end header begin content

opinión

Enrique Meléndez

La fantasía del petro

21 agosto, 2018

Todo el mundo presentía la locura, a propósito de los anuncios del nuevo cono monetario que Nicolás Maduro dejó para un viernes en la noche; época de vacaciones escolares; sólo que no se creía con la semejanza con la que vino. De hecho, todavía las redes sociales hablan de que hubo una dislexia de su parte; que equivocó los números, y, en lugar de decir 180 bolívares, dijo 1.800 bolívares, o sea, el equivalente a 180 millones de bolívares; si se toma en cuenta que 180 millones de bolívares constituye el ingreso neto, digamos, de una pequeña industria.

Que es por donde comienza el problema y que hace suponer, a mucha gente, que van a la quiebra hasta más de cien mil empresas con unos tres millones de trabajadores; que van a la calle; aun cuando Maduro asegure que va a financiar a la pequeña y mediana industria, con independencia de que la economía quede dolarizada bajo el disfraz de la nueva moneda sobre la cual se ancla el bolívar, como es el petro. Un anclaje que se va a hacer de una manera improvisada partiendo del hecho mismo de que el petro carece de la confianza, puesto que fue una idea que se manejó al comienzo de este año con carácter de criptomoneda y que, al final, se abandonó porque adolecía de la confianza que se requiere para que circule como tal, y esto porque no iba a ser una criptomoneda si se tiene presente que iba a ser controlada por el propio gobierno a través de una superintendencia que fue creada para tal efecto, y lo que se salía ya del marco de las criptomonedas, las cuales no necesitan de ninguna banca intermediaria, así como de ningún control por parte del Estado.

He allí el por qué algunos economistas dijeron que el petro no pasaba de ser una fantasía que se creía sepultada hacía algunos meses; puesto que, a pesar de que el gobierno gastó una millonada de bolívares en publicidad para su promoción, de pronto dejó de sonar, y es ahora cuando de nuevo se coloca en el tapete, y lo que demuestra ya la improvisación que decimos con que ha sido puesta en marcha esta reconversión monetaria.

Según ha señalado Maduro, un petro equivale al valor de un barril de petróleo; que está por el orden de los sesenta dólares, y que, a su vez, un petro va a costar 3 mil 600 bolívares; que es por donde comienza la confusión, ya que Maduro fijó el salario mínimo en la mitad de un petro, es decir, 1 mil 800 bolívares soberanos; que es el equivalente a 180 millones de bolívares fuertes; lo que significa un aumento de 5 mil 900 por ciento según los cálculos, que han puesto a rodar los economistas, y lo cual ninguna empresa, por más dividendos que obtenga, está en capacidad de soportar, y esto sin contar el problema de la liquidez monetaria; teniendo a la vista que, para poder pagar ese aumento a los trabajadores de la administración pública tendrá que imprimir dinero sin respaldo alguno, y la que crecerá en proporciones gigantescas. He allí el por qué, al parecer, el salario mínimo, que estaba previsto que entrara en vigencia con la reconversión monetaria para este lunes 21 se dejó para el primero de septiembre, y quién sabe, si de aquí a allá, de pronto Maduro revise las cifras, y entonces anuncie que el salario, en verdad, será de 180 bolívares.

Por lo demás, contar con la garantía de las reservas petroleras para generar la confianza que necesita el petro para su libre circulación, la verdad es que resulta algo así como meterse en arena movediza; porque nada más volátil como los precios del petróleo, y es verdad que hoy en día están en 60 dólares; pero no se sabe cómo van a estar en el futuro mediato; sobre todo, por los adelantos tecnológicos en materia de exploración petrolera, con lo cual el famoso petróleo de lutitas puede llegar a ser un fuerte competidor frente al petróleo extrapesado nuestro; tomando en cuenta, además, que nuestra industria petrolera ha dejado de producir más de la mitad del petróleo liviano, que antes se extraía de nuestros pozos, y de allí el que haya que comprar diluyentes, para poder mejorar nuestros crudos, y colocarlos en los mercados.

Además, eso que dice Maduro de que mientras más se pretenda dolarizar la economía, a propósito de mecanismos como la famosa página web DólarToday, lo que él busca es petrolizar la economía, también no deja de ser una fantasía; tanto más que sus asesores le han metido en la cabeza que él puede contar con las reservas petroleras para sostener las reservas internacionales; en lugar de hacerlo con el dólar, y que por eso nuestra economía se va a recuperar, ya que a partir de allí el petro será admitido con toda la confianza del mundo por nuestros socios comerciales, puesto que se trata de petróleo, como decir, tener soportadas las reservas en oro negro, cuando en otra época regía el patrón oro metálico, sin tomar en cuenta que el petróleo como fuente de energía cada día pierde más terreno; siendo sustituido por otras fuentes; de modo que su condición de comodity tiene muy poco futuro; por lo que de un momento a otro, también perderá ese valor que todavía ostenta.

¿Por qué no dolariza la economía de una vez por todas, y así llama a expertos como el economista Francisco Rodríguez, quien tiene toda una propuesta seria al respecto? Uno diría que por las mafias, que son las que lo mantienen aferrados a esas tesis peregrinas.

[email protected]



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com