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Opinión

Columnistas

Ese ángel llamado Rafael

Mi amigo muy querido, el Padre Rafael Baquedano, SJ, fue un hombre genuinamente generoso, genuinamente justo, genuinamente sabio. Y no por su condición de religioso: Baquedano era un hombre genuinamente bueno, y como lo era, escogió el camino del sacerdocio para hacer el bien.

Mamás en tiempos de revolución

Ayer, quienes pudieron, celebraron con sus mamás el Día de las Madres. Y aunque el día de las madres debería celebrarse todos los días (con aquéllas que son buenas mamás, porque definitivamente no todas las mujeres están capacitadas para serlo), y más allá del interés comercial, es un día para homenajear a quienes nos dieron la vida y de quienes recibimos el amor más incondicional de todos.

¿Por qué tanta maldad?

Luego de haber visto el video de las tanquetas arrollando a los manifestantes por enésima vez me pregunté cuál es la causa de que un ser humano pueda ser tan malvado con otro. Encontré en la web un interesante escrito del Dr. Leon F. Seltzer, psicólogo, donde explica que, con muy pocas excepciones, las personas agresivas con las que ha trabajado a lo largo de su carrera han sufrido importantes déficits de autoestima. Incluso los que han tenido éxito en sus carreras, pero no en sus relaciones, y es allí donde abundan los desencadenantes de la ira. Sin embargo -e independientemente de sus logros profesionales- casi todos han sido afectados por un programa "no soy lo suficientemente bueno" (y algunos con un guión adicional de "soy un fraude" también).

El mejor alimento

El 12 de abril, la productora Jorgita Rodríguez escribió en su Facebook: “Esta noche compré dos panes campesinos, en bolsas separadas, en una panadería de Colinas de Bello Monte. Cuando salí de allí y ya lista para irme, una de las bolsas se me cayó y rodó debajo del carro que estaba estacionado al lado del mío. Entré a la panadería para ubicar al dueño del carro y pedirle que lo moviera y así poder recuperar mi bolsa con el pan. Mientras lo ubicaban me tomé un café y de inmediato salí con el encargado, quien se ofreció a ayudarme. Se agachó para mirar debajo del carro vecino; no había nada. Pero en la siguiente esquina oscura de Caracas sí. Allí había un señor muy venido a menos, casi en harapos y un niño como de ocho añitos que se acercaba rápidamente hasta mí con la bolsa del pan: Venía a devolvérmela. Él y su papá habían tomado del piso en el momento en el que yo entré a la panadería, se dieron cuenta que tenía dueño y regresaron a entregarla. Ese papá en extrema pobreza y con todas las urgencias que lo acompañaban, le estaba dando a su hijo el mejor alimento del día: el de la honestidad”.

¡Justicia para Ángela!

Una vez más quiero levantar mi voz en contra de loa abusos contra las mujeres de este país. Pareciera que las reformas al Código Penal de hace unos años –tan cacareadas- se fueron por el estricote. Y como la justicia no funciona, más desamparadas estamos.

Guaidó no puede solo

Los venezolanos parecemos locos. Tal vez los chavistas lograron enloquecernos a todos. Sabemos que buena parte de la estrategia del G2 cubano se basa en la guerra sicológica, no en balde la carrera que exige más requisitos para entrar en ese país caribeño es, justamente, la de Sicología.

¡Bolichicos al rescate!

Mi pana, te escribo desde el pazo de F., adonde me vine con una jevita que conocí en Formentor. Está como le da la gana: 21 años, la cintura pequeñita, los senos operadotes (talla E), el pelo negro y largo... te imaginarás. El único defecto es que le gusta el reggaetón y ya estoy harto de oír todo el día a Karol G, Natti Natasha y Becky G a todo volumen.

A un año de tu luz

Ayer hizo un año... ¡cuán rápido pasa el tiempo! Querido y admirado Maestro José Antonio Abreu... ¡cuánta falta harás para reconstruir la Venezuela que tanto quisiste!

El valiente, los cobardes

Siempre he sido una lectora contumaz. Desde niña, preferí la lectura a la televisión, incluso por sobre algunos juegos. Leía y comentaba mis lecturas con mi abuela, mi tío Pedro y mi papá, otros tres lectores impenitentes. Recuerdo un cuento de los hermanos Grimm, “Juan sin miedo”, que me causaba gran admiración porque yo era muy miedosa.

Paciencia

La paciencia, según los religiosos, es una virtud cardinal. Y debería serlo también para los no religiosos. Los venezolanos somos impacientes, queremos todo para YA, o para ayer y eso no ayuda...

Ellos y Venezuela

Esta tragedia que vivimos –como todo en la vida- ha traído sus cosas buenas. Hoy quiero referirme a quienes no son venezolanos, pero aún así han tomado la bandera de nuestra situación para hacerla visible, apoyar y encontrar ayuda.

¿Lecciones aprendidas?

Tras veinte años de involución, de más que pobreza, miseria, con nuestras industrias básicas quebradas, la industria privada y el comercio, desmantelados, el agro vuelto leña y la educación en su peor estado en cien años. Tras veinte años de diáspora, de constantes violaciones a los derechos humanos, con las instituciones destruidas y el regreso de enfermedades erradicadas. Tras veinte años de mediocridad, megalomanía, vulgaridad, imposiciones, brutalidad y violencia, espero que los venezolanos hayamos aprendido las lecciones que esta tragedia que vivimos nos trajo.

¡Esa alegría contagiosa!

Cuando llegué a la concentración del 12 de febrero en Chacao me encontré con un conjunto que bailaba y cantaba al son de unos tambores. La gente se arremolinaba a su alrededor imitándolos y luego de un rato salieron calle arriba haciendo un larguísimo tren mientras cantaban “fuera Maduro” con una letra muy peculiar. Una señora se quejó de que “otra vez la bailoterapia” y su compañera auguró “un mal fin” porque “no aprendemos”.

Humanitaria y… ¡necesaria!

La ayuda humanitaria es un vehículo que tienen los países de socorrer a otros países que han pasado por una guerra o por un desastre natural. En Venezuela no ha ocurrido ni una ni otro, pero el chavismo madurismo ha arrasado nuestro país peor que una guerra o una catástrofe natural. El tema ha levantado opiniones, expectativas y críticas de personas que, por lo que dicen, no saben de qué se trata. Y es muy importante aclararlo. La crisis de hoy es superior aún a las que sufrimos cuando éramos una pobre república. Hoy somos una república pobre y de nuevo, una pobre república. Nuestra Asamblea Nacional -el único poder electo directamente por el pueblo en elecciones abiertas y convocadas por el CNE- con nuestro Juan Guaidó a la cabeza, ha hecho todo lo posible por hacer que llegue la ayuda humanitaria. El régimen de Nicolás Maduro sigue negando que exista esa emergencia y hará lo imposible por impedir que entre al país, o dejará que entre para “expropiarla” después. Ya las Naciones Unidas enviaron hace año y medio alrededor de 70 millones de dólares en ayuda humanitaria, que según se encuentra en unos galpones en Charallave y en instalaciones militares. Al pueblo no llegaron. Hay hermetismo total sobre eso. Mientras, nuestros compatriotas siguen muriendo de hambre y por falta de medicinas. La ayuda humanitaria tramitada por la AN entrará por Cúcuta, por Brasil y por Aruba. El primer contingente trae material médico quirúrgico para suplir a 6 hospitales grandes en todo el país durante un mes. Además, traen remedios para enfermedades crónicas como antirretrovirales, diálisis, enfermedades cardiacas, cáncer y otras y alimentos, ácido fólico y proteínas para los desnutridos. El círculo de Maduro habla de politización de la ayuda y hay ONGs que han sido tímidas al aceptar tramitarla, pero me pregunto ¿qué más politización que todo lo que hace el régimen? ¡Al menos hay alguien actuando para paliar tanto sufrimiento! ¡Qué importa si es político o no! Eso será en una primera etapa. Luego de ella, seguirá entrando ayuda paulatinamente. Lo que les llevó años destruir al régimen, no se puede solucionar en unos días. Hay que tener paciencia, que vamos bien. No escuchen voces agoreras. Del apuro sólo queda el cansancio y les repito, ¡vamos bien! @cjaimesb

¿Por dónde comenzamos?

La reconstrucción del país es un hecho. Y nos contamos por cientos de miles, quizás más, quienes con ilusión deseamos trabajar para que sea pronta, eficiente y próspera. Devolverle a Venezuela los años perdidos, que nos lanzaron de vuelta al siglo XIX, cuando éramos una incipiente república que trataba de levantar cabeza después de dos terribles guerras civiles y levantamientos de caudillos a lo largo de aquellos cien años. En aquel momento no se había descubierto el petróleo. Hoy estamos en una situación similar: a Pdvsa hay que empezarla a reparar casi desde cero. Lo bueno es que contamos con el know how.

Mensaje a los jóvenes

Hace poco volví a un libro de esos que vale la pena releer en distintas etapas de la vida: My early life (traducido en español como “Mi juventud”) de Winston Churchill. Un relato autobiográfico de su infancia y juventud, escrito en 1930, cuando tenía 56 años. Yo buscaba luces sobre la situación actual de Venezuela y encontré estos párrafos que comparto con ustedes, sintiendo –una vez más y cada vez con más fuerza y certeza- que Churchill fue un genio. Los resaltados son míos:

Por qué #El23EConGuaidó

Cuando la desesperanza campeaba en nuestras almas, apareció Juan Guaidó con una antorcha a alumbrarnos el camino. Pero no es sólo Guaidó, sin restarle los méritos que tiene. Pareciera que por fin entendimos que un país puede ser destruido por pocos, pero hay que reconstruirlo entre muchos, entre todos. Repetiré una frase que he citado muchas veces, porque me encanta: “nadie es tan fuerte para hacerlo solo, nadie tan débil para no ayudar”.

10E: el nuevo viejo discurso

Que si la guerra económica. Que si la derecha. Que si el colonialismo. Que si Venezuela es el centro de un conflicto de escala mundial. Que si la Constitución. Que si la unión cívico-militar. Que si las nuevas políticas económicas. Que si vienen tiempos de prosperidad. Que si la guerra a la corrupción.

Un amor que vino de Bélgica…

Yo esperaba la noticia de un momento a otro. Unos días antes Susana Raffalli me había escrito diciéndome que buscaban donantes de sangre para él. Y con la humildad que le fue característica toda su vida, pidió que no hicieran nada más para prolongarle la vida. Tres horas después fallecía el hombre santo que, habiendo nacido en Bélgica, dedicó su vida y su apostolado a Venezuela: el Padre Armando Janssens.

¿Dónde está el hogar?

Los venezolanos siempre pasábamos la Navidad y el Año Nuevo en familia. Aunque después nos fuéramos a una fiesta, siempre estaba la reunión casera, con la familia cercana y la familia extendida. Recuerdo a una amiga estadounidense que me decía que los venezolanos éramos todos primos. Hoy, con la diáspora causada por el chavismo, los venezolanos celebramos la Navidad con quien podemos… y muchos ni siquiera la celebran, porque no están en su hogar.

¡ Otra Navidad más !

Otra Navidad más de escasez, inseguridad, precariedad, desolación y muerte. Otra Navidad en la que los venezolanos no tenemos nada que celebrar y mucho que lamentar. Otra Navidad sin hallacas, sin pernil, ni pan de jamón. Otra Navidad sin luces, aguinaldos ni celebraciones. Otra Navidad sin Niño Jesús. Ya nada de “si la Virgen fuera andina y San José de los Llanos” porque los andinos están mal y los llaneros, peor.

¡ A otro con ese cuento !

Claudia Díaz Guillén fue enfermera de Hugo Chávez desde 2002. El diario colombiano El Tiempo, en un reportaje de Valentina Lares Martiz del 26 de septiembre de este año, refiere con lujo de detalles cómo una persona que no tenía preparación financiera de ningún tipo llegó a convertirse en Tesorera de la Nación y Directora del Fondo Nacional de Desarrollo. Su único mérito: su incondicionalidad con Hugo Chavez.

“P” de pernil, protesta, patria

Uno de los eventos que me ha resultado más gráfico de la dimensión de la tragedia que vivimos en Venezuela es la protesta general por la irregularidad en la distribución y la calidad de los perniles que el gobierno ofreció repartir.

Tocar para vivir

Buenos Aires, Centro Cultural Kirchner. Un grupo de músicos en su mayoría venezolanos, todos provenientes de El Sistema, se unen bajo la batuta del director surcoreano Jooyong Ahn. A sala llena, tocan para volver a sentirse en casa. El video que realizó TN para presentarlos se llama “Tocar para vivir, los sonidos del éxodo”.

Aquel joven que comía basura

La semana pasada fui a una reunión. Cuando me bajé, en la acera al lado de mi carro había un muchacho registrando la basura de un edificio de apartamentos y comiendo con fruición lo que encontraba. Tenía un verdadero desorden a su alrededor, pues ya había abierto varias bolsas. Me siento desolada cada vez que veo a alguien hurgando los desechos de otros para poder alimentarse. Yo no tenía nada que ofrecerle y sentí que para él sería embarazoso que me lo quedara viendo y peor aún, que le hablara. ¿Qué podría decirle que no supiera?... “Vamos a salir de esto, no te preocupes”... ”No comas de la basura que te puede hacer daño”... No tenía dinero en efectivo para darle y después de dudar qué hacer, seguí mi camino y entré a la reunión.


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