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opinión

María Antonella Del Vecchio

La reconversión monetaria no reducirá la inflación

17 mayo, 2018

El pasado 22 de marzo el presidente Nicolás Maduro anunció en cadena nacional una reconversión monetaria a partir del 4 de junio. Esta medida fue presentada como una herramienta para combatir la “guerra económica” contra Venezuela y ayudar a solventar los problemas económicos que vivimos. sin embargo, surge la inquietud: ¿esta medida es la solución a los problemas económicos del país?

El término “reconversión monetaria” hace alusión a un proceso de sustitución de la moneda de curso legal (Bolívar Fuerte en Venezuela) por una nueva moneda (Bolívar Soberano). Generalmente esta medida es tomada por países que han atravesado grandes crisis inflacionarias con el propósito de restituirle al dinero las funciones que había perdido como consecuencia de la hiperinflación. Es decir, la reconversión monetaria no tiene como objetivo reducir la inflación sino hacer más fáciles las transacciones económicas.

La inflación, además de disminuir el poder adquisitivo de nuestro dinero y causar el empobrecimiento de la población, también genera que el dinero deje de cumplir sus funciones, como por ejemplo, dejar de ser un medio de pago diferido; dejar de ser una reserva de valor de nuestra riqueza; e incluso dejar de utilizarlo como medio de cambio porque se deben trasladar grandes cantidades de billetes para realizar la compra más sencilla.

De esta manera, además de todos los problemas que conlleva tener una economía inflacionaria también se une el hecho de que las monedas y billetes que circulan en la economía dejan de cumplir las funciones por las cuales fueron creados. Por lo antes expuesto, los gobiernos que atraviesan por crisis hiperinflacionarias implementan reconversiones monetarias, para hacerle más fácil para los ciudadanos realizar transacciones económicas, incluso las más comunes. En conclusión, la reconversión monetaria no reduce la inflación y no es más que sustituir un cono monetario por otro diferente, en este caso es pasar de utilizar los Bolívares Fuertes a utilizar una nueva moneda que se llamará Bolívar Soberano, cuyo patrón de convertibilidad será 1 Bolívar Soberano = 1.000 Bolívares Fuertes.

La medida así planteada es incapaz de solventar el problema inflacionario del país porque no son los billetes los causantes de la inflación sino las medidas que ha tomado el gobierno en los últimos años. La hiperinflación de Venezuela es producto de la monetización del déficit fiscal, es decir, financiar el excesivo gasto público con la emisión de nuevas monedas y billetes. El excesivo incremento del gasto público corriente que se evidencia cada vez que el gobierno otorga un nuevo bono o cada vez que incrementa el salario mínimo, pone en manos del público más dinero que automáticamente es utilizado por cada uno de nosotros para adquirir los pocos productos disponibles en el mercado, de esta manera, inyectar dinero en la economía sin una contraprestación en el crecimiento de la producción nacional presiona al alza de los precios y es ésta una de las principales causas de la inflación de Venezuela, sin mencionar los diversos controles de precios que distorsionan los mismos en el mercado y crean estímulos para la usura y el arbitraje.

Para poder combatir la inflación es necesario acabar con su causa. Adicionalmente, llevar a cabo una reconversión monetaria no tiene sentido si no se toman las medidas para frenar la inflación por que se perdería la inversión de emitir nuevas monedas y billetes.

Un excelente ejemplo de una reconversión monetaria eficaz la llevó a cabo Brasil en 1994. El Plan Real, implementado el año anterior, consistió en un conjunto de políticas de carácter estructural que iban orientadas a reformar la economía brasileña, como por ejemplo recortar el déficit fiscal, garantizar la autonomía del Banco Central, la privatización de empresas públicas, entre otras medidas, que iban no solo dirigidas a combatir la inflación sino también a estimular la actividad productiva.

Este Plan requirió de un verdadero compromiso por parte de las autoridades encargadas de política económica de adoptar medidas que fueran en pro de la evolución adecuada de la economía. Y la reconversión monetaria no se llevó a cabo sino hasta después de haberse implementado las medidas conducidas a reducir la inflación a nivel nacional. Se requirió de mucho esfuerzo y de un conjunto de políticas para lograr la estabilidad macroeconómica del país y, por tanto, esta experiencia nos sirve de ejemplo para aprender qué hacer ante una situación de hiperinflación, entendiendo que la reconversión monetaria aplicada como medida aislada no es la solución al problema de hiperinflación de Venezuela y de ningún país.

Estudiante del Noveno Semestre de Economía en la FACES-ULA

Twitter: @antodv7
Facebook: Antonella Del Vecchio



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