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Enrique Meléndez

Sangre de nuevo en las calles

Lo que se siente hoy en Venezuela es odio. Las calles están llenas de sangre. Ya van 21 venezolanos que han caído; producto de una represión desatada de los cuerpos militares, paramilitares y policiales de este gobierno; puesto que, además de los heridos por balas, disparadas con la saña, que proviene de ese odio; también hay gente afectada por las bombas lacrimógenas que, en una forma indiscriminada el gobierno ha lanzado, para reprimir la protesta ciudadana, que se inició desde hace un mes; incluido el hospital materno-infantil de El Valle (Caracas). Lo cierto es que, como ha dicho, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, este gobierno tiene las manos manchadas de sangre.

Enrique Meléndez

El militarismo y el castrocomunismo

Una de las cosas memorables de Carlos Andrés Pérez fue cuando dijo, allá al comienzo de esta dictadura, que aquí lo que venía era militar para rato, y eso que en plena campaña de Hugo Chávez, para la presidencia de la República, confesaba que entonces se preparaba, para luchar en el futuro contra lo que iba a ser la dictadura del susodicho. No se equivocó: hemos tenido gente uniformada en el poder durante estos 18 años, y como el pensamiento militarista es caótico; en lugar de edificante, como el pensamiento civilista, entonces hoy en día Venezuela es un caos.

Enrique Meléndez

Una democracia chucuta

Todos los días este gobierno nos desconcierta con sus arrebatos; pero hay veces en que se le pasa mano, como decimos en criollo; como lo que acaba de suceder con las famosas sentencias; que emanaron de la Sala Constitucional del TSJ, lo que se dice, entre gallos y medianoche, y que mantuvieron ocupada a la opinión pública desde el día jueves, hasta el sábado; perplejo todo el mundo, por lo que se consideraba un verdadero arrebato; desconocimiento total de la voluntad de una ciudadanía, que había consignado su voto por una Asamblea Nacional (AN), a la que se le despojaban de sus funciones, y de unos diputados que ahora podían ir presos; cuando Nicolás Maduro así lo considerara, de acuerdo a lo que disponían ambas sentencias.

Enrique Meléndez

¿Estaba caído Maduro?

La verdad es que, como dicen por ahí, se transformó en un mito la falsa creencia, de que Nicolás Maduro estaba a punto de salir de la presidencia, y que una oposición ingenua, cayó en la trampa del diálogo, y entonces el tercio ganó tiempo, y resucitó.

Enrique Meléndez

Otro boomerang para el gobierno

Definitivamente, todo cuanto obstáculo le pone el gobierno a la oposición en su camino a la recuperación de nuestro proceso de democratización, la oposición se la batea. Pero se la batea la ciudadanía; que es la que se pronuncia; como en este caso con la convocatoria a la validación de los partidos. Este sábado en el boulevard de Sabana Grande (Caracas) en el toldo, que colocó Primero Justicia, para recoger las firmas, a las cuatro de la tarde la cola estaba larga todavía. Razón por la cual decía ya más tarde Julio Borges que en solo día su partido había recogido más de cien mil firmas. He allí una trompada que se lleva el gobierno, en ese afán suyo de mantenerse en el poder a toda costa, mientras gana tiempo colocando todo cuanto puede en términos de distracción del enemigo.

Enrique Meléndez

Ledezma, un rehén

Ya son más de dos años los que lleva Antonio Ledezma preso; sin habérsele probado delito alguno. Es un preso maquiavélico, como los llamo yo; tomando en cuenta que el autor florentino consideraba que esa era una forma de mostrar sus garras un régimen, y que Napoleón Bonaparte lo llevó a cabo con el famoso asesinato del duque de Enghien.

Enrique Meléndez

Peor que el año pasado

Hay quien dice que, a medida que se va acentuando esta tragedia, que estamos viviendo los venezolanos, la situación se empeora cada vez más. El año pasado estábamos mejor que el presente. Por ejemplo, no andábamos en Metro en Caracas. Porque el automóvil todavía lo teníamos bueno. Un caucho de segunda mano te costaba quince mil bolívares; hoy en día pasan de treinta y cinco mil; porque los nuevos pasan de cien mil bolívares. Imposible rodar más ese carro. Pero, además, había la opción buseta; que te costaba unos cien bolívares máximo, y cuando todavía el billete de cien bolívares era gente, como se dice en criollo; porque, por ejemplo, una buseta que cubre la ruta Los Teques-Caracas hoy en día está en los cuatrocientos cincuenta bolívares. ¿Opción? Metrobús, donde se viaja como sardina en lata.

Enrique Meléndez

La verdad para Trump

La no comparecencia de Donald Trump a la cena anual de los corresponsales de los medios de comunicación social, destacados en la Casa Blanca; famosa porque se trata de una cena dedicada al humor; de modo que el presidente de EEUU tiene la oportunidad de mofarse hasta de sí mismo; tanto más de sus adversarios políticos, e, incluso, se pudiera interpretar que una de las ojerizas, que le tiene Trump a la misma, se debe al hecho de que, según lo recuerdan los comentarios periodísticos, en el 2011 Barak Obama lo hizo objeto de una de sus burlas, estando él presente en la misma; ya que para esta gala asisten no sólo periodistas de las principales cadenas noticiosas del mundo entero, sino también magnates, escritores, actores de cine y televisión; es decir, gente ligada al mundo del arte y del espectáculo, y con el perdón de la digresión; pero decía que la no comparencia suya demuestra una gran debilidad, y esto porque él sabe que este es uno de sus puntos frágiles: su mal carácter.

Enrique Meléndez

Callar a un gigante

Sin duda que fue una reacción propia de una gran soberbia y de una gran ignorancia esto de la sacada de CNN en español de las llamadas parrillas de las cableteras televisivas.

Enrique Meléndez

Si de máscaras se trata

En sus primeros años de gobierno, Chávez confesaba que el 4 de febrero de 1992, él se había quitado la máscara. Era el tono épico con el que hablaba a las masas populares, y eso al pueblo llano le fascinaba oír. Fue cuando llegó echándoselas de que él hacía votos de pobreza y votos de humildad, y, en ese sentido, se permitía donar su sueldo de presidente de la República. Fue el Chávez de los trajes Montecristo; como le decían algunos periodistas, que se fijan mucho en las cosas, y el que variaría una barbaridad, en ese sentido, hasta convertirse en un petimetre de la más alta elegancia.

Enrique Meléndez

El aciago 4F

El episodio del 4 de febrero de 1992 ha sido uno de los episodios más viles y alevosos, que vimos a lo largo de la historia de la República civil o la Venezuela de la partidocracia, como también se le conoce. Chávez trató de justificar aquella asonada militar, apelando al argumento de que se trató de una rebelión contra un gobierno que abundaba en corrupción, abundaba en ineptitud; varias cosas han alegado los que entonces se hacían llamar Comacates (comandantes, capitanes y tenientes); incluso, creo que le oí decir a Chávez en una ocasión; que él había acelerado las acciones de esa intentona, a raíz de una declaración de Carlos Andrés Pérez, en la que decía que en su política neo-liberal, él estaba dispuesto a entregarle el golfo de Venezuela a Colombia: delirios suyos; que sufría lo que el propio Pérez calificaba de incontinencia verbal.

Enrique Meléndez

Porqué se habla mal de Chávez

La verdad es que resulta una estulticia esto, en lo que se solaza Diosdado, de prohibir que se hable mal de Chávez; lo cual constituye una aprehensión; puesto que, en efecto, un alto porcentaje de la población ya está consciente de que esta tragedia, que estamos viviendo, tiene un autor que es Hugo Chávez, y no propiamente Maduro; q ue en última instancia habría agravado la situación, sobre todo, por ser un hombre sin ninguna autoridad; de modo que, si estaba llamado a enderezar los entuertos dejados por aquél, por falta de autonomía, no lo pudo.

Enrique Meléndez

Mentiras, Trump, no digas más mentiras

La verdad es que no me tomé la molestia de oír el discurso de Donald Trump; porque no tenía ni tiempo ni paciencia. Primero, porque me parece un sujeto impresentable; en el entendido de que, si bien a Chávez se le consideraba un payaso trágico; estamos ante el payaso de la dicha y de la fortuna; el magnate de la torre neoyorkina, que todo lo tiene y todo lo puede. Segundo, porque se trata de un personaje que si acaso habrá leído catálogos de empresas industriales será mucho. Todo lo demás, con respecto al grado de su ilustración, es charlatanería e improvisación.

Enrique Meléndez

El sentimiento antimilitarista

Se comenta por las redes sociales de mis paisanos guaros, que al llegar la peregrinación de la Divina Pastora hacia su destino final en Barquisimeto, había un comando de la Guardia Nacional; que ya de por sí era una repugnancia, como le decimos allá en Lara a la provocación; pero, además, que el comandante del mismo, micrófono en mano, ha tenido la osadía de darle la bienvenida a la santa patrona de los larenses a nombre de Nicolás Maduro.

Enrique Meléndez

El mundo al revés

Venimos de un año donde todo nos pareció que el mundo estaba patas arriba, de decisiones absurdas, sobre todo, en el mes de diciembre, a propósito de esa medida de Nicolás Maduro de eliminar en forma repentina el billete de cien bolívares; que produjo un descalabro a todos los niveles; para luego terminar arrepintiéndose; muy propio dicen los astrólogo de Mercurio en condición de retrogradación, que lo fue por esos días. Incluso, nadie se explica por qué este señor tomó tal decisión. En efecto, se han tejido varias conjeturas; empezando por la de señalar que se trató por esta vía de llevar a cabo la más grande operación de lavado de dinero del mundo, que estaba en manos del narcotráfico; además de la delincuencia organizada, porque no sólo el narcotráfico opera con dinero en efectivo, tomando en cuenta la forma como se adquiere la droga, sino también la industria del secuestro y del robo a gran escala, y ese efectivo se maneja, sobre todo, con billetes de cien bolívares, y a lo que habría que agregar el hecho de que la mitad de la población venezolana no está bancarizada; piénsese en los trabajadores del campo: agricultores, mineros, bodegueros.

Enrique Meléndez

Asedio a La Razón

Este 2017 se cumplen diez años de la vez que mi ex condiscípulo, amigo y colega Manuel Isidro Molina me llevó a La Razón, un periódico donde por años él ha sostenido una columna de análisis político y de denuncias, sostenida con mucha valentía, y me presentó a la señora Alejandra Hurtado de López, esposa de Pablo López Ulacio, quien coordinaba la edición del medio aquí en Venezuela, mientras López Ulacio la dirigía desde Costa Rica en su condición de exiliado, diríamos, el primer exiliado político de este régimen, y entonces me dediqué a lo que Gabriel García Márquez conocía como el oficio más divino del mundo.

Enrique Meléndez

Navidad en ruinas

Hemos tenido una Navidad en ruinas. No hemos pasado por una confrontación bélica, pero la impresión que hay es que Venezuela está en cenizas. Obsérvese lo que puede una ideología, esto es, la ideología del comunismo; una especie de monstruo político que todo lo arrastra.

Enrique Meléndez

Fin de semana negro

La verdad es que lo que pensaba quemar Maduro, como eran los billetes de cien bolívares; que habían salido por nuestras fronteras, bajo forma de contrabando; lo que quería quemar a las mafias del dinero venezolano; salido para comprar gasolina, puesto que la gasolina nuestra se paga en bolívares; pero, luego, se vende en Colombia en pesos; para comprar mercancía los comerciantes de los estados andinos, sobre todo, que viajan a Cúcuta o a Pamplona, y la traen de allá, y los que llegan canjeando bolívares por pesos, y quienes, a su vez, con esos pesos aprovechan de comprar dólares del mercado de cambio de Colombia, que es libre, y dólares que pueden vender en el país a precio del mercado paralelo, una vez que regresan; aparte de gente que se dedica a comprar y vender dólares, por lo que se dan también su viajecito por el hermano país; un capital acaparado que Maduro estima que totalizó unos 300 mil millones de bolívares; decía que lo que pretendía por este camino, le resultó más costoso a nuestra economía, que ese dinero contrabandeado.

Enrique Meléndez

Un callejón sin salida

Diera la impresión de que la oposición se trampeó con la cuestión de la Mesa de Diálogo; a propósito de la actitud que adoptó la gente de descalificación de la MUD, que implicó un serio bajón en las encuestas; visto el fracaso que tuvo en lo que se refiere a sus resultados; donde el gobierno le dio una patada a la mesa, si partimos del hecho de que no cumplió con ninguno de los acuerdos, a los que se llegó en los encuentros, y más bien ganó tiempo, en el sentido de que neutralizó la voluntad de cambio; que se respira en la población, y ganó un año más de vida; pasándole por un lado al RR, que fue algo que se bregó hasta el último minuto, y a las elecciones de gobernadores; pautadas en la propia Constitución para este año, y digo que se trampeó, pues de no asistir a ese diálogo entonces le estaríamos endilgando el hecho de que, precisamente, por no hacerlo, el gobierno se salió con la suya.

Enrique Meléndez

El temor electoral

Hay mucho reclamo que hacerle a la MUD; visto que, para empezar, se coló el año, y lo que decía Ramos Allup en sus comienzos, recién se instalaba la Asamblea, que en seis meses Maduro estaría fuera de la presidencia de la República, se lo tuvo que tragar. Peor aún, el gobierno terminó vacilándose a la MUD en la Mesa de Diálogo, y entonces logró ganar tiempo, en el sentido de desconocer todo lo pautado en la Constitución, y seguir adelante sin permitir ninguna elección; lo que no es extraño en una gente que siente que está salida de esa alta investidura, y entonces no le queda otra cosa que apelar a la mala fe.

Enrique Meléndez

Fidel Castro

Recuerdo la vez que estuvo Fidel Castro en el año 1989 en Caracas. Entonces tomaba posesión Carlos Andrés Pérez de su segunda presidencia, y todos los reporteros nos habíamos congregado en el hall del antiguo hotel Caracas Hilton; donde estaban hospedados todos los presidentes, invitados a los actos de transmisión de mando, y que se habían efectuado en el teatro Teresa Carreño durante toda la mañana, y por la emoción que expresábamos, todos los reporteros éramos fanáticos de Fidel Castro; en el sentido de que esperábamos ansiosamente el regreso de la máxima vedette del comunismo en la América hispánica; pues aún conservábamos una cierta resaca de la ideología marxista, que nos habían inculcado en la universidad.

Enrique Meléndez

Una semana crucial

Durante el día viernes circuló por las redes sociales un mensaje que decía que, gracias a la excelente defensa, los narcosobrinos habían quedado absueltos: un año de guerra sucia por esos medios de comunicación, para terminar resultando inocentes los muchachos; un aplauso para Wilmer Ruperti; lo cual descompuso a más de uno. ¿Acaso aquí estaba metida la mano del G-2 cubano, como para aguarle la fiesta a quienes esperaban lo contrario, es decir, que resultaran condenados, como al final resultó?

Enrique Meléndez

Venezuela espera

El problema de los venezolanos es que somos demasiado críticos. A todo le conseguimos un pero; de modo que yo no voy a caer en la corriente de las críticas; que quieren hacer con la MUD leña del árbol caído, porque no logró lo fundamental en el famoso diálogo de este fin de semana, como era la aprobación del RR para el 2016, y, sobre todo, tomando en consideración que estamos ante una banda de secuestradores; quienes, por el momento, cuentan con el dinero, las armas y las instituciones.

Enrique Meléndez

Marcha y diálogo

Hay un sector, sobre todo, de clase media, que se queja de las políticas de la MUD; solicitan que se marche hacia Miraflores: yo apuesto a que es el que menos asiste a estos eventos. Cada detalle, enseguida suscita una sospecha: que si la MUD quedó embarcada con lo del diálogo; que no se ha debido ir; porque tú no negocias con malandros.

Enrique Meléndez

El día que el TSJ fue jefatura civil

La verdad es que el Tribunal Supremo de Justicia no tiene velas en este entierro; como para decidir si Maduro es o no venezolano, y, como hace ver Enrique Aristiguieta Gramcko; en lugar de despejar las dudas; lo que hace es sembrar más con esta sentencia; que acaba de emanar acerca de la real nacionalidad de nuestro actual jefe de Estado. He allí uno de los descubrimientos de Freud: a través de la mentira el psicólogo puede dar con la verdad, y de allí el detector de mentiras, que recoge ese diagnóstico clínico del padre del psicoanálisis. Es inoportuna esa sentencia, aun cuando las fuerzas de las circunstancias llevaron al máximo tribunal a emitirla; como inoportuno ha sido el tema en sí.

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