Opinión

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Enrique Meléndez

Camino al comunismo

La verdad es que ni Nicolás Maduro está por detrás de este despropósito que abriga su gobierno con esto de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC); pues este viene a resultar el último recurso que han inventado las mafias que saquean el país, mediante lo cual pretenden eludir todo tipo de elecciones contempladas en la Constitución; pues cualquier evento de este tipo significaría la crónica de una muerte anunciada, como se dice en el periodismo, para ellos; que los pondría en el camino de la calle, y así que la única forma de eludir dichos eventos, y perpetuarse en el poder, sería por esta vía.

Enrique Meléndez

En la calle para quedarse

El exhorto que hizo el ministro de Defensa Vladimir Padrino López, de que no quería “ver un guardia nacional más cometiendo una atrocidad en la calle”, no constituye sino un reconocimiento de que la actuación de la guardia nacional ha sido atroz, y eso es algo que resulta indiscutible. Por las redes sociales, más que por la televisión, a propósito de la censura, que priva hoy en nuestra opinión pública sobre informaciones de este tipo, se pueden observar escenas de guardias nacionales, disparando, golpeando, apaleando, registrando la cartera a las mujeres, robando a los manifestantes, que desde hace más de un mes se mantienen en la calle.

Enrique Meléndez

La Dama de Hierro

Resulta sobresaliente esta situación de confrontaciones de poderes que se viene gestando en nuestro Estado, sobre todo, a partir de las actuaciones de la Fiscal General; amén de la existencia de una Asamblea Nacional totalmente controlada por la MUD; una señora que ha venido a cantar como un gallo; de modo que su figura ha venido a cobrar una enorme importancia política.

Enrique Meléndez

A diez años de censura

Nadie duda que el cierre de RCTV constituyó una de las rupturas; que se fueron dando de nuestros procesos de democratización a lo largo de esta narcodictadura; que arrancó su escalada de violencia y atropello institucional en el año 2002; cuando Chávez desde un Aló, Presidente despidió a la entonces nómina mayor de Pdvsa. Entonces, atravesábamos por días, como los que estamos viviendo en estos momentos, es decir, días de mucho pateo de calles; de masivas manifestaciones; sobre todo, por el excesivo personalismo que Chávez le comenzaba a imponer a su gobierno: cadenas presidenciales que se llevaban horas; intervenciones directas en la propia Pdvsa, que atentaban contra la independencia y autonomía de dicha industria; desconocimiento del estado de derecho; politización de nuestras fuerzas armadas; tergiversación de nuestros programas educativos, y aún así existía aquél que hacía su salvedad, y se resistía a calificar a aquel régimen de dictadura.

Enrique Meléndez

Los pobres inocentes

Venezuela está enlutada, y nada conmueve a esta gente que nos gobierna esta situación. Incluso, el colmo del cinismo lo constituye el hecho de que para ellos el autor de todas las muertes ha sido la propia MUD; lo que es muy propio de los regímenes totalitarios, esto es, causar actos de vandalismo, para terminar de echarle la culpa al partido contrario. Eso lo sabe bastante bien la nomenclatura cubana; aunque las bandas armadas de este régimen comenzaron antes de la llegada de los cubanos al país; pues nació en aquellos primeros días de gobierno de Chávez; cuando entonces se hablaba de una esquina caliente de la plaza Bolívar de Caracas, y que Juan Barreto, alcalde metropolitano para aquel momento, había dotado de moto y armas a grupos de malandros.

Enrique Meléndez

Clase media arrinconada

El gobierno no se cuida de lo que dice, pues al acusar a militantes de algunos de los partidos que integran la MUD como los causantes de alguno de los asesinatos, sobre todo de jóvenes que han caído en esta “primavera venezolana”, a raíz de las manifestaciones que desde hace un mes tienen calientes las calles, no se da cuenta de que está admitiendo que hay una guerra civil, cuando en el extranjero asegura que aquí lo que reina es la paz perpetua.

Enrique Meléndez

Disidencia en el oficialismo

El gobierno se tambalea, y la prueba está en la rebeldía de Luisa Ortega Díaz,para sorpresa de todo el mundo, pues si alguien hasta ahora ha sido cómplice de todos los pasos, que ha dado esta clase gobernante, en su consolidación tiránica, ha sido esta señora. Una gran parte de los presos políticos, que permanecen tras las rejas, pasaron por las manos de la Fiscal General, lo cual habla ya de una complicidad con la persecución política que ha desatado este gobierno contra los factores de la oposición, aparte de todo lo que nos debe en materia de investigación a fondo de la corrupción administrativa; teniendo a la vista, además, que hay sonoros casos a ese respecto, y por los cuales no ha respondido nada.

Enrique Meléndez

En manos del pranato

Estamos en guerra, una guerra solapada con bajas muy trágicas como la del joven estudiante de la Universidad Metropolitana, Juan Pernalete, que cayó en la plaza Altamira y que ha herido el corazón de las madres, ya que se trataba de un hijo único; sobre todo porque el hecho se ha perpetrado con saña. El día de su muerte se había dado la orden de “disparen primero y averigüen después”, que esta gente que nos gobierna en sus delirios se la achaca a Rómulo Betancourt. Como dice La Biblia: miran la viga en el ojo ajeno, y Maduro, según decían los comentarios por las redes sociales, estaba que ardía en Miraflores.

Enrique Meléndez

Sangre de nuevo en las calles

Lo que se siente hoy en Venezuela es odio. Las calles están llenas de sangre. Ya van 21 venezolanos que han caído; producto de una represión desatada de los cuerpos militares, paramilitares y policiales de este gobierno; puesto que, además de los heridos por balas, disparadas con la saña, que proviene de ese odio; también hay gente afectada por las bombas lacrimógenas que, en una forma indiscriminada el gobierno ha lanzado, para reprimir la protesta ciudadana, que se inició desde hace un mes; incluido el hospital materno-infantil de El Valle (Caracas). Lo cierto es que, como ha dicho, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, este gobierno tiene las manos manchadas de sangre.

Enrique Meléndez

El militarismo y el castrocomunismo

Una de las cosas memorables de Carlos Andrés Pérez fue cuando dijo, allá al comienzo de esta dictadura, que aquí lo que venía era militar para rato, y eso que en plena campaña de Hugo Chávez, para la presidencia de la República, confesaba que entonces se preparaba, para luchar en el futuro contra lo que iba a ser la dictadura del susodicho. No se equivocó: hemos tenido gente uniformada en el poder durante estos 18 años, y como el pensamiento militarista es caótico; en lugar de edificante, como el pensamiento civilista, entonces hoy en día Venezuela es un caos.

Enrique Meléndez

Una democracia chucuta

Todos los días este gobierno nos desconcierta con sus arrebatos; pero hay veces en que se le pasa mano, como decimos en criollo; como lo que acaba de suceder con las famosas sentencias; que emanaron de la Sala Constitucional del TSJ, lo que se dice, entre gallos y medianoche, y que mantuvieron ocupada a la opinión pública desde el día jueves, hasta el sábado; perplejo todo el mundo, por lo que se consideraba un verdadero arrebato; desconocimiento total de la voluntad de una ciudadanía, que había consignado su voto por una Asamblea Nacional (AN), a la que se le despojaban de sus funciones, y de unos diputados que ahora podían ir presos; cuando Nicolás Maduro así lo considerara, de acuerdo a lo que disponían ambas sentencias.

Enrique Meléndez

¿Estaba caído Maduro?

La verdad es que, como dicen por ahí, se transformó en un mito la falsa creencia, de que Nicolás Maduro estaba a punto de salir de la presidencia, y que una oposición ingenua, cayó en la trampa del diálogo, y entonces el tercio ganó tiempo, y resucitó.

Enrique Meléndez

Otro boomerang para el gobierno

Definitivamente, todo cuanto obstáculo le pone el gobierno a la oposición en su camino a la recuperación de nuestro proceso de democratización, la oposición se la batea. Pero se la batea la ciudadanía; que es la que se pronuncia; como en este caso con la convocatoria a la validación de los partidos. Este sábado en el boulevard de Sabana Grande (Caracas) en el toldo, que colocó Primero Justicia, para recoger las firmas, a las cuatro de la tarde la cola estaba larga todavía. Razón por la cual decía ya más tarde Julio Borges que en solo día su partido había recogido más de cien mil firmas. He allí una trompada que se lleva el gobierno, en ese afán suyo de mantenerse en el poder a toda costa, mientras gana tiempo colocando todo cuanto puede en términos de distracción del enemigo.

Enrique Meléndez

Ledezma, un rehén

Ya son más de dos años los que lleva Antonio Ledezma preso; sin habérsele probado delito alguno. Es un preso maquiavélico, como los llamo yo; tomando en cuenta que el autor florentino consideraba que esa era una forma de mostrar sus garras un régimen, y que Napoleón Bonaparte lo llevó a cabo con el famoso asesinato del duque de Enghien.

Enrique Meléndez

Peor que el año pasado

Hay quien dice que, a medida que se va acentuando esta tragedia, que estamos viviendo los venezolanos, la situación se empeora cada vez más. El año pasado estábamos mejor que el presente. Por ejemplo, no andábamos en Metro en Caracas. Porque el automóvil todavía lo teníamos bueno. Un caucho de segunda mano te costaba quince mil bolívares; hoy en día pasan de treinta y cinco mil; porque los nuevos pasan de cien mil bolívares. Imposible rodar más ese carro. Pero, además, había la opción buseta; que te costaba unos cien bolívares máximo, y cuando todavía el billete de cien bolívares era gente, como se dice en criollo; porque, por ejemplo, una buseta que cubre la ruta Los Teques-Caracas hoy en día está en los cuatrocientos cincuenta bolívares. ¿Opción? Metrobús, donde se viaja como sardina en lata.

Enrique Meléndez

La verdad para Trump

La no comparecencia de Donald Trump a la cena anual de los corresponsales de los medios de comunicación social, destacados en la Casa Blanca; famosa porque se trata de una cena dedicada al humor; de modo que el presidente de EEUU tiene la oportunidad de mofarse hasta de sí mismo; tanto más de sus adversarios políticos, e, incluso, se pudiera interpretar que una de las ojerizas, que le tiene Trump a la misma, se debe al hecho de que, según lo recuerdan los comentarios periodísticos, en el 2011 Barak Obama lo hizo objeto de una de sus burlas, estando él presente en la misma; ya que para esta gala asisten no sólo periodistas de las principales cadenas noticiosas del mundo entero, sino también magnates, escritores, actores de cine y televisión; es decir, gente ligada al mundo del arte y del espectáculo, y con el perdón de la digresión; pero decía que la no comparencia suya demuestra una gran debilidad, y esto porque él sabe que este es uno de sus puntos frágiles: su mal carácter.

Enrique Meléndez

Callar a un gigante

Sin duda que fue una reacción propia de una gran soberbia y de una gran ignorancia esto de la sacada de CNN en español de las llamadas parrillas de las cableteras televisivas.

Enrique Meléndez

Si de máscaras se trata

En sus primeros años de gobierno, Chávez confesaba que el 4 de febrero de 1992, él se había quitado la máscara. Era el tono épico con el que hablaba a las masas populares, y eso al pueblo llano le fascinaba oír. Fue cuando llegó echándoselas de que él hacía votos de pobreza y votos de humildad, y, en ese sentido, se permitía donar su sueldo de presidente de la República. Fue el Chávez de los trajes Montecristo; como le decían algunos periodistas, que se fijan mucho en las cosas, y el que variaría una barbaridad, en ese sentido, hasta convertirse en un petimetre de la más alta elegancia.

Enrique Meléndez

El aciago 4F

El episodio del 4 de febrero de 1992 ha sido uno de los episodios más viles y alevosos, que vimos a lo largo de la historia de la República civil o la Venezuela de la partidocracia, como también se le conoce. Chávez trató de justificar aquella asonada militar, apelando al argumento de que se trató de una rebelión contra un gobierno que abundaba en corrupción, abundaba en ineptitud; varias cosas han alegado los que entonces se hacían llamar Comacates (comandantes, capitanes y tenientes); incluso, creo que le oí decir a Chávez en una ocasión; que él había acelerado las acciones de esa intentona, a raíz de una declaración de Carlos Andrés Pérez, en la que decía que en su política neo-liberal, él estaba dispuesto a entregarle el golfo de Venezuela a Colombia: delirios suyos; que sufría lo que el propio Pérez calificaba de incontinencia verbal.

Enrique Meléndez

Porqué se habla mal de Chávez

La verdad es que resulta una estulticia esto, en lo que se solaza Diosdado, de prohibir que se hable mal de Chávez; lo cual constituye una aprehensión; puesto que, en efecto, un alto porcentaje de la población ya está consciente de que esta tragedia, que estamos viviendo, tiene un autor que es Hugo Chávez, y no propiamente Maduro; q ue en última instancia habría agravado la situación, sobre todo, por ser un hombre sin ninguna autoridad; de modo que, si estaba llamado a enderezar los entuertos dejados por aquél, por falta de autonomía, no lo pudo.

Enrique Meléndez

Mentiras, Trump, no digas más mentiras

La verdad es que no me tomé la molestia de oír el discurso de Donald Trump; porque no tenía ni tiempo ni paciencia. Primero, porque me parece un sujeto impresentable; en el entendido de que, si bien a Chávez se le consideraba un payaso trágico; estamos ante el payaso de la dicha y de la fortuna; el magnate de la torre neoyorkina, que todo lo tiene y todo lo puede. Segundo, porque se trata de un personaje que si acaso habrá leído catálogos de empresas industriales será mucho. Todo lo demás, con respecto al grado de su ilustración, es charlatanería e improvisación.

Enrique Meléndez

El sentimiento antimilitarista

Se comenta por las redes sociales de mis paisanos guaros, que al llegar la peregrinación de la Divina Pastora hacia su destino final en Barquisimeto, había un comando de la Guardia Nacional; que ya de por sí era una repugnancia, como le decimos allá en Lara a la provocación; pero, además, que el comandante del mismo, micrófono en mano, ha tenido la osadía de darle la bienvenida a la santa patrona de los larenses a nombre de Nicolás Maduro.

Enrique Meléndez

El mundo al revés

Venimos de un año donde todo nos pareció que el mundo estaba patas arriba, de decisiones absurdas, sobre todo, en el mes de diciembre, a propósito de esa medida de Nicolás Maduro de eliminar en forma repentina el billete de cien bolívares; que produjo un descalabro a todos los niveles; para luego terminar arrepintiéndose; muy propio dicen los astrólogo de Mercurio en condición de retrogradación, que lo fue por esos días. Incluso, nadie se explica por qué este señor tomó tal decisión. En efecto, se han tejido varias conjeturas; empezando por la de señalar que se trató por esta vía de llevar a cabo la más grande operación de lavado de dinero del mundo, que estaba en manos del narcotráfico; además de la delincuencia organizada, porque no sólo el narcotráfico opera con dinero en efectivo, tomando en cuenta la forma como se adquiere la droga, sino también la industria del secuestro y del robo a gran escala, y ese efectivo se maneja, sobre todo, con billetes de cien bolívares, y a lo que habría que agregar el hecho de que la mitad de la población venezolana no está bancarizada; piénsese en los trabajadores del campo: agricultores, mineros, bodegueros.

Enrique Meléndez

Asedio a La Razón

Este 2017 se cumplen diez años de la vez que mi ex condiscípulo, amigo y colega Manuel Isidro Molina me llevó a La Razón, un periódico donde por años él ha sostenido una columna de análisis político y de denuncias, sostenida con mucha valentía, y me presentó a la señora Alejandra Hurtado de López, esposa de Pablo López Ulacio, quien coordinaba la edición del medio aquí en Venezuela, mientras López Ulacio la dirigía desde Costa Rica en su condición de exiliado, diríamos, el primer exiliado político de este régimen, y entonces me dediqué a lo que Gabriel García Márquez conocía como el oficio más divino del mundo.

Enrique Meléndez

Navidad en ruinas

Hemos tenido una Navidad en ruinas. No hemos pasado por una confrontación bélica, pero la impresión que hay es que Venezuela está en cenizas. Obsérvese lo que puede una ideología, esto es, la ideología del comunismo; una especie de monstruo político que todo lo arrastra.

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