end header begin content

opinión

Gabriel Amador

La raíz de los males que agobian a los venezolanos

29 abril, 2018

En palabras del ex-secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon; “la corrupción no es una vasta fuerza impersonal, sino que es el resultado de decisiones personales, casi siempre motivadas por la codicia”.

Cuando vemos las imágenes y videos en las redes sociales, de los que se dicen llamar funcionarios públicos y sus familiares, todos nos hacemos las mismas preguntas: ¿Cómo pagan sus cuentas? y sobre todo; ¿Cómo pagan los gastos de alojamiento y manutención en otro país?; ¿Cómo hicieron para adquirir los bienes donde habitan ó a nombre de quien están?; ¿Quienes pagan las cuentas de los hijos de funcionarios públicos, que hacen vida en otro país?; ¿De dónde vienen los recursos?

Pues bien, los venezolanos que están exiliados por razones políticas o autoexiliados por la crisis económica y social del país, han decidido de forma organizada no dejar en paz a ningún jerarca del gobierno dictatorial de Maduro y tampoco a sus hijos, testaferros y familiares, que gozan abiertamente de las fortunas presumiblemente mal habidas por sus padres.

La Diáspora Venezolana, ha transmitido al mundo, que sus emigrantes demuestran amor y determinación por la libertad de su país, así como también, lamentan haber tenido que abandonarlo dejando atrás, padres, abuelos, hermanos o amigos, que sufren todas tipo de calamidades en un gobierno dictatorial, que se ha alejado del “Orden Constitucional” y ha persistido en oprimir al pueblo.

Esto del dinero que va y viene, de un país a otro, no es nuevo para el mundo, por eso existe este Tratado Internacional, al que evidentemente se exige su aplicación, se trata de La Convencion De Las Naciones Unidas Contra La Corrupcion, específicamente en el Capítulo V, donde establece un mecanismo, que sirve para la recuperacion de activos, de tal forma, los artículos 51 y 56, respectivamente, ”cooperacion especial” y “dependencia financiera”, explican como hacerlo.

La sociedad civil en general, no solo está en el deber de recuperar esos activos, sino que también, debe apuntar a la raíz de donde se derivan los deseos y pasiones, que es “el corazón del hombre”, erradicando la codicia, la avaricia y el anhelo de poder, de la sociedad venezolana.

Ese saqueo y dispersión de los recursos no se hace en solitario, debe existir mucha gente involucrada a nivel internacional. Podemos hacernos la siguiente pregunta ¿Será el dinero de los Venezolanos, el escándalo de corrupción internacional gubernamental, más grande después de Odebrecht?

En mi Biblia, hay un pasaje bíblico, sobre el cual es oportuno reflexionar, se encuentra en el libro de 1 Timoteo, capitulo 6, versículos del 10, el cual dice:“Porque raíz de todos los males, es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.”

En mi libro “Codicia Capital”, presento una propuesta de políticas públicas, en materia de anticorrupción, en él hago mención de algunas de estas líneas. Lo pueden adquirir en formato digital por Amazon.

También pueden ver extractos del mismo en la página web: www.gabrielamador.com.



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com