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Aunque usted no lo crea

“Si los venezolanos no toman acciones contundentes, estarán destinados a repetir la historia cubana”. Luis Almagro, Secretario General de la OEA. Todas las informaciones que proceden de Venezuela pertenecen a la crónica roja, al drama, al “aunque usted no lo crea”. Ya ni siquiera matizamos con las tradicionales noticias de las bellísimas reinas del universo o de los beisbolistas estelares. Las pantallas de las cadenas mundiales de televisión muestran lo que no pueden hacer las venezolanas: una nube de hambrientos de todas las edades escarbando en la basura para comer. Esto sucede en el país con las mayores reservas de petróleo del mundo. Aunque usted no lo crea.

Examen raspado

“La prisión es el único lugar en el que el poder puede manifestarse de forma desnuda, en sus dimensiones más excesivas, y justificarse como poder moral”. Michel Focault (1926- 1984), historiador, psicólogo, teórico social y filósofo francés. Once mujeres venezolanas pagan con su libertad la protesta contra un gobierno cada vez más autoritario. Y muchas más tienen régimen de presentación, prohibición de salida del país y hasta prohibición de hablar, twittear o comunicarse por ningún medio.

Aquí no se habla mal de Venezuela

“Llevo tu luz y tu aroma en mi piel, y el cuatro en el corazón…”. Letra de “Venezuela”, compuesta por Herrero y Armentero, dos españoles que nunca habían visto esta tierra de gracia. ¿Cómo hablar mal del país más hermoso del mundo? El buen gusto del Creador se lució aquí. Cuando recitamos nuestra memoria ancestral para enumerar lo que nos gusta de Venezuela, lo primero que se pone en guardia es un vaho de colores y olores: su naturaleza, lo rico y fragante de sus frutas, el esmeralda de sus playas, la nieve sobre los Andes, las mesas de los dioses de nuestros antepasados, esos tepuyes y sus impresionantes ríos y cascadas.

El síndrome “Chavesolano”

El populismo es el uso demagógico de la democracia para acabar con ella . Enrique Krauze (1947- ), ingeniero, historiador y escritor mexicano. Ha escrito más de 20 libros y producido más de 300 documentales de televisión sobre la historia política de México y Latinoamérica.

La estampida

“La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio” Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano. Unas largas vacaciones en el exterior, en contacto con compatriotas en el exilio y con acceso a una prensa que investiga y publica sin cortapisas los resultados de sus pesquisas, me concedieron una visión panorámica del horror que es Venezuela bajo el mando de una revolución que en 18 años mató la prosperidad y la democracia.

Cuento rojo de Navidad

“Sin apoyo militar no salimos de esta dictadura ni recuperamos la democracia”. Padre Luis María Ugalde, S.J. (1938- ), teólogo e historiador jesuita venezolano nacido en España, ex rector de la UCAB, Premio Nacional de Periodismo, Individuo de Número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales.

En la misma paila

La muerte no es suficiente motivo para perdonar, olvidar u obviar quién fue Fidel Castro y la impronta de dolor, muerte y exilio que deja su largo paso por el poder en Cuba y en el mundo. Graduado de abogado, Fidel hace oposición a Fulgencio Baptista, quien había derrocado al presidente Carlos Prío Socarrás. Cuba para entonces era, gracias a su política de puertas abiertas a la inversión extranjera, una potencia en América. Fue el tercer país, en 1837, después de Gran Bretaña y USA, en tener ferrocarril; La Habana disponía de luz eléctrica en 1877; el primer tranvía de Latinoamérica se inauguró en la capital cubana en 1900; en 1906 comenzó la telefonía punto a punto, sin operador; fue en 1922 el segundo país del mundo en instalar una estación de radio; para 1958 era el país que tenía más estaciones de radio por habitante; en 1950 fue el segundo país en transmitir por televisión y también el segundo en hacerlo a color; para 1959 La Habana era la ciudad del mundo con mayor cantidad de cines: 358.

Los narcocómplices

“El problema de las mentes cerradas es que siempre tienen la boca abierta”. Mafalda (1964-1973), personaje central de la tira cómica del humorista argentino Quino. Curiosamente, el presidente más bocón que ha tenido Venezuela, guarda profundo silencio acerca de sus sobrinos Flores que fueron hallados culpables de “conspiración para introducir en Estados Unidos 800 kilos de cocaína”.

Los francotiradores del diálogo

“Nosotros dialogamos con los enemigos que hemos jurado destruir, solamente cuando carecemos de la fuerza necesaria para abatirlos”. Vladímir Ilich Uliánov, alias Lenin (1870-1924), político, revolucionario y comunista ruso. Pregunto a quienes afirman que dictadura no sale con votos, que gobierno no sale con diálogo, que la MUD está vendida y que hay que quedarse en la calle manifestando hasta que el gobierno caiga, por qué no se van a Miraflores y acampan allí hasta que Maduro recoja sus trastes. ¡Claro que no!, es mucho más fácil instalarse en su teclado o en su smartphone a criticar y demoler reputaciones, sin aportar ideas luminosas ni tampoco fajarse día y noche a protestar, trabajar, declarar, escribir, viajar de un lado de otro, como lo hacen los líderes políticos de la Unidad. Todos ellos tienen defectos. Tantos como sus críticos.

¿Cómo te lo explico?

“Una conversación es un diálogo, no un monólogo. Por eso hay tan pocas buenas conversaciones: debido a la escasez de personas inteligentes”. Truman Streckfus Persons, más conocido como Truman Capote (1924 -1984), periodista y escritor estadounidense. La navidad fue adelantada un mes. La cruz del Ávila se encendió el 1° de noviembre en lugar del 1° de diciembre, como tradicionalmente se hacía para dar inicio al periodo decembrino. Sin embargo, a nadie debe extrañar esta alteración de los usos y costumbres. No hay que olvidar que esa cruz también fue encendida en marzo de 2013, cuando el comandante agonizaba. No hay que olvidar que en Venezuela nos han cambiado hasta el nombre del país, la bandera, el escudo, el Panteón Nacional, la historia patria.

Los sicarios de la democracia

“Si hoy el pueblo no sale a la calle, si esta semana no sale a la calle, tengan la plena seguridad de que nos esperan al menos los mismos años de dictadura que ha tenido Cuba”. Dra. Blanca Rosa Mármol de León, abogada, ex magistrada del Tribunal Supremo de Justicia. El 20 de octubre de 2016, el gobierno venezolano declaró oficialmente una dictadura, al cerrar la puerta democrática por excelencia, como es la elección popular, mediante la cual los ciudadanos eligen sus gobernantes… y los revocan también. Un grupete de jueces penales, que si son abogados deben saber de sobra que no tienen competencia para decidir en materia electoral, ignoró esto ante las demandas casi idénticas y simultáneas que introdujeron gobernadores chavistas, al parecer con jugosas razones para convencerlos de cometer tamaña ilegalidad.

Dictadura Judicial

“Una injusticia hecha a un individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad”. Charles Louis de Secondat, Barón de Montesquieu (1689-1755), pensador político francés, figura relevante de la Ilustración, creador de la teoría de la separación de poderes como principio fundamental de la República. De modo que, según el pranato judicial instalado en la Sala Electoral, la recolección del 20% de voluntades para activar el referendo revocatorio, es por estado. Curiosa sentencia, que contradice no sólo el artículo 15 de las Normas para Regular Referendos Revocatorio, aprobadas por el CNE y vigentes desde el 2007, sino que niega la validez del nombramiento de Nicolás Maduro como presidente de la república.

¡Qué pena con el CNE, vea!

“Venezuela no aguanta dos años más de Maduro”. José Virtuoso ( 1959- ), sacerdote jesuita, ex rector de la UCAB. Hasta la pregunta del tarjetón electoral era engañosa: “¿Apoya usted el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera?”. Claro que sí, habría que estar loco para no querer terminar un conflicto de 52 años y que finalmente reine la paz. Pero ¿cuál era el costo de esa paz? Colombia tiene instituciones fuertes y autónomas, que se sintieron humilladas por los términos impuestos en este llamado “Acuerdo Final”.

Bajo protesta

“Cualquier poder si no se basa en la unión, es débil”. Jean de la Fontaine (1621-1695), escritor francés, famoso por sus fábulas. “Bajo protesta” la Mesa de la Unidad anunció que iba a recoger el 20% de “voluntades” para hacer el revocatorio, pero sin aceptar las normas inventadas por cuatro rectoras irresponsables que han decidido obstaculizar un mecanismo electoral previsto en la constitución y que ordena el pueblo, arriesgando la paz de Venezuela con el cierre de la única salida oportuna, pacífica y legal.

El festín de Nicolás

“La guerra hace ladrones y la paz los cuelga”. George Herbert (1593 - 1633), poeta, orador y sacerdote inglés. Margarita blindada por los cuatro costados. Uniformados encapuchados patrullando las calles, no para cuidar a los margariteños azotados por el hampa, sino para evitar protestas que pudiesen ver los invitados a una alineada cumbre de los No Alineados. Fragatas en las costas, helicópteros sobrevolando con francotiradores colgados, aislamiento total del centro de convenciones y el hotel donde se alojaban los delegados.

Margarita es una lágrima

De nada sirven las prédicas totalitarias cuando los pueblos han adquirido conciencia histórica de su libertad. Rómulo Betancourt (1908-1981), presidente de Venezuela, fundador de Acción Democrática hace 75 años

Resteados

Un gobierno que emplea la fuerza para imponer su dominio, enseña a los oprimidos a usar la fuerza para defenderse. Nelson Mandela (1918-2013), preso político, líder anti apartheid, Presidente de Sudáfrica Ni las alcabalas, las agresiones de colectivos y guardias en las carreteras, las amenazas de quema y muerte contra líneas de buses en los terminales del interior, las cadenas con filmaciones del 2002 para amedrentar o la amenaza del propio Ministro del Interior de usar armas y gases contra la marcha, detuvieron a más de un millón de venezolanos que dieron un mensaje clarísimo al gobierno de Maduro: “Queremos sacarte constitucionalmente con un referendo”. Punto.

En nombre de Dios

El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos. Art. 350, Constitución de la República Bolivariana de Venezuela vigente

Y si el despotismo levanta la voz…

Un violinista toca “Venezuela” mientras en la cola hacia Inmigración, padres llorosos abrazan a sus hijos, muchachos que en su mayoría se van para no volver, después de lograr lo que su país no les da: seguridad, calidad y vida. “Sé que es lo mejor para él, pero tengo el corazón roto”, dice una afligida señora mientras agita su mano en un doloroso adiós a su único hijo. “Maldigo a los responsables de esta tragedia de la separación familiar, padres huérfanos de hijos, nietos que crecen lejos de sus abuelos”, se lamenta con rabia un anciano que vio mejores tiempos en este hermoso país, depauperado hoy por una plaga revolucionaria.

La maldición de Boves

Es absurdo que fuerzas democráticas vuelvan a la discordia y a entredevorarse, cuando el enemigo acecha.Rómulo Betancourt (1908-1981), presidente de Venezuela, interino entre 1945 y 1948, y constitucional entre 1959 y 1964 “Hasta hoy llegó tu luz”, exclamó José Tomás Boves cuando tomó Valencia en 1814, después de un sitio de casi un mes. Aunque Boves juró ante el altar de la catedral que perdonaría la vida a los rendidos, no cumplió. La noche siguiente invitó a la sociedad valenciana a un baile, que terminó en una orgía de humillación y muerte, uno de los episodios más infames de la independencia venezolana.

Paramilicias y paradelincuentes

La violencia es el último refugio del incompetente. Isaac Asimov (1919-1992), escritor y profesor de bioquímica, ruso nacionalizado estadounidense, prolífico autor de obras de ciencia ficción Después del asesinato del líder sindical Jorge Eliécer Gaitán, en 1948, Colombia entra en una guerra entre el estado y elementos subversivos que apenas ahora, 68 años y más de un millón de colombianos muertos después, comienza a ver la paz.

De heredero a ahijado

“Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar”. Winston Churchill (1874-1965), político británico, Primer Ministro durante la Segunda Guerra Mundial. Mientras invadía Europa, bombardeaba ciudades masacrando vidas y también al patrimonio histórico del Viejo Continente, exterminaba a los judíos en el mayor genocidio de la historia, el Führer alemán Adolf Hitler exclamaba en sus discursos: “¡Yo lo que quiero es la paz!”.

Crisis de inhumanidad

“Con humanidad y democracia nun-ca han sido liberados los pueblos”. Adolf Hitler (1889-1945), político y militar alemán, Führer -líder- que guió a Alemania a la II Guerra Mundial, invasión de Europa y genocidio de los judíos. La muerte de Aníbal Chávez es la última prueba que faltaba para que la crisis humanitaria que viven los venezolanos sea incuestionable, aunque lo niegue el gobierno presidido por el heredero de su hermano, el finado presidente. Si es cierto que Aníbal, quien llevaba más de una década en el cargo de Alcalde de Sabaneta, murió de una salmonelosis, infección causada por la bacteria salmonella (y según informes médicos, con un cuadro de cirrosis hepática pre existente) y que su madre doña Elena, en su primera reacción protestó porque no le habían dado “atención médica prioritaria” y no lo habían llevado a Cuba, pues el hermano del comandante sufrió y murió por lo mismo que hoy lo están haciendo muchos venezolanos: alimentos contaminados, carencia de recursos sanitarios y mucho menos la posibilidad de buscar auxilio en otro país. Veamos: la salmonella se transmite por comer verduras y frutas mal lavadas, carnes en mal estado. O sea, por comer lo que muchos venezolanos están comiendo: carnes y pollos que pierden la cadena de frío por apagones o cavas de transporte dañadas, manipulación antihigiénica de alimentos crudos, comida sacada de la basura, donde se ha contaminado. Sí, es una realidad que debemos afrontar: los venezolanos están comiendo de la basura porque no tiene posibilidad de adquirirlos con estos precios inflacionarios. Hay crisis humanitaria cuando la población no accede a alimentación básica, cuando no consigue medicinas para su salud, cuando no hay una eficiente asistencia hospitalaria, cuando carecen de agua potable o cuando esa agua tiene valores perjudiciales para la salud. Todos estos elementos, se dan en Venezuela. Los venezolanos, lo saben y lo sufren en carne propia, en otros países lo saben, en las organizaciones mundiales lo saben. El único que lo niega es precisamente el gobierno que tiene responsabilidad absoluta en la gravísima crisis humanitaria que atraviesa el país. El paso por la frontera hacia Cúcuta de casi 140.000 venezolanos, desesperados por aprovisionarse de insumos para alimentarse, de medicinas y productos de higiene, dio la imagen exacta del grado de carencia inhumana que se vive en Venezuela. Las declaraciones del gobernador del Táchira, Vielma Mora, ponen en contexto la conducta inverosímil de negar la realidad que les estalla en la cara. Criticó los precios, la alegría de los venezolanos que regresaban con bolsas de producto, insinuó que no había hambre aquí porque vio mucha gente “robusta” pasando la frontera, criticó que alquilasen autobuses de turismo y que se tomaran fotos con los guardias y en los sitios de compra. Estas críticas marginales acentúan la indignación de gente que no tiene que dar de comer a sus hijos. La ministra de Salud negó ante la comisión de Derechos Humanos de la OEA que aquí hubiese crisis humanitaria y exhibió unas cifras del año 2012, época en que el finado importaba a granel los alimentos, después de expropiar y arruinar a los productores nacionales. El gobierno venezolano no da números desde el año 2012. Las estadísticas que se poseen es producto de las investigaciones de los médicos, las universidades y los gremios de la salud. El caso de los niños es dramático. No se necesitan estadísticas para ver la abundancia de casos de desnutrición entre los más pequeños. Y el abandono a que los someten cuando se enferman. Hemos visto protestas de niños con enfermedades terminales, exigiendo sus tratamientos. Hemos vistos las condiciones antihigiénicas, deplorables, en maternidades como la Concepción Palacios y la del Sur, que reciben a la mayoría de las parturientas de Caracas y Valencia. Bebés infectados por moscas, procedimientos quirúrgicos que se interrumpen porque se va la luz, placentas y desechos de legrados contaminando ambientes hospitalarios. El producto de esto es una preocupante mortalidad que ha dado un salto cuántico en apenas un año. En el Hospital Universitario de Caracas en 2015 fallecieron 19 por cada mil bebés nacidos vivos. En apenas 4 meses de 2016, se superó ampliamente esa tasa, con 33 bebés fallecidos de cada 1.000 nacidos. En la Maternidad Concepción Palacios los médicos reportaron 100 bebés muertos en los primeros 3 meses de 2016. Los médicos carecen de guantes, estetoscopios, insumos básicos para asistir a partos, que realizan en condiciones no asépticas lo cual causa infecciones en las madres y en los bebés. La desnutrición hace mella en los niños. Las escuelas han dejado de suministrarles comida o les dan una muy carente de nutrientes. La hambruna está cobrando ya vidas infantiles. En el hospital J.M. De los Ríos, organizaciones privadas han comenzado a donar una “sopa solidaria” después que el hospital se quedara sin recursos. El Hospital Vargas les manda comida pero ha llegado hasta con gusanos y chiripas. Y pensar que se estima que en las compras de comida entre los años 2012 y 2014 hubo una sobrefacturación de 66.700 millones de dólares. Esas comisiones engordan a bolichicos y enchufados a costa de la muerte de venezolanos. Codevida, una coalición de más de 30 ONG del sector salud, tuvo el valor de desmentir con pruebas y testimonios a la ministra Melo y al gobierno, para demostrar en instancias internacionales la crisis sanitaria de Venezuela. Sus campañas de defensa de la vida y la salud en las redes suministran datos tremendos. Estos son algunos referidos específicamente a las mujeres: la carencia de anticonceptivos coloca a Venezuela en el primer lugar de embarazo adolescente en América Latina; en Venezuela el cáncer de mama es la segunda causa de muerte femenina y los tiempo de espera para cirugía son de casi 2 años, en muchos casos llega antes la muerte que la operación; más de 5.000 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama no consiguen medicamentos esenciales de forma continua y 25 de ellos no están disponibles en la farmacia de alto costo del Ivss; hay pacientes de cáncer de mama con más de 8 meses sin tomar su tratamiento; se desconocen las cifras oficiales sobre mortalidad materna; hay escasez de medicamentos básicos para embarazadas; mujeres en trabajo de parto deben recorrer hasta 5 centros asistenciales para recibir atención. El hambre y las enfermedades no dan tregua ni tiempo. Las condiciones de vida deplorables están afectando severamente la salud física y mental de los venezolanos. La ayuda humanitaria para esta crisis humanitaria requiere de la apertura de un canal humanitario, que el gobierno venezolano se niega a abrir. Ceguera, soberbia o maldad, cualquiera sea la explicación, no será válida justificarse ante un pueblo que cada día va llenando el vaso de la impaciencia en su contra. Esta semana, la ONU, preocupada por “la erosión de las garantías básicas y la grave escasez de alimentos y medicinas” pidió al gobierno venezolano aceptar la ayuda humanitaria. De no hacerlo, la crisis humanitaria se convertirá en un genocidio. ¿Importará eso a un gobierno cuya única preocupación es que no lo revoquen? [email protected] @charitorojas

El “Cucutazo”

“No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura”. George Orwell (seudónimo de Eric Arthur Blair, 1903-1950), nacido en la India, escritor y periodista británico, opositor del imperialismo, autor de “Rebelión en la granja”. Nunca hubiera imaginado el heredero del trono revolucionario que la tierra de sus ancestros, Cúcuta, sería el escenario de la estocada mortal, pública y notoria, contra su fracasado gobierno. Las mujeres lideraron ese “cucutazo” cuando el 5 de julio más de 500 venezolanas desesperadas, pasaron por encima a las barreras fronterizas, a la guardia nacional y al cierre ordenado por el gobierno hace ya 11 largos meses, para ir a Colombia a adquirir lo que necesitaban. El éxito de esta misión de salvataje no tuvo líderes, mandatos ni reglas. Las franelas que usaron eran blancas, símbolo de paz, ningún color de partidos políticos, ninguna pancarta proselitista y un objetivo común: abastecerse en Cúcuta y regresar a Venezuela para dar de comer a sus familias. La presión sobre el gobierno nacional y regional hizo que una segunda avanzada, el domingo 10 de julio, tuviese una especie de permiso de frontera abierta en los pasos peatonales, por 12 horas. Esta vez, más de 35.000 hombres y mujeres (cifra oficial dada por el gobernador de Santander) cruzaron la frontera, abarrotaron casas de cambio y comercios. Las autoridades colombianas brindaron transporte y custodia. Y los venezolanos regresaron en la tarde felices y al mismo tiempo frustrados: “Así era Venezuela antes, cuando encontrábamos de todo”, decían. Sobre los 3 puentes internacionales, los gritos que se escuchaban pedían libertad, revocatorio, apertura inmediata de la frontera. La respuesta del gobierno no se hizo esperar, en boca del gobernador del Táchira Vielma Mora, quien procedió a la descalificación: “No había 35.000 personas; muchos fueron a visitar a su familia, a hacer vida social; no fue por hambre, allí estaba gente bien robusta”. Para redondear su vileza, aclaró que no había fecha para abrir la frontera y que no iban a permitir nuevamente ese paso hacia Cúcuta. Pero una cosa es la mentira oficial y otra lo que está sucediendo. El gobierno está en punto de quiebre, presionado por la terrible crisis humanitaria que se empeña en negar y por una comunidad internacional que ya no tiene duda del talante dictatorial del régimen. Uno tras otro, los organismos internacionales están reclamándole respeto a un gobierno que encarcela a sus opositores, manipula el poder judicial para anular cualquier barrera constitucional; amenaza y actúa para desconocer al poder legislativo electo por la aplastante mayoría que quiere un cambio; insulta a mandatarios, organismos y países que osan pedirle respeto para la democracia venezolana. Y encima de eso, insiste en un “Plan de la Patria” heredado de su finado mentor, que arrojó los lodos que trajeron esta tempestad. El panorama internacional no le puede ser más adverso. En la OEA ratifican que la Carta Democrática Interamericana, que tiene como objetivo proteger a la democracia de este país, está activada. La Unión Europea anuncia que tratará el caso Venezuela en su sesión del lunes 18 de julio. Mercosur, que debía entregar en junio al presidente venezolano la presidencia “pro tempore” del organismo, ha aplazado la fecha. Según el editorial de The New York Times, “los jefes de Estado del Mercosur están considerando bloquear a Venezuela, al menos temporalmente, por la erosión de la democracia en ese país. Esto demuestra que los países vecinos empiezan a adoptar una línea más dura contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cuyas políticas autoritarias e imprudentes han sumido a su país en una crisis económica y política”. El mismo editorial de NYT califica al gobierno venezolano de “paria internacional”. Y no hay sino que ver el entorno: Maduro ha aislado a Venezuela, haciendo tienda aparte con los pocos aliados (“chulos” dicen algunos) en los organismos continentales; dejando de cumplir sus obligaciones cambiarias con las líneas aéreas (ya no vuelan a Venezuela por las grandes deudas, Air Canada, Alitalia, Lufthansa, Latam, Aeroméxico), con los proveedores de materias primas, con los venezolanos que estudian o viven en el exterior. Más de cuatro mil expropiaciones o “robos” de empresas por parte de un gobierno atropellador, han dejado la industria nacional a menos del 40% de su capacidad productiva. Solo este año, tres poderosas transnacionales salieron del mercado venezolano: General Mills (Underwood, Frescarini, salsas) y Bridgestone Firestone, que fueron vendidas a grupos criollos, y ahora la multinacional de la higiene, Kimberly Clark, que cerró sus puertas e inmediatamente fue “ocupada” por el gobierno. De sus 12 líneas de producción (Huggies, Scott, toallas sanitarias) solo funciona una, que tiene materia prima para dos semanas más. Todo esto no hace sino confirmar a los inversionistas que Venezuela es un país riesgoso, donde el capricho del gobernante es la única ley. La crisis alimentaria y asistencial ya no hay forma de ocultarla. En Cúcuta reportaron que lo más vendido fueron las medicinas. Y en el renglón alimentos, el azúcar. De los 16 centrales azucareros del país, 11 están expropiados por el gobierno y los privados no cuentan con insumos debido a la expropiación de tierras con cultivos de caña de azúcar. En un país donde los funcionarios del gobierno son sospechosos de una corrupción rampante, donde quien manejó las multimillonarias compras de alimentos es un general activo, Carlos Osorio, que acaba de ser acusado en la Fiscalía por “desfalco de 27 millardos de dólares”, el presidente no se puede indignar cuando Citigroup anuncia que va a eliminar en 30 días las “cuentas riesgosas”, entre las que se encuentran las del Banco Central y el Banco de Venezuela, que usan el Citibank para sus operaciones en dólares. Un gobierno cuya economía la manejan enchufados de medio pelo que en su vida han producido nada; donde los militares están en funciones públicas y en la diatriba política diaria; donde el gobierno está ciego, sordo y mudo ante los gritos de auxilio de su pueblo, no puede perdurar en el mando. Menos aún con su última y desesperada acción: subyugar a todos los organismos gubernamentales a las órdenes del ministro de la defensa, quien ahora encabezará la “gran misión” que sustituye a los fracasados Clap. Al final de los tiempos, llegó el gobierno militar. @charitorojas

Terrorismo al desnudo

“Es terrorismo de Estado cuando se usan métodos ilegítimos por parte del gobierno, o con la anuencia y complicidad de éste, con el fin de inducir miedo o terror en la población para fomentar comportamientos o fomentar objetivos que no se producirían por sí mismo. Es terrorismo de Estado cuando el mismo Estado crea organizaciones clandestinas convencionales y luego hay negligencia en su persecución. Es terrorismo de Estado cuando los gobernantes emplean el uso sistemático de la violencia sobre la sociedad civil”. Lenin Eduardo Guerra, profesor del Departamento de Políticas Públicas de la Universidad de Los Andes (ULA). No es de gratis que desde hace años organizaciones de derechos humanos hayan criticado, condenado y hasta sentenciado al gobierno venezolano por su reiterada conducta de irrespetar derechos básicos como la libertad de información, de expresión, de libre tránsito, de libre comercio. Encarcelamientos políticos, cierre o acorralamiento de medios de comunicación, confiscaciones que no cumplen requisitos de expropiación legal, coacción y despido de empleados públicos, entre otros abusos cometidos por el gobierno en contravención de los derechos humanos de los venezolanos y de las leyes del país que los protegen, han ocasionado que la Corte Interamericana de los Derechos Humanos haya emitido 17 sentencias condenatorias ( de las cuales el gobierno revolucionario no ha acatado ni una), que Humans Right Watch emita año tras año alertas destacando el atropello; que en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) sea Venezuela el país con más demandas ( 27), las cuales ha perdido en casi todos los casos sentenciados; que las evaluadoras de riesgo internacionales califiquen a Venezuela como un país con alto riesgo jurídico e inestabilidad social y política. La reacción del gobierno chavista y madurista ha sido la misma: sacar al país de los organismos internacionales (lo cual no lo excusa del cumplimiento de las sentencias), descalificar a todos los que midan las bajísimas notas del régimen, pelear con todo el que le llame la atención por sus graves faltas, insultándolos con calificativos que se pasean desde la “a” de asesinos” hasta la “t” de traidor, pasando por la “i” de injerencistas.