end header begin content

Opinión

Columnistas
Alexander Cambero

Una Venezuela hambrienta…

La gente hurga en los desperdicios para poder alimentarse. Son millones de personas que lo única posibilidad que tienen de comer es buscar en la basura, estamos viviendo una verdadera peste que genera enormes dificultades. Los niños mueren por desnutrición, los hospitales están atestados de pacientes con patologías incrementadas o producto de la falta de alimentos, lo que constituye en un crimen de lesa humanidad. Aunado a ello tenemos la falta de medicinas lo que contribuya a convertir todo el cuadro en una pandemia social que arrasa con todos, paradójicamente estamos hablando de una nación poderosa, que siempre contó con recursos increíbles que la hicieron como una república del primer mundo.

Alexander Cambero

Extrañamos aquel país…

Venezuela es hoy una república al borde del colapso total. Un dejo de nostalgia se apodera de nuestros pensamientos. Las travesuras de la mente nos hicieron viajar a los instantes cuando nuestra realidad era distinta. La patria no era un lecho de rosas, teníamos problemas y desigualdades sociales sin ninguna duda. Pero no teníamos esta sensación de incertidumbre que hoy padecemos. Es como una pesada carga que causa escozor y vulnera nuestras fuerzas. Todo pende de un hilo que nos mueve como marionetas en un teatro callejero. El país es un río de conflictos que se multiplican, no tenemos la necesaria paz que nos haga vivir sin el sobresalto permanente. ¿Cuando surgió nuestra desdicha?

Alexander Cambero

Triste Navidad venezolana…

Una navidad sumamente extraña: casi un huésped incomodo en la memoria colectiva. Como un rehén encadenado fue arrastrada por las oscuras callejuelas del silencio. La eterna festividad cristiana secuestrada por una espectacular ruina económica, producto de un desquiciado gobierno totalitario; tan parecido al sórdido personaje ideado por el genio de Charles Dickens, en su obra Cuentos de Navidad. Ebenezer Scrooge, era un sujeto que sentía un profundo rencor por las fiestas decembrinas. Su amor por amasar dinero lo transformó en un ser profundamente amargado. Esto lo alejó de los sentimientos de solidaridad que deben existir entre todos los seres humanos. ¿Por qué el chavismo odia la navidad? La administración gubernamental juega a ir secuestrándoles cualquier espacio de libertad a los ciudadanos, para vender su propia epopeya de argucias con veneno totalitario. Para aquellos que hicieron de la venganza su motivación de espada, que un pueblo sometido al peor de los avatares, pueda sonreír una noche: es un signo inequívoco de contrarrevolución. Tienes demasiada podrida el alma para comprender, que aún ante las mayores dificultades, un pueblo tiene derecho a conseguirse en la unión. Ese tenue sentimiento de confraternidad, no es compartido por los amos de la República. Solo ellos tienen derecho a sus bacanales, que rueden los excesos mientras los venezolanos se mueren de hambre.

Alexander Cambero

¡Danos comida…¡

La más colosal de las hambrunas decapitó la navidad venezolana y pocas familias le apuestan a tener mesas repletas como se disfrutaban hace algunos años. Solo los grandes jerarcas gubernamentales tendrán la esplendidez que concede el estar en el poder, para quienes carecen de lo mínimo y solo anhelan tener algo que llevar a la boca en unas fechas en donde los venezolanos tendremos la paz de los sepulcros, que no es por la muerte instantánea de millones de compatriotas, sino por el vil asesinato del aparato productivo nacional, crimen perpetrado por una revolución que robó las ilusiones y sembró el terror en nuestro mundo.

Alexander Cambero

¿Contra quién luchamos?

El ciudadano venezolano no solo enfrenta a una oprobiosa dictadura; desde hace dieciocho años combate a todo un sistema de perversidades que son el componente perfecto de una podrida evangelización revolucionaria y han creado un culto con deidades que beben en las aguas pestilentes del engaño.

Alexander Cambero

Elogio de la idiotez

El gran manipulador tomó los tubos de ensayo, utilizó las fibras propias de un pueblo ingenuo para encadenarlo al error. Con suma destreza viene mezclando elementos hasta lograr conseguir el potaje deseado. En las afueras del gobierno el desastre se asoma. Apenas a dos cuadras del palacio presidencial de Miraflores, duermen niños en las calles del abandono. No existen sueños de grandeza, sino hambre que penetra hasta lo profundo. Un régimen perverso los hizo rehenes del desquicio nacional, mientras sufren, los grandes personajes del gobierno disfrutan de los placeres del poder. Para ellos no existe cama confortable, el piso callejero es su refugio cruel en revolución, quizás desde alguna lujosa ventana el obeso primer mandatario observará a los niños sin futuro. Aquellos son pantanal de huesos secos, mientras el heredero de la dictadura tiene que buscar modistos que estiren la tela.

Alexander Cambero

El peor momento de Venezuela…

Curiosamente un país con las bondades de Venezuela nada en el fango de la miseria. ¿Cómo ocurrió? No es difícil encontrar respuestas que no sean atribuibles al ejercicio del poder por parte de una ambiciosa dictadura. Son esas políticas primitivas las que han cavado la fosa en donde entierran las esperanzas de futuro de una nación con grandes probabilidades, pero que ancló en el puerto populista del revanchismo revolucionario.

Alexander Cambero

Antonio y María Corina…

Parecen hechos del mismo molde. Son obstinamente honestos, sabiendo defender sus principios del coletazo acomodaticio de sectores opositores cómplices. Aquellos que ven a la dictadura como la probabilidad de arribar al puerto del negocio redondo. Es por ello que las dignísimas posiciones de Antonio Ledezma y Maria Corina Machado no gustan en el cenáculo de quienes se creen los ungidos de la voluntad de millones de venezolanos.

Alexander Cambero

El Goebbels nuestro…

El fracasado alcalde de Libertador Jorge Rodríguez es ahora el gran orientador de la política comunicacional del régimen. Nadie puede negar su incapacidad como gerente de la ciudad. La inocultable ruina de Caracas demuestra su desastrosa labor al frente del gobierno capitalino. Esa gestión gris prevaleció para que el PSUV no lo colocase como su abanderado en el Municipio Libertador. Todas las encuestas lo ubicaban con un rechazo cercano al ochenta por ciento. Ante semejante realidad optaron por sacarlo del juego electoral. Al parecer este sombrío personaje no le gusta el estar en contacto con la gente, los cargos de representación popular le parecen nimios para su sed de venganza.

Alexander Cambero

El secuestro del voto

La dictadura venezolana secuestró al voto. La suprema voluntad del pueblo es un rehén sometido a los vejámenes propios de los sistemas totalitarios, siempre estrujándolos para producir un resultado distinto al sueño de las mayorías. El CNE nuestro es un órgano con rostro amargado; con unas damas comprometidas hasta en los tuétanos con la revolución. Sus intereses de toda índole son precisamente parte del desequilibrio en la toma de decisiones. Son fervientes adoradoras en las mazmorras del socialismo. Sus actividades son complacientes decisiones que halagan los oídos de Miraflores, en todos estos años nunca han producido un fallo que contraríe los intereses del régimen. Cada propuesta que realizan es previa orden impartida desde el PSUV. En definitiva su alma está corrompida por un ente podrido: un agente fraudulento que actúa con absoluta inmoralidad, para sostener al gobierno con mayores márgenes de rechazo en el continente. Todo está diseñado para que el régimen no corra riesgo alguno al momento de presentarse en cualquier elección, sirve además como un eficaz instrumento para lavarle la cara a la dictadura en el escenario internacional. Quien ose presentarse como opción frente a los candidatos del gobierno sabe que tendrá que cruzar una increíble carrera con obstáculos para alcanzar la meta, sin llega a coronar con éxito su empresa, entonces surgirá la otra etapa preparada por los cerebros fermentados por la felonía para impulsar todo tipo de mecanismo que terminen asfixiando al demócrata. Los venezolanos estamos sometidos por el más descompuesto de los sistemas electorales. Son en definitiva el brazo ejecutor de un proyecto hegemónico que se basa en los marcados abusos. Quien se postula en estas condiciones sirve a los intereses de una dictadura.

Alexander Cambero: La Venezuela que destruyó el chavismo…

En la segunda mitad del siglo pasado nos transformamos en un destino para el progreso. Miles de ciudadanos de distintas partes de mundo vieron en Venezuela su posibilidad para triunfar. De su suelo bendito brotaba la riqueza petrolera como ríos de prosperidad. Su economía se incrementó al son de una democracia que articuló su significativo desarrollo económico. En los círculos financieros se hablaba de ella como el epicentro de un cambio espectacular hasta estándares de desarrollo, que la catapultarían hasta el cenit de las naciones más prosperas. ¿Qué ocurrió? La vorágine de posibilidades hizo que la corrupción jugara a ajedrez con sectores que fueron socavando las bases de la nación. Las últimas administraciones democráticas venezolanas se llenaron de vejámenes contra la honorabilidad nacional. Fuimos víctimas de un proceso lento de quiebre y desasosiego. En medio de cierta decepción apareció en una noche el gendarme necesario. El mismo discurso arrasador del siglo XIX esta vez revestido con la aureola del descontento en los cuarteles. Eran soldados profundamente enfermos de maldad, casi todos marcados por ser últimos en sus promociones castrenses, encontraron vocería en un oscuro personaje acostumbrado a crear escándalos. Hugo Chávez se transformó en el líder de los encapuchados militares, asimismo de dirigentes estudiantiles acostumbrados a saquear negocios y extorsionar en nombre de la revolución. Sus ideas fueron las bombas molotov. Su agresividad siempre fue el resultado de un profundo rencor en contra de la sociedad democrática venezolana. Su maldad ilimitada hizo de ellos una jauría. Jamás tuvieron un gesto de bondad con el adversario. Su cuna fue la venganza y esa lactancia con sangre los llevó a conducirse en carros de fuego del infierno.

Alexander Cambero

El gran logro del peor gobierno…

El resultado comicial del 15 de octubre está sembrado de interrogantes. El gobierno venezolano; con escalofriantes índices de rechazo- paradójicamente obtiene una gran victoria- agenciándose dieciocho de las veintitrés gobernaciones en disputa. Es decir que los ciudadanos mayoritariamente: apoyaron a los candidatos que representan al régimen, que nos tiene convertidos en la lastima del planeta. ¿Quién podrá entender semejante conducta electoral? las explicaciones comienzan a surgir en la medida en que comprobamos, una vez más, la enorme cantidad de abusos que desde el árbitro electoral realizaron. La manipulación abusiva de los Centros Electorales en donde históricamente gana la oposición. Los cambios abruptos de esa densa población electoral, la gran cantidad de coacciones, chantajes y persecuciones en las jurisdicciones no afectas al oficialismo son parte del resultado. Igualmente la desproporción en el ámbito inherente a los dos sectores en disputa es abismal. Los sectores democráticos se enfrentaron a toda la maquinaria del estado, que sin ningún tipo de escrúpulos utilizó todos sus tentáculos para imponerse. El sistema informativo del régimen, con la anuencia absoluta del árbitro electoral, hizo del abuso obsceno su carta de presentación. Fueron incontables horas de campaña electoral en cadenas de radio y televisión, la profusión continúa de su proyecto hegemónico, mientras la oposición era reducida a la mínima expresión. Los canales del estado jamás dieron espacio para las opciones alternativas, lo que sí hicieron fue destrozarlos de manera feroz sin darles el constitucional derecho a réplica. Haciendo un periodismo que es una vergüenza. Ese ventajismo sin ningún tipo de control y amparándose en la complicidad del CNE hizo del sufragio un acto manipulado, un verdadero fraude que se demuestra no solo en el forjamiento de actas como en el caso del estado Bolívar. Sino el de una serie de componentes articulados para torcer la voluntad popular. Si pudiésemos auditar todo el proceso comprobaríamos que siempre han sido un fraude electoral. Un verdadero atraco a mano armada, que responde a condiciones desventajosas para la oposición.

Alexander Cambero

¿Por qué votar?

No existe mayor prueba del ejercicio democrático que el voto. Todo el armazón del estado- bajo cánones de libertad- se alza contando con la anuencia ciudadana. Con el sufragio es que podemos lograr los avances que toda sociedad requiere para poder desarrollarse eficientemente. Las grandes conquistas públicas se iniciaron cuando los ciudadanos escogieron bien, al no hacerlo, y padecer administraciones corrompidas, también se contó con el sufragio para que recuperara espacios necesarios para encauzar la República.

Alexander Cambero

¿Por qué siguen gobernando?

El régimen nos convirtió en un lamento. Han muerto una gran cantidad de venezolanos luchando por la libertad nacional. Luego de recordatorios- muchas veces hipócrita- son olvidados por una rutina de desafueros que no tiene precedente. Es increíble que un gobierno con el mayor rechazo del planeta- se sostenga- después de resistir colosales manifestaciones populares que se tradujeron en absolutamente nada: sin hablamos de resultados concretos. Los totalitarios siguen manteniéndose en el poder con un desparpajo que asombra al análisis internacional. ¿Cómo es posible que una administración tan desacreditada gobierne? Seguramente los especialistas nos hablarán del apoyo de la cúpula militar como garante de un entramado narco - corrupto. Es lógico que pensemos esto ya que la orfandad popular del gobierno de Nicolás Maduro, es un hecho incontrovertible. Ese liderazgo castrense es ciertamente de las pocas cosas que los mantienen. La realidad es que la pesadilla es un serial que prosigue por encima de la tumba democrática. Se sostiene ante nuestros errores. ¿Cuáles son esos errores? Quizás el importar ilusiones de naciones con otra idiosincrasia, creer que tenemos el espíritu arraigado de pueblos guerreros que se alzan sobre los promontorios de humeantes cadáveres. Soñábamos con una rebelión estilo ucraniano que hiciera salir al pueblo a luchar en contra de una tiranía. No medimos que somos cromosómicamente distintos, que los venezolanos no tienen esa tradición de siglos.

Alexander Cambero

Un destino incierto…

Nuestro destino fue secuestrado. El país sometido por un grado de irracionalidad que emana de un poder usurpador. Desde la tribuna principal de la Asamblea Nacional Constituyente habla el presidente para tratar de volcarnos en su odio. En su discurso disparatado no existen planes para sacarnos del abismo, solo adjetivos descalificadores en sus párrafos de guerra. Tienen demasiado rencor en sus malvados corazones, que el resultado de sus acciones siempre será campo minado.

Alexander Cambero

El Papa en el vecindario…

Desde el cielo plomizo que cobijaba la patria. Las manos del Papa Pablo VI bendijeron a Venezuela aquella mañana del 22 de agosto del año 1968, en su viaje a Colombia, investido como el primer Sumo Pontífice que visitaba a nuestra América en dos mil años. Lo hacía trece meses después del terremoto de Caracas, que había dejado un balance de dos mil heridos, doscientos treinta y seis muertos y cuantiosos daños materiales por más de diez millones de dólares. Una cruz marcada en el pavimento se transformó en un símbolo de una fe; que no retrocedió ante el funesto golpe de la naturaleza. El inolvidable Juan Pablo II llegó a Colombia en 1986 para recorrer diez ciudades en un periplo cargado de un gran fervor religioso, que reencontró las raíces de una nación profundamente cristiana, pero azotada por el morbo de la violencia extrema. Aquella senda del Santo Padre dejó una huella profunda en cada rincón. El alegre peregrino se vistió con la grandeza de su autenticidad.

Alexander Cambero

Los alacranes del régimen

Incomparable festín en donde Venezuela es el suculento bocado. Los rojos alacranes se devoran entre sí. Una cruenta batalla de supervivencia extrema oscurece su horizonte. El mortal aguijón se oculta en las formas, creando un ambiente ficticio de unidad de grupo.

Alexander Cambero

La inquisición revolucionaria…

La filosa hojilla es horizonte sombrío de abusos. La Asamblea Nacional Constituyente se ha erigido en la guillotina que corta la cabeza de la República, en un momento cuando la dictadura es el fiel reflejo de la persecución contra la civilidad. La nación la han colocado en un cepo: que espera inerte que aterrice sobre su garganta la cortante acción del despropósito. La venganza henchida en el alma de los abusos, es tan grande sus anhelos de triturar a sus rivales, que reabren los capítulos de sangre que la historia recopiló en las páginas de los fracasos.

Alexander Cambero

El suicidio constituyente

El engendro pseudo constitucional no tiene padre. El pueblo venezolano desconoce la paternidad de semejante adefesio jurídico, que irrespeta la voluntad de un soberano que no fue consultado al momento de concebir esto. Nació del útero alquilado del totalitarismo internacional, que lo asume como su oportunidad para obtener beneficios que sostengan sus múltiples fechorías. Desde hace décadas el comunismo es un alma en pena que arrastra las pesadas cadenas de sus fracasos. Venezuela es un oasis en donde respira con el oxigeno petrolero; que alimenta sus pulmones cargados de alevosías. Las primeras actuaciones de la constituyente usurpadora son un total desastre. Utiliza la anuencia oficial para ir en pos de las instituciones democráticas, para transformarlas en entes podridos que son permeables al capricho de Miraflores. Más de quinientos seres de ultratumba actuando como autómatas, sin ningún tipo de criterio que puedan indicarnos un camino. Solo son actores secundarios que funcionan como parte de un libreto envuelto de absurdos. Para ellos el debate de las ideas es contrarrevolucionario. Solo entienden la sumisión absoluta a quien le complace sus caprichos. Luego de tomar por asalto el Palacio Federal Legislativo dieron rienda suelta a sus instintos. Arrasaron con micrófonos, griferías y cuanto objeto de valor encontraron en el Hemiciclo. Llenaron de excrementos las paredes de los sanitarios mostrando el poco criterio en sus neuronas. Y pensar que este grupo de venezolanos son los encargados de legarnos una nueva Carta Magna. Es apenas el comienzo de la cámara de los horrores; al tener personas sin la debida preparación al frente de idear un contrato social que sostenga el músculo de la República.

Alexander Cambero

La trampa sale

Después de la elección de un fraude poco tenemos que decir. La Asamblea Nacional Constituyente nació con el cromosoma de la ilegalidad jurídica en sus genes comiciales. No se consultó al pueblo de manera correcta como expresamente lo indica nuestra Carta Magna. Se recurrió a un artilugio de mago para que, una minoría bien marcada, impusiera una tesis que rechazó el noventa por ciento de los venezolanos que nos abstuvimos de participar en ese circo. La respuesta de la verdad se evidenció en rostros malogrados que buscaban trasmitir una alegría que solo existió en su descomunal mentira. Una impresentable señorona de la opereta siguió el manual dándonos unas cifras tan ridículas al contraste con centros huérfanos de adhesión popular. Apenas trascurría las horas tristes de la colosal estafa a los venezolanos. Smarmatic: la empresa encargada de sumistrarle la plataforma tecnológica al organismo electoral, nos hablaba desde Londres de la manipulación del proceso. Un largo silencio oficial que nos pareció el terror en los intestinos oficiales, las débiles respuestas gubernamentales solo terminaron de confirmar que efectivamente su proceso electoral es la consecuencia de una actividad viciada. En unas elecciones en donde competían entre sí terminaron robándose, es por ellos que grupos radicales se apostaron en las inmediaciones del CNE y el Palacio Federal Legislativo buscando una explicación. Estaban molestos ya que siempre son los que salen a acribillar a los adversarios, pero al momento de aspirar cargos dentro del aparato gubernamental son apartados; el régimen requiere que sus violentos sigan amedrentando al pueblo en la calle y no disfrazados de hombres de debate ya que su capacidad es exigua. La manada ideológica solo es la guardia pretoriana de una revolución paquidérmica. Allá en las calles se quedaron reclamando el robo electoral entre estafadores que lo único que saben hacer es precisamente eso.

Alexander Cambero

Más balas que votos…

La elección constituyente resultó el entierro definitivo del gobierno totalitario. Cayó la máscara pseudodemocratica, para quedar desnudo frente a la soledad de los centros de votación: cansados de hastío y orfandad de pueblo. No surtieron efectos las maquinaciones del vulgar chantaje, tampoco las prebendas y la brutal represión que prosiguió su concierto de sangre. Ese mismo día cuando el ciudadano les daba una brutal lección de reciedumbre patriótica, los órganos represivos del estado iniciaron su horda de horror masacrando a inocentes venezolanos. Desataron la furia incontenible de un gobierno acorralado que siente que su tiempo tiene los días contados. Irrumpieron en los espacios en donde los venezolanos protestaban pacíficamente para seguir escribiendo otra página cruenta en su enciclopedia de maldad. La paz constituyente andaba agazapada entre los grupos violentos con el ADN criminal de sórdidos personajes con un amplio prontuario. Tal como el de varios aspirantes electos en el viciado proceso comicial del domingo 30 de julio. Individuos patéticos tomados de cualquier esquina de malvivientes para ofrecerlos en el gran holocausto de la República, seres sin la debida probidad, pero con el veneno el los colmillos para ir tras el cuello de la democracia.

Alexander Cambero

Los últimos días

La feroz arremetida gubernamental es la confesión del fin de su maldad. Al sentirse rechazados por la mayoritaria voluntad del pueblo venezolano, han escogido la agresión para buscar, entre cadáveres y heridos, la fórmula que les permita seguir saqueándonos. En la Constituyente recurrieron al artilugio que sirviera como somnífero para someter los reclamos ciudadanos; al no conseguir el objetivo utilizaron las balas del terror. Su pobre imagen pública es la caricatura patética de la revolución que se creyó nuestro dueño, pero que ahora sabe que su cartabón ideológico es simplemente una opción de mentes enfermas. No existe en el planeta una administración con semejantes niveles de aceptación, solo ocho de cien venezolanos consideran buen presidente a Nicolás Maduro, quiere decir que hasta en las filas del PSUV existe insatisfacción para con las ejecutorias del heredero al trono. Ningún ser racional puede convalidar una matanza. Son más de noventa jóvenes asesinados por las balas del régimen. La Guardia Nacional en consonancia con los grupos delictivos son los responsables de este complot contra las ideas contrarias, solo aspiran que sus retorcidas motivaciones; sean texto constitucional en un bodrio que cocinan en salsa de impunidad. Sería lograr la protección jurídica para tanto pillo oculto en la devastación del estado republicano para hacerlo súbdito del poder del imperio del narcotráfico internacional. Si ahora no contamos con ataques reales en contra de este flagelo, con la constituyente el negocio del ilícito tendría la bendición de la ley. Ese es el fondeo del gran drama que enfrentamos en la actual coyuntura histórica. De la decisión ciudadana de los últimos dependerá nuestra suerte.

Alexander Cambero

Del infierno a la libertad…

Nuestra tierra se llenó de héroes, con la simbología de escribir sus nombres con moldes lustrados de democracia. El pueblo venezolano habló. Millones de ciudadanos hastiados de la pesadilla totalitaria mostraron su rebeldía. La magnífica expresión de voto- como garante democrático de la libertad- vuelve a darnos las herramientas para salir del horror en donde nos metió el totalitarismo instaurado en Venezuela. Quienes bajo el disfraz de un sistema humedecido con el néctar de la redención popular, nos hicieron caer en sus perversas redes. Millones de venezolanos han dado un mandato claro: no queremos seguir viviendo en las garras de una dictadura, y por ellos rechazamos enfáticamente la propuesta presidencial de una Asamblea Nacional Constituyente- viciada de nulidad absoluta- al ser esta una estratagema jurídica para despojar al ciudadano de su derecho a elegir el destino que desea darse.

Alexander Cambero

Detrás de Leopoldo López

En la política ser básico es un ejercicio de irracionalidad. La incontinencia de la diatriba nubla el entendimiento de todo aquel que se deja cautivar con lo inmediato. La inmensa mayoría de los venezolanos estamos felices por el nuevo estatus de Leopoldo López- lo mandan a su casa al lado de su mujer e hijos- ¿Quién no se alegra por eso? Durante tres años fue arrancado asquerosamente del seno de su familia por luchar por la libertad de todos. Un hombre de sólidos principios que es un ejemplo de dignidad, su tenacidad llenó al país con su ejemplo. El mundo entero reconoció su coraje e hizo suya su lucha por la democracia.

Alexander Cambero

Lo que callan los cuarteles venezolanos…

Un militar es un ciudadano con distintas prerrogativas al común de la gente; su actividad se circunscribe a reguardan la soberanía nacional, poniendo énfasis en la seguridad y defensa que debe tener el estado como factor preponderante de una sociedad. Su área de influencia no los excluye del mundo que los rodea. Padecen los mismos inconvenientes que todos soportamos. Es lógico que sufran, fundamentalmente los de menor rango, de todas las peripecias que tenemos que hacer quienes vivimos en las fauces de una dictadura del peor talante. Tienen que guardar obediencia al estar comprometidos con la orden impartida, es una cadena de mando que no se detiene en análisis profundo: el soldado tiene que hacer cumplir la directriz que le indican. El orden jerárquico emana desde la posición cimera hasta llegar a los niveles más bajos, así se inició la organización del primer batallón en armas hasta nuestros días. Han cambiando los mecanismos especializados de las conflagraciones frente a los enemigos. Las lanzas iniciales que bautizaron los combates, hoy son exclusividad de remotas tribus en el África meridional o en las anécdotas que se cuelgan del cuello de la noche de los tiempos. Hoy la tecnología militar puede combatir con prototipos que simulan una gran sala de video juegos. Se ataca con un interruptor en aviones sin tripulantes, satélites fantasmas que ubican posiciones mientras las armas disuasivas hacen su parte en el ajedrez geopolítico. Es la dialéctica del combate contemporáneo que antepone principios tecnológicos arriesgando el mínimo de vidas.


Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com