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Opinión

Columnistas
Carlos E. Aguilera A.

Mafias en el desalojo habitacional

“¿Cómo puede resolverse el dilema angustioso entre el cómodo conformismo adicto a lo que siempre se ha decidido (stare decisis) y la conciencia intranquila, que cada vez quiere rehacer sus cálculos, todo depende del Juez. El riesgo de las causas radica a menudo en este contraste entre el Juez consecuente y el Juez precursor, entre el Juez que, para no cometer una injusticia, está dispuesto a revelarse contra la tiranía de la jurisprudencia, y el Juez que, para salvar la jurisprudencia, está dispuesto a que los inexorables engranajes de su lógica destrocen a un hombre vivo" Piero Calamandrei, “Elogio de los Jueces”

Carlos E. Aguilera A.

El consenso popular en las políticas de desarrollo

Flota en el ambiente una pregunta de rigor: ¿ Por qué fuerzas sociales y políticas no pueden crear consensos generando paz y estabilidad democrática para que los problemas del país se resuelvan? Muchos experimentan una sensación de fastidio porque observan cómo el régimen hace caso omiso de la voluntad popular y convierte el diálogo en una abierta confrontación y lucha “a muerte”. Parece que lo racional en el régimen es desplazado, predominando lo instintivo. De esta manera, discrepancias ideológicas, políticas y culturales derivan en confrontación. Por otra parte se percibe que líderes y dirigentes de la oposición no actúan con madurez y tolerancia frente a sus diferencias. Dolorosa conclusión visto los recientes acontecimientos que configuran intereses más personales que de otra naturaleza, como la aspiración a la presidencia de la república de quienes se prestan a la componenda del oficialismo, empeñado en realizar las elecciones en mayo próximo, en manifiesta violación de la disposiciones legales previstas en la Constitución Nacional.

Carlos E. Aguilera A.

Odebrecht y el silencio de Maduro (II)

El 17 de enero del año pasado 2017, en nuestro artículo semanal que se publica en este diario, denunciábamos el silencio que el régimen de Nicolás Maduro mantiene en torno a los sobornos que la empresa brasileña Odebrecht había efectuado con personeros del ejecutivo venezolano, entre otros el propio Maduro cuando ejercía el cargo de canciller de la República. El escándalo a nivel internacional en el que se vieron involucrados varios gobiernos latinoamericanos surgió en junio de 2015 tras la detención de Marcelo Odebrecht, presidente ejecutivo de la constructora Odebrecht. Su padre Emilio, ex alto ejecutivo de la firma y uno de sus propietarios, declaró que si su hijo era condenado, entonces el gobierno brasileño tendría que construir tres celdas más: una para él, “otra para Lula y otra para Dilma”. Semejante afirmación demuestra que los vasos comunicantes de la red de corrupción entre la citada constructora y el expresidente Ignacio Lula, y la depuesta presidenta, Dilma Rousseff, habrían sido bastante graves. Pero, el millonario empresario brasileño, cuya empresa lleva su nombre, omitió quizás deliberadamente que Odebrecht, había sobornado con millonarias cifras en dólares a otros países latinoamericanos, entre los que figura Venezuela, además del propio Brasil.

Carlos E. Aguilera A.

El consenso popular en las políticas de desarrollo

Flota en el ambiente una pregunta de rigor: ¿ por qué fuerzas sociales y políticas no pueden crear consensos generando paz y estabilidad democrática, para que los problemas del país se resuelvan?. Muchos experimentan una sensación de fastidio porque observan como el régimen hace caso omiso de la voluntad popular y convierte el diálogo en una abierta confrontación y lucha “a muerte”. Parece que lo racional en el régimen es desplazado, predominando lo instintivo. De esta manera, discrepancias ideológicas, políticas y culturales derivan en confrontación. Por otra parte se percibe que líderes y dirigentes de la oposición no actúan con madurez y tolerancia frente a sus diferencias. Dolorosa conclusión visto los recientes acontecimientos que configuran intereses más personales que de otra naturaleza, como la aspiración a la presidencia de la república de quienes se prestan a la componenda del oficialismo, empeñado en realizar las elecciones en mayo próximo, en manifiesta violación de la disposiciones legales previstas en la Constitución Nacional.

Carlos E. Aguilera A.

Venezolanos en la independencia de Ecuador

Son innumerables los lazos históricos que unen a Venezuela y Ecuador desde la época independentista. Disuelta la Gran Colombia, el primer presidente que tuvo la hermana nación ecuatoriana, fue el General Juan José Flores, natural de Puerto Cabello, reelecto en dos ocasiones. Otros tres venezolanos, León de Febres Cordero, Miguel Letamendi y Luis Urdaneta, se sumaron a la causa independentista de Guayaquil, hace 199 años, efemérides que se celebra en esta ciudad con un regio programa de actividades culturales. Después del 9 de Octubre de 1.820, desde el puerto guayaquileño partieron las tropas libertarias de Colombia, entre ellas venezolanas, hacía las demás ciudades del Ecuador y, en especial a Quito, posteriormente emancipada el 24 de Mayo de 1.822, con la Batalla de Pichincha. La historia, si se quiere ha sido un tanto mezquina con algunos próceres venezolanos que tuvieron destacado papel en la causa independentista, primero de la ciudad de Guayaquil y luego con la propia gesta emancipadora que independizó de manera total y absoluta al Ecuador. Pues a excepción de los nombres del Libertador Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, el héroe de Pichincha y Juan José Flores, primer Presidente de la naciente república del Ecuador, luego de la separación de la Gran Colombia, existen otros próceres venezolanos cuyo rol histórico se desconoce, pero que tuvieron participación activa en la vida pre y post-republicana de ese hermano país. Algunos historiadores coinciden en señalar que con la llamada Revolución Octubrina, se pretendió concebir en Ecuador un proyecto que buscara su identidad nacional y cultural, así como la independencia económica y política, pese a que en esta gesta se perdió más en lo militar y geopolítico, que en lo económico. Cabe significar, que la aleccionadora actitud de los guayaquileños decididos a conseguir su añorada autonomía desafió las medidas represivas de la corona española, que había logrado detectar el movimiento insurgente. Hombres como José Joaquín Olmedo, José de Antepara, Lorenzo de Garaycoa, Vicente Ramón Roca, entre otros contaron con el apoyo de los venezolanos: Capitanes, León de Febres Cordero, Luis Urdaneta y Mayor, Miguel Letamendi, quienes se identificaron a plenitud con el movimiento y trabajaron decididamente para convertirlo en realidad. Conscientes estaban de qué se trataba de un proyecto distinto con el que anhelaban construir un régimen y una sociedad republicana, totalmente al margen de la monarquía hispana. Por eso en la semana del 1 al 8 de octubre de 1820, hubo momentos trascendentales que fueron analizados en detalle para posteriormente ponerlos en marcha inmediatamente. Este estratégico encuentro fue llamado con el nombre de “La Fragua de Vulcano”, aunque en los siguientes días hubo supuestamente razonables excusas de Jacinto Bejarano, José Joaquín de Olmedo y Rafael Ximena para encabezar el movimiento y pese a ello los proyectos no se interrumpieron. Incluso el comprometido apoyo de los oficiales Gregorio Escobedo, Hilario Álvarez, Damián Nájera e Isidro Pavón, que eran miembros de las filas realistas, fortaleció el ánimo de los conjurados guayaquileños. La providencial llegada a la ciudad de Guayaquil de los militares venezolanos León de Febres Cordero, Miguel Letamendi y Luis Urdaneta revistió gran valor, pues se sumaron a las tareas revolucionarias apenas las conocieron y gracias a la inteligente disposición de tácticas, líderes y seguidores de la causa octubrina, no contaron con mayores obstáculos para alcanzar exitosamente los propósitos trazados desde el punto de vista bélico. En otro lado de la ciudad, el mismo día 9 a la 1.30 de la tarde el venezolano León de Febres Cordero y varios hombres del Granaderos de Reserva se constituyeron en integrantes del Cuerpo de Artillería para afianzar el triunfo. Otro venezolano, Luis Urdaneta con valientes jóvenes y varios miembros de tropa del Granaderos llegaron al escuadrón Daule, en donde consiguieron más gente que los apoyaba y estaba dispuesta a seguirlos. Mientras todo esto ocurría, en otros puntos de la ciudad fueron apresados el Gobernador Pascual Vivero, el Vice-gobernador José Elizalde, y el Coronel Benito García del Barrio. La aurora del 9 del histórico lunes 9 de octubre de 1820 encontró a Guayaquil libre del yugo español. Sin pérdida de tiempo los próceres organizaron una Junta de Gobierno de la cual Joaquín de Olmedo fue nombrado jefe político en la que lo acompañaron Gregorio Escobedo, José Espantoso y Rafael Ximena. León de Febres Cordero rehusó formar parte integrante de la referida Junta, aun cuando aconsejó que la misma formara con prontitud la División Protectora de Quito. La propuesta del compatriota venezolano fue acogida con real beneplácito y al siguiente día quedó constituida la División Protectora de Quito, otro determinante hito para las futuras campañas que alcanzaron victorias y derrotas y que culminó con la épica Batalla de Pichincha el 24 de Mayo de 1822, dos años después, sellando con ella la liberación total del Ecuador, la cual conducida magistral y militarmente por el cumanés Antonio José de Sucre. El 11 de octubre a bordo de la goleta “Alcance”, el venezolano Miguel Letamendi en compañía de José de Villamil y otros patriotas marcharon hacia el sur para llevar la grata noticia de la emancipación de Guayaquil al General José de San Martín, quien seguía con simpatía la causa revolucionaria guayaquileña. Este hecho histórico sería refrendado el 26 y 27 de julio de 1822 por los Libertadores Simón Bolívar y José de San Martín, en la célebre entrevista que tuvo por escenario el malecón de la ciudad de Guayaquil, en donde actualmente se encuentra erigida una estatua conmemorativa de este trascendental encuentro entre los dos próceres sudamericanos. De esta manera se hizo realidad un proyecto independentista, con una empresa de libertad articulada con visión de recursos, hombres, pertrechos, liderazgo, proyecto autonómico, y en el que tomaron decisiva participación y aportaron lo mejor de su intelecto y capacidades los compatriotas venezolanos León de Febres Cordero, Miguel Letamendi y Luis Urdaneta. Son pues indisolubles los lazos históricos que hermanan a Venezuela y Ecuador desde la época de la independencia, más aún si se toma en cuenta que dos de los próceres venezolanos estuvieron sentimentalmente ligados a valiosas mujeres: Manuela Sáez, la Libertadora del Libertador, como la calificó el propio Bolívar y Mariana Carcelén de Guevara, esposa del gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, cuyos restos mortales desde el año 1900 reposan en la Catedral Metropolitana de la ciudad de Quito. Habría que agregar el nombre de Pedro Gual, Abogado, periodista, político, estadista y diplomático, uno de los creadores de la política exterior de Venezuela y la Gran Colombia, quien llamado por Bolívar para formar parte del Consejo de Estado arriba a Guayaquil, ciudad en la que fue uno de los negociadores y firmantes del Tratado de Paz entre Colombia y Perú, que puso fin a la guerra que había estallado a fines de 1828 entre los 2 países. El 9 de octubre de 1820 revistió una gran importancia por cuanto abría las puertas a la liberación del resto de los territorios de la Presidencia de Quito, por lo que Bolívar y San Martín comprendieron y valoraron este acontecimiento histórico, debido a la ubicación estratégica privilegiada de Guayaquil que desde ese momento permitiría el ingreso de pertrechos, armamento, tropas y además se constituiría en un centro de operaciones de gran relevancia, es decir, la Independencia del Ecuador se cimentó sobre la Revolución del 9 de Octubre de 1.820, porque desde el puerto guayaquileño partieron posteriormente las tropas libertarias de Colombia hacía las demás ciudades de la Sierra y, en especial a Quito, casi dos años más tarde emancipada el 24 de Mayo de 1.822, con la Batalla de Pichincha.

Carlos E. Aguilera A.

Un regimen cleptocrata

Cleptocracia proviene del griego, clepto¬: robar y cracia: fuerza Es el establecimiento y desarrollo del poder basado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción y sus derivados como el nepotismo, clientelismo político y peculado, de tal manera que dichas acciones delictivas quedan impunes, debido a que todos los sectores y actores del poder son corruptos, es decir, la justicia, funcionarios de poder ejecutivo y todo el sistema político y económico. Se suele utilizar de manera despectiva para decir que un gobierno es corrupto y ladron.

Carlos E. Aguilera A.

La complicidad corruptiva del régimen

No se puede llamar de otra manera, sino complicidad corruptiva cuando se observa que los dineros del estado han sido birlados por una pandilla de pícaros oportunistas, que no contentos con detentar el poder, han llenado sus alforjas con mil millonarias cifras en dólares depositados en bancos extranjeros, tras saquear las arcas del erario público a su antojo y arropados por una libertina alcahuetería, que pone en evidencia la connivencia séptica del régimen socialista bolivariano y comunista.

Carlos E. Aguilera A.

El Hezbollah en Venezuela

Habían transcurrido apenas 12 días desde la toma de posesión del presidente colombiano Juan Manuel Santos el 19 de agosto de 2010, cuando tuvo la primera prueba de fuego con su polémico homólogo venezolano Hugo Chávez. Ese mismo día, el empresario sirio-venezolano Walid Makled, acusado de narcotráfico, fue capturado en Cúcuta, Norte de Santander, situación que comenzó a generar una disputa entre Caracas y Washington en procura de su extradición.

Carlos E. Aguilera A.

Oscar Pérez: Sus ideales, la libertad y justicia

Cuando observé en las redes sociales los videos que el propio Oscar Pérez filmó antes de su asesinato a mano de los cuerpos de seguridad del régimen, tras haber sido localizado en una casa ubicada en El Junquito, por instantes me traslade mentalmente a las horrorosas escenas que realiza Al Qaeda el movimiento fundamentalista terrorista, fundado en los años 80 por Osama Ben Laden, el cual predica la rígida ley islámica: decapitaciones y matanzas masivas, mediante la aplicación de la sharia, su expresión más extrema. Una salvaje y criminal actitud que reprocha el mundo occidental por su barbarie.

Carlos E. Aguilera A.

La Primavera de Praga en Venezuela

En días pasados se cumplió un aniversario más de la conocida Primavera de Praga, que fue un período de liberalización de la entonces República Socialista de Checoslovaquia, que se inició en enero de 1968 y duró hasta agosto, cuando el país fue invadido por tropas y tanques del Pacto de Varsovia. Durante esos seis meses se pudo vislumbrar lo que sería el verdadero “socialismo de rostro humano”, es decir, el intento de retornar las libertades de las personas en el marco de los procesos de la erradicación del Stalinismo en los países aliados a la URSS en plena Guerra Fría. Las expectativas del rostro humano se esfumaron el 20 de agosto. Días antes, la Declaración de Bratislava reafirmaba la fidelidad inquebrantable al marxismo-leninismo y la lucha contra la burguesía.

Carlos E. Aguilera A.

El “burro-cratismo” de Maduro

En el último artículo del pasado mes de diciembre nos despedimos de nuestros amables lectores hasta mediados del presente mes de enero, pero ante los hechos que en los últimos días están ocurriendo en el país, decidimos anticiparnos con el presente artículo.

Carlos E. Aguilera A.

Gracias Nicolás, que Dios te recompense

Antes de comenzar a escribirte esta carta queremos pedirte nos disculpes que te hayamos quitado el San, porque lo asociamos al tío Sam norteamericano, y eso no tiene nada que ver con lo que a continuación te pedimos. Te hacemos llegar esta carta, mediante la cual te expresamos nuestro agradecimiento por todo cuanto haces por los niños del mundo y esperamos este año igual, en Venezuela, por nuestra felicidad y la de hermanita Ivanna, así como la de los amiguitos del humilde barrio en el que vivimos con nuestros adorados padres, quienes se contentarán, al vernos alegres y felices con los juguetes que nos traerás, que también será el mejor regalo para ellos, que admiran en ti tu alegría, humildad, encanto y sinceridad, además de la sencillez que se dibuja en tu rostro.

Carlos E. Aguilera A.

Venezuela agoniza y con ella su verdugo

“Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo” Walt Whitman La agonía es el sufrimiento extremo, es el estado experimentado por un ser vivo antes de la muerte. Hay quienes la consideran como la última fase de la vida, otros como la primera fase de la muerte, todo lo cual nos permite definirla como el paso intermedio entre la vida y la muerte.

Carlos E. Aguilera A.

Maduro y el nido de alacranes

Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el sol, la luna y la verdadBudda Si hay algo que jamás podrán ocultar los chavistas-maduristas es el súbito enriquecimiento que desde hace 19 años ha engordado el bolsillo de muchos de sus acólitos, algunos disfrazados de revolucionarios y devenidos en robolucionarios, cuyas fortunas servirían para aliviar la deuda externa que el régimen de Chávez primero y ahora de Maduro contrajeron con China, Rusia, Bielorusia, e Irán. Claro está, esto ocurriría en un gobierno democrático, que ajustado a derecho y a la propia Constitución, ejerciera medidas contra estos “bolichicos” cuyos nombres engrosan la lista “top ten” de los más afamados bancos suizos, chinos, Andorra y las Islas Vírgenes.

Carlos E. Aguilera A.

El régimen cleptócrata de Maduro

El término cleptocracia se utiliza para designar una forma de gobierno que se caracteriza por el latrocinio, y proviene del idioma griego: “clepto” significa “robo” y “kratos” “gobierno. La cleptocracia es el establecimiento y desarrollo del poder basado en la sustracción de capital, institucionalizando la corrupción, nepotismo, clientelismo político, y el peculado en sus distintas formas o acciones delictivas, así como malversación de bienes del estado, apropiación de fondos públicos, todo lo cual pone en evidencia la probidad y transparencia del ejercicio de quienes prestan servicio en los distintos órganos del Estado.

Carlos E. Aguilera A.

Venezuela, la Zimbabue caribeña

Zimbabue, oficialmente República de Zimbabue, conocida por sus moradores como [shona Dzimba dza mabwe], «casa de piedra»), es un país situado en el sur del continente africano entre el río Zambeze, las cataratas Victoria y el río Limpopo. Carece de costas oceánicas y limita al oeste con Botsuana, al norte con Zambia, al sur con Sudáfrica y al este con Mozambique. Sus territorios se corresponden con la antigua Rodesia del Sur y los idiomas oficiales son el inglés y el shona.

Carlos E. Aguilera A.

El default de Maduro

Default es un término que no forma parte del diccionario de la Real Academia Española (RAE), aunque es de uso frecuente en nuestra lengua. Se trata de una palabra inglesa cuya traducción literal refiere a algo que se hace por defecto o de forma predeterminada. Su utilización más habitual en castellano, sin embargo, es diferente. El default se produce cuando un deudor deja de realizar los pagos correspondientes a su acreedor. De esta manera, el deudor cae en la cesación de pagos o default.

Carlos E. Aguilera A.

“El Estado soy yo”

Según los historiadores, la afirmación “El Estado soy yo” fue pronunciada por el rey Luis XIV al ver el desacuerdo que la corte en París tenía frente a la aprobación de los edictos presentados por el monarca. La frase indica lo absurdo que veía Luis XIV la discusión, ya que esperaba que todas sus propuestas fuesen aceptadas sin cuestionamientos.

Carlos E. Aguilera A.

La zulianidad con acento nacionalista

No cabe duda acerca del carácter regionalista y de plena identidad que tienen los zulianos como defensores de la venezolanidad. Sin embargo, la historia imprime el carácter de quienes han nacido en la tierra del sol amada, como coloquialmente se enorgullecen en llamarla sus hijos nacidos en esta generosa región, que los diferencia del resto de nuestros compatriotas. Ello, es obra de sus antepasados, tal como lo registra la leyenda de los dos siglos que anteceden nuestra época.

Carlos E. Aguilera A.

¡Amné[email protected] o masoquistas?

Transcurridos algunos días luego de las elecciones regionales realizadas el pasado 15 de octubre, y ante el inusitado resultado de las mismas, que dio ganador al oficialismo, no pude menos que asombrarme ante el desproporcionado margen con el que el régimen se alzó con el triunfo al ganar 18 de las gobernaciones del país. La pregunta obligada fue ¿Qué ocurrió? ¿Por qué el oficialismo, pese a contar con un rechazo de más del 78%, según algunas empresas encuestadoras, ganó por abrumadora mayoría?. La suspicacia nos desvió a la innegable idea de la “tramparencia” del CNE monitoreada por Lucena y sus tres camaradas compinches. Pese a ello, nos asaltó la interrogante de si algunos venezolanos son amné[email protected] o masoquista, o ambas cosas a la vez, aun cuando estamos más que seguros, que una vez más el oficialismo hizo otra de la suyas con su vasta experiencia “tramparente” en el CNE. Consultamos textos sobre lo que significa la amnesia y esto es lo que explican eruditos profesionales de la medicina: “La memoria es la capacidad con la que cuenta nuestro sistema nervioso central para aprehender, organizar y fijar eventos de nuestro pasado y se encuentra íntimamente ligado a la función de la atención. Es capaz de guardar datos a través de mecanismos ultra complejos que se desarrollan en tres etapas: codificación, almacenamiento y evocación. La presencia de la amnesia impide que esta capacidad se desarrolle adecuadamente”. “La amnesia se determina cuando se comprueba que alguien ha perdido o tiene debilitada la memoria” refiere el texto consultado, el cual indica que la persona que sufre este trastorno no es capaz de almacenar ni de recuperar información recibida con anticipación, ya sea por motivos orgánicos o funcionales. Y esto último parece haber hecho mella en la memoria de quienes votaron para atornillar a Maduro, pese a enfrentar severas necesidades por la ineficiencia, incapacidad, improvisación y mal manejo de la cosa pública por parte de quienes se encuentran enquistados en el poder, prestándose de esta manera al megafraude eleccionario del que se presume victorioso el régimen de Nicolas Maduro. ¿Masoquismo? El ser humano es muy complejo y aunque los sentimientos pueden responder a una lógica de causa efecto entre un acontecimiento externo y una vivencia interior, la realidad es que las piezas del puzzle no siempre encajan a la perfección. El ser humano también puede ser contradictorio como muestra el fenómeno de la envidia, por ejemplo, refieren connotados científicos estudiosos de la materia, quienes subrayan que el masoquismo implica sentir placer por el dolor. ¿Cómo explicar esta absurda situación? El masoquismo muestra la actitud de aquel que en lugar de huir de una situación que le produce dolor sigue ahí. El masoquista libera cierta sensación de culpa a través de situaciones que le producen dolor y se convierten en una especie de castigo autoimpuesto a través del cual pretenden reparar esa sensación de culpabilidad. En algunos casos, la persona masoquista que se encierra en una realidad determinada, también puede adoptar el rol de víctima sumisa. Una persona masoquista siente una enorme represión interior y altos niveles de frustración. A nivel humano, el masoquismo muestra la contradicción interna de aquel que busca cierto placer a través del dolor, por ejemplo, a través de la humillación. Existen muchas formas de masoquismo, algunas tan cotidianas como la actitud de aquella persona que sufre un alto grado de infelicidad en un ámbito de su vida en concreto, y sin embargo, sigue estancada en ese rol, no hace nada por salir de esa situación y se conforma con esa realidad. Y ello parece haber ocurrido el 15 de octubre pasado con quienes votaron a favor del régimen de Maduro, pues de otra manera no tiene explicación alguna. El idiotismo está en fase de decadencia, pero busca desesperadamente mantenerse vigente, recurriendo a la violencia verbal y volviendo por los fueros de la denuncia y la condena de míticos contrincantes que dejaron de existir. Buscando, además, la forma de culpar a la conspiración internacional, al renacer neoconservador, o a las fuerzas de la derecha como a menudo denuncian los socialistas venezolanos de nuevo cuño, dejando de lado la tragedia humanitaria que corroe las entrañas de millones de hombres, mujeres, ancianos y niños por la escasez de alimentos, medicinas, seguridad, corrupción, nepotismo y toda una laya de problemas, generada por quienes enquistados en el poder a nombre de una falsa revolución socialista, marxista y mal llamada bolivariana, pretenden seguir distrayendo la atención del soberano con panaceas populistas, en su afán por superar el círculo de hierro de su autoritarismo. En medio de esta dolorosa tragedia que se vive y que cada día se torna más grave y aguda, sin visos de un pronto retorno a la tan ansiada democracia, de nada ha valido recurrir a instancias internacionales, por cierto aisladas, ni tampoco la oposición ha conseguido minar drásticamente el poder del régimen de Maduro. La iglesia católica venezolana se ha declarado decepcionada ante la imposibilidad de abrir un camino tendiente a superar tan delicada situación, mientras que quienes desgobiernan el país cual Hitler en sus últimos días en la cancillería de Berlín, deliran sobre la próxima victoria y atacan demencialmente a quienes califican de traidores por no creer en la tan cacareada revolución socialista del siglo XXI, por cierto, reprobada por su propio mentor Heinz Dieterich, quien calificó a Maduro de “ inepto”. Dieterich, hace algún tiempo rompió su silencio y ha hablado sobre el difícil momento que atraviesa Venezuela. Era el más interesado en que prosperaran los gobiernos de izquierda, y ahora es el más mordaz contradictor de Nicolás Maduro. En entrevista con KienyKe.com, el reconocido pensador alemán y padre del Socialismo del Siglo XXI dijo que Maduro es “un inepto” y su gabinete “un fracaso” para el modelo chavista. Además confesó que Chávez acuñó su idea pero no la supo ejecutar. Advirtió que si Maduro no es capaz de conciliar con la derecha en esta crisis que lleva cuatro años, en menos de poco tiempo podría ser derrocado. Lo cierto es que el fantasma de la duda persiste en torno al triunfo del oficialismo, que no solo ha engolosinado el ego patriotero del inquilino de Miraflores con pre aviso de desalojo, sino que lo ha insuflado de la prepotencia que le legó su padre putativo, al extremo de dictatorialmente adoptar, pisoteando la propia constitución, medidas poco democráticas como las de amenazar con cárcel a los gobernadores de la oposición que no se juramenten ante la ilícita Asamblea Nacional Constituyente, y de manera vulgar, chabacana y poco caballerosa contra la nueva gobernadora del Táchira Laidy Gómez, a quien sentenció verbalmente: “Si te pasas de la raya, vas para las grandes ligas también (…) Te conozco muy bien y sé tu compromiso con grupos paramilitares (…) Si sigues con tu compromiso con paramilitares, contrabandistas, te encontrarás de frente conmigo y con la ley. Ponte las pilas, te lo digo desde aquí”. No conforme con ello, el Hitler tropical firmó la intervención de las policías estadales de Zulia, Mérida, Táchira, Nueva Esparta y Anzoátegui, demostrando una vez más su talante dictatorial cobijado bajo el falso lema de una “democracia protagónica y participativa”, olvidando deliberadamente la letra del artículo 5 de la Constitucional Nacional: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la Ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos”. La situación política, económica y social que vive el país, no puede tolerar el exagerado sesgo del predominio de los intereses de quienes pretenden adueñarse no solo del país, sino de la voluntad de sus ciudadanos. Periodista, historiógrafo. Autor de la columna “Toque de Diana”, ex corresponsal de la agencia de noticias internacional AFP, miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela y de la Academia Nacional de Ciencias y Artes Militares y Navales, Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122) [email protected] @_toquedediana

Carlos E. Aguilera A.

“La solución final” del régimen

El origen del término "solución final" deviene de un plan instaurado por los nazis para exterminar al pueblo judío. El genocidio de los judíos fue la culminación de una década de políticas nazis durante el régimen de Adolfo Hitler y dicho plan se implementó durante varias etapas, después que el partido nazi llegara al poder.

Carlos E. Aguilera A.

El síndrome de Hubris y Maduro

La obsesión del poder enferma a muchos y los lleva más allá de lo que uno pueda suponer. Esta circunstancia se hace presente con el llamado Síndrome de Hubris, que es la expresión griega que se refiere al héroe que después de ganar una batalla se emborracha con el éxito y esto les hace perder el contacto con la realidad y, por lo tanto, entra en un huracán de equivocaciones. El doctor David Owen, neurólogo inglés, ministro de Relaciones Exteriores de Inglaterra y fundador del Partido Social Demócrata en su obra “En el poder y en la enfermedad”, analiza el síndrome de Hubris, y afirma que quienes lo padecen se creen invencibles y ven enemigos por todas partes.

Carlos E. Aguilera A.

Mambrú se fue a la guerra…

A los soldados de la Patria… Patria… Patria ¡que…herida!: “En nombre de la democracia utilicemos el poder de la libertad” Para comprender un poco más sobre el origen de esta famosa canción que de todos es conocida desde hace mucho tiempo, debemos empezar por referir que la mayoría desconoce su origen, pero se dice que la canción nació durante una guerra de los franceses contra los ingleses, en la que perdieron la vida cinco generales ingleses, en la que Marlborough sorteó tales peligros, pero entre los franceses llegó a circular, como verdadera, la noticia de que había muerto. En esta creencia, la misma noche de la batalla, a uno de ellos se le ocurrió componer y cantar con sus compañeros esta canción que consta de 22 coplas y que es una especie de oración fúnebre a quien tanto daño les había hecho durante muchos años, y para celebrarlo compusieron la famosa canción cambiándole el nombre (por problemática de pronunciación), por el de Mambrú, de más fácil dicción. Por un tiempo, los versos se olvidaron, pero la nodriza del hijo de María Antonieta (1755-1793) y Luis XVI (1754-1793), la popularizó en el Palacio de Versalles, y así fue que de Francia pasó a España y, por último llegó a nuestras tierras latinoamericanas.

Carlos E. Aguilera A.

Rata de dos patas

Suele comentarse coloquialmente que el venezolano es una persona dichacharera, bromista, tomador de pelo que gusta del juego de palabras, a veces de manera irónica para comentar un hecho. Gusta exhibir su histrionismo aún en medio de una incómoda situación, como ocurrió en días pasados con una señora entrada en años, quién de manera airada le increpó a la cajera de una institución bancaria, que le pagó su pensión con billetes de baja denominación, y en voz alta le espetó: “Tu y Maduro se parecen a Paquita La Del Barrio, la mejicana que canta la canción Rata de dos patas”. Expresión que la cajera y los presentes no entendimos y no tuvimos idea de que trataba, por lo que nos quedamos en el limbo, lo cual nos obligó en nuestro hogar a consultar en internet la aludida interpretación musical, cuya letra damos a conocer en líneas posteriores. La idiosincrasia es “Rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad”, afirma el Drae. Proviene del griego idiosyncrasie que se puede traducir como “temperamento individual.” En algún momento el término comenzó a usarse para describir las sociedades. Por ejemplo, los ingleses por elegantes y fríos, los argentinos por arrogantes, los colombianos por recatados. A los venezolanos es fácil describirlos como amables, bonchones, que no necesitan excusa para sonreír. También es de conocimiento popular la facilidad para absorber nuevas modas y luego desecharlas por otras, es comprador por naturaleza, afirman en ve.globedia.com. Son amantes de la paz, de la buena vida y de la libertad. Se afirma que “no tienen idiosincrasia”; como si fuera una decisión, tener o no carácter. El venezolano es libre y libertario, pero impuntual, dice Alberto Rial en La Variable Independiente, cuando afirma que “en Venezuela, el tiempo se percibe como controlable, es decir, como una magnitud que puede estirarse o encogerse según los deseos de cada quien.” Recordar ese carácter permite al ciudadano venezolano diferenciarse, entenderse, recordarse, amarse por lo que es, aceptando lo bueno y lo malo. La Casa de Estudio de la Historia "Lorenzo A. Mendoza Quintero" adquirió hace poco tiempo dos obras acerca de la idiosincrasia y la identidad cultural del venezolano. El libro La variable independiente con la cual Alberto Rial intenta a través del estudio de la variable cultura venezolana, encontrarle sentido a la crisis que vive Venezuela en las últimas décadas. Pretende entender cómo somos, por qué somos y cuánto cuesta al venezolano el sistema de valores. Por su parte, Albúm de familia: conversaciones sobre nuestra identidad cultural de Michelle Roche reúne 15 ensayos, escritos por diferentes investigadores, que aportan su visión para explicar y comprender la situación actual de la cultura en Venezuela. En todo caso, en dichas obras se enfocan la sencillez, humildad y solidaridad, probablemente por haber sido víctimas de estrategias y estratagemas puestas en práctica por quienes desde el poder que detentan desde hace casi 19 años, alientan y alimentan con discursos agresivos, groseros y torpes, el espíritu de quienes embobados aún siguen creyendo en la panacea que ofrecen populista y demagógicamente, los socialistas venezolanos de nuevo cuño. Claro está que las cosas en los últimos tiempos han cambiado y ya no es igual a como antes, por lo que la fuerza destructiva del mensaje virtualmente ya casi no sigue haciendo estragos en la mente de quienes aún creen en las bondades (¿) de la revolución socialista del siglo XXI, marxista y mal llamada bolivariana, por cuanto ha logrado disociar a las personas que en muchas ocasiones, como la señora a que hicimos referencia en la primera parte del presente artículo, reaccionan con ira y agresividad. Y rabia es lo que siente el venezolano frente a la crisis que le arrebata cada día la capacidad de administrar sus ingresos y su futuro. Y esta situación se está agravando peligrosamente en las familias y en la sociedad. “La tasa de separaciones y conflictos de las parejas ha aumentado 25% en los últimos años”, señala la psiquiatra Rebeca Jiménez, de acuerdo con datos de sus consultas y que considera elevados, al evaluar el impacto negativo que la crisis política, social y de valores –“multifactorial” como ella la define–genera en sus pacientes, y al mismo tiempo advierte que la rabia, asociada a la frustración, puede lconducir a las personas a la violencia. “Cuando se somete a una persona a situaciones de este tipo por periodos prolongados, se acumula la rabia y puede convertirse en violencia y en cualquier enfermedad emocional”, según su opinión. No cabe duda que la desesperanza afecta a la mayoría de la población venezolana frustrada por la poca capacidad de tomar decisiones en su vida cotidiana, sumada a la dificultad de satisfacer sus necesidades, le produce estrés por la impotencia de superar sus necesidades y la de su familia. Entendemos las razones para que la gente en determinado momento de su vida asuma una reacción violenta y al mismo tiempo jocosa, como la de la señora en el Banco, cuya letra de la canción a la que hizo referencia, y tras consulta en internet, es la siguiente: Rata inmunda Animal rastrero Escoria de la vida Adefesio mal hecho Infrahumano Espectro del infierno Maldita sabandija Cuánto daño me has hecho Infrahumano Alimaña Culebra ponzoñosa Deshecho de la vida Te odio y te desprecio Rata de dos patas Te estoy hablando a ti Porque un bicho rastrero Aún siendo el más maldito Comparado contigo Se queda muy chiquito Maldita sanguijuela Maldita cucaracha Que infectas donde picas Que hieres y que matas Alimaña Culebra ponzoñosa Deshecho de la vida Te odio y te desprecio Me estás oyendo inútil Hiena del infierno Cuánto te odio y te desprecio Henry Bergson, escritor y filósofo, influyó con su obra muchos campos del saber humano, desde la filosofía hasta la psicología. Hace casi cien años escribió su percepción sobre el humor, el cual sigue vigente, pues a su entender lo que ocurre en determinados momentos puede ser enfocado para los políticos bajo la lupa del humor. Para Bergson, es necesario apartarse de lo emocional para podernos reír, incluso para burlarnos de la tragedia o de alguien a quien queremos fustigar. Entendido de esta manera, comprendemos que el destinatario del mensaje de la señora, recibió su dosis de “agradecimiento” por los favores recibidos. Periodista, historiógrafo; autor de la columna “Toque de Diana”; ex corresponsal de la agencia de noticias internacional AFP; Miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela y de la Academia Nacional de Ciencias y Artes Militares y Navales; Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122) [email protected] @_toquedediana

Carlos E. Aguilera A.

El síndrome de Ulises y Maduro

El síndrome de Ulises, también conocido como síndrome del emigrante con estrés crónico y múltiple, es un cuadro psicológico que afecta a inmigrantes que viven situaciones extremas, que padecen más de 50 millones de personas actualmente en todo el mundo. El nombre se inspira en el héroe mítico Ulises, quien vivió innumerables adversidades y peligros, lejos de sus seres queridos.


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