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Opinión

Columnistas

La dictadura, Zapatero y Ramos Allup

Para Teresa Albanes El significado de declarar persona non grata al político socialista español José Luis Rodríguez Zapatero por el parlamento venezolano – el único electo y legítimado por el pueblo, obligado a convivir en un mismo lugar con el parapeto que el dictador Nicolás Maduro se sacara de la manga bajo el falaz predicamento de ser “constituyente” - trascendía con mucho el simbolismo del expediente.

Cuba, Brasil y la ONU

En las diez oportunidades en que la representación del gobierno cubano ante la ONU ha llevado su resolución condenatoria al “bloqueo” con que el Gobierno de los Estados Unidos ha pretendido presionar a la dictadura para que ceda ante la aplicación inmisericorde de las medidas de fuerza y represión contra su pueblo, en esas diez oportunidades el rechazo al “bloqueo” ha sido prácticamente unánime.

Bolsonaro, una nueva conciencia histórica

A Fernando Henrique Cardoso @FHC A juzgar por los grandes medios impresos de las principales potencias, las opciones políticas de la actualidad parecieran ser excluyentes y condenatorias: un pasadizo como de mataderos que te obliga a seguir el rumbo al degüelle y ningún otro. Lo dictan los medios ante la rebelión de las redes. Controlados unos por los llamados liberales progresistas, y las otras por la espontánea reacción de quienes, los pies sobre la tierra, viven el día a día del sometimiento al Poder y buscan desesperadamente quien los represente políticamente para cambiar sus empobrecedoras circunstancias. Ante la decadencia de los viejos partidos, sin tener otras referencias que las surgidas espontáneamente del seno de sus sociedades: por ejemplo, Donald Trump y Jair Bolsonaro. Después de los afrodescendientes Barak Obama y Lula da Silva, los nuevos blancos malditos.

Carta abierta a Caetano Veloso

Estás entre Soledad, que nació en el 43 y yo, que nací en el 39: somos coetáneos, aunque separados por dos mundos que vivieron incomunicados por los siglos de los siglos. Por culpa de Alejandro VI, que decidiera dividir el Nuevo Mundo en un gran pedazo para España - nosotros - y el extremo oriental del continente para Portugal - ustedes. Un Brasil demasiado inmenso, demasiado rico, demasiado complejo como para que sus habitantes se asomaran al mundo circundante y nos acompañaran en nuestros sufrimientos y nuestras alegrías. Así algunos de nuestros países compartan fronteras, cariño y admiración por el tuyo.

Moisés Naím que estás en los cielos

Un generoso amigo que suele proveerme de cuanto aparece en el mundo de las redes referido a la Venezuela de mis desvelos, en la que vivo y sufro, me envía más que un artículo, un ensayo del afamado columnista venezolano Moisés Naím, escrito en inglés y publicado originalmente en la revista Foreign Affairs, que ha titulado El suicidio de Venezuela.

La intervención humanitaria, un imperativo y un derecho

Verás en muchos de los comentarios de prensa que una de las cosas que aplauden en tu elección es tu actitud clara y categórica frente al comunismoMariano Picón Salas, embajador de Venezuela en Brasil, a Rómulo Betancourt, Rio de Janeiro, 29 de diciembre de 1958 [1] Sin tener arte ni parte, y entrampados en la situación dejada por la división del planeta en dos grandes hemisferios con sus correspondientes imperios como resultado de la Segunda Guerra Mundial – el nuevo Nomos de la tierra, con su distribución del poderío espacial de tierra, mar y aire, repartido el planeta entre la Unión Soviética y los Estados Unidos de Norteamérica, para usar un concepto jurídico territorial de la mayor importancia, ampliamente desarrollado por Carl Schmitt en su ensayo del mismo nombre – El Nomos de la Tierra –, las dos Américas – la española y la anglosajona - han debido tolerar durante sesenta años la existencia e intromisión de una suerte de cuña, asentamiento, implante u ordenación colonial en su corazón y a pocas millas del Poder de uno de dichos imperios, los Estados Unidos. Una intromisión violenta y violadora de toda juridicidad, elevada a plataforma del comunismo soviético encargado de impedir la estabilización y la consolidación del orden jurídico político, liberal y democrático, que le es propio a las Américas. Y en el caso concreto del Caribe, a la alteración de su Nomos fundado en 1492 con la llegada de los españoles y la posterior ocupación y establecimiento de las colonias. Un hecho de inmensa gravedad, sólo comprendido en toda su dimensión estratégica por un venezolano de excepción que puso su vida a la tarea de combatirlo, vencerlo y erradicarlo: Rómulo Betancourt.

Bolsonaro, la gran venganza

Sonríe Jair Bolsonaro: en Brasil nunca se dio vuelta una elección presidencial en el balotajeClarín, de Buenos Aires Hubo momentos en que las buenas conciencias del progresismo mundial, esa cáfila multicultural y multilingüística de alcahuetas y aliados del castro comunismo a nivel global, coronadas en versión inglesa por The New York Times y en la nuestra, pedestre, en español, por El País, de España, que en las últimas horas de la tarde lluviosa y dominical temblaron ante la posibilidad cercana e inmediata de que el nuevo líder brasileño Jair Bolsonaro ganara directamente y sin más cuentos en la primera vuelta. Aplastando de un solo envión y para que no quedaran más dudas del significado de su incontestable victoria sobre la gigantesca, enconada y monstruosa campaña de los bien pensantes contra su creciente poderío. Un tremendo y colosal empuje sostenido por el cansancio, el hastío y la indignación contra tanto tartufismo inquisitorial, tanta hipocresía izquierdosa, tanto aguante ante los abusos del marxcapitalismo global.

El 86% de rechazo, la tiranía inconclusa y el milagro albanés

A Miguelito Rodríguez Según los datos más fehacientes aportados por las empresas encuestadoras que sobreviven en el país, la dictadura de Nicolás Maduro cuenta con un 86% de rechazo. Una cifra relativa, dados los cuatro millones de venezolanos que no pudieron ser encuestados: luchan por su sobrevivencia lejos de la patria.

La intervención china

No terminaban de acallarse los indignados clamores del Grupo de Lima y todos sus gobiernos en contra de Luis Almagro y el reclamo a contra vía del auto denominado “Frente Amplio” del único sector verdaderamente opositor que sobrevive en Venezuela – Soy Venezuela – pidiendo una intervención armada de los Estados Unidos para desalojar al sátrapa y tirano Nicolás Maduro, cuando ya un imponente barco de las fuerzas armadas chinas disfrazado y protegido de hospital flotante con los símbolos de la Cruz Roja se apostaba en la Guaira y tomaba posesión estratégica del principal puerto de ingreso a Venezuela. A pocos kilómetros del Palacio de Gobierno.

Luis Almagro y los Tartufos del patio

Es muy propio de una época de aberraciones como la que vivimos desde el 4 de febrero de 1992, cuando un país desquiciado se entregara al delirio de enaltecer a su verdugo y prepararle el camino al Poder para que se hiciera a su devastación, que un destacado miembro del partido de quien ha pagado posiblemente la más dura pena por intentar rescatarlo del vertedero y ponerlo a valer entre las naciones dignas del continente, pretenda ofender y descalificar a la más importante y trascendente personalidad internacional que ha decidido salir al ruedo de la confrontación en nuestra defensa contra la infamia y restaurar su plenitud democrática.

1958-2018, Castro o Rómulo, la encrucijada

"No podemos descartar ninguna medida para tirar abajo la dictadura de Maduro" Luis Almagro, Secretario General de la OEA. “En 1941 todo estuvo en manos de dos hombres, Hitler y Stalin, lo cual refuta a su vez la teoría sociocientífica prevaleciente en la actualidad y según la cual la historia, especialmente a medida que progresa hacia una época masificada, está regida por vastas fuerzas económicas y materiales y no por seres individuales. La segunda Guerra Mundial no sólo estuvo marcada por personas concretas, sino que su curso lo decidieron los criterios y decisiones de individuos como Hitler, Churchill, Stalin, Roosevelt”.

El 11 de septiembre de 1973

A Luis Pardo Sainz 1 Este 11 de septiembre se cumplen cuarenta y cinco años del día en que obedeciendo la drástica ordenanza de las instituciones aún vigentes del Estado de Derecho chileno – el Parlamento, la Contraloría General de la República, el Tribunal Supremo de Justicia, las academias, el Foro y el reclamo angustioso de una mayoría de más del 60% de la opinión pública nacional - las Fuerzas Armadas chilenas cortaran el nudo gordiano del que pendía el futuro de una historia republicana de más de siglo y medio de existencia, una tradición de respeto a la institucionalidad y un prestigio de legalidad del que todos los chilenos se sentían orgullosos depositarios y que había hecho de Chile la más digna y respetada democracia latinoamericana.

Esperando a Godot

Se han cumplido dos siniestros augurios: el de Arturo Uslar Pietri, que declaraba con horror ver hecha realidad al más corto plazo la peor de sus visiones escatológicas del final de Punto Fijo: una Venezuela agonizante, sus hijos pegados parasitariamente a la exangüe y estrujada vaca petrolera, esperando por la mágica resolución de sus problemas mientras chupan de sus ubres. Y la que algunos de nosotros tuviéramos desde hace algunos años al comprobar que el país no contaba con las fuerzas internas como para resolver en uno u otro sentido la grave crisis de gobernabilidad que enfrentamos. Ni las fuerzas de la disolución y el caos como para imponer a rajatabla una tiranía castro comunista, huérfanos sus asaltantes del más mínimo proyecto estratégico que no fuera saquearla y entregar los despojos al caudillo mayor; ni las de la democracia, decadentes y confundidas, sin la inteligencia, el coraje y la moral como para aplastar a sus enemigos y restaurar el Estado de Derecho.

Rómulo

A Miguel Rodríguez Le agradezco a la red haberme dado de frente con un documento histórico de inmensa trascendencia, que viene a demostrar la brutal regresión sufrida por la sociedad venezolana transcurridos los últimos cuarenta años: una entrevista de Sofía Imber y Carlos Rangel en su programa Buenos Días con quien puede ser considerado sin duda ni error alguno como el más grande político y estadista venezolano de todos los tiempos: Rómulo Betancourt.

La fractura ante el llegadero

Llegados al llegadero vivimos la mayor fractura que haya vivido la sociedad venezolana en sus tiempos modernos. La grave crisis provocada por el despiadado asalto del castro comunismo a nuestra república ha reducido las opciones políticas a la trágica dialéctica del final de este viaje: o ellos o nosotros. O la vida de nuestra única forma de existencia – en democracia, vale decir: en libertad – o la muerte mediante el sometimiento al llamado socialismo, es decir, la esclavitud.

Los Estados Unidos ante la tragedia venezolana

El pasado 17 de agosto, el Secretario de Defensa del gobierno de los Estados Unidos, James N. Mattis, culminó en la Casa Nariño su breve periplo iniciado el 13 de agosto en Brasilia y que lo llevara posteriormente a Buenos Aires y Santiago de Chile. Los tres países, hoy por hoy, más importantes y socios privilegiados de los Estados Unidos en la región. Como es lógico suponer, el tema prioritario y de máxima urgencia para los países visitados fue el de Venezuela. Considerado unánimemente como el problema de máxima prioridad para la seguridad del hemisferio.

La izquierda chilena ante la dictadura

“Wahrheit ist konkret”, Hegel Para Marx la historia era la ciencia de las ciencias. Y nada, absolutamente nada, escapaba a sus designios. Pues la esencia del hombre es histórica. De allí su desprecio a la metafísica, al cultivo de la ontología, a las certidumbres absolutas. Y sobre todo su rechazo a cualquier veleidad de eternidades. Todo es histórico, incluso el materialismo, y está condenado a desaparecer, le dijo en una ocasión a su adoradora, la marxista rusa Vera Sasulich. Pidiéndole, por lo mismo, que no lo absolutizara. Que hacerlo era hacerle demasiado honor pero también demasiado escarnio. Como para su desgracia y la de la humanidad entera lo hicieran sus adoradores, comenzando por los discípulos de la Sasulich, Lenin, Trotski y Stalin, que convirtieran su teoría crítica por antonomasia en religión de Estado y su voluntad eminentemente liberadora en ideología del sometimiento y la esclavización de la humanidad.

Chantaje e hipocresía, Bachelet y los DDHH

“Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdónJorge Luis Borges La izquierda chilena y el Foro de Sao Paulo acaban de protagonizar un acto de prestidigitación política digna del inmortal Houdini. Han puesto a la cabeza de la Alta Comisión para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas a una de sus fichas más representativas, la dos veces presidenta socialista de Chile Michelle Bachelet, sin despertar un solo comentario crítico de las fuerzas liberales chilenas y latinoamericanas, a pesar de su manifiesto y combatiente filo castrismo y su militante respaldo a las únicas fuerzas políticas que hoy por hoy violan los derechos humanos en América Latina, como lo demuestran los caso de Cuba, Venezuela y Nicaragua, con cuyos gobiernos la alta comisionada ha manifestado total solidaridad - mientras esa misma izquierda, en simultáneo, las enfilaba contra el recientemente designado ministro de cultura, al que muy previsiblemente habrá que retirar de su cargo, como se hiciera con su predecesor.

¿Cuándo se jodió Venezuela?

“El general López Contreras no sólo fue el gran estadista de la transición y el hombre que condujo al país de la dictadura a la democracia; fue, además de todo eso, el fundador del poder civil en el siglo XX venezolano.” Es la inmensa ventaja de postergar lecturas y dejar que el azar te las ponga entre tus manos años después, cuando menos te lo esperas.

Venezuela en el llegadero

El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, expresa el sentimiento de todos los gobiernos de la región, y posiblemente del mundo, cuando le resta toda credibilidad al supuesto atentado contra el presidente de la República, Nicolás Maduro, acaecido este sábado 4 de agosto en el centro de Caracas. Es, asimismo, el sentimiento mayoritariamente compartido por la opinión pública venezolana, así los supuestos responsables hayan asumido la responsabilidad por la que denominan Operación Fénix a través de un comunicado oficial divulgado por una periodista venezolana a través de un portal de la red. Es el único indicio de su posible realidad.

Dictadura y transición, hacia la Venezuela liberal

1 Suelen citarse los casos de España y Chile para hacer referencia a procesos transicionales de regímenes dictatoriales a regímenes democráticos. Deudores todos, por cierto, de la transición liderada por el llamado Pacto de Punto Fijo, que las antecediera y sirviera de ejemplo y modelo. Se suele obviar, al respecto, la naturaleza de las dictaduras correspondientes: ni la venezolana del general Marcos Pérez Jiménez y sus diez años de desarrollismo; ni la española, de Francisco Franco Bahamonde y su Movimiento Nacional, que pusiera a España, gracias a la llamada “industria sin chimeneas” a la altura del desarrollo europeo; ni la de Augusto Pinochet y las Fuerzas Armadas chilenas, que sacara a Chile de su crisis estructural y lo enrumbara por el más importante proceso de modernización de su historia, eran dictaduras comparables a la de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Muchísimo menos a la de Fidel Castro, modelo y sujeto propiciatorio de la dictadura propiamente castro comunista venezolana.

Cuba, la eterna, libre y democrática

A Paquito D’River Viví largos años en Berlín Occidental, en plena Guerra Fría. Llegué en los comienzos de la construcción del Muro, cuando las dos Alemanias se observaban con odio e incomprensión y la familiaridad se había hecho trizas. Unos culpando a los otros por Auschwitz y Treblinka. Los otros respondiendo con el Archipiélago Gulag y los crímenes de Stalin. Lo que Antonio Gramsci llamaba “Hegemonía” – el mundo de valores, usos, costumbres y creencias dominantes a todos los niveles de la conciencia colectiva en uno y otro lado – daba por definitivo que esa separación de padres, hermanos, abuelos sería insuperabley eterna. Que los caminos se habían bifurcado para siempre y que, salvo el nombre de Alemania, el apellido ya debía darse por hecho, incontrovertible, definitorio y eterno: las dos serían alemanas, pero una, federal y la otra democrática. Vale decir: la una capitalista, liberal y democrática; la otra socialista, dictatorial y autocrática. El lenguaje daba para todo.

Cuba, la guerra al acecho

En medio de los preparativos de la transmisión de mando de Carlos Andrés Pérez, me expresó a media voz Simón Alberto Consalvi, entonces Ministro del Interior y principal figura política del gobierno saliente de Jaime Lusinchi, su desacuerdo por el error que suponía la invitación cursaba por CAP al dictador cubano Fidel Castro para que asistiera como invitado de lujo a las ceremonias con que el líder socialdemócrata esperaba cosechar el respaldo de la comunidad internacional.

El problema militar y la transición

La paz y la estabilidad de la nación dependen de unas fuerzas armadas ajenas al debate y a la controversia políticaSimón Alberto Consalvi, El carrusel de las discordias, 2002 Nuevos hombres, nuevos ideales, nuevos procedimientos, dijo Cipriano Castro, llevando de la mano a Juan Vicente Gómez, el hacendado que manejaría al país durante 27 años con corazón y puño de hierro. Despertando las ilusiones de quienes creían en el futuro, mientras enterraban el pasado. Un pasado feudal de caudillos y guerreros. Y la dictadura de Gómez fue, en efecto, un nuevo régimen, así lo haya sido con viejos procedimientos y muy viejos ideales. Para bien y para mal.

La dictadura, Cuba y Chile, análisis comparativo

La institución de la dictadura surge en Roma como respuesta del Senado romano a una situación de extrema crisis que requiere del recurso a la concentración absoluta del poder político y militar en un solo hombre, provisto mediante ese instrumento de excepción de los medios necesarios para resolverla satisfactoriamente. Era una institución jurídica, legítima por origen y desempeño, estatuida por encargo del Senado por una duración máxima de seis meses. Lo que en términos jurídico políticos ha recibido el nombre de dictadura comisarial, pues derivaba de una comisión acordada por la máxima instancia de poder público, el Senado Romano. Se la ilustra con la primera de ellas, la del del tribuno Lucio Quincio Cincinato (519 a. C. - 439 a. C.), que cesó provisoriamente en su trabajo de hombre privado ya retirado de la vida pública - la labranza -para volcarse a la dirección dictatorial de los asuntos públicos y restablecer el orden de la República por orden del Senado. Luego de lo cual volvió al arado. Situación que cumplió dos veces en su vida. Sirve hasta el día de hoy como el ejemplo clásico del último y extremo recurso institucional para la salvación de la República y la sociedad en crisis: la dictadura todo poderosa de un hombre fuerte y dotado por las máximas instituciones políticas, el Parlamento y el Tribunal Supremo de Justicia - con todos los poderes políticos y militares.


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