end header begin content

entrevistas, política, titulares

Antonio Sánchez García: El populismo terminará por devorarse a México (2)

7 julio, 2018

Enrique Meléndez / 6 jul 2018.- Antonio Sánchez García aseveró, en la primera parte de su conversación con ND, que el principal enemigo de los demócratas de Venezuela y de la región es el comunismo.

Este esta segunda parte, el filósofo se refiera a los triunfos de Andrés Manuel López Obrador en México e Iván Duque en la vecina Colombia.

¿La llegada de López Obrador a México constituye un capítulo más del castro-comunismo en América Latina?

-Ahí hay dos situaciones muy conflictivas. En primer lugar, la latencia del comunismo en América Latina. Eso es un tema que yo quisiera que nuestros lectores tomaran muy en serio. El comunismo es una amenaza latente de todas las sociedades latinoamericana, y es muy asombroso que lo sea; porque el comunismo ha sido derrotado en toda la línea. Ha fracaso de manera estrepitosa, como todos lo sabemos y, prácticamente, no ha dado resultado en ninguna parte. ¿Cómo hacen los comunistas para ocultar el monstruoso fracaso del comunismo y el socialismo soviético?

-No hablemos del fracaso de esa tiranía que en sesenta años no ha logrado dar de comer a sus habitantes, si no es mediante el expolio de otras sociedades, como la española o la venezolana. Pues en Cuba, después de sesenta años, sigue esclavizada la sociedad cubana por un régimen comunista. En Venezuela después de una situación tan sorprendente, como la que hemos vivido con Hugo Chávez y Nicolás Maduro, el comunismo está controlando con sus mafias el sistema político nacional. Y devastó a la sociedad potencialmente más rica de América Latina, sin dejar ni el hueso. Yo quiero recordarte una frase de Ramón Díaz Sánchez en su libro Guzmán: Eclipse de una ambición de poder: “Absurdo sería pretender que un gobernante venezolano, violando una ley histórica, se hiciese comunista.” Chávez la violó. Los resultados están a la vista.

-Eso lo decía en 1950; pues ya no es algo que vaya contra la historia. Lo de López Obrador en México abre un compás de espera. A mí me produce una profunda angustia. Porque creo que el populismo terminará por devorarse a México. Creo que en función de fortalecer lo logrado, que es inmenso; en función de controlar todos los poderes, comenzará una especie de cacería de brujas; comenzará una época, sumamente, turbulenta y tormentosa.

-En primer lugar, se resucitarán los peores chovinismos para enfrentarse a los EEUU. En segundo lugar, para fortalecer los bastiones conquistados al PRI. En tercer lugar, para terminar de aplastar al PRI y a los otros partidos del establecimiento mexicano. Pero, sobre todo, para imponer el populismo. Para comenzar a repartir lo que no se tiene, para exacerbar las pasiones, las luchas raciales, las luchas étnicas, las luchas de clases.

-Es grave porque México no es Venezuela. Porque México es una gigantesca potencia; que está pegada como un apéndice a los EEUU. Muchos llaman la atención sobre el hecho de que López Obrador terminará cediendo y tratará de convivir con el gobierno de Trump. Pero una cosa es lo que quiera López Obrador; otra cosa muy distinta es la dinámica que se desate por la victoria de López Obrador.

-Ahí yo quiero recordar lo que pasó en Chile con Salvador Allende; quien era un hombre moderado; era un hombre que buscaba la resolución de los graves conflictos chilenos en paz y dentro del marco legal, sin arriesgar la ruptura de la esencia, de la existencia de Chile. Pero la situación se le escapó de las manos. Las masas se alebrestaron; las masas se autonomizaron y las masas quisieron su revolución. El propio partido de Allende, el Partido Socialista, fue quien más leña le echó al fuego. Allende quedó solo y aislado para terminar pegándose un tiro en la cabeza.

-Ahí hay una dinámica en los procesos que es fundamental tener presente: en México hay un polvorín y ese polvorín puede ser puesto en acción por la victoria de López Obrador. López Obrador no será el personaje capaz de castrar el ímpetu revolucionario de las masas mexicanas. De manera que considero altamente preocupante la victoria de López Obrador y más preocupante aún la incapacidad de la élite política mexicana, así como de las élites intelectuales mexicanas, para haber previsto esta situación y haber actuado en concordancia.

-México ha tratado ya en dos o tres ocasiones de enmendar el rumbo. No lo ha enmendado. Ahora viene la gran incógnita: ¿será López Obrador el traidor de las aspiraciones emancipatorias mexicanas o será quien le eche leña al fuego? Es lo que está por verse.

¿Iván Duque sería la otra cara de esa moneda? ¿Estaría él llamado a ayudarnos a recuperar nuestros procesos de democratización?

-Iván Duque ya lo ha dicho: su primera prioridad, y ello por razones de interés personal, es de contribuir a resolver la crisis venezolana. El intercambio comercial entre Colombia y Venezuela, antes del ascenso al poder de Nicolás Maduro, era muy sustancioso y de enorme importancia para la economía colombiana. ¡Se murió! No existe intercambio comercial.

-De manera que el primer interesado en que se restablezca la economía venezolana, y pueda nuevamente convertirse Venezuela en el principal cliente colombiano, es Colombia. No es, por supuesto, un hecho automático; pues para que se reestablezca la economía venezolana hay que desalojar al régimen. Así no lo crean los asesores y especialistas en encuestas que andan dándole recomendaciones al gobierno para que mejore la economía.

-Sólo cortos de mente, intelectualmente menguados, pueden creer que con un par de consejos a Nicolás Maduro va a resolverse el gigantesco impasse que hoy sufre la sociedad venezolana. Para mejorar la economía venezolana hay que desalojar al régimen, y establecer un gobierno libre y democrático en Venezuela. Porque, como todos lo sabemos, economía y política están indisolublemente ligados, y sólo la libertad política garantiza la libertad económica.

-Sin libertad en Venezuela no habrá ni siquiera mercado y sin mercado no habrá cálculo económico, y sin cálculo económico no habrá progreso. De manera que estamos ante un paquete de problemas, y Venezuela tiene que vivir un renacimiento. A ese renacimiento apuesta Iván Duque: ¿en qué términos? Desde luego a Iván Duque no le conviene que lleguen millones de venezolanos a crear graves problemas en Colombia. Hasta el momento la reacción de los colombianos ha sido muy de altura; muy favorable a nuestros problemas.

-Pero en algún momento la exportación de nuestra miseria puede afectar a Colombia. Yo creo que Iván Duque se va a ver en la obligación de sofrenar esa invasión, y resguardar la frontera colombiana. Para hacerlo va a tener que entrar en conflictos muy graves, muy serios con el Estado venezolano y con las fuerzas armadas, y que en esa situación Iván Duque y el gobierno colombiano se verán obligados a jugar a favor de la democratización de nuestro país.



Etiquetas: | | | |

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com