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La monarquía como patria

El protagonismo popular en la Independencia de Venezuela (1810-1823) es una idea instalada en el inconsciente colectivo de los venezolanos. Hemos asumido, sin pruebas históricas documentales que lo respalden, el discurso ideológico de una supuesta pardocracia enfrentada a la infamia de un Imperio Hispánico decadente que les negó la libertad. Cuando en realidad, y de acuerdo a los testimonios de la época, fue esencialmente un conflicto entre la élite blanca ante la ausencia forzada de la Metrópoli luego de la invasión de Napoleón sobre la península ibérica en el año 1808.

Venezuela 2018

Los historiadores no somos políticos y tampoco estamos dedicados a una historia militante, por lo menos en mí caso. Tampoco estoy interesado en una historia como burbuja que me hace indiferente a los problemas que me afectan en el presente como ciudadano, padre de familia, universitario, intelectual, venezolano y ciudadano del mundo. Mi compromiso en todo caso es como dice el Dr. Jordi Canal, con una historia comprensiva bien hecha, que procure ser competente profesionalmente, honesta y bien escrita. No hay más.

El rojo rojito

¿Cuáles son los colores de la venezolanidad en los últimos veinte años? El amarillo, azul y rojo de la bandera con sus ocho estrellas; el verde oliva militar, algo un tanto disimulado aunque omnipresente, y el “rojo rojito”, que prácticamente lo abarca todo empezando por todos los ministerios e instituciones cuyas fachadas están pintadas de rojo. Nuestra simbología nacional nace y termina con Simón Bolívar. Ni el petróleo, ni las mises, ni las bellezas naturales son competencia para el caraqueño, líder indiscutido de la independencia nacional. Todo aspirante a gobernante en Venezuela se ha arropado con el culto bolivariano.

Simbología de la política venezolana en la contemporaneidad

"El gusto que se tiene por el poder absoluto está en exacta relación con el desprecio que se tiene por sus conciudadanos". Alexis de Tocqueville Toda la historia del siglo XX y XXI venezolano puede explicarse por la adopción de colores que refieren a una posición ideológica y filosófica en torno a la rivalidad política entre partidos. Los partidos modernos en Venezuela se fundaron alrededor de la llamada Generación del 28 que combatió a la dictadura de Juan Vicente Gómez (1857-1935), una de las más brutales y largas en la Historia de Venezuela (1908-1935): veintisiete años. Hay autores que sostienen que los tres pilares en los cuales descansa la contemporaneidad venezolana son: los partidos políticos, el Estado y el petróleo.

El mito es lo que manda

La mente es la más grande cárcel del hombre. No tenemos idea de la realidad tal como es y preferimos una percepción deformada de la misma. Y esto es producto de las creencias tanto religiosas como laicas. Quítale o cuestiona el mundo de creencias a una persona, y es capaz de matarte por defender lo que él considera que le produce cordura y sentido pleno a su existencia, aunque ésta sea un error o ande a la deriva. El pensamiento humano está lleno de leyendas, ilusiones, prejuicios, dogmas y deseos, en la mayoría de los casos, incumplidos. El mito es más fuerte que la realidad. Porque el mito es la fantasía imaginada ideal que contrasta con una realidad frustrante que nos negamos a reconocer porque ello implicaría hacernos responsables de nuestros propios errores y fracasos. Es preferible el disimulo cómodo que atender el problema mirándolo cara a cara. ¿Qué tanta verdad estamos dispuestos a soportar los hombres? En realidad, muy poca.

Dios consolará a su pueblo

La cita es de Isaías 49, 13. Y corresponde al documento que la Conferencia Episcopal de Venezuela publicó en enero, 2018. Los partidos políticos están en desbandada; ya sea por sus propias contradicciones o el indisimulado acoso gubernamental que les discrimina y ningunea. Los empresarios y comerciantes tratan de cohabitar para subsistir con un aparato productivo paralizado. Los medios de comunicación están maniatados y priva la auto-censura. La híper inflación devora al salario y trae la miseria a la mayoría de los venezolanos. Los profesionales se exilian mientras que las universidades han dejado de brillar. El contrabando, la maraña, el clientelismo y la corrupción florecen. La vida social es completamente hostil y el futuro parece clausurado.

Bolívar y los caudillos

Nuestro Simón Bolívar fue un personaje paradójico en una época de transición donde él formó parte de los extremistas mientras que la mayoría de sus contemporáneos fueron indiferentes a la Emancipación. No nos vamos a meter con el Bolívar del mito erigido en el año 1842, cuando ya muerto, no molestaba a sus antiguos aliados necesitados de su prestigio para elaborar la nueva identidad nacional venezolana aboliendo la hispánica y proponiendo como alternativa una criolla y bolivariana. Desde entonces la Independencia fue nuestro tiempo fundacional, y a la vez, de arribo forzoso, de un viaje hacia una tierra prometida bajo códigos modernos aún esquivos en pleno siglo XXI. El Destino Manifiesto venezolano fue confiscado por los caudillos y libertadores quienes se cobraron el haber ganado la Independencia y frustraron todo empeño civilizador. ¿El protagonismo del Pueblo? Aún lo andan buscando.

“Día de la Zulianidad”

Definitivamente el extravío en el presente de los venezolanos tiene mucho que ver con un desdoblamiento histórico. Hacemos de los recuerdos lo que nos da la gana. En el año 2002, al gobernante de ese entonces se le ocurrió celebrar el onomástico del gentilicio zuliano estableciendo el día 28 de enero de 1821 como el “Día de la Zulianidad” bajo el siguiente pre-supuesto. “El 28 de enero de 1821 Francisco Delgado, Gobernador de la Provincia de Maracaibo, declaró su independencia, acto que se convierte en la primera decisión política tomada autónomamente por el pueblo del Zulia, en defensa de su identidad y de sus intereses nacionales. Esta acción hace que en el año 2002 el entonces Gobernador del Zulia; Manuel Rosales Guerrero, decrete el 28 de enero como Día de la Zulianidad”.

Diario de Bucaramanga

Mientras más estudiamos menos sabemos. Hay dos obras apologéticas en forma de memorias que han sido las preferidas por los biógrafos del Libertador Simón Bolívar. Una es la muy voluminosa del irlandés Florencio O´Leary, la otra más breve, se le atribuye al francés Luis Perú de Lacroix (1780-1837).

Historia de la Independencia de Venezuela (1810-1830)

Para Jordi Canal “Si aprender es recordar, ignorar es de hecho haber olvidado”. Jorge Luis Borges No creo mucho en el precepto bíblico de que la “verdad nos hará libres”. Al contrario, la verdad, es una tortura andante para quienes deciden optar por ella. Acercarnos a la verdad es mirar la culpa cara a cara. Nietzsche, el filósofo del martillo, que al igual que el debilucho viejito que hacía de poderoso Mago en Oz, la mítica película del año 1939, fueron expertos ilusionistas. Aparentaban, como la mayoría, algo que en realidad querían ser y nunca lo fueron. Los mecanismos de compensación están grabado en la piel humana, de lo contrario, el dolor sería insoportable. El Poder es experto en desarrollar construcciones mentales ilusionistas en forma de mitos y leyenda para superponer una realidad conveniente a sus designios negando la cruda realidad de los hechos. El mecanismo mental es muy sencillo: reacomodar los recuerdos, sustituirlos o hasta inventarlos. Incluso, los historiadores profesionales, también son víctimas de éste ardid que nace como condicionamiento nacionalista, o lo que es peor: el chantaje patriótico.

La rebelión de los historiadores

Sigue estando de moda ser un intelectual o artista comprometido con las mejores causas de la humanidad aunque éstas las hayan representado Fidel Castro, Muamar el Gadafi, el Che Guevara, Stalin, Mao, Kim Il-sung y nuestro Chávez. Hoy, la llamada izquierda mundial debería, en un acto de contrición,pedir público perdón. Detrás de estos líderes mesiánicos y brutales sólo se ha desparramado la tragedia social sobre sus dirigidos. En nombre de la muy poderosa idea de la Justicia, alimentada desde el rencor de los explotados, el “Hombre Nuevo” fue sólo un proyecto caza bobo ideológicamente prestigioso con la complicidad de una intelectualidad “progresista” alineada desde un arrodillamiento interesado, salvo muy contadas excepciones. Las embajadas, consulados, cargos, agregadurías, ministerios, viajes, condecoraciones y demás prebendas hicieron y hacen felices a estos intelectuales.

Los canarios en la independencia de Venezuela

Yo no creo que Carlos Marx haya sido un resentido social. Llegar a esa conclusión es algo mezquino. Marx profundizó en la valía del pensamiento crítico más allá del contemplativo. Y asumió la teoría como instrumento de la política como cambio social. Creyó que el capitalismo de su época era un sistema de explotación inhumano y sostuvo que el monopolio de la violencia por parte de las clases sociales que controlan el Estado es el principal instrumento de la dominación histórica desde que apareció la propiedad privada. Marx en realidad fue un liberal que dudó de las capacidades humanas para el bien y su socialismo real fue mal interpretado y devino en gulag.

¿Bravo pueblo?

La Independencia es la Historia de Venezuela (1749-1830). Nos han hecho creer que el “Bravo Pueblo” fue el protagonista de una gesta de liberación nacional contra una potencia extranjera: España. Ni lo uno ni lo otro son ciertos. El “Bravo Pueblo” prefirió pelear en el bando de las banderas del Rey y la guerra popular ocurrió en el año 1814 tal como muy bien lo analiza Arturo Uslar Pietri en un libro esencial que nuestra historiografía patria siente como muy incómodo. Seguimos creyendo en la mitología de la Independencia por encima de la historia en sí.

Bernie Madoff, analfabeta emocional

El dinero lo inventó el Diablo y con esto creo que le ganó “la partida” al Dios del amor. El que inventó el dinero, inventó el apego por las cosas materiales explotando el centro del ser humano alrededor del deseo, siempre insatisfecho. El tener es más fuerte que el ser aunque los manuales de moral y cívica muy piadosos digan lo contrario. Kant y su reivindicación racionalista viven en un constante desvarío porque la humanidad sigue viviendo en su mayor parte en una edad infantil. Y la plutocracia mundial es la que ha mandado y aún manda en la Historia: 20% de países ricos y un 80% muy pobres.

Sociedad cerrada

Hay un libro de Karl R. Popper (1902-1994): “La Sociedad abierta y sus enemigos” (1945) que explica muy bien la actual deriva de la sociedad venezolana. Una vez más, atónita, por los “resultados electorales” en la más reciente elección de Alcaldes a nivel nacional y por la Gobernación del Estado Zulia.

Napoleón Bonaparte, Libertador de América

La historia es el olvido. Relatos desde una amnesia colectiva que solo el Poder es capaz de rescatar algo, sólo algo. El mito y la fábula son más poderosos. Sí esto es así la historia es una variante de la literatura que se ufana de una consistencia científica que en realidad carece. Me acabo de topar con esta cita imperdible de Carlos Fuentes: "La Historia es ficción, la realidad es apócrifa, el Nuevo Testamento fue escrito por Julio Verne". Sólo bastaría agregar, para completar todo un curso de Teoría y Metodología de la Historia, que la historia es el historiador.

El juego de los caballos

Para José Lombardi El título de éste artículo es tomado de un libro del reconocido filósofo español Fernando Savater publicado en el año 1995. Luego Savater, un aficionado total al hipismo, publicaría “A Caballo Entre Milenios” (2001) donde se dio el mejor regalo así mismo, un auténtico sueño de marajá: visitar los mejores hipódromos del mundo como lo son los que están en Kentucky, Epsom, Longchamp, San Sebastián, Hong Kong, Buenos Aires, Dubai y Tokio para presenciar en cada uno de ellos durante el año 2000 las carreras más emblemáticas, los clásicos más afamados como el Arco de Triunfo o el Derby. Más luego, el mismo Savater, publicaría en el año 2008 una novela fascinante, de intriga, ambientada en el mundo hípico, sobre los secretos para dar con los caballos ganadores: “La Hermandad de la Buena Suerte” (2008). La conclusión es desalentadora, pero permite mantener el misterio, y sobre todo el reto a la incertidumbre como atractivo esencial para el jugador de carreras de caballos: no hay ciencia hípica posible; no hay método racional que augure atrapar el futuro: la suerte no se doma, es sólo suerte. Es por ello que la “lógica del tramposo” (Mario Szichman) termina por imponerse.

“El Jugador de Ajedrez” o cuando el destino nos alcance

Para Manuel Ocando “El Jugador de Ajedrez” (2017), película española de Luis Oliveros, es muy sencilla y a la vez conceptualmente muy rica. Antes de verla pensé que se trataba de una adaptación del clásico cuento de Stefan Zweig: “Novela de ajedrez” (1941), considerada por mí el mejor texto literario donde el ajedrez se hace presente como protagonista. Oliveros no sigue al pie de la letra el guión de Zweig, lo asume como una variación. El título de la película da la impresión que hará del ajedrez de torneos su principal leitmotiv. En realidad es una película testimonial sobre la fragilidad humana ante un destino caracterizado por la barbarie y la estupidez: una historia de la infamia como a Jorge Luis Borges le gustaba referirla. Aunque hay más, y esto sí toca los orgullos nacionales pomposamente derrotados que destilan vergüenza, y a la vez, un conveniente disimulo. Y se trata ni más ni menos que la postura colaboracionista de la inmensa mayoría de los oprimidos ante el opresor. Ocurrió en la Francia de Vichy y ocurre hoy en Venezuela bolivariana bajo una lógica unidimensional del poder.

Cuando el patriotismo es un delito

El patriotismo para los servicios secretos de los Estados Unidos bajo los designios de la CIA termina siendo la más vil corrupción. “Barry Seal” con un simpático y caricaturesco Tom Cruise, porque “Barry Seal”, quienes la hicieron, se la gozan, porque es la crónica de un exceso de tropelías orgiásticas de un Poder Imperial que hace que las instituciones democráticas, en la mayoría de los casos, sólo sea un saludo a la bandera. Sí eso ocurre en los Estados Unidos, la sociedad que se jacta de vivir de acuerdo al “imperio de las leyes” y la institucionalidad más avanzada con su separación de poderes y el escrutinio de los electores, que podremos esperar de sociedades embrionarias, desarregladas y permisivas como las centroamericanas y las de América del Sur.

Calígula: que me odien, mientras me teman

Para situar el contexto: Roma, la estructura geopolítica en el mundo antiguo europeo mediterráneo más impactante por la extensión de sus dominios y el legado cultural que heredó al mundo occidental, primero con el cristianismo, y luego a partir de 1492, imponiendo la primera globalización de la mano de Portugal y España.

Ggeneral Rafael Urdaneta (1788-1845)

Héroes como tales no existen. Creo que Thomas Carlyle (1795-1891) y Ralp Waldo Emerson (1803-1882) pifiaron al sostener la tesis de que la biografía de los grandes hombres bastaría para sostener una historia de la humanidad basada en la virtud. El héroe muchas veces es un bribón con suerte. Básicamente su estela de éxitos se cocina a fuego lento para construir un imaginario como referente de identidad. Los pueblos necesitan de los héroes como el imberbe de su biberón.

Elecciones 2017

Los que quieran encontrar una explicación a lo sucedido en las bizarras “elecciones” del 15 de octubre les recomiendo ver la película “El Padrino” de Francis Ford Coppola del año 1972. No hacen falta tratados de ciencias políticas ni golpes en el pecho. Lo sucedido era predecible en un país cuya institucionalidad está secuestrada desde hace un buen tiempo. Ilusos nuestros políticos busca cargos y una ciudadanía invisible que asiste a unas elecciones como un ritual dominguero sin apenas conciencia de los valores democráticos reales en juego.

1492: la burla y el triunfo

El éxito no tiene sustituto. Nadie creyó en Colón y su primera travesía al Nuevo Mundo tomando la ruta del Poniente, es decir, el Oeste. Colón fue en un principio considerado como un loco. Su recorrido por las distintas cortes europeas fue decepcionante en solicitud de ayuda material para organizar una flota de exploración para aspirar llegar a las tierras de las maravillas que Marco Polo había descrito en sus viajes por la India, China y Japón. La ciencia de la geografía y las técnicas de navegación eran limitadas y dogmáticas: nadie en sus cabales podía atravesar el Mar Tenebroso (el Atlántico) poblado por abismos y los más peculiares monstruos marinos. No obstante el principal obstáculo que tuvo que enfrentar Colón: fue una mentalidad claustrofóbica característico de una Edad Media declinante que aisló aún más a los europeos occidentales ante el asedio al norte de los vikingos y al sur de los musulmanes.

El petróleo en Venezuela

La historia del petróleo en Venezuela es la historia de una Nación cuya característica más resaltante, y es duro decirlo, ha sido la improvisación, el despilfarro y la corrupción. No me voy a referir a la Colonia porque fuimos una Colonia y el petróleo lo había en el subsuelo y no había desarrollo tecnológico para explotarlo. Lo que sí hizo el Monarca, preludio del posterior furor estatista republicano, fue garantizar que todos los minerales que están en el subsuelo le pertenecen, disposición jurídica que Simón Bolívar mantendrá luego de romper con la “Madre Patria”.

Psicología de la picardía y el héroe

El ser nacional es un completo enigma. Historiadores, sociólogos, literatos, antropólogos y psicólogos han procurado desentrañar los móviles del comportamiento del venezolano basado en una anarquía individualista irrefrenable. Los venezolanos no sabemos lo que es la más mínima disciplina social. Nuestro amor por hacer "lo que nos da la gana" nos condena al atraso. Nuestra norma de convivencia social está rota porque no nos interesa el bienestar del otro, sino exclusivamente el propio. Agréguele usted la actual tragedia diluviana con los bolivarianos y su predilección por destruirlo todo, desde una amoralidad olímpica, y todos nuestros vicios de carácter han florecido.


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