Opinión

Columnistas
Carlos E. Aguilera A.

Venezuela, un estado fallido

El origen de estado fallido según connotados investigadores data de siglos pasados. Hobbes escribe el Leviatán a la sombra de un Estado fallido, en 1588, cuando el sur inglés era diezmado por la armada española. El concepto de “failed state” (Estado fallido) apareció en el mundo académico hace sólo una década, aunque el fenómeno al que hace referencia forma parte de la realidad política desde el nacimiento del sistema internacional de Estados, cuando en 1648 la paz de Westfalia puso fin a la Guerra de los Treinta Años. En ese momento se configuró el Estado moderno con dos características fundamentales: por un lado su soberanía interna, y por el otro, una identidad externa como actor internacional, a partir del reconocimiento otorgado por los otros Estados.

Carlos E. Aguilera A.

Maduro, de bravucón a “tirabesitos”

“Dios: tengo necesidad de hablarte, de gritar tu viejo nombre remoto, y de decirte las torpes palabras del hijo al padre, que todos han dicho, para pedir amparo y misericordia, ante la fría sombra que se avecina, ante la soledad y el miedo, ante la adivinada noche de la nada. Como si encendiera una lámpara para que el viento la apagara”. / Poema de Arturo Uslar Pietri

Carlos E. Aguilera A.

¡Adiós! socialismo del siglo XXI

Heinz Dieterich, Kienyke, sociólogo alemán y profesor universitario en México, donde reside, es autor de varios libros donde sustenta su teoría del Socialismo del Siglo XXI, y fue por más de una década cercano amigo del difunto presidente Hugo Chávez, a quien le hablaba al oído y sostenían intensos debates privados sobre la política latinoamericana y el modelo ideal para aplicar a los países de la región. Dieterich le presentó a Chávez su teoría del “Socialismo del Siglo XXI”, que le cautivo y quedó sonando en sus oídos, la cual compartió con otros gobernantes del cono sur, como el ecuatoriano Rafael Correa y el boliviano Evo Morales.

Carlos E. Aguilera A.

La caricatura en dictadura

La caricatura, sin lugar a dudas, conforma una extraordinaria simbiosis del periodismo escrito, y constituye un halagador regocijo para los lectores de diarios y revistas en todo el globo terráqueo, además constituye un recurso paródico que más fácilmente provoca el placer humorístico. Pero, no es del agrado de regímenes dictatoriales, por lo que son implacables con la censura, y en grados extremos hasta coartan tajantemente la libertad de información y de prensa. El excelente humorista, Claudio Nazoa, heredero del genio de su padre Aquiles, bien lo refiere en su columna de hace dos semanas en este diario, cuando afirma: “Entre el humor y el poder hay enemistad. El humor pone en evidencia la debilidad del autócrata o del mediocre. Es el humor la pequeña gran venganza de los débiles. Mientras más respetuoso e inteligente, mayor será su efecto demoledor”.

Carlos E. Aguilera A.

Un TSJ prevaricado

En todas las sociedades existen antagonismos debido a las más diversas causas: distintas ideologías, intereses económicos contrapuestos, diferentes posturas ante el hecho religioso, nacionalismos, todo lo cual algunas veces genera conflictos, y que es necesario aprender a resolverlos de forma pacífica para que sean enriquecedores. Para alcanzar este propósito los hombres deben estar movidos por el amor, y no por el odio. Algo que pidió Juan Pablo II a los sindicatos en cierta ocasión, y que es generalizable a todo tipo de conflicto, interpretando su acción como una lucha a favor de la justicia, más que una lucha contra los otros.

Carlos E. Aguilera A.

La revolución perdida

Ernesto Cardenal, poeta, sacerdote, teólogo, escritor, traductor, escultor y político nicaragüense militó en las filas del sandinismo y por su valiente posición, directa y crítica sobre la situación de Nicaragua bajo el gobierno, desde el año 2007, de Daniel Ortega, hace pocas semanas reelecto por tercera vez, renunció tras la derrota del sandinismo en 1990, al entrar en conflicto sus ideales con las limitaciones de la revolución, así como con la jerarquía sandinista y el culto a Daniel Ortega.

Carlos E. Aguilera A.

S.O.S, Carta Democrática Interamericana

El abuso del poder por parte del régimen que preside Nicolás Maduro, pone de manifiesto la violación consuetudinaria de los más elementales principios democráticos, como la pretensión de desconocer a la Asamblea Nacional, que ha servido de pretexto para que el Tribunal Supremo de Justicia (¿), actúe en nombre del Parlamento, afectando sin escrúpulo de ninguna naturaleza el proceso político institucional del país, lo cual genera indignación, impotencia e indefensión frente a tantas barbaridades y atropellos, de los que no se salva ni la propia Constitución Nacional.

Carlos E. Aguilera A.

El circo zamorano

No podía ser más oportuna la celebración de los 200 años del nacimiento de Ezequiel Zamora, para con este pretexto el régimen al frente del cual se encuentra Nicolás Maduro exhibir la fanfarrona predica de su socialismo marxista y mal llamado bolivariano, y para desgracia comunista, con un desfile militar que tuvo lugar en Los Próceres, en el que no faltó se pusiera de manifiesto la improvisación y el apuro por poner en escena un evento para hacer gala de las excentricidades propias de quien pretende desviar la atención del pueblo de los ingentes y graves problemas que lo agobian.

Carlos E. Aguilera A.

Un socialismo utópico, autócrata y cleptócrata

Según algunos eruditos filósofos la utopía se considera como la idea o representación de una civilización ideal, fantástica, imaginaria e irrealizable, paralela o alternativa al mundo actual. En tal sentido, al término utopía también se le puede denominar a aquel proyecto o doctrina que se considera idóneo, pero inviable o de difícil de poner en práctica, es decir, como la “utopía comunista” o la “utopía anarquista”.

Carlos E. Aguilera A.

La pesadilla del socialismo chavista

Hugo Chávez Frías es causante de la pesadilla de los venezolanos por muchas razones que son harto conocidas, y que no tendrían cabida en este espacio para nombrarlas una a una. Cuando en los estertores de su muerte Chávez sugirió que Nicolás Maduro fuese el candidato presidencial del partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), se acrecentó la vía crucis de nuestra pesadilla y la de millones de venezolanos. Ya antes, el hoy inquilino del palacio de Miraflores, se había desempeñado como Vicepresidente durante la enfermedad de su padre putativo, y al fallecer éste, asumió tres días después la jefatura de Estado, como “presidente encargado”, hasta la celebración de las elecciones presidenciales, el 14 de abril del año 2013.

Carlos E. Aguilera A.

Odebrecht y el silencio de Maduro

Cuando en junio de 2015 fue detenido Marcelo Odebrecht, el presidente ejecutivo de la constructora Odebrecht, su padre Emilio, ex alto ejecutivo de la firma y uno de sus propietarios, declaró que si su hijo era condenado, entonces el Gobierno brasileño tendría que construir tres celdas más: una para él, “otra para Lula y otra para Dilma”. Semejante afirmación demuestra que los vasos comunicantes de la red de corrupción entre la citada constructora y el expresidente Ignacio Lula, y la depuesta presidenta, Dilma Rousseff, habrían sido bastante graves. Pero, el millonario empresario brasileño, cuya empresa lleva su nombre, omitió quizás deliberadamente que Obedrecht, había sobornado con millonarias cifras en dólares a otros países latinoamericanos, además del propio Brasil.

Carlos E. Aguilera A.

¡ No claudiquemos !

Yo espero mucho del tiempo; su inmenso vientre contiene más esperanzas que sucesos pasados, y los prodigios futuros deben ser muy superiores a los pretéritosSimón Bolívar Pese al oscuro panorama que avizoran los más enjundiosos economistas del país para el año que recién se inicia, no dejamos de lado nuestra esperanzadora fe, de que más pronto que tarde salgamos de este dolorosa tragedia que vivimos los venezolanos, la cual ha originado una crisis con horrorosas secuelas, amén de la corrupción, inseguridad, desempleo, escasez de alimentos y medicinas, cuyo costo social es inconmensurable y que genera al más deplorable estado en lo social, político y económico, por la perversidad con la que el manejo de los destinos del país, lleva a cabo un régimen pronto a fenecer, por el inocultable estado de descomposición.

Carlos E. Aguilera A.

La improvisación e ineptitud de Maduro

Produce disgusto, ira y molestia, que quien dice manejar los destinos del país, utilice la alta tribuna de la jefatura del estado, para mancillar el honor de personas a las que sin escrúpulos de ninguna naturaleza ofende y las expone al escarnio público, por el simple hecho de no comulgar con su comunismo del siglo XXI. Salta a la vista su resentimiento, por la escasa preparación que tuvo, para hacer frente a la vida y los avatares que ella le depararía, claro está que jamás ni nunca pensó que llegaría, nada más ni nada menos, a ser Presidente de la República, luego de un proceso viciado de irregularidades que pusieron en tela de juicio, su triunfo.

Carlos E. Aguilera A.

Ignorancia e insolencia

El despotismo lleva consigo su remedio y la anarquía envenena para siglos la sangre del cuerpo socialSimón Bolívar Nunca ha habido tanta sensación de desamparo, frustración e impotencia como la que sufre hoy la mayoría del país frente al desastre de gobierno que estamos padeciendo. Cada nuevo desacato a la razón, atropello a la moral, violación a la dignidad y desprecio al honor, parece incrementar la prepotencia de las autoridades en un desquiciado torbellino de soberbia, irresponsabilidad y cinismo, toda vez que con su comportamiento político y el apoyo celestino de los demás poderes secuestrados del estado, se desconoce el origen de la democracia y se pisotea la propia Constitución Nacional, lo cual en definitiva se traduce en una absoluta ignorancia que sumada a la insolencia, carece de la moralidad necesaria para llevar a cabo sus pretendidas acciones, puesto que vulneran todo principio de la legalidad democrática, de la que tanto presumen Maduro y sus acólitos del régimen y del partido socialista-comunista, que a mala hora lleva el nombre del Padre de la Patria.

Carlos E. Aguilera A.

La Gestapo y el Auschwitz venezolanos

“El trato a Leopoldo es cruel, inhumano y discriminatorio, lo mantienen aislado en una torre. La rutina de Leopoldo es diferente a la de los otros privados de libertad. A él lo requisan 10 veces al día, quitándole toda la ropa”. / Lilian Tintori de López La SS es la abreviación de Schutzstaffel, lo cual significa cuerpo de protección y fue una unidad paramilitar del Partido Nazi alemán fundada por los miembros de la SA en 1925 para cumplir las funciones de guardia personal de Adolf Hitler, cuya función era vigilar las reuniones de ese partido. El 6 de enero de 1929, Hitler nombra a Heinrich Himmler como el jefe de la SS, la cual en ese entonces contaba sólo con 280 personas en sus filas. Con la aprobación de Hitler, Himmler formó la SS y para finales de 1932 ésta contaba ya con 52.000 miembros. Sólo un año después contaría con cerca de 209.000 miembros.

Carlos E. Aguilera A.

De lo sublime a lo ridículo

“De lo sublime a lo ridículo, no hay sino un solo paso”, es una frase que algunos historiadores refieren fue pronunciada por Napoleón Bonaparte, tras el incendio de Moscú (1812), que lo obligó a retirarse bajo la nieve de los maltrechos restos del Gran Ejército. El emperador francés supo que en su patria cundía el descontento y muchos reclamaban su abdicación, por lo que se vio obligado a abandonar a sus tropas y apresurar el regreso a París, en donde tuvo que dar cuenta de una campaña iniciada con más de 600.000 hombres, de los que sólo iba a retornar una quinta parte. Con tan enorme número de muertos, heridos, prisioneros y desertores, la fallida invasión había enlutado y empobrecido a Francia y a sus aliados. La figura del vencedor de Marengo y de Austerlitz, idolatrada por tantos en toda Europa y el mundo, dejaba lugar en muchos de sus antiguos seguidores a la imagen de un hombre abatido y sin futuro.

Carlos E. Aguilera A.

El archipiélago Gulag venezolano

“Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino”. / Gandi Archipiélago Gulag es una obra del escritor ruso Aleksander Solzhenitsyn que denuncia el sistema de represión del estado estalinista en la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). El extenso texto, compuesto por piezas separadas, fue redactado entre 1958 y 1967 en la clandestinidad y sin archivos, partiendo de la propia experiencia del autor y la de más de dos centenares de testimonios orales de aquellos compañeros de campos de concentración, prisión, trabajo y «reeducación» (gulag) que depositaron en él la historia de sus vidas.

Carlos E. Aguilera A.

Los siete pecados capitales de Maduro

“Si no podemos derrotar el miedo, jamás recuperaremos las libertades que nos ha conculcado la revolución socialista, marxista y mal llamada bolivariana” (C.E.A.A.) Muchas interpretaciones y posteriores versiones, especialmente derivaciones conservadoras del protestantismo y del movimiento cristiano pentecostal, han postulado temibles consecuencias para aquellos que cometan estos pecados como un tormento eterno en el infierno, en vez de la posible absolución a través de la penitencia en el purgatorio. Claro, ésta sanción disciplinaria espiritual, es para aquellos que son cristianos católicos más no para los agnósticos, o creyentes de otros cultos como el de Sai Baba, del cual por cierto es fiel discípulo Nicolás Maduro quien en cierta ocasión en una entrevista, realizada por la periodista Maye Primera Garcés, publicada en 27 de noviembre de 2003 en el vespertino El Mundo, admitió dicha creencia, al mismo tiempo que señaló que “hay cosas de las que no se puede hablar mucho”, aunque recordó que su líder espiritual cumple años el mismo día que el suyo, el 23 de noviembre.

Carlos E. Aguilera A.

Las perversiones políticas de Maduro

“Nada es peor en política que dejar de cumplir lo que se ha mandado. Esta debilidad causa el desprecio y hace inútiles las medidas posteriores” / Simón Bolívar (Bolívar, el majadero de América) La Legitimidad y legalidad garantizan la participación, promueven el consenso y el diálogo, y protegen el pluralismo y la tolerancia, además de proporcionar las bases de la igualdad, libertad, justicia y estabilidad requeridas por toda sociedad democrática, ajustada a los principios de su propia naturaleza. Se trata de un método, es decir, un conjunto de procedimientos para formar gobiernos y para autorizar determinadas políticas, en el marco de un conjunto de valores éticos y morales que la hacen deseable y justificable frente a sus alternativas históricas.

Carlos E. Aguilera A.

La crítica en el periodismo

Tema obligado en los actuales momentos, en los que se pone en duda la objetividad de quienes ejercemos este apostolado: el periodismo, nos induce a formular algunas consideraciones particulares, por cuanto aun cuando la objetividad es condición esencial del periodismo, nunca satisfará ni a los propios editores como tampoco a algunos lectores. Y es que la visión valorativa del comunicador social califica los sucesos de acuerdo a su mayor o menor densidad social, ética o estética. Es esa la función del periodismo crítico.

Carlos E. Aguilera A.

Régimen forajido, no….¡Delincuente!

“Mi espada y mi autoridad se emplearán con infinito gozo en sostener y defender los decretos de la soberanía popular” / Simón Bolívar (Bolívar, El majadero de América). El resquebrajamiento de los valores democráticos en nuestro país es un hecho inocultable, más aún tras las amenazas que en los últimos días ha venido profiriendo el inquilino de Miraflores, Nicolás Maduro, y miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que en su intolerable empeño de no desprenderse del poder, sin escrúpulos hacen uso de subterfugios, que ponen en entre dicho sus acciones, manteniendo en vilo a un pueblo cansado de tanto atropello y abuso, hoy ávido de un necesario cambio en la conducción de los destinos de la patria.

Carlos E. Aguilera A.

El Fujimorazo de Maduro

“Es imprescindible la existencia de un sistema de “controles y contrapesos” en el ejercicio del poder, como una única manera de evitar las tiranías”. / Barón de Montesquieu, en su obra “Del espíritu de las Leyes”, El 5 de abril de 1992 marcó un antes y después en la democracia del Perú, luego de que su presidente Alberto Fujimori propiciara un autogolpe con el respaldo de las Fuerzas Armadas, tras el cual disolvió el Congreso de la República, intervino el Poder Judicial y libró la persecución de algunos líderes de la oposición, medida que contó con el apoyo del 82% de la población ante el desprestigio del parlamento, según encuestas de la época.

Carlos E. Aguilera A.

La estrategia militar, tarea fundamental de las FF.AA

“El destino del Ejército es guarnecer la frontera. ¡Dios nos preserve de que vuelva sus armas contra los ciudadanos!” / Simón Bolívar Para Hugo Chávez, una vez que asumió el poder, el socialismo que le había inculcado su hermano Adán en su natal Barinas cuando adolescente, y luego en Caracas como cadete de la Academia Militar de Venezuela, se convirtió en una obsesión que lo llevó a utilizar el término en todas las manifestaciones de su quehacer político. Una vez al frente de los destinos del país, en sus largas peroratas discursivas que a menudo realizaba, solía referirse con marcado énfasis al socialismo, en sus diversas áreas: indígena, agraria, científica, económica, política - ésta última con mayor acento - y todo cuanto a su manera de ver englobaba un espacio socialista. Era el enunciado de lo que a futuro le esperaba al pueblo venezolano, que decepcionado por los errores o desviaciones cometidas por los partidos AD y Copei, depositó su voto que llevó al Teniente Coronel a la Primera Magistratura de la nación, con una desbordante e inusitada mayoría, que empalagó su ego a posteriori.

Carlos E. Aguilera A.

El engaño y la mentira, armas del régimen chavista

El pueblo venezolano perdió la capacidad de asombro ante las recurrentes mentiras de Maduro, Cabello, Istúriz, Jaua, Rodríguez y demás conmilitones del régimen y sus áulicos del Partido oficialista (PSUV) socialista, marxista y mal llamado bolivariano, pues a lo largo de estos casi 18 años enquistados en el poder, y en su pretensión de mantenerse en el mismo, no muestran la más mínima vergüenza y por el contrario, con el mayor desparpajo lanzan - como si se tratara de una competencia en la que el ganador es el que diga más mentiras y engaños – cualquier estupidez que se les ocurra, con el perverso propósito de mantener a la expectativa a la gente, prometiendo villas y castillos que la mayoría de veces jamás cumplen.

Carlos E. Aguilera A.

Sin libertad de prensa, no hay gobierno

“No existen culpables ni inocentes, solo existen responsables” / Albert Camus, en su filosofía del absurdo. La prensa ha tratado de ser un reflejo de lo que sucede en el país y su propósito fundamental es sintonizarse con la realidad ciudadana. Por eso, las historias políticas, sociales y económicas han marcado sempiternamente la agenda de los medios venezolanos, más allá de los líderes políticos de turno que se encuentran función de gobierno. Existe una frase que suena a lugar común, cuando se afirma que la prensa siempre es incómoda al poder en todos los tiempos, y esa tensión se percibe en nuestro más país, cuando se observa con enorme preocupación que el régimen chavista-comunista, como nunca antes, ha sido sistemático en sus perversos ataques por medio de sus voceros gubernamentales, para responsabilizar a la prensa, en gran medida, de sus fracasos y errores.