Opinión

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Enrique Meléndez

La verdad para Trump

La no comparecencia de Donald Trump a la cena anual de los corresponsales de los medios de comunicación social, destacados en la Casa Blanca; famosa porque se trata de una cena dedicada al humor; de modo que el presidente de EEUU tiene la oportunidad de mofarse hasta de sí mismo; tanto más de sus adversarios políticos, e, incluso, se pudiera interpretar que una de las ojerizas, que le tiene Trump a la misma, se debe al hecho de que, según lo recuerdan los comentarios periodísticos, en el 2011 Barak Obama lo hizo objeto de una de sus burlas, estando él presente en la misma; ya que para esta gala asisten no sólo periodistas de las principales cadenas noticiosas del mundo entero, sino también magnates, escritores, actores de cine y televisión; es decir, gente ligada al mundo del arte y del espectáculo, y con el perdón de la digresión; pero decía que la no comparencia suya demuestra una gran debilidad, y esto porque él sabe que este es uno de sus puntos frágiles: su mal carácter.

Enrique Meléndez

Callar a un gigante

Sin duda que fue una reacción propia de una gran soberbia y de una gran ignorancia esto de la sacada de CNN en español de las llamadas parrillas de las cableteras televisivas.

Enrique Meléndez

Si de máscaras se trata

En sus primeros años de gobierno, Chávez confesaba que el 4 de febrero de 1992, él se había quitado la máscara. Era el tono épico con el que hablaba a las masas populares, y eso al pueblo llano le fascinaba oír. Fue cuando llegó echándoselas de que él hacía votos de pobreza y votos de humildad, y, en ese sentido, se permitía donar su sueldo de presidente de la República. Fue el Chávez de los trajes Montecristo; como le decían algunos periodistas, que se fijan mucho en las cosas, y el que variaría una barbaridad, en ese sentido, hasta convertirse en un petimetre de la más alta elegancia.

Enrique Meléndez

El aciago 4F

El episodio del 4 de febrero de 1992 ha sido uno de los episodios más viles y alevosos, que vimos a lo largo de la historia de la República civil o la Venezuela de la partidocracia, como también se le conoce. Chávez trató de justificar aquella asonada militar, apelando al argumento de que se trató de una rebelión contra un gobierno que abundaba en corrupción, abundaba en ineptitud; varias cosas han alegado los que entonces se hacían llamar Comacates (comandantes, capitanes y tenientes); incluso, creo que le oí decir a Chávez en una ocasión; que él había acelerado las acciones de esa intentona, a raíz de una declaración de Carlos Andrés Pérez, en la que decía que en su política neo-liberal, él estaba dispuesto a entregarle el golfo de Venezuela a Colombia: delirios suyos; que sufría lo que el propio Pérez calificaba de incontinencia verbal.

Enrique Meléndez

Porqué se habla mal de Chávez

La verdad es que resulta una estulticia esto, en lo que se solaza Diosdado, de prohibir que se hable mal de Chávez; lo cual constituye una aprehensión; puesto que, en efecto, un alto porcentaje de la población ya está consciente de que esta tragedia, que estamos viviendo, tiene un autor que es Hugo Chávez, y no propiamente Maduro; q ue en última instancia habría agravado la situación, sobre todo, por ser un hombre sin ninguna autoridad; de modo que, si estaba llamado a enderezar los entuertos dejados por aquél, por falta de autonomía, no lo pudo.

Enrique Meléndez

Mentiras, Trump, no digas más mentiras

La verdad es que no me tomé la molestia de oír el discurso de Donald Trump; porque no tenía ni tiempo ni paciencia. Primero, porque me parece un sujeto impresentable; en el entendido de que, si bien a Chávez se le consideraba un payaso trágico; estamos ante el payaso de la dicha y de la fortuna; el magnate de la torre neoyorkina, que todo lo tiene y todo lo puede. Segundo, porque se trata de un personaje que si acaso habrá leído catálogos de empresas industriales será mucho. Todo lo demás, con respecto al grado de su ilustración, es charlatanería e improvisación.

Enrique Meléndez

El sentimiento antimilitarista

Se comenta por las redes sociales de mis paisanos guaros, que al llegar la peregrinación de la Divina Pastora hacia su destino final en Barquisimeto, había un comando de la Guardia Nacional; que ya de por sí era una repugnancia, como le decimos allá en Lara a la provocación; pero, además, que el comandante del mismo, micrófono en mano, ha tenido la osadía de darle la bienvenida a la santa patrona de los larenses a nombre de Nicolás Maduro.

Enrique Meléndez

El mundo al revés

Venimos de un año donde todo nos pareció que el mundo estaba patas arriba, de decisiones absurdas, sobre todo, en el mes de diciembre, a propósito de esa medida de Nicolás Maduro de eliminar en forma repentina el billete de cien bolívares; que produjo un descalabro a todos los niveles; para luego terminar arrepintiéndose; muy propio dicen los astrólogo de Mercurio en condición de retrogradación, que lo fue por esos días. Incluso, nadie se explica por qué este señor tomó tal decisión. En efecto, se han tejido varias conjeturas; empezando por la de señalar que se trató por esta vía de llevar a cabo la más grande operación de lavado de dinero del mundo, que estaba en manos del narcotráfico; además de la delincuencia organizada, porque no sólo el narcotráfico opera con dinero en efectivo, tomando en cuenta la forma como se adquiere la droga, sino también la industria del secuestro y del robo a gran escala, y ese efectivo se maneja, sobre todo, con billetes de cien bolívares, y a lo que habría que agregar el hecho de que la mitad de la población venezolana no está bancarizada; piénsese en los trabajadores del campo: agricultores, mineros, bodegueros.

Enrique Meléndez

Asedio a La Razón

Este 2017 se cumplen diez años de la vez que mi ex condiscípulo, amigo y colega Manuel Isidro Molina me llevó a La Razón, un periódico donde por años él ha sostenido una columna de análisis político y de denuncias, sostenida con mucha valentía, y me presentó a la señora Alejandra Hurtado de López, esposa de Pablo López Ulacio, quien coordinaba la edición del medio aquí en Venezuela, mientras López Ulacio la dirigía desde Costa Rica en su condición de exiliado, diríamos, el primer exiliado político de este régimen, y entonces me dediqué a lo que Gabriel García Márquez conocía como el oficio más divino del mundo.

Enrique Meléndez

Navidad en ruinas

Hemos tenido una Navidad en ruinas. No hemos pasado por una confrontación bélica, pero la impresión que hay es que Venezuela está en cenizas. Obsérvese lo que puede una ideología, esto es, la ideología del comunismo; una especie de monstruo político que todo lo arrastra.

Enrique Meléndez

Fin de semana negro

La verdad es que lo que pensaba quemar Maduro, como eran los billetes de cien bolívares; que habían salido por nuestras fronteras, bajo forma de contrabando; lo que quería quemar a las mafias del dinero venezolano; salido para comprar gasolina, puesto que la gasolina nuestra se paga en bolívares; pero, luego, se vende en Colombia en pesos; para comprar mercancía los comerciantes de los estados andinos, sobre todo, que viajan a Cúcuta o a Pamplona, y la traen de allá, y los que llegan canjeando bolívares por pesos, y quienes, a su vez, con esos pesos aprovechan de comprar dólares del mercado de cambio de Colombia, que es libre, y dólares que pueden vender en el país a precio del mercado paralelo, una vez que regresan; aparte de gente que se dedica a comprar y vender dólares, por lo que se dan también su viajecito por el hermano país; un capital acaparado que Maduro estima que totalizó unos 300 mil millones de bolívares; decía que lo que pretendía por este camino, le resultó más costoso a nuestra economía, que ese dinero contrabandeado.

Enrique Meléndez

Un callejón sin salida

Diera la impresión de que la oposición se trampeó con la cuestión de la Mesa de Diálogo; a propósito de la actitud que adoptó la gente de descalificación de la MUD, que implicó un serio bajón en las encuestas; visto el fracaso que tuvo en lo que se refiere a sus resultados; donde el gobierno le dio una patada a la mesa, si partimos del hecho de que no cumplió con ninguno de los acuerdos, a los que se llegó en los encuentros, y más bien ganó tiempo, en el sentido de que neutralizó la voluntad de cambio; que se respira en la población, y ganó un año más de vida; pasándole por un lado al RR, que fue algo que se bregó hasta el último minuto, y a las elecciones de gobernadores; pautadas en la propia Constitución para este año, y digo que se trampeó, pues de no asistir a ese diálogo entonces le estaríamos endilgando el hecho de que, precisamente, por no hacerlo, el gobierno se salió con la suya.

Enrique Meléndez

El temor electoral

Hay mucho reclamo que hacerle a la MUD; visto que, para empezar, se coló el año, y lo que decía Ramos Allup en sus comienzos, recién se instalaba la Asamblea, que en seis meses Maduro estaría fuera de la presidencia de la República, se lo tuvo que tragar. Peor aún, el gobierno terminó vacilándose a la MUD en la Mesa de Diálogo, y entonces logró ganar tiempo, en el sentido de desconocer todo lo pautado en la Constitución, y seguir adelante sin permitir ninguna elección; lo que no es extraño en una gente que siente que está salida de esa alta investidura, y entonces no le queda otra cosa que apelar a la mala fe.

Enrique Meléndez

Fidel Castro

Recuerdo la vez que estuvo Fidel Castro en el año 1989 en Caracas. Entonces tomaba posesión Carlos Andrés Pérez de su segunda presidencia, y todos los reporteros nos habíamos congregado en el hall del antiguo hotel Caracas Hilton; donde estaban hospedados todos los presidentes, invitados a los actos de transmisión de mando, y que se habían efectuado en el teatro Teresa Carreño durante toda la mañana, y por la emoción que expresábamos, todos los reporteros éramos fanáticos de Fidel Castro; en el sentido de que esperábamos ansiosamente el regreso de la máxima vedette del comunismo en la América hispánica; pues aún conservábamos una cierta resaca de la ideología marxista, que nos habían inculcado en la universidad.

Enrique Meléndez

Una semana crucial

Durante el día viernes circuló por las redes sociales un mensaje que decía que, gracias a la excelente defensa, los narcosobrinos habían quedado absueltos: un año de guerra sucia por esos medios de comunicación, para terminar resultando inocentes los muchachos; un aplauso para Wilmer Ruperti; lo cual descompuso a más de uno. ¿Acaso aquí estaba metida la mano del G-2 cubano, como para aguarle la fiesta a quienes esperaban lo contrario, es decir, que resultaran condenados, como al final resultó?

Enrique Meléndez

Venezuela espera

El problema de los venezolanos es que somos demasiado críticos. A todo le conseguimos un pero; de modo que yo no voy a caer en la corriente de las críticas; que quieren hacer con la MUD leña del árbol caído, porque no logró lo fundamental en el famoso diálogo de este fin de semana, como era la aprobación del RR para el 2016, y, sobre todo, tomando en consideración que estamos ante una banda de secuestradores; quienes, por el momento, cuentan con el dinero, las armas y las instituciones.

Enrique Meléndez

Marcha y diálogo

Hay un sector, sobre todo, de clase media, que se queja de las políticas de la MUD; solicitan que se marche hacia Miraflores: yo apuesto a que es el que menos asiste a estos eventos. Cada detalle, enseguida suscita una sospecha: que si la MUD quedó embarcada con lo del diálogo; que no se ha debido ir; porque tú no negocias con malandros.

Enrique Meléndez

El día que el TSJ fue jefatura civil

La verdad es que el Tribunal Supremo de Justicia no tiene velas en este entierro; como para decidir si Maduro es o no venezolano, y, como hace ver Enrique Aristiguieta Gramcko; en lugar de despejar las dudas; lo que hace es sembrar más con esta sentencia; que acaba de emanar acerca de la real nacionalidad de nuestro actual jefe de Estado. He allí uno de los descubrimientos de Freud: a través de la mentira el psicólogo puede dar con la verdad, y de allí el detector de mentiras, que recoge ese diagnóstico clínico del padre del psicoanálisis. Es inoportuna esa sentencia, aun cuando las fuerzas de las circunstancias llevaron al máximo tribunal a emitirla; como inoportuno ha sido el tema en sí.

Enrique Meléndez

Temor al plebiscito

En efecto, esta jugada estaba cantada. Se sabía que Jorge Rodríguez; quien es el que ha urdido toda esta patraña, había mandado a firmar a activistas del PSUV durante la jornada de la MUD de la recolección del 1% de las firmas para el RR; para terminar conformando una comisión; que se encargaría de investigar los listados, que había presentado la misma con ese 1% de las firmas; comisión presidida por él, que sabía donde estaba el meollo: ¿no es un ser muy truculento éste?

Enrique Meléndez

Manu militari

Está visto que quienes sostienen este régimen son las cúpulas militares, y ya la opinión pública los está señalando: tuve hambre, y militarizaste el pan, titula su editorial la revista SIC. Incluso, hay una carta escrita por el ex ministro Felipe Pérez Martí, dirigida a este sector, y donde lo invita a reflexionar a ese respecto; pues, por unas cúpulas están pagando todos la mala reputación.

Enrique Meléndez

Las ranuras de un acuerdo

Diera la impresión de que Juan Manuel Santos le hizo la promesa a la guerrilla; de que todo se lo admitía, a cambio de que el pueblo colombiano lo decidiera; una especie de Poncio Pilatos, que se lava las manos, como lo está haciendo ahora; aun cuando, incluso, acordó con la guerrilla; que este referéndum no era vinculante; de modo que la gran carreada aquí, dicho a la venezolana, ha sido la guerrilla, que ha venido a demostrar que carece de olfato político. A esta altura, ya no se pueden echar para atrás; a propósito de la deposición de las armas.

Enrique Meléndez

Se acabó la escasez

El ministro dice que ya se ha comenzado a vencer el flagelo de la escasez; en efecto, están apareciendo las cosas; pero a precio del dólar paralelo o, como se dice en criollo ahora, a precio de bachaqueros. Lo otro es que una cosa vale hoy diez mil bolívares, al mes siguiente vale doce mil; con la advertencia del comerciante; de que se lo está vendiendo a precio antiguo, pues la próxima vez que venga valdrá quince mil. Es decir, una inflación disparada, y que no la detiene nadie.

Enrique Meléndez

Más gasolina para el fuego

Lo que a mi me pasa por la cabeza es que este embarque, que nos acaba de echar el CNE, acelera la salida de Nicolás Maduro por la vía de la renuncia. Ya hasta los mismos vecinos de uno, que están enchufados, admiten que ellos quisieran salir ya de esta gente con todo y el cargo que ocupan. Por lo demás, la decisión del CNE de congelar el referéndum, y posponerlo para el próximo año, no tomó por sorpresa a nadie; ya toda esa normativa, con la que vino, se manejaba, y lo que uno sospecha es que en ese diálogo entre el gobierno y la oposición, una de las cosas, que se planteó fue cambiar el referéndum, por la libertad de algunos presos políticos, y los que, al parecer, según he leído en algunas columnas de comentarios, poco a poco irían saliendo por goteo; de modo que esto vendría a lavarle la cara al gobierno, y queda bien con Dios y con el diablo. La verdad es que yo tengo fuertes sospechas de que Timoteo Zambrano haya dicho lo relativo al Mercosur por cuenta propia. He allí el por qué, además, se dijo que Rodríguez Zapatero se había salido con la suya.

Enrique Meléndez

El referéndum está pintado

La mala noticia de la semana, como se le ha calificado, ha sido lo atribuido a Nelson Bocaranda, en el sentido de que a él le huele que no va a haber referéndum este año. No es que la oposición haya perdido tiempo; enredada, como estuvo al comienzo del año, en temas como el de la enmienda constitucional o la constituyente; embriagada todavía por el triunfo del 6 de diciembre; sabiendo de antemano que todo eso se lo iba a batear la Sala Constitucional del TSJ, como se lo advertían a la MUD los propios voceros del oficialismo; pero producto de esa embriaguez se pensaba todavía que esta gente estaba para respetar la voluntad del pueblo, se descartaban esas advertencias; hasta, al final, quedarse con el referéndum; agotadas, pues las otras vías, teniendo presente que el poder está secuestrado en este país por la llamada banda de los seis siniestros; sentados, a su vez, sobre las bayonetas de una cúpula militar; que conforman las mafias, que saquean al país, y un sistema de complicidades, del cual medran unas cien mil personas a nivel nacional, una especie de corte versallesca, con todos los privilegios del caso, y que han logrado estructurarse y amalgamarse en un Estado rentista en las narices de la ciudadanía, y esto gracias a la presión que ejerce la banda de los seis siniestros sobre todas las instituciones del Estado, excepto la Asamblea Nacional, y a la que el Ejecutivo mismo la tiene en un cerco administrativo; de modo que todo lo que hiciera la MUD, en términos de salidas constitucionales, estaba condenado al bloqueo, y esto lo sabía la MUD, y la que tampoco podía quedarse de brazos cruzados.

Enrique Meléndez

La estatuaria del caudillo

Estoy de acuerdo con lo dicho por algunos voceros de la oposición, en el sentido de que esa estatua, que le erigieron a Chávez en Margarita, constituye una provocación, y una necedad; porque estos tiranuelos, que nos gobiernan, saben que, como decimos los larenses, esa bicha va a dar al suelo tarde o temprano, como en su momento derribaron las estatuas de Sadam Hussein, y todavía se siguen derribando las de Lenin en Rusia.