end header begin content

opinión

Humberto Seijas Pittaluga

La indispensable unidad

13 marzo, 2018

Ya don Simón, desde hace unos doscientos años nos exhortaba: “¡Unión! ¡Unión! ¡O la anarquía os devorará!” Y en otra ocasión explicaba que: “La unión debe salvarnos, como nos destruirá la división si llega a introducirse entre nosotros”. Pero eso pareciera que en estos días que corren algunos no lo entienden. Y dedican bastante tiempo en criticar los esfuerzos que se hacen en favor de la unidad. Pero sobre todo a los actores que buscan la amalgama de la mayoría de los venezolanos que desean una Venezuela mejor que la que estamos viviendo. Todos tienen defectos, todos tienen tachas, no hay nadie sano para esos catones de a tres por locha. Que algunos tienen máculas y agendas personales, los hay. Pero achacarles esas máculas a todos es un ejercicio de estereotipación llevada al extremo.

Que había gente dentro de la Coordinadora Democrática que estaba allí para tirotear todo lo que se proponía, y que eso lo hacían por encargo del régimen y mediante un estipendio, los había. Y por eso implosionó ese primer ensayo de alianza. Un tanto para los rojos. Después se configuró la Mesa de la Unidad y con ella los que aspiramos a una Venezuela mejor obtuvimos más más de un logro. Mejor dicho: muchos logros. Y, por eso, con la mano zurda, quienes reciben órdenes de Cuba —recordemos que los rojos son expertos en eso que se ha dado en llamar “fake news”— maximizaron algunos errores tácticos en los que incurrió la MUD y lograron sembrar la impaciencia, la duda o el temor en algunos venezolanos. Y repitieron el proceso que sirvió para acabar con la Coordinadora: metieron la disensión negociando subterráneamente con algunos de los actores, promesas van y promesas vienen y aparecieron varios caballos de Troya. Que fueron detectados, pero contra los cuales no hubo una neutralización eficiente y, por lo cual, se aceleró el deterioro de la unidad. Otro punto en el marcador para los rojos.

Ahora se está comenzando a configurar un Frente Amplio que intenta hacer realidad lo que todos aspiramos: salir de la runfla de rateros e ineptos que desmanda en el país desde hace casi veinte años. En su estructura se buscó compensar lo que tanto se le criticó a la MUD: que solo estaban representados los partidos políticos. Por eso, en la búsqueda de la perfectibilidad, ahora se incluye a gremios, académicos, militares en retiro, jerarquía eclesiástica, jóvenes, etc. Y todos ellos tratan de hacer bueno el nombre escogido: un frente lo más amplio posible para salvar a Venezuela. Pero ya salieron los censores. Unos de buena fe, otros por meros lenguas-de-hacha y otros más, no podían faltar, tarifados por la nomenklatura. ”¿Y qué hacen los curas ahí?”, “¿A cuenta de qué aparece Fedecámaras?”, “¿Pero no dizque había que salir de los partidos corruptos?” Y, así, ad infinitum. Quienes así actúan caen en la falacia del nirvana. Y se les olvida aquello de Voltaire que “lo perfecto es enemigo de lo bueno”.

Este es el momento de tratar de avanzar hacia el objetivo con una masa crítica encomiable, sin importar que no sea perfecta. La composición heterogénea del frente, al tiempo que permitirá lograr buenos resultado en un tiempo razonable, pudiera conseguir que los esfuerzos de penetración por parte del régimen sean nugatorios. Ni los representantes de la Iglesia, ni los universitarios van a aceptar trapisondas, y las denunciarán apenas las detecten. Todos deben tener presente algunos pedazos de la Carta de Jamaica acerca de la “heroica y desdichada Venezuela”: “… sus devastaciones (son) tales, que casi la han reducido a una absoluta indigencia y a una soledad espantosa (…) Sus tiranos gobiernan un desierto; y solo oprimen a tristes restos que, escapados de la muerte, alimentan una precaria existencia”. Tiranos iguales o peores que los de antaño son los que desmandan hoy en Venezuela. Contra esos es que debe dirigirse el esfuerzo nacional, no contra quienes, velis nolis, conforman el frente. Aguantémonos las ganas de despotricar contra ellos. Le estaríamos haciendo el juego a los siervos de la gerontocracia cubana. Esta fue la que inventó la dizque ANC; a ninguno de nosotros se nos pidió opinión sobre si la queríamos. Y esta fue la que ordenó la farsa del 20-M. Quien asista a ella bien bolsa es: solo servirá para maquillar a alguien que está en las últimas. Y por eso, precisamente, es que necesitamos la unión nacional que propicia el Frente Amplio: para enfrentar y salir del régimen sustentado por los colonizadores cubanos mediante unas elecciones de verdad-verdad, no como la morisqueta que propician los maduristas…

Otrosí regional. Muchos vemos con preocupación algo que está ocurriendo en la comunidad universitaria carabobeña. Parece que hay una espada de Damocles sobre Egreamigos porque alguien ha propuesto en el Consejo Universitario de la UC que cese el apoyo que se le presta a Egreamigos —que no es en dinero sino en una media docena de empleados destacados para laborar allí. Todos los fondos que obtiene esta organización los obtiene, como su nombre lo dice, entre egresados de la UC y amigos de esta. El aula magna es un logro enteramente de Egreamigos y una realidad que ha costado años y esfuerzos. Todavía le falta, pero cuando esté terminada será un complejo cultural sin parangón en Venezuela. De hecho, aún sin terminar, ya se lleva a cabo conciertos, exposiciones y otras expresiones de la cultura. Quitarle los empleados con la excusa de que hay que reducir costos presupuestarios, es una falacia. Porque no se va a salir de ellos, sino que serán traslados a otros menesteres. Lo más probable, menos trascendentes. A un simple pepa-asomao como yo (no lo niego) le parece que la medida solo es causada por intereses políticos con “p” minúscula. Hay que pensar con más altura de miras…

[email protected]



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com