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Ramón Goyo: Producción nacional debe ser protegida una vez comience el “día después”

13 julio, 2019

especial Enrique Meléndez / 13 jun 2019.- Ramón Goyo, presidente de la Asociación Venezolana de Exportadores, pidió que, una vez que ocurra en Venezuela la transición hacia la democracia, se acuerde proteger a la producción nacional para impedir la entrada de importaciones.

“No estamos inventando nada. Esto lo que hicieron hasta los países asiáticos, incluyendo China, y comenzaron con niveles de protección sumamente fuertes, y los han ido desmontando. Eso no fue de la noche a la mañana. Es imposible, y más para nosotros, a propósito de la situación actual de la que estaríamos saliendo el día después: niveles de producción sumamente bajos durante muchos años; no se han hecho inversiones de capital; estamos rezagados en cuanto a la adecuación tecnológica de las empresas; éxodo de nuestros técnicos”, dijo durante un conversatorio que propició la AVEX.

Comenzó su exposición pintando un panorama de la situación económica del país: contracción económica, cierre de empresas y una alta capacidad ociosa en la industria; además de que el Estado dejó de ser proveedor de divisas a la economía doméstica.

Dijo que hoy no hay dólares en Venezuela, lo que trae como consecuencia la necesidad por parte de las empresas de generar dólares para poder producir; que el mercado se hizo sumamente pequeño; que la política sobre el encaje legal prácticamente, ha acabado con la intermediación financiera de la banca.

“La liquidez monetaria de la banca la absorbe el encaje legal a niveles de un 100%. Ya se tienen varios meses durantes los cuales algunos bancos no han podido cumplir con el encaje legal, dando resultados negativos”.

Reconoció Goyo que la inflación ha cedido su ritmo de crecimiento; de marzo a esta parte se ha colocado por debajo del 50% mensual; pero aun se mantienen las condiciones que han generado la hiperinflación, sobre todo, por la existencia de una tasa de cambio que está restringida; que no está acompañando los precios internos; consecuencia de eso se está sobrevaluando la moneda, y de donde importar resulta mucho más barato, que producir internamente.

“Cada vez necesitamos más dólares para comprar los mismos productos. Consecuencia de eso también las remesas han tenido un efecto bastante negativo, en cuanto al poder adquisitivo y al estímulo al consumo interno, si lo comparamos con los últimos meses del año pasado”.

Puso como ejemplo el hecho de que con 100 dólares podía vivir una familia; cuando hoy en día necesita 400 dólares; de manera que todo esto está incidiendo en el mercado nacional hasta afectar la producción nacional, al punto de que se está esperando para este año una caída del PIB en un promedio entre 25 y 30 por ciento.

Expresó Goyo que el promedio de ingresos por exportaciones no tradicionales en el periodo comprendido entre 1998 y 2013 fue de 4 mil 800 millones de dólares con picos en el 2005 y 2007 de 7 mil millones de dólares; que en el 2014 comenzaron a bajar los niveles de exportaciones hasta el año pasado; cuando la AVEX ha cuantificado unos 2 mil 200 millones de dólares, y cuyos destinos principales son 21 países que concentran el 95% del mercado de exportación del país. Los principales productos que se están exportando se agrupan en 60 partidas del arancel de aduana y representan el 94% del mercado.

“EEUU constituye nuestro principal socio comercial; le sigue China en importancia; luego países bajos, Colombia, Italia, Brasil, España, Francia, México, Bélgica, Alemania, entre otros. Aquí llama la atención que entre esos 21 países, nueve pertenecen a la Unión Europea; cuatro a la América Latina; y no obstante esta caída en las exportaciones, EEUU se mantiene como nuestro principal mercado”.

Explicó que, mientras las exportaciones hacia los países de Suramérica no pagan impuestos de entrada, gracias a los Acuerdos de Complementación Económica que tenemos con ellos, sí pagan impuestos los productos que se destinan al norte del continente , en razón de que no tenemos Acuerdos Comerciales. De EEUU, Canadá y la Unión Europea fuimos excluidos del Sistema General de Preferencias. En el caso de los EEUU fuimos excluidos a base de una evaluación económica que hicieron del país en los años que los precios petroleros estaban altos, y el resultado fue unos ingresos per cápita con niveles, que no justificaban que Venezuela tuviera beneficiada por preferencias arancelarias en el mercado estadounidense.

“Eso es algo –asentó- que debemos tener pendiente para el día después: buscar reestablecer ese sistema hacia los EEUU, Canadá y la Unión Europea. Tenemos que tener pendiente las ventajas que representan los países de América Latina donde entramos sin pagar impuestos; Debemos hacer un esfuerzo en orientar una mayor parte de las exportaciones hacia esos mercados, actualmente estas exportaciones se han reducido”.

Aunque, a su juicio, aquí se atraviesa el hecho de que el comercio intrarregional en la América Latina no sube. En los últimos años se ha quedado en niveles de 16% el comercio intrarregional, y la participación de las exportaciones de América Latina en el comercio global está estancada en un nivel de 5% desde 1970,

“Llamamos la atención en el sentido de que cuando se piensa en el día después, esto es, cuando tengamos una tasa de cambio competitiva, mejorando los servicios y la infraestructura del país para el sector productivo nacional; y para el sector exportador funcionando todos los mecanismos de promoción de exportación, como, por ejemplo: reintegro del IVA, el draw back, las zonas económicas especiales, etcétera, nos daremos cuenta que nos es suficiente para aumentar las exportaciones.

Hizo ver que, precisamente, el estancamiento de las exportaciones en América Latina demuestra que esos mecanismos ya no son suficientes como para promocionar es actividad; que hay que pensar un poco más allá, en fortalecer mecanismos de post embarque que nos ayuden a incorporarnos con mayores ventajas en las cadenas de valores internacionales.

A continuación mostró una lámina con todos los productos que se exportan; alrededor de unos sesenta donde participa el sector privado en un 59%; la participación del sector público se basa fundamentalmente en materias sin procesar y semiprocesadas. Destacó que en la lámina se observaba una caída del 28% del primer trimestre del 2019 con respecto al primer trimestre del 2018.

“La verdad es que la exportación de productos con poco procesamiento industrial es una enfermedad que tenemos en la América Latina; por lo cual los organismos internacionales han estado abocados a hacer un cambio cualitativo del tipo de exportaciones, orientado a productos que tengan mayor valor agregado; mayor tecnología incorporada. Precisamente, en estos proyectos debemos incorporarnos, y nos pueden dar una gran contribución al cambio patrón de las exportaciones del país”.

Al abordar el tema de las recomendaciones que la AVEX hace a los exportadores, Goyo dijo que en primer lugar, lo ideal sería que las empresa manejen su flujo de caja de modo que le permita ser autónomo financieramente; lo que significa que las empresas se olviden de sus estados financieros, y trabajen en función de tener un flujo de caja positivo; mientras sea positivo, vamos bien; y se debe eliminar el otorgamiento de créditos.

“A esto habría que agregarle también las exportaciones como una forma de obtener dólares. Nosotros estamos recomendando que los precios se conformen con base al precio de reposición. ¿Qué ha pasado este año? Este año se esperaba una inflación mínima de diez millones por ciento, según el Fondo Monetario Internacional; sin embargo, de marzo para acá la tendencia ha cambiado a un costo sumamente grande para la producción nacional por la sobrevaluación del bolívar y cero de posibilidades de financiamiento por parte de la banca”.

“Si tenemos un panorama en el cual no hay posibilidades de crecer internamente; si no hay posibilidades de que la producción crezca en función del mercado nacional; necesariamente, hay que pensar en otros mercados: no queda otro que exportar. El dólar como tal le va a permitir cubrir el componente importado de las empresas. Por eso nosotros estamos pidiendo, que las empresas administren el 100% de los dólares”.

Dijo que de esta forma a las empresas no sólo se le permitirían cubrir el componente importado, sino también acceder a créditos en el exterior; lo cual sería una ventaja en un país que no tiene hoy en día acceso a líneas de crédito, y aquí recordó la figura, de lo que fue el Banco de Comercio Exterior (Bancoex), que tuvo esas líneas de crédito en el exterior que posibilitó financiar importaciones de productos venezolanos. “Eso se acabó, y eso sería una de las partes, que tendríamos que rescatar el día después: contar con un banco sólido, con un buen capital, que pueda cubrir parte importante de los créditos, que necesita el sector exportador”.

Agregó que es recomendable que las empresas tengan un presupuesto exclusivo para la actividad exportadora a los fines de que no se vean obligadas a recortar el presupuesto total, afectando otros programas de producción; que con las exportaciones las empresas mejoran la tecnología, los procedimientos internos, y mejoran los procesos productivos.

“Nosotros hemos tenido experiencias con la Cámara del Calzado que está haciendo un esfuerzo para colocar nuevamente sus productos en el exterior. Se debe hacer un gran trabajo al respecto, aunque el calzado venezolano tiene la ventaja de ser de mucha calidad, porque es fabricado con cuero”.

Se refirió al hecho de que en estos momentos la producción nacional, en vista de la situación que atraviesa de niveles de productividad y situación tecnológica de las empresas, y que tenemos unos vecinos que están esperando que en nuestro país se inicie un proceso de recuperación económica para venir a colocar sus productos, requiere de una protección que se iría desmontando progresivamente.

“No estamos inventando nada. Esto lo que hicieron hasta los países asiáticos, incluyendo China, y comenzaron con niveles de protección sumamente fuertes, y los han ido desmontando. Eso no fue de la noche a la mañana. Es imposible, y más para nosotros, a propósito de la situación actual de la que estaríamos saliendo el día después: niveles de producción sumamente bajos durante muchos años; no se han hecho inversiones de capital; estamos rezagados en cuanto a la adecuación tecnológica de las empresas; éxodo de nuestros técnicos”.

Admitió que exportar no es fácil; pero que tampoco en el país es fácil producir. Las exportaciones son afectadas, entre otros factores ya citados, por la permisología que entraba los procesos productivos; y de logística para despachar los productos hacia el exterior, y perjudica, prácticamente, el 70% de los productos que se están exportando. Los costos de movilización de carga impuestos por Bolipuerto son sumamente altos, y los funcionarios de la Intendencia de Aduana y Guardia Nacional Bolivariana en funciones de resguardo aduanero y antidrogas hacen exigencias a los exportadores en los procedimientos de aduana no contemplados en ninguna legislación nacional.

El país requiere un gran esfuerzo nacional de todas las instituciones públicas y privadas, a todos los niveles para impulsar las exportaciones no petroleras y no auríferas, debe estar enmarcado en un gran consenso nacional para diversificar la estructura productiva del país.



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