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El miedo y la libertad

En estos momentos que vive el país vi pertinente reproducir una fabula que leí hace tiempo sobre el miedo y la libertad. Se trata de una historia sobre un emperador muy temido, no por su poder, sino por su capacidad para generar terror. Recuerden que no es lo mismo temor a respeto, cualquiera que tiene bajo su control las armas puede ser temido, no cualquiera es respetado. Al final son los más débiles quienes se tienen que imponer por la fuerza.

La hora de la estrategia

Para nadie es un secreto que la Asamblea Nacional afronta un cerco criminal que le impide traducir el ejercicio de sus funciones en resultados concretos, hecho que se produjo, por cierto, desde el propio día de su instalación hace un año, cuando la bancada de la plata comenzaba a cuestionar la elección de los diputados de Amazonas tras darle vueltas a varios señalamientos que solo buscaban convertir inmediatamente en duelo la contundente victoria electoral de la oposición.

No eres tú, soy yo

Tú eres el producto de esas relaciones arregladas que están condenadas al fracaso porque desde el principio empiezan mal. Yo quise seguir contigo porque mi padre así lo habría querido y bueno, como todo el mundo lo sabe, yo no soy capaz de asumir que él se equivocó, porque eso sería una traición a su memoria. Eso es lo que me dicen los demás y yo les hago caso. La seguridad no es una de mis cualidades, si es que tengo alguna.

La Navidad que nos robaron

El olor a pintura fresca todavía anda regado por todos lados. De las tradiciones, esa es una que se mantiene cada año en casa: iSe pinta aunque sea con cal! En la cocina mi mamá prepara el pollo para hoy, con tres comemos cinco y queda hasta para los vecinos, que siempre son bienvenidos. Ustedes saben, aquí todo el mundo se conoce y en estas fechas lo importante es compartir.

La Navidad que nos robaron

El olor a pintura fresca todavía anda regado por todos lados. De las tradiciones, esa es una que se mantiene cada año en casa: iSe pinta aunque sea con cal! En la cocina mi mamá prepara el pollo para hoy, con tres comemos cinco y queda hasta para los vecinos, que siempre son bienvenidos. Ustedes saben, aquí todo el mundo se conoce y en estas fechas lo importante es compartir.

Se buscan

Nadie los ha visto, se prometió que saldrían esta semana, hasta nos mostraron sus rostros, muy parecidos a sus antecesores, pero un poco más pálidos. Su debut es un secreto, la gente los busca incesantemente, hay quienes dicen que no se les verá la caratula pronto, que habrá que esperar un rato. Son los nuevos billetes ¿Misterio socialista o plan deliberado?

Se buscan

Nadie los ha visto, se prometió que saldrían esta semana, hasta nos mostraron sus rostros, muy parecidos a sus antecesores, pero un poco más pálidos. Su debut es un secreto, la gente los busca incesantemente, hay quienes dicen que no se les verá la caratula pronto, que habrá que esperar un rato. Son los nuevos billetes ¿Misterio socialista o plan deliberado?

Las ofertas Sundee

Al grito de "me bajan los precios o me los meten presos" llegaron las ofertas de navidad cortesía de la Sundde. La llamada Superintendencia de "Precios Justos" se fue de tienda en tienda para darles su aguinaldo a consumidores y comerciantes. En el bullicio más de uno corrió, lanzó codazos, mordiscos y patadas para lograr lo imposible: entrar a los establecimientos marcados por el propio superintendente, a quien en medio de la algarabía, muchos le aplaudían y le coreaban la consigna "así es que se gobierna".

¿Por qué no lo intentamos?

Un consejo que le repite mucho le gente que está afuera a quienes desean irse del país es "deje lo malo en Venezuela, aquí las cosas no son así". Cuando escucho eso me pregunto ¿Cómo puede Venezuela cambiar si nosotros mismos damos la batalla por perdida? Me incluyo en la crítica porque me ha pasado también, tenemos que reconocer que asumimos otro comportamiento en el exterior que en nada se parece al del venezolano promedio. Quizás por miedo a ley, cosa que aquí no existe, porque en nuestras calles solo reina el instinto de supervivencia.

¿El triunfo de la desesperanza?

En momentos de crisis lo peor que le puede pasar a un pueblo es perder la esperanza, a partir de ese momento poco queda por hacer. Si usted en lugar de luchar decide entregarse, le está dando la victoria al contrario y quizás ese sea el triunfo menos costoso que este pudiera lograr. El oprimido, el que se había convertido en una piedra de tranca al resistir, se rinde, no lucha más, se le caen los brazos y se apodera de él la resignación. Mientras que el opresor celebra y no dejará de oprimir, pero ahora con el componente humillación, porque el pisoteado no será capaz, ni siquiera, de levantar la cabeza para defenderse.

La ventana rota

Eran tiempos de una Nueva York conflictiva, azotada por pandillas callejeras, el crimen y el vandalismo. Una ciudad que marcaba un gran contraste con el resto de las urbes estadounidenses no solo en materia de seguridad, sino por poseer zonas marginalizadas que profundizaban un estigma nada positivo de la capital financiera del mundo. Fue así como a finales de la década de los sesenta, un profesor de la Universidad de Stanford decidió ir detrás de los aspectos que hacían de Nueva York un lugar prácticamente ingobernable con criminalidad fuera de control. Lo hizo a través de un singular experimento social que fundó las bases de lo que hoy se conoce como la teoría de la ventana rota.

Las turbas de José Tadeo

El congreso iniciaba sesiones y lo hacía luego de una incesante búsqueda de quórum que no se obtuvo sino hasta el 23 de enero de 1848, fecha en la cual los sesenta y tres diputados volvían a la casa de las leyes nada más y nada menos que con el objetivo de enjuiciar al presidente de la república, José Tadeo Monagas. Eran tiempos de enfrentamiento político entre liberales, comandados por Monagas y conservadores, encabezados por José Antonio Páez.

Un nobel para Maduro

Luego que el mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, recibiera el Premio Nobel de la Paz por su proceso de negociación con las FARC, lo propio, lo meritorio, lo que el país demanda es que de una vez por todas reconozcan a Nicolás Maduro con el premio Nobel de Economía. Es un clamor nacional que el presidente que hizo de este territorio rico en recursos naturales un país de mendigos, sea honrado con tan prestigioso galardón.

Validación del 20%

Todos imaginamos lo que puede pasar durante la validación del 20% los días 26, 27 y 28 de octubre. Tras 17 años viendo el accionar del chavismo no es difícil imaginarlo, sobre todo porque su criatura política, el madurismo, se ha vuelto más que predecible. No quiero decir que vaya a ser fácil, pero estando preparados lograremos sortear todos los obstáculos que, seguramente, nos pondrá un gobierno que tras quedarse sin apoyo popular solo le queda impedir que los venezolanos se expresen.

Que lo maten ellos

O el costo político de matar el revocatorio es muy alto o venden falsa esperanza para evitar un estallido social y ganar tiempo. Son dos escenarios perfectamente posibles y quienes se inclinan por uno u otro no son más o menos opositores. Lo cierto es que hasta el momento, al menos las cuatro señoras del CNE no se han atrevido a enterrar el referendo, digamos que las intenciones son muy claras y tienen bien ubicada la tumba, pero quieren que sea la propia oposición la que sepulte la posibilidad de un cambio constitucional, pacífico y electoral.

Entre la cumbre y el abismo

Dijo una vez el fallecido presidente Hugo Chávez Frías que mientras los gobernantes andaban de cumbre en cumbre, los pueblos iban de abismo en abismo. Él, que no escatimó tiempo y recursos para asistir a cuanto encuentro internacional saliera, en unos de esos ataques de genialidad que seguido tenía se lanzó aquella “autocritica”.

Entre la cumbre y el abismo

Dijo una vez el fallecido presidente Hugo Chávez Frías que mientras los gobernantes andaban de cumbre en cumbre, los pueblos iban de abismo en abismo. Él, que no escatimó tiempo y recursos para asistir a cuanto encuentro internacional saliera, en unos de esos ataques de genialidad que seguido tenía se lanzó aquella “autocrítica”. Eran otros tiempos, el llamado “comandante eterno” apenas comenzaba a sembrar la cosecha que recogería su hijo político. Con un petróleo por encima de los cien dólares y liderazgo mundial, Chávez podría darse el lujo de ser el mandatario con más millas recorridas y aun así criticar la constante viajadera de los jefes de Estado.

Los generales Caraota, Arroz y Pimentón

En los dominios del Cencoex el ejército enemigo nunca descansa, mientras planifica cómo infiltrarán burgueses en colas de supermercados y desaparecerán productos básicos, el pueblo sufre las consecuencias de la guerra económica. Del lado patriota, las tropas comandadas por los generales del abastecimiento se atrincheran, delinean en carpetas marrones su estrategia frente a la operación “guiso seguro”, es la antesala a una batalla decisiva: La batalla por los dólares.

¿Erdogan tropical?

Con un país en bancarrota y escaso apoyo popular, Nicolás Maduro está lejos de igualar su situación política con la de Recep Tayyip Erdogan, el hombre fuerte que gobierna Turquía desde 2002 y que había logrado, al menos hasta los sucesos de julio, un crecimiento sostenido de la economía, atraer las inversiones extranjeras y mantener bajo control la inflación.

Olimpiadas maduristas

Si de olimpiadas se trata, las maduristas seguramente desplazarán a las que se celebran en Río de Janeiro. No tenemos ninguna duda, aquí contamos con talentos de gran reconocimiento nacional e internacional y, sobre todo, bien patrocinados. Hoy hemos seleccionado las disciplinas más prestigiosas en las que participa nuestra élite revolucionaria.

La diáspora de los maduristas

Rodilla en tierra y no precisamente venezolana, cientos de maduristas también se han unido a los casi dos millones de venezolanos que se han ido del país en los últimos diecisiete años. Una nueva diáspora que esta vez tiene características bien peculiares. Hablamos de un segmento de la población que no deja Venezuela porque cambió de parecer, porque asumió errores propios y decidió divorciarse del sistema que durante mucho tiempo apoyó y que terminó destruyendo por completo una nación. Todo lo contrario, esta gente parte vuelo manteniendo en sus convicciones más intrínsecas que el llamado “socialismo del siglo XXI” es la solución para la construcción de la “Venezuela potencia”.

5 mitos sobre la crisis en Venezuela

Hoy quise expresar mi opinión sobre un artículo que leí esta semana en la BBC sobre la crisis venezolana "http://bbc.in/2afBZRe" Es la segunda entrega de un trabajo especial que publica el portal británico con un enfoque bastante peculiar: Desmentir los “mitos” sobre la realidad venezolana. Comienzo citando la definición de mito que recoge el Diccionario de la Real Academia Española: “Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico”. Es decir, hechos fantásticos contados fuera de contexto. Pudiéramos decir que son la antítesis de la verdad.

5 mitos sobre la crisis en Venezuela

Hoy quise expresar mi opinión sobre un artículo que leí esta semana en la BBC sobre la crisis venezolana. Es la segunda entrega de un trabajo especial que publica el portal británico con un enfoque bastante peculiar: Desmentir los “mitos” sobre la realidad venezolana. Comienzo citando la definición de mito que recoge el Diccionario de la Real Academia Española: “Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico”. Es decir, hechos fantásticos contados fuera de contexto. Pudiéramos decir que son la antítesis de la verdad.

Glosario en tiempos de censura

En tiempos censura, autocensura y desinformación, no viene nada mal un pequeño glosario para aprender a leer lo que nos presentan los medios venezolanos como noticias. Son una serie de definiciones que nos permitirán ubicarnos en momentos donde buscamos entender lo que pasa, pero los eufemismos nos dejan más confundidos que antes. Veamos:

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Vengo del 2016

No vayas a pensar que estoy loco, como piensa la mayoría, cada línea que escribo no es mera exageración, tampoco una leyenda urbana o un cuento inventado por los adecos o los copeyanos. Te pido no me respondas con el clásico "no vale, yo no creo". Puedo jurarte que todo lo vi con mis ojos, nadie me lo contó. Vengo del 2016, apenas estuve horas en lo que creo era Venezuela y créeme, no la reconozco. Si la situación hoy, en plena mitad del año 1995 la consideras difícil, dura e insoportable, no imaginas de lo que fui testigo.

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