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Opinión

Columnistas
Brian Fincheltub

Ecuador y la izquierda hipócrita

Venezuela no es el centro del mundo ni pretendemos que así sea. Pero si de algo debe servir el drama venezolano es para mostrarle a quienes no lo han vivido directamente, el poder destructivo del comunismo. Si de algo fuimos víctimas los venezolanos fue de nuestra propia soberbia, esa que nos llevaba a repetir sin cesar que aquí no, que Venezuela “no era Cuba” y que lo nuestro era diferente porque “no éramos una isla”. Hoy la realidad es más que gráfica, hasta balseros tenemos.

Brian Fincheltub

Los hijos de Putin

Cada país elige los aliados que mejor le conviene. Ese fue el caso nuestro. En sus relaciones con el mundo Venezuela tuvo una vez aliados naturales y aliados estratégicos. Nuestros aliados naturales eran tradicionalmente los países de la región, particularmente Colombia y demás Estados andinos, pueblos que no solo compartían con nosotros una historia común, sino también el valor del respeto a la democracia. Pero igualmente tuvimos lo que conocíamos con el nombre de aliados estratégicos, naciones con las cuales teníamos una visión de desarrollo compartida y cuyas alianzas representaban para nuestro país la puerta de entrada a la escena internacional. En esta lista figuraban nuestros principales socios comerciales, uno de los más importantes: los Estados Unidos.

Brian Fincheltub

Los que entregaron el Esequibo

“Nos ha llegado la información que están negociando el Esequibo a cambio de apoyo político”, denunció esta semana el usurpador de Miraflores, Nicolás Maduro, en referencia al gobierno de transición. Es cierto que el dictador no merece ni una respuesta, pero frente a tanta desvergüenza un ejercicio de refrescamiento de memoria es necesario.

Brian Fincheltub

Chavismo, amenaza regional

Hay quienes en Latinoamérica pensaron que podían convivir con el chavismo, que los abusos y desmanes cometidos en Venezuela desde 1998 eran un asunto exclusivo de los venezolanos y que correspondían a nosotros y solo a nosotros resolverlos. La lista de presidentes de la región que tuvieron la misma postura es larga, sin importar que fuesen de derecha o de Izquierda. El “tema Venezuela”, como algunos lo llamaban viendo los toros desde lejos, era un problema de “política doméstica”, nada más. Por eso todo el mundo se fotografiaba con Chávez y hasta se reían de sus chistes. Todos se preocupaban por mantener las mejores relaciones diplomáticas con el régimen socialista y la mejor manera de lograrlo era guardando silencio sobre lo que ocurría en nuestro país.

Brian Fincheltub

Pirómanos como bomberos

La historia de Latinoamérica es un ciclo que se repite sin cesar. Desde nuestra propia conquista vivimos condenados a las ataduras de la miseria y el subdesarrollo perpetuadas por el Estado paternalista. Nunca nos hemos atrevido a ser verdaderamente libres, cuando estamos a punto de cruzar el rio nos da miedo y es que no somos capaces de nadar el último tramo solos. Es fácil entender el por qué, el concepto de la libertad en lo abstracto parece idílico, pero en la realidad exige independencia y ser independientes es valerse por sí mismos y no todos somos capaces de lograrlo.

Brian Fincheltub

Bloqueo contra el saqueo

El fetiche de todo castrista es culpar a los Estados Unidos de sus propios fracasos y en ese sentido los maduristas, como buenos castristas, aprendieron rápido la lección, sino recuerden desde hace cuánto nos vienen clavando el mismo cuento del “imperio” y el “sabotaje”. Para responder solo hay que refrescar un poco la memoria e irnos a tiempos del difunto donde el petróleo pasaba los cien dólares y la única sanción que había sobre Venezuela era la plaga chavista, desde ese entonces ya se responsabilizaba al “imperialismo yankee” hasta de los tropezones que el llamado supremo líder intergaláctico se daba.

Brian Fincheltub

Netflix en Miraflores

Esta semana el dictador, en una de sus constantes, largas e improductivas alocuciones, reveló que es asiduo televidente de la plataforma Netflix. Para quienes no lo saben, Netflix es una compañía estadounidense que ha revolucionado la manera de ver televisión y que cuenta con más de 140 millones de subscriptores a nivel mundial. Esta plataforma ofrece innumerables películas y series, entre ellas unas cuantas latinoamericanas. Ese es el caso por ejemplo de la colombiana “Bolívar”, la preferida del dictador venezolano y la llamada “primera combatiente”.

Brian Fincheltub

La solución europea

Europa no siempre fue el continente estable y prospero que es hoy en día. Hubo una época en la que la destrucción y la miseria llevaron a miles de europeos fuera de sus fronteras. Latinoamérica fue uno de los horizontes a los que llegaron miles de inmigrantes buscando refugio y Venezuela, en aquel momento una tierra prometedora para propios y extraños, fue de los países que más inmigrantes recibió. Esa es la historia de la Europa de las guerras y las postguerras, un continente de ciudades destruidas, miles de muertes y millones de desplazados. Pero aun en su peor momento Europa no estuvo sola, la solidaridad internacional se hizo presente y seguramente la historia sería muy distinta para Europa si el mundo no hubiese intervenido frente a aquella tragedia.

Brian Fincheltub

Camarada, lo están engañando

Siempre que inicia un proceso de diálogo las críticas llueven a cántaros en donde es posible hacerlas: en los sectores democráticos. Hay quienes, con razón, cuestionan que el régimen utilice cada proceso de conversaciones para ganar tiempo y transar con los presos políticos. No se equivocan afirmando tal cosa, pues en veinte años es precisamente eso lo que ha pasado. Esas son discusiones que se dan en la oposición, sin que haya procesos inquisitorios, al menos no patrocinados por el liderazgo, sin que nadie sea perseguido por expresarse. La gente exige explicaciones y cada vez más la dirigencia política se ve obligada a ofrecerlas, como cada vez más la gente exige transparencia y los lideres lo han entendido.

Brian Fincheltub

Sadismo del siglo XXI

La tortura rima con dictadura y no es casualidad. Esta práctica cruel e inhumana está profundamente liada a la historia de los regímenes militares más sanguinarios de Latinoamérica. Hoy, cuando las dictaduras en nuestra región son parte del pasado, Venezuela marcha en el sentido contrario, convirtiéndose en Estado forajido donde la tortura, las desapariciones forzadas y las ejecuciones extrajudiciales son la regla. Para desdicha de los venezolanos, esto no es algo nuevo, es lo que ha sido denunciando durante años por las organizaciones defensoras de los DDHH y finalmente esta semana, confirmado por las Naciones Unidas en voz de la alta comisionada de los DDHH, Michelle Bachelet.

Brian Fincheltub

Los milagros de Bachelet

Hay quien no cree en milagros, pero después de esta semana le aseguro que más de un venezolano está convencido que existen. El mayor logro durante la visita de la alta comisionada de los DDHH de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, a Venezuela fue que un régimen tiránico y criminal fingiera por unas horas ser un gobierno establecido y respetuoso de los DDHH y eso, eso sin duda es un milagro.

Brian Fincheltub

Cansancio país

Los venezolanos estamos agotados y no es para menos. Han sido más de veinte años de lucha interminable en la que todos sin excepción hemos tenido que pagar un precio. Desde el más humilde que por marchar fue detenido, al empresario que por oponerse a la tiranía terminó robado, perdiendo todo su patrimonio. Es absolutamente natural que sintamos cansancio, sobre todo cuando miramos atrás y vemos que lo hemos intentado todo o casi todo, sin que nada haya logrado el desenlace que  anhelamos. Veinte años se dicen fáciles pero es una eternidad para cualquier nación y estos años se hacen más largos cuando no los vives, sino que los padeces. Cuando sufres en un régimen que te robó prácticamente toda tu vida productiva, cuando lloras los tuyos que has visto morir asesinados, por falta de medicinas. Son años que los padeces incluso estando a miles de kilómetros de Venezuela, cuando la frustración se apodera de ti viendo cada oportunidad de reencuentro desvanecerse.

Brian Fincheltub

El museo de frases célebres del chavismo

El museo de las frases célebres del chavismo no le cabe un despropósito más. Allí se exponen desde el “no importa que andemos desnudos, no importa que no tengamos para comer, aquí se trata de salvar la revolución” del difunto Hugo Chávez al "no vamos a sacar a la gente de la pobreza y llevarla a la clase media para que después se vuelvan escuálidos" de Héctor Rodríguez.

Brian Fincheltub

¿Nervios de acero?

Lo que se vive hoy dentro de la dictadura venezolana no es diferente a lo que se ha vivido en la etapa final de todo régimen militar autocrático: el dictador no tiene en quién confiar. Es una etapa crítica en toda dictadura agonizante, el círculo íntimo del dictador se reduce cada vez más, desconfía hasta de su propia sombra, sus noches se hacen cada vez más largas, no prueba bocado sin que alguien lo haga antes que él, se levanta con pesadillas,  imagina lo inevitable. Es el drama del cazador cazado, ese que persiguió, mató y bailó en sus momentos de fortaleza y que apenas logra dormir en la debilidad.

Brian Fincheltub

Los aliados de la dictadura

Si de millas recorridas se trata ningún presidente venezolano viajó más que el fallecido Hugo Chávez. Sus constantes periplos hablaban no solo de sus prioridades durante su paso por la primera investidura nacional, sino también del poderoso alcance de la diplomacia “bolivariana” y eso no fue precisamente por contar con el mejor servicio exterior del mundo, simplemente quien dice dinero dice poder y eso era lo que sobraba para comprar lealtades y aliados circunstánciales. Hay gente que lo olvida, pero hasta carrozas en el carnaval de Río de Janeiro se financiaban. Había mucho real y sobraban quienes enviaban invitaciones y quienes llegaban por estas tierras buscando su parte en la rebatiña roja. Desde Sean Penn hasta Naomi Campbell. Eso sin contar los mandatarios de todos los colores y tendencias políticas.

Brian Fincheltub

La estrategia del régimen, sembrar desesperanza

Las “victorias” de la dictadura saben a todo menos a gloria. De la llamada “revolución victoriosa” que celebraba bañada de pueblo cada paso avanzado frente a sus adversarios, pasamos al sin sabor de la “victoria” arrebatada, esa que se impone con plomo y sangre. Es por eso que ni ellos mismos son capaces de creerse ganadores, por más que nos lo hagan creer. Porque hay que tenerlo muy claro, uno de los frentes de la dictadura es aplastar al oponente, pero otro muy importante no se juega en la calle, sino en la psiquis de cada venezolano. Una de las campañas más importantes para el régimen es la desmoralización.

Brian Fincheltub

Pillaje rojo

No lo podíamos creer, luego de veinte años podíamos entrar a una sede diplomática de Venezuela en el exterior y no precisamente para rogar un pasaporte, sino para recuperar los bienes de la república. Pero la alegría de formar parte del cuerpo diplomático del presidente Juan Guaidó en EEUU, que preside nuestro embajador Carlos Vecchio y nuestro ministro consejero Gustavo Marcano, pronto se convertiría en indignación. Ver tanto menosprecio por lo nuestro me hizo preguntarme hasta qué punto está dispuesto este grupo de antivenezolanos en su venganza contra treinta millones de venezolanos. Lo que vi no se trataba de simple destrucción, era saña de quien dice: después de mi nadie, después de mi nada.

Brian Fincheltub

El chavismo rompiendo sus propios records

El chavismo solo es superado en ineficiencia, desidia e incapacidad por el propio chavismo. No hay duda, este movimiento político-criminal debe ser lo peor que ha podido azotar esta tierra en toda su historia. No se le compara con ninguna guerra, peste o desastre natural. Pero como si esto fuera poco, también hay que agregarle al drama que vivimos el nivel de sadismo y perversidad con el que es ejecutada la destrucción de Venezuela. Mientras millones de víctimas sufren las consecuencias de las acciones unos pocos, estos bailan, ríen y mienten por televisión, como si celebraran haber hecho de nuestras vidas una total desgracia.

Brian Fincheltub

Los rehenes no se liberan solos de sus captores

“Traidores nunca, leales siempre” se convirtió en el nuevo lema de la cúpula de la Fuerza Armada Nacional. La pregunta que nos hacemos es ¿leales a quién? porque al pueblo venezolano hasta ahora no lo han sido, al punto de abandonar su deber histórico de defender la democracia y la constitución por defender a una parcialidad política, pero más allá de eso, por defender sus propios intereses económicos, que según los entendidos son muchos y muy variados, nada más alejado de la obligación de un superior, por eso no solo se han quedado sin el respeto que una vez le tuvo el pueblo venezolano, sino que en un goteo que no se detiene se quedan también sin tropa.

Brian Fincheltub

El desconcierto de la dictadura

Hoy, finalmente llegó el día que millones de venezolanos han estado esperando. El día en el cual las cortinas de hierro caerán y se abrirán los caminos hacia la libertad. El día en el que la determinación de un país se impondrá contra el miedo y la barbarie. Pase lo que pase, los acontecimientos de hoy sellarán el fin de la más sangrienta y cruel dictadura que jamás haya vivido Venezuela desde el nacimiento de la República. Para la dictadura se trata de un asiento de supervivencia en el poder, para los venezolanos se trata de la vida o la muerte. Si la dictadura asesina se mantiene son miles de vidas que se perderán y como quien quiere vivir lucha hasta vencer, aquí no hay marcha atrás.

Brian Fincheltub

La fábrica de mendigos

Venezuela fue uno de los países más ricos de la región y no porque todos los venezolanos tuvieran la fortuna de Bill Gates, sino porque había calidad de vida, porque estudiar era sinónimo de ascenso social y trabajar te permitía no solo vivir decentemente, sino hasta comprar tu primer carro y tu primer apartamento. Por eso fuimos refugio para miles y miles de inmigrantes que vieron en esta tierra la posibilidad de mejorar sus condiciones de vida. Todos coinciden que no era fácil, pero que trabajando se podía lograr.

Brian Fincheltub

El bloqueo criminal

Durante mucho tiempo hemos escuchado hablar del fulano “bloqueo” de los EEUU contra la isla de Cuba. Para unos, la causa de todos los males del pueblo cubano, para otros, una excusa de los Castro para justificar el estrepitoso fracaso de su modelo comunista. Lo que no imaginamos es que años más tarde seríamos nosotros quienes estaríamos escuchando, de boca de la mafia que controla momentáneamente el poder, que también somos víctimas de un “bloqueo del imperialismo yankee”. Un discurso que no tiene ningún tipo de credibilidad a lo interno, pero que internacionalmente pudiera generar algunas solidaridades, sobre todo en gente mal informada y predispuesta a todo lo que involucre a los EEUU.

Brian Fincheltub

Están rodeados

Ustedes, que persiguieron, encarcelaron y asesinaron durante años impunemente, hoy son observados por el mundo. Cada paso que dan tiene repercusiones y por primera vez en dos décadas hay un enorme consenso internacional sobre el origen del drama venezolano: una dictadura pura y dura que se aferra al poder gracias a una cúpula militar. Miren a su alrededor, hasta sus familias sienten vergüenza de ustedes, sus hijos esconden sus apellidos, sus esposas han perdido sus amistades. Viven aislados en la propia cárcel de 916.445 km² en la que convirtieron Venezuela.

Brian Fincheltub

Creyeron que nos habíamos rendido

Creyeron que nos habíamos rendido. Que la desilusión se había apoderado de nosotros. Que la frustración nos había hundido en la desesperanza. Pensaron que el miedo nos había inmovilizado para siempre. Que la represión había hecho de nosotros unos genuflexos incapaces de levantar nuestras voces, de protestar frente a la injusticia, resignados a lo que jamás ningún ser humano podría resignarse: a vivir esclavizados. Se olvidaron de nuestra propia naturaleza, pero también del sentido de libertad que siempre ha orientado la historia de la humanidad. Nadie sobre la tierra nació para vivir atado a las cadenas de la opresión y por más fuertes que estas sean siempre terminan rompiéndose, por la fuerza del tiempo o de las circunstancias.

Brian Fincheltub

Creyeron que nos habíamos rendido

Creyeron que nos habíamos rendido. Que la desilusión se había apoderado de nosotros. Que la frustración nos había hundido en la  desesperanza. Pensaron que el miedo nos había inmovilizado para siempre. Que la represión había hecho de nosotros unos genuflexos incapaces de levantar nuestras voces, de protestar frente a la injusticia, resignados a lo que jamás ningún ser humano podría resignarse: a vivir esclavizados. Se olvidaron de nuestra propia naturaleza, pero también del sentido de libertad que siempre ha orientado la historia de la humanidad. Nadie sobre la tierra nació para vivir atado a las cadenas de la opresión y por más fuertes que estas sean siempre terminan rompiéndose, por la fuerza del tiempo o de las circunstancias.


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