Opinión

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Enrique Meléndez

El temor electoral

Hay mucho reclamo que hacerle a la MUD; visto que, para empezar, se coló el año, y lo que decía Ramos Allup en sus comienzos, recién se instalaba la Asamblea, que en seis meses Maduro estaría fuera de la presidencia de la República, se lo tuvo que tragar. Peor aún, el gobierno terminó vacilándose a la MUD en la Mesa de Diálogo, y entonces logró ganar tiempo, en el sentido de desconocer todo lo pautado en la Constitución, y seguir adelante sin permitir ninguna elección; lo que no es extraño en una gente que siente que está salida de esa alta investidura, y entonces no le queda otra cosa que apelar a la mala fe.

Enrique Meléndez

Enrique Meléndez: Fidel Castro

Recuerdo la vez que estuvo Fidel Castro en el año 1989 en Caracas. Entonces tomaba posesión Carlos Andrés Pérez de su segunda presidencia, y todos los reporteros nos habíamos congregado en el hall del antiguo hotel Caracas Hilton; donde estaban hospedados todos los presidentes, invitados a los actos de transmisión de mando, y que se habían efectuado en el teatro Teresa Carreño durante toda la mañana, y por la emoción que expresábamos, todos los reporteros éramos fanáticos de Fidel Castro; en el sentido de que esperábamos ansiosamente el regreso de la máxima vedette del comunismo en la América hispánica; pues aún conservábamos una cierta resaca de la ideología marxista, que nos habían inculcado en la universidad.

Enrique Meléndez

Una semana crucial

Durante el día viernes circuló por las redes sociales un mensaje que decía que, gracias a la excelente defensa, los narcosobrinos habían quedado absueltos: un año de guerra sucia por esos medios de comunicación, para terminar resultando inocentes los muchachos; un aplauso para Wilmer Ruperti; lo cual descompuso a más de uno. ¿Acaso aquí estaba metida la mano del G-2 cubano, como para aguarle la fiesta a quienes esperaban lo contrario, es decir, que resultaran condenados, como al final resultó?

Enrique Meléndez

Venezuela espera

El problema de los venezolanos es que somos demasiado críticos. A todo le conseguimos un pero; de modo que yo no voy a caer en la corriente de las críticas; que quieren hacer con la MUD leña del árbol caído, porque no logró lo fundamental en el famoso diálogo de este fin de semana, como era la aprobación del RR para el 2016, y, sobre todo, tomando en consideración que estamos ante una banda de secuestradores; quienes, por el momento, cuentan con el dinero, las armas y las instituciones.

Enrique Meléndez

Marcha y diálogo

Hay un sector, sobre todo, de clase media, que se queja de las políticas de la MUD; solicitan que se marche hacia Miraflores: yo apuesto a que es el que menos asiste a estos eventos. Cada detalle, enseguida suscita una sospecha: que si la MUD quedó embarcada con lo del diálogo; que no se ha debido ir; porque tú no negocias con malandros.

Enrique Meléndez

El día que el TSJ fue jefatura civil

La verdad es que el Tribunal Supremo de Justicia no tiene velas en este entierro; como para decidir si Maduro es o no venezolano, y, como hace ver Enrique Aristiguieta Gramcko; en lugar de despejar las dudas; lo que hace es sembrar más con esta sentencia; que acaba de emanar acerca de la real nacionalidad de nuestro actual jefe de Estado. He allí uno de los descubrimientos de Freud: a través de la mentira el psicólogo puede dar con la verdad, y de allí el detector de mentiras, que recoge ese diagnóstico clínico del padre del psicoanálisis. Es inoportuna esa sentencia, aun cuando las fuerzas de las circunstancias llevaron al máximo tribunal a emitirla; como inoportuno ha sido el tema en sí.

Enrique Meléndez

Temor al plebiscito

En efecto, esta jugada estaba cantada. Se sabía que Jorge Rodríguez; quien es el que ha urdido toda esta patraña, había mandado a firmar a activistas del PSUV durante la jornada de la MUD de la recolección del 1% de las firmas para el RR; para terminar conformando una comisión; que se encargaría de investigar los listados, que había presentado la misma con ese 1% de las firmas; comisión presidida por él, que sabía donde estaba el meollo: ¿no es un ser muy truculento éste?

Enrique Meléndez

Manu militari

Está visto que quienes sostienen este régimen son las cúpulas militares, y ya la opinión pública los está señalando: tuve hambre, y militarizaste el pan, titula su editorial la revista SIC. Incluso, hay una carta escrita por el ex ministro Felipe Pérez Martí, dirigida a este sector, y donde lo invita a reflexionar a ese respecto; pues, por unas cúpulas están pagando todos la mala reputación.

Enrique Meléndez

Las ranuras de un acuerdo

Diera la impresión de que Juan Manuel Santos le hizo la promesa a la guerrilla; de que todo se lo admitía, a cambio de que el pueblo colombiano lo decidiera; una especie de Poncio Pilatos, que se lava las manos, como lo está haciendo ahora; aun cuando, incluso, acordó con la guerrilla; que este referéndum no era vinculante; de modo que la gran carreada aquí, dicho a la venezolana, ha sido la guerrilla, que ha venido a demostrar que carece de olfato político. A esta altura, ya no se pueden echar para atrás; a propósito de la deposición de las armas.

Enrique Meléndez

Se acabó la escasez

El ministro dice que ya se ha comenzado a vencer el flagelo de la escasez; en efecto, están apareciendo las cosas; pero a precio del dólar paralelo o, como se dice en criollo ahora, a precio de bachaqueros. Lo otro es que una cosa vale hoy diez mil bolívares, al mes siguiente vale doce mil; con la advertencia del comerciante; de que se lo está vendiendo a precio antiguo, pues la próxima vez que venga valdrá quince mil. Es decir, una inflación disparada, y que no la detiene nadie.

Enrique Meléndez

Más gasolina para el fuego

Lo que a mi me pasa por la cabeza es que este embarque, que nos acaba de echar el CNE, acelera la salida de Nicolás Maduro por la vía de la renuncia. Ya hasta los mismos vecinos de uno, que están enchufados, admiten que ellos quisieran salir ya de esta gente con todo y el cargo que ocupan. Por lo demás, la decisión del CNE de congelar el referéndum, y posponerlo para el próximo año, no tomó por sorpresa a nadie; ya toda esa normativa, con la que vino, se manejaba, y lo que uno sospecha es que en ese diálogo entre el gobierno y la oposición, una de las cosas, que se planteó fue cambiar el referéndum, por la libertad de algunos presos políticos, y los que, al parecer, según he leído en algunas columnas de comentarios, poco a poco irían saliendo por goteo; de modo que esto vendría a lavarle la cara al gobierno, y queda bien con Dios y con el diablo. La verdad es que yo tengo fuertes sospechas de que Timoteo Zambrano haya dicho lo relativo al Mercosur por cuenta propia. He allí el por qué, además, se dijo que Rodríguez Zapatero se había salido con la suya.

Enrique Meléndez

El referéndum está pintado

La mala noticia de la semana, como se le ha calificado, ha sido lo atribuido a Nelson Bocaranda, en el sentido de que a él le huele que no va a haber referéndum este año. No es que la oposición haya perdido tiempo; enredada, como estuvo al comienzo del año, en temas como el de la enmienda constitucional o la constituyente; embriagada todavía por el triunfo del 6 de diciembre; sabiendo de antemano que todo eso se lo iba a batear la Sala Constitucional del TSJ, como se lo advertían a la MUD los propios voceros del oficialismo; pero producto de esa embriaguez se pensaba todavía que esta gente estaba para respetar la voluntad del pueblo, se descartaban esas advertencias; hasta, al final, quedarse con el referéndum; agotadas, pues las otras vías, teniendo presente que el poder está secuestrado en este país por la llamada banda de los seis siniestros; sentados, a su vez, sobre las bayonetas de una cúpula militar; que conforman las mafias, que saquean al país, y un sistema de complicidades, del cual medran unas cien mil personas a nivel nacional, una especie de corte versallesca, con todos los privilegios del caso, y que han logrado estructurarse y amalgamarse en un Estado rentista en las narices de la ciudadanía, y esto gracias a la presión que ejerce la banda de los seis siniestros sobre todas las instituciones del Estado, excepto la Asamblea Nacional, y a la que el Ejecutivo mismo la tiene en un cerco administrativo; de modo que todo lo que hiciera la MUD, en términos de salidas constitucionales, estaba condenado al bloqueo, y esto lo sabía la MUD, y la que tampoco podía quedarse de brazos cruzados.

Enrique Meléndez

La estatuaria del caudillo

Estoy de acuerdo con lo dicho por algunos voceros de la oposición, en el sentido de que esa estatua, que le erigieron a Chávez en Margarita, constituye una provocación, y una necedad; porque estos tiranuelos, que nos gobiernan, saben que, como decimos los larenses, esa bicha va a dar al suelo tarde o temprano, como en su momento derribaron las estatuas de Sadam Hussein, y todavía se siguen derribando las de Lenin en Rusia.

Enrique Meléndez

El otro Caracazo

Bajé apretado en la camioneta de un vecino: cuatro personas atrás. El transporte público de los Altos Mirandinos este 1S estaba muy difícil. Había mucho volumen vehicular, pero el tránsito fluía. Llamaba la atención una camioneta picó, que venía llena de gente atrás; pero al llegar a la intersección del IVIC el tránsito se detiene; aun cuando el semáforo daba en verde para nosotros. Comienzan a correr los minutos, y entonces nos damos cuenta que a esa altura de la Panamericana hay una patrulla policial atravesada en la vía hacia Caracas; rodeada de un piquete de GN. Nos bajamos; enseguida comienza a aparecer una lluvia de gente: mucha camisa blanca y cachucha tricolor, que se dirige hacia donde están los efectivos militares, careándolos, y entonces se acerca el general, de aspecto aindiado, que comanda la tropa, y nos dice que se ha obstruido la vía, en virtud de que en otro kilómetro más abajo se está llevando a cabo un operativo.

Enrique Meléndez

La Meca Caracas

La verdad es que responde a la sabiduría política de Henry Ramos Allup, como lo reveló la diputada Gaby Arellano, el hecho de haber propuesto la fecha del 1S para la protesta, en este caso, toma de Caracas; aun cuando para el momento en que lo hizo se veía como una fecha lejana; que fue lo que le reconoció la diputada Arellano, es decir, en lo asertivo que fue, en el sentido de que su convocatoria, al final, se volviera una bola de nieve, que se dirige hacia Caracas, con unos primeros resplandores representados en las personas de Lenin Bastidas, un sacerdote que arrancó desde Monagas hacia la capital, y quien por donde pasaba se convertía en una celebridad; lo mismo que un grupo de indígenas, que arrancó desde el Amazonas, y a los que se le iban agregando otros grupos de personas; por supuesto, siendo hostigados por guardias y policías; impidiéndoles la continuación de su marcha; una convergencia que muy bien lo dijo la diputada Arellano, responde al hecho de que, si bien a un gobierno democrático se le puede derrocar desde la provincia, a través de un proceso electoral, a una dictadura se le derroca en la capital. ¿Sería por eso que Juan Vicente Gómez gobernaba desde Maracay?

Enrique Meléndez

La toma de Caracas

Contaba Gorbachev en una entrevista que le hicieron para el periódico francés Le Figaro, con motivo de los 20 años de la caída del Muro de Berlín; que, celebrándose una fiesta patria de Alemania, los grandes jerarcas de los países de la órbita soviética se habían reunido en un estadio de Berlín a los fines de presenciar un desfile de las 24 regiones de la RDA.

Enrique Meléndez

Venezuela agoniza

Lo de la revista Time, de que Venezuela se está muriendo, ha sido algo que ha indignado a todos los niveles el sentimiento de la venezolanidad; porque, como muy bien lo sostiene dicho medio a continuación, la agonía es en cámara lenta. La clase media toca los niveles de indigencia, y esto se percibe en el hecho de que en los hogares se ha reducido el número de las comidas.

Enrique Meléndez

Misericordia de nosotros

En otrora la conversación de la gente versaba sobre las hazañas, que se hacían, para conseguir las cosas; que, al final, se conseguían; cuando entonces los economistas hablaban de desabastecimiento; porque ya cuando no hay nada pisamos los terrenos de la escasez, y la cual deriva en hambre, que es lo que estamos viendo hoy en día; que no hay nada para comer, y cuando lo hay está fijado a precios del dólar paralelo; mientras nuestros salarios están fijados a precios del dólar de diez bolívares. Ayer tarde, cuando caminaba por La Candelaria (Caracas) observé a un señor, que se ve que está desempleado urdiendo en una bolsa negra de basura, e iba amontonando algo que se había encontrado; los sobrados de alguna comida, y entonces se le veía con una cara de afortunado. Fue fatal para el venezolano, y eso que con Chávez se jugó, para decirlo a lo criollo, a Rosalinda; porque Chávez llegó a constituir, sobre todo, el Chávez recién salido de la cárcel de Yare, la reserva moral del venezolano. Un pueblo indispuesto en ese momento contra la dirigencia política de este país; que más era bulla que la cabuya, como se vino a demostrar, en especial, en el caso de Carlos Andrés Pérez, a quien se le tenía por un potentado; que mantenía en bancos suizos una fortuna en cuentas mancomunadas con Cecilia Matos, cuyas pruebas nunca llegaron, y en ese momento el venezolano se dejó engañar; porque la carrera política, en lugar de ser una virtud, como lo consideraba Aristóteles, se volvió un recurso para la intriga, el pase de factura; fue una irresponsabilidad de Luis Alfaro Ucero y Rafael Caldera dar al traste con el gobierno de Pérez, y que en política se cobra muy caro; como sucedió también en el caso de Pedro Carmona Estanga; con el perdón de la digresión; si partimos del hecho de que a raíz de estos despropósitos, juegos de intereses de por medio, se sortea la democracia, como a Rosalinda y de modo que en esas condiciones no resulte extraño el hecho de que se fragüe un proyecto político de un teniente coronel, que se mostraba locuaz; pero como había asumido el portaestandarte de esa reserva moral, que se había exacerbado en el país, la gente ni cuenta se daba de esa locuacidad; salvo algún intelectual de la talla de José Ignacio Cabrujas, de quien le leí un artículo, donde se burlaba un poco del potpurrí de cosas, que decía Chávez en un minuto.

Enrique Meléndez

El bolichiripero pide renuncia

Se puede decir que ya estamos en plena transición, y la prueba está en que Maduro ha buscado blindarse con un superministro de charreteras; corroborando así la tesis, que don Ricardo Palma allá en Perú hace casi dos siglos sostenía, de que el último grado de un militar hispanoamericano es el de presidente de la República; un superministro que coloca por encima del vicepresidente, y donde se demuestra la inutilidad de este cargo; que no contempló la Constitución de 1961; bajo el alegato, según lo justifican los tarifados del oficialismo, de que se le otorga dicha investidura al general Padrino López; para que las fuerzas armadas se hagan cargo, directamente, de enfrentar la guerra económica; lo cual no refleja idiotismo, sino más bien ganas de hablar pendejadas, para no ver la realidad.

Enrique Meléndez

Aquí no se rinde nadie

Esta consigna que ahora aparece en los telones de fondo, que colocan los voceros del oficialismo en sus ruedas de prensa, hace pensar en la famosa guardia pretoriana, que escoltó a Hitler hasta después de muerto, y que le llevó quince días a las fuerzas aliadas terminar de reducir en aquella Alemania de postguerra, y en donde se manifiesta el despropósito del después de mí el diluvio.

Enrique Meléndez

Instintos más que razones

Le contaba un señor a otro, mientras hacíamos cola, para retirar dinero de un cajero, que el trabajo de camionero es el más riesgoso, que hay hoy en día, y le decía que tenía a un familiar convaleciente, a causa de una paliza, que le habían propinado en un pueblo, hacia donde se había desviado, huyéndole a una cola, que se había formado en la carretera. De inmediato, interceptaron el camión, y le dieron la paliza, porque en la plataforma no traía carga alguna, o sea, por atreverse a atravesar el pueblo; como cuando el malandro castiga a su víctima, porque no carga nada para despojarle. He allí la cruel manifestación del hambre.

Enrique Meléndez

¿Aguanta a octubre?

La verdad es que cuando Maduro dice que a la Asamblea Nacional le quedan días de vida, está asumiendo la naturaleza dictatorial de su régimen. Primero, porque no está reconociendo la separación e independencia de los poderes, que es el principio fundamental de todo régimen democrático.

Enrique Meléndez

A imagen y semejanza del gobierno

En verdad que viendo a Delcy Eloina, en ese papelón que hizo en la OEA, uno no siente sino pena ajena. Pobre vejez la de esta señora toda llena de remordimientos; comenzando por el hecho de que no ha debido hacer una contrapropuesta; para impedir que se discutiera el informe, que debía presentar Luis Almagro ante el Consejo de Seguridad de la organización. Actuó a ciegas, es decir, de una manera improvisada; pues un diplomático con astucia lo primero que hace es sopesar el ambiente, para ver si cuenta con una mayoría suficiente, como para imponer su tesis; pues todo lo demás no deja de ser una necedad.

Enrique Meléndez

No crean que digo la verdad

Siempre recuerdo esas reflexiones de Sartre sobre la mentira, como un recurso de la mala fe; si se toma en cuenta que hay el mentiroso mitómano, secuela de alguna anomalía psíquica, y que no le hace daño a nadie, salvo a sí mismo, una vez que se sabe la verdad, que entonces viene a descubrírsele esa anomalía psíquica; de modo que a la final se le toma por broma: se le comienza a llamar mito-fulano, y la diferencia con la mala fe consiste en que aquí hay un proyecto de salvaguarda de intereses; una segunda intención. Lo cual se ve patético en el caso de nuestro embajador Bernardo Alvarez; cuando interviene en los foros internacionales, y entonces se dedica a negar una realidad, y que todo el mundo conoce; porque Venezuela se trata de un país, aparte de su tradición republicana democrática, donde están de por medio héroes universales y una historia de su independencia muy hazañosa; cuenta con ingente recursos, y una industria petrolera que, antes de que la destruyera el chavismo, se había ubicado en la segunda transnacional más importante del mundo, y entonces se convierte en algo singular la noticia relativa a la hambruna, que está padeciendo este pueblo, y en un momento en que como diría Marshall Mcluhan, vivimos en la aldea global, donde nada se puede ocultar, más ahora cuando se ha impuesto el imperio de la digitalización, y la aparición de los llamados teléfonos inteligentes.

Enrique Meléndez

El fantasma del saqueo

Es muy doloroso ver lo que está sucediendo hoy en Venezuela. En efecto, hay hambre. Uno lo sabe porque lo sufre en carne propia; con independencia de la situación económica de la persona, sobre todo, si es profesional y depende de un salario.

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