end header begin content

opinión

Sin independencia ni libertad

7 julio, 2018

El 5 de julio de 1811 representantes de un grupo de provincias de la entonces Capitanía General de Venezuela se reunieron en Caracas para declarar la independencia de la corona española y como consecuencia político-administrativa decretar la existencia de la primera república.

Durante doscientos siete años los venezolanos han celebrado la fecha como la jornada de mayor consecuencia , el ser libres.

La razón de tal alegría estaba fundamentada en la autodeterminación de su destino, ideal que ambiciosos políticos intentaron limitar o desaparecer a su conveniencia.

Tal iniciativa produjo enfrentamientos externos e internos cuando la autonomía estaba en peligro o el extremismo de pensamiento o ideología pudiera poner en riesgo el preciado tesoro de la libertad.

Es así como llegamos con dudas sobre el devenir de Venezuela, pero satisfechos con la narrativa del tiempo sobre el acontecer de dos siglos.

En el calendario del diario acontecer de nuestras vidas marcamos el 5 de julio como el génesis político de la venezolanidad ciudadana que nos prodigó los derechos y la convivencia democrática, ahora seriamente acechados.

Los venezolanos, a diferencia de los primeros años de este siglo, observaron este 2.018 que la celebración de la fecha patria es militarista como nunca antes.

Firma de documentos de fidelidad militar incondicional al mandador de turno cual culto extremo a la personalidad y anuncios débiles legalmente marcaron el momento del lastre europeo hace 207 años.

El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, cual actor de novela para la ocasión informó desproporcionados aumentos de salarios a los seres en armas, para luego cada quien o en grupo celebrar en ambiente festivo de abusos culinarios y desmedido consumo de bebidas espirituosas.

Mientras, el pueblo hambriento, enfermo y abandonado a su suerte por la autoridad marca el paso del desfilar por carreteras mas allá de la frontera en busca de algún dinero que mitigue las necesidades alimenticias de la familia dejada, rogando a su Dios la protección.

El otro estado conformado por parroquianos, maestros industriales, comerciantes, profesionales, amas de saca, estudiantes , hombre de fe religiosa; tratan de mantener activa la población y satisfacer las necesidades primarias ante una clase gobernante invasora que se niega.

Este género ministerial está conformado, según denuncias públicas de dirigentes, expresidentes demócratas y voceros de naciones amigas, por un rector de dudosa procedencia local, grupos extremistas ideológicos de confinas culturas, asaltantes de calle o tesoro público por igual, ejércitos para militares mortíferos para disminuir la población mediante el hambre, epidemias , desplazamiento poblacional o muerte súbita; y soplones disfrazados.

La central empresarial venezolana aporta estadísticas dramáticas sobre el cese de actividades de sociedades que en el pasado fueron garantes de puestos para trabajos permanentes.

El número de corporaciones multinacionales ascienden a 44 y mil industrias ya reportan irse del mercado en corto tiempo.

Vale destacar que para el inicio del gobernante Hugo Chávez en mil novecientos noventa y nueve las industrias fundadas ascendían a doce mil y hoy julio del 2018, solo continúan laborando cuatro mil.

En la celebración histórica son múltiples las querellas internacionales por la violación de los derechos humanos.

La justicia Internacional evalúa calificar al gobernante Maduro Moros y un sector de la milicia venezolana como indiciados por delitos de Lesa Humanidad.

Tales contravenciones llevarían al sentenciado a cumplir pena en instalaciones carcelarias fuera de Venezuela.

Dentro de los males que sufre la población en general, la esperanza de justicia internacional conforma el anhelo para ser realidad recuperar la nacionalidad en peligro.

En esta data auténtica en la cual intentan fuerzas del mal acabar con la paz y la libertad de los venezolanos, nuestra agradecimiento al presidente Donald Trump por sus manifestaciones de solidaridad con los hijos de Simón Bolívar.

El pedimento de asilo para los miles de venezolanos desplazados hacia esta tierra de libertad, por parte de los congresistas Bill Nelson, senador y Carlos Curbelo, legislador , demuestra el arraigo de hermandad existente entre los ciudadanos de Los Estados Unidos de América y los venezolanos.

En glorioso día nada hay que celebrar, solo la lucha por una patria libre nos da fortaleza y alegría.



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com