

La desatada e inconmensurable inflación, descaradamente promovida por esta ineficiente y hablachenta alianza cívico – militar de comiquita, ha obligado a la impresión de nuevos billetes en la Isla de la Felicidad, donde, a buen resguardo de zamuro cuidando carne, reposan nuestras menguadas reservas en oro. Los chapulines de la Revolución han aprovechado el momento – como verdaderos coge-güiros que son – para cambiarle el nombre a la moneda nacional, que ya no será más el Bolívar sino el Castro, en homenaje a los verdaderos libertadores de la Patria Nueva Cubanochavista.

Enrique Viloria Vera

en homenaje a Alí Primera

Qué triste, se oye la lluvia En las escuelas de la Revolución Que triste vive mi gente En las escuelas de cartón

Enrique Viloria Vera

¡Se acabó el rentismo petrolero!

Si hubiéramos de proponer una divisa para nuestra política económica lanzaríamos la siguiente, que nos parece resumir dramáticamente esa necesidad de invertir la riqueza producida por el sistema destructivo de la mina, en crear riqueza agrícola, reproductiva y progresiva: sembrar el petróleo. Arturo Uslar Pietri

Enrique Viloria Vera

Premio Nobel de la muerte

Qué injusta, qué maldita, qué cabrona la muerte que no nos mata a nosotros sino a los que amamos. Carlos Fuentes Ahora que estamos en tiempos de resarcir la culpa que Alfred Nobel experimentó por haber inventado la Dinamita - la terrible y mortífera TNT –, se anuncian los premios instituidos para lavar la conciencia de su promotor. Ciertamente, son muchos y buenos los reconocimientos que otorga la impoluta Academia Sueca, pero son insuficientes a la luz de la terrible realidad de un mundo concebido para la guerra y no para la paz. Los Nobel otorgados para los frustrados y criticados ganadores… No le enmiendo la plana a la academia que habita en un distante frío a varios grados bajo cero. Solamente me propongo – como ciudadano cosmopolita y universal que soy – proponer un nuevo Nobel que se adapte a las dramáticas y convulsas realidades de un aguerrido siglo XXI, el de la muerte.

Enrique Viloria Vera

Caer pa´arriba

A Rafael López Cosío "No he fracasado. He encontrado 1.0000 soluciones que no funcionan". Tomás Alva Edison Con los desterrados cubanos en Salamanca - quienes no son exiliados sino verdaderos condenados a no tener más Patria, porque quien se va de la Isla de la Felicidad es un traidor, un delincuente de lesa humanidad que se merece el peor de los ostracismos - he tenido la oportunidad de entender mejor los oprobios de una dictadura inhumana, cicatera, intolerante y vengativa.

Enrique Viloria Vera

Religiosidad y sexo sin misticismo

Al amor, cualquier curioso hallará una distinción: que uno nace de elección y otro de influjo imperioso. Este es más afectüoso, porque es el más natural y así es más sensible: al cual llamaremos afectivo; y al otro, que es electivo, llamaremos racional. Sor Juana Inés de La Cruz Ciertamente que a la luz del intenso y enjundioso análisis realizado por ese grande de las letras hispanoamericanas, Octavio Paz, acerca de la vida y obra poética de Sor Juana Inés de La Cruz o las Trampas de la Fe, es difícil añadir comentarios novedosos a los expertamente realizados por el escritor sobre el tema que nos ocupa.

Enrique Viloria Vera

Elogio a los Clap

Camarado designado: Me dirijo muy respetuosamente a Vuestra Magnificencia para manifestarle mi más absoluta conformidad y beneplácito con la total escasez de productos básicos con origen cierto y destinatario multiplicado que unos soportan y que mi familia y yo disfrutamos, en el mayor beneficio para nuestra salud que venezolano de cualquier siglo haya conocido. Quiero por medio de esta misiva digital manifestar a su Majestad mi más profunda solidaridad con los bravos y valientes ejecutores de la política alimentaria de este proceso sin productos lácteos, cárnicos o acaramelados para la venta masiva o individualizada - ¡Válgame Dios! -, que nos ha conducido a la mejor situación salubra que entorno familiar haya conocido. En este sentido, le informo a su Excelsitud:

Enrique Viloria Vera

Servicio funerario gratuito

Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida. Mario Benedetti Esta Revolución Bolivariana no es tan peor como lo indica el siempre insidioso Imperio norteamericano. Pronto, muy pronto, en la acostumbrada y fastidiosa cadena nacional, el Designado anunciará la creación de la nueva misión revolucionaria: ENTIERRO BOLIVARIANO.