end header begin content

opinión

La pretendida extradición de diputados

10 septiembre, 2018

La Fracción 16 de Julio, cuya condición minoritaria no desmiente en forma alguna su representatividad, ha consignado pública y abiertamente sus planteamientos. La caracteriza una postura razonable, aunque ciertamente polémica.

Llenar la vacante constitucional es la secuencia lógica de las decisiones adoptadas por la Asamblea Nacional, desde hace más de un año que permitirá, incluso, corregir sus altibajos. Y, si fuere el caso, la cámara ha de deliberar y negar la propuesta en forma pública y abierta, honrando sus responsabilidades, no otras que las parlamentarias.

Específicas y concretas, son esas responsabilidades, a menos que se entienda indebidamente a la Asamblea Nacional como una suerte de sucursal de los partidos que la dominan. Ésta fue y es la típica comprensión del régimen que la creyó una oficina subalterna de Miraflores, administrada por los cuadros del PSUV y, marginalmente, del PCV.

Requerida de una calibración institucional, la instancia no sólo debe parecer, sino actuar como tal, lo cual obliga a todos sus factores a participar – por ejemplo – en la configuración del Orden del Día y hasta en todas las sesiones, previa y debidamente convocados. Distinta a la de 1961, la Constitución de 1999 establece que la junta directiva y los presidentes de las comisiones permanentes, conforman la Comisión Delegada, pero ello no impide que los portavoces de todas las fracciones, corrientes o grupos de opinión, sin excepción, se reúnan y orienten adecuadamente la discusión, incluso, para que las diferencias no generen una injustificada y destemplada reacción: valga subrayar, quien dice parlamento, dice composición de diferencias.

Ojalá, al concluir el receso parlamentario, esta Asamblea Nacional – más allá – corrija el rumbo y – más acá – sus procedimientos. Hay tareas pendientes, además, en el ámbito de la (s) inmunidad (es) parlamentaria (s) y no sólo por la inhumana situación de rehén que afecta al diputado Juan Requesens, como a centenares de venezolanos más, sino por problemas que superan toda disquisición académica, como la tentación oficialista de solicitar la extradición de los diputados que se encuentran en el exterior y que realmente no pueden poner un pie en territorio venezolano o bajarse en Maiquetía; o que los tales-constituyentes o constituyentistas, pretendan tener y abusar de una (s) inmunidad (es) que no les corresponde (n), como lo sugirió la ciudadana María Alejandra Díaz, cuando el parapeto dictatorial “allanó” a Requesens.



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com